Lo que no entienden los protestantes, padre luis toro

Salvador de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. ¿Cuál es el mandato de Dios? Los protestantes dicen, “El mandato de Dios es no tener imágenes. No digas mentiras.” ¿Cuál es el mandato? No tendrás dioses ajenos delante de mí. ¿Qué es lo que no entiende? Hasta un niño lo entiende. Pero la ignorancia es atrevida.

 Y como el protestante sabe que el católico nunca va a leer la Biblia, el protestante le cae a mentiras, mentiras tras mentiras. Toda la toda la supuesta doctrina protestante está basada, sustentada en mentiras. ¿Y qué es lo que yo hago por el mundo? Demostrándole a los protestantes sus mentiras con capítulos y versículos.

Me pueden maldecir, me pueden mandar para el infierno, pero no me pueden refutar. Porque cuando le muestro es con capítulo de versículo y le digo, “El gato es blanco porque tengo los pelos del gato en la mano.” Entonces Dios dice otra vez lo último, “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” El pacto que hizo con Abraham, deja los dioses de sus antepasados.

 Ahora tómeme por Dios y no tendrás otro dioses fuera de mí. Y pongan cuidado que va a mandar a no hacer imágenes de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, debajo de la tierra, pero de otros dioses. ¿Cómo sabemos que hay otros dioses? Porque termina diciendo, “Porque yo soy un Dios celoso.” Pregunto, ¿habrá una mujer que cele al marido con una imagen? Está loca.

Está loca. Pero habrá una mujer que cele al marido cuando lo ve hablando. Videollamada. una imagen con la hija de la vecina y le dice, “Mi amor, yo te amo, yo te adoro, tres la vaca, yo soy el toro. Dime, ¿se pone brava o no? Pero el marido está hablando con una imagen. Sí, pero detrás de esa imagen otra mujer.

 Entonces, la mujer no lo cela con una imagen, lo cela con la imagen de otra mujer que lo encuentre o reencuén encuéntrele un retrato de la otra para que vean ustedes, para que vean ustedes lo que es una fiera. Pero si encuentra la foto de su mamá, no hay problema. Pero si encuentra una foto de ella misma en la cartera de su marido, no hay problema.

Pero si encuentra una foto de los hijos, no hay problema. Pero si le encuentra la foto de la otra, se vuelve el infierno en la casa. ¿O no? Así es la Biblia. La Biblia no prohíbe las imágenes. Prohíbe las imágenes de otro Dios. ¿Por qué? Porque el Señor tu Dios es un Dios. ¿Me capta la idea? Entonces, vean ustedes que los protestantes extraen, sacan del contexto y dice, “La Biblia prohíbe las imágenes, que no las prohíbe, que prohíbe la imagen de otros dioses.” El tres y sigue.

No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo. No tenás imágenes ahí donde el protestante, aleluya, ahí dice que no tendrás imágenes. Ahí dice la palabra imagen. Sí, ahí dice la palabra imagen, pero tiene que darse cuenta que está hablando de otro Dios, de lo que hay arriba en el cielo.

Y entonces, ¿por qué tiene la imagen de Santa Teresa que está arriba en el cielo? No, no está en el cielo. Entonces, ¿dónde está? Ahorita va a decir ni lo que hay abajo en la tierra. Si estabajo en la tierra tampoco. No te má lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

 No te inclinarás a ellas ni las honrarás. ¿Por qué? Porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso. ¿Por qué no tendrás imágenes de otro Dios? Porque Dios es un Dios celoso. ¿De una imagen o de otro Dios? Otro Dios. Miren la ignorancia de los protestantes. Si Dios prohibiera las imágenes, entonces Dios no mandara a hacer imágenes.

Entonces, ¿cómo se explica que Dios manda hacer imágenes? Y le voy a mostrar con la Biblia que Dios manda hacer imágenes. Por ejemplo, Éxodo capítulo 25 versículo 18. Éxodo 25:18. Dios manda hacer imágenes de lo que hay arriba en el cielo. ¿Se acuerda que en el capítulo 20 dice, “No cuatro, no tendrás imágenes de lo que hay arriba en el en el capítulo 20.

 Solamente usted pasa cinco capítulos más, capítulo 25, versículo 18. Y ahora Dios se contradice. Ahora manda hacer imágenes de lo que hay arriba en el cielo. ¿Qué le pasó? No, no es que se contradiga, es que los protestantes no entendieron que las imágenes que Dios estaba prohibiendo eran las imágenes de otros dioses. Pero Dios manda hacer una imagen de lo que hay arriba en el cielo, pero no de otro Dios, sino de quererubines.

 Pongan cuidado, pongan cuidado. En el 24, Dios dice, “No tendrás imágenes de lo que hay arriba en el cielo.” Y en el 20, perdón, 25, cinco capítulos después, 18, Dios manda hacer imágenes. ¿Cómo se explica? Véanlo. Harás también dos querubines de oro. dos querubines, imágenes de lo que hay arriba en el cielo de oro.

Pero, ¿qué pasó? le acaba de decir que no tendrás imágenes. Ahora le dice que tiene que hacer dos imágenes de lo que hay arriba en el cielo y de oro, pero no conforme con eso. Ustedes van a ver que Dios le dice al pueblo que desde las dos imágenes Dios le va a hablar al pueblo. De ahí es donde la iglesia dice que las imágenes enseñan, que a través de una imagen usted puede aprender y puede escuchar qué te dice Dios a través de la imagen.

Vean el versículo 22. Cuando Dios le habla, manda en el en el 18 ahí, el 18 lo manda hacer y en el 22, vean que Dios le va a hablar de ahí. Pongan cuidado, Dios le va a hablar al pueblo de dónde. Y de allí, Y desde allí me declararé, me declararé y les hablaré a ti, a ti, y hablaré contigo. Y hablaré contigo, que lo escuchen los protestantes del mundo entero.

 ¿De dónde le va a hablar Dios al pueblo? y hablaré contigo de sobre el propiciatorio de entre los dos querubines. ¿De dónde le va a hablar Dios al pueblo? De entre los dos querubines. ¿De dónde le va a hablar Dios al pueblo? De entre los dos querubines. Desde entre los dos querubines. Dios le va a hablar al pueblo.

 [aplausos] Ah, bárbaro. Y entonces, ¿cómo se entiende el capítulo 20? No tendrás imágenes. Se entiende sencillo. Imágenes de otros dioses. ¿Y cómo se entiende que Dios mande hacer dos querubines? Porque no son dioses. Es algo que hay arriba en el cielo, pero no son dioses. Y Dios desde ahí le habla al pueblo de Israel.

 Pero no con eso, no solamente mandó a hacer imágenes de lo que hay arriba en el cielo. Ahora mandó en la tierra, pero contar no sea Dios no hay problema. Número 21. En Número 218, el libro de los Números. Aquí viene lo peor. Los protestantes no pueden entender que teológicamente la Biblia no viene a mostrar que Dios a través de una imagen te puede curar y me puede curar.

Esto es lo más bravo que los protestantes no pueden aceptar, pero que está en la Biblia. Pruebas tengo. Dios manda hacer una imagen de lo que hay abajo en la tierra, una culebra. Ponga cuidado. Y Jehová dijo a Moisés, “Hazte una serpiente ardente y ponla sobre una asta. Y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.

” Y cualquiera que vea la imagen de la culebra, de lo que hay abajo en la tierra, vivirá. Vamos a ver si sucedió el milagro o no sucedió el milagro. Vamos a ver. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, una imagen de una serpiente, lo que hay bajo en la tierra. ¿Qué pasó? ¿Por qué desobedeció? Ajá.

 Y ahora vean si ocurrió el milagro o no. Y la puso sobre una asta. Y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce y vivía. Que los protestantes dicen que Dios prohíbe las imágenes, que Dios no puede hacer un milagro a través de las imágenes. Si de la imagen de una culebra hizo tan grande milagro.

¿Qué no hará de la imagen de la Virgen María? Imagínenselo no más. ¿Qué no hará? Para di imposible. Ojo, se imagina que que esos judíos hubiesen sido protestantes. Lo mordió una culebra y le dice, “Para que se sanen, ustedes van a ir ante la imagen de la culebra y miran la imagen para que queden curados.” ¿Qué hubiese pasado? hubiesen muerto todos los protestantes y no tuviésemos nosotros a los protestantes.

Claro, los muerde una culebra. ¿Cómo se a curar? La única condición para curarse era ver la imagen. Qué bravo, ¿no? Y entonces, ¿por qué los protestantes dicen que ellos leen la Biblia y conocen muchos de Biblia? Escuchan cantar el gallo, pero no saben dónde. Pero Dios manda hacer imagen. Oh, está bien, pero Dios eso es casualidad y Dios puede hacer lo que él quiera.

 Pero, ¿dónde dice la Biblia que en los templos, yo he oído he ido en los templos católicos, puras imágenes. ¿Dónde dice la Biblia que en el templo podemos tener imágenes? Primera de Reyes, capítulo 6, versículo 23. El templo de Jerusalén. ¿Se acuerda que donde entró Jesús y sacó a los vendedores del templo y tiró las monedas y agaró un rejo y lo sacó corriendo y le dijo, “Mi casa es casa de oración y ustedes han convertido en cueva de bandidos?” Ahí había imágenes y Jesús no dijo nada de las imágenes. Van a ver el retrato

del templo donde Jesús entró. ¿Por qué Jesús no dijo nada de las imágenes? Dijo un protestante, “¿Por qué no las vio?” Porque no las vio. Vamos a ver dónde estaban las imágenes en el templo para que ustedes vean por qué los católicos tenemos imágenes en el templo. Van. Primera de Reyes 6:23. Hizo también en el lugar santísimo, en el lugar santísimo del templo sagrado, dos querubines.

Imágenes de lo que hay arriba en el cielo. ¿De qué tamaño? Dos querubines de madera de olivo. Cada uno de 10 codos. de altura. 10 codos son 5 m. 5 m de altura y de ancho. Una ala del querubín tenía cinco codos y la otra ala del querubín otros cinco codos. 5 m de alto por 5 m de ancho y eran dos. Y Jesús no lo vio.

Pero no solamente hay las paredes. Versículo 29, las paredes. ¿Cómo eran las paredes del templo? Por fuera y por dentro. Vamos a ver. y esculpió todas las paredes de la casa alrededor de diversas figuras, de quererubines, de palmeras y de botones de flores. Por dentro y por fuera, por dentro y por fuera de las paredes, esculpió imágenes de quererubines.

Se van imaginando el templo de Jerusalén, ¿no? Ahora las puertas, versículo 31, las puertas. A la entrada del santuario hizo puertas de madera de olivo, y el umbral y los postes eran de cinco esquinas. Las dos puertas eran de madera de olivo, y talló en ellas figuras de quererubines. Figuras de querubines en las puertas y las cubrió de oro. Escuchen.

De palmeras y de botones de flores y las cubrió de oro. Imágenes de oro en el lugar santísimo de 5 m de alto por dos de ancho. En las paredes del templo por fuera y por dentro en las puertas. Imágenes. Pregunto, ¿se imaginan ustedes a un protestante entrar al templo de Jerusalén? ¿Le da un infarto? Se mueren.

 Se mueren. La ignorancia de los protestantes es grande. No conocen las escrituras. Y Jesucristo no dijo nada de esas imágenes, pero sí sacó. a los vendedores del templo que como los protestantes comerciaban con la fe de la gente y lo sacó a rejo y cueva de ladrones. ¿No haría Jesús lo mismo hoy día si entrara en las sectas protestantes donde hace robar a la gente con el Entonces, queridos hermanos, vean que la Biblia sí manda hacer imágenes.

Es mentira de los protestantes. ¿Qué es lo que prohíbe la Biblia? En Hechos de los Apóstoles, capítulo 17, versículo 29, San Pablo dice, “¿Qué es lo que la Biblia prohíbe? Prohíbe que ustedes y yo creamos que la divinidad es algo hecho por manos humanas.” Eso es lo que prohíbe la Biblia. Así, así lo resume San Pablo.

 Hechos de los Apóstoles, capítulo 17, versículo 29. Siendo pues linaje de Dios, si somos creyentes, si somos linaje de Dios, Lupita, por favor. Mire lo que prohíbe la Biblia. No debemos pensar. ¿Qué es lo que prohíbe la Biblia? Prohíbe que pensemos. Está prohibido. No debemos pensar. ¿Qué es lo que no debemos pensar? Que la divinidad, Que Dios, la divinidad sea semejante a oro o plata o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

¿Qué es lo que no entienden? ¿Qué es lo que no entienden? La Biblia dice, “Lo que Dios prohíbe es que usted y yo pensemos que la divinidad es una obra de arte de un hombre. Fue creado por obras humanas.” Repítalo. No podemos pensar que la divinidad No, no, no. Repítelo otra vez todo. A ver. Siendo pues linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante a oro o plata o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

Eso es lo que prohíbe la Biblia. Eso es tan sencillo como eso. Pero los protestantes cargan la cantaleta. Es que la Biblia prohíbe tener imágenes. Es que los católicos son idólatras. ¿Y cuántos católicos ya se han ido de la iglesia? Porque le metieron ese disco rayado en la cabeza, le vendieron esas mentiras y ellos también tienen imágenes.

 Entonces, ¿qué hacemos? Lo que Dios prohíbe que usted crea que una cosa, un animal o una persona es Dios. Aferrémonos a nuestro Dios. Jesús es Dios. Es el verdadero y único Dios. Amémoslo. Creamos en él. Es el todopoderoso, es el invisible, es el Emmanuel, Dios con nosotros. Tenemos la dicha de tener al Dios cercano más que cualquier otro pueblo y no tenemos cualquier Dios, tenemos un Dios grande.

 No dice la canción, una canción que dice, ¿cómo es que dice? No hay un Dios tan grande como tú. No lo hay. No lo hay. No hay Dios tan grande como tú. No lo hay. No lo hay. No hay un Dios que pueda hacer las cosas como las que haces tú por amor. No hay un Dios que puede hacer las cosas como las que Queridos hermanos, eso es lo que Dios le pidió al pueblo de Israel, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y a toda su descendencia.

 que nos pide hoy a nosotros que aprendamos que hay un solo Dios que tiene todo el poder en el cielo y en la tierra, como dice el salmista, ¿se acuerda del salmista 95 en la Biblia protestante y en la católica el 94? Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses. Tiene en sus manos las cimas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes, suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos.

 Venid, postrémonos por tierra bendiciendo al Señor creador nuestro, porque él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, el rebaño que él guía. Naguara, ¿no les parece lindo, hermoso? Pero, ¿qué nos falta? Creer en ese Dios. [aplausos] Y por eso ustedes aquí en el Perú tienen que hacer un acto de fe y de desprenderse de los dioses falsos que sus padres antes tenían en el Perú y comenzar a creer firmemente en el Dios verdadero y único que no hay más y aferrarse a ese Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la fuerza. Como lo dice la

Biblia, amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la fuerza. A eso me venido este mundo. Para eso la Santa Madre Iglesia te invita a reflexionar. Para eso vas a misa. Para eso ora, para eso lee las Sagradas Escrituras, para tener un encuentro personal con tu Dios, para encontrar el cielo en la tierra.

 Porque cuando descubres a ese Dios y tiene un encuentro personal con él, dice la canción, entonces he encontrado el cielo en la tierra, porque el cielo es Dios. Mi salvador, Dios está en el centro, en el centro de mi alma. Alabanza de su gloria. [aplausos] Vamos a encontrar a Dios aquí en la tierra. Pero eso no lo puede hacer el padre Toro por ustedes.

 Cada uno se han dado cuenta que el Papa Francisco ha insistido en que debemos tener los obispos, los curas y los laicos un encuentro personal con Dios. Porque ese encuentro es personal de tú a tú con él. Nosotros los sacerdotes solamente podemos indicarle el cómo, pero no podemos hacerlo por ustedes. Yo le puedo indicar a ustedes dónde venden una comida sabrosa, pero no puedo comer por ustedes.

 Y si como engordo yo y ustedes no. Yo puedo indicarles a ustedes cómo encontrarse con ese Dios. Y por eso hoy vengo a predicarles la palabra de Dios para indicarles a ustedes cómo deben encontrarse con ese Dios. Sanan un santo decía que a mí se me olvidó quién es. Decía San Jerónimo, desconocer las Escrituras. es de conocer a Cristo, que traducido al castellano significa conocer las escrituras, es conocer a Cristo.

Si eso es verdad, ¿qué pasa con los católicos que no han leído la Biblia? No conocen a Cristo. Y por eso se van a meter a evangélicos, porque le meten gato por liebre. Los engañan porque no han tenido una experiencia con Dios. Hace rato les preguntaba, “¿Ustedes creen que Jesús está en la y que Dios?” Y me dijeron que sí.

 ¿Usted cree que un católico que sepa que ahí está Dios se mete a protestante? No. Si se mete a protestante porque nunca creyó que ahí está Dios. Porque si cree que ahí está Dios, ¿cómo va a dejar a su Dios? Y Jesús es Dios. Y tenemos la prueba y él se ha dado las pruebas. Vean, por ejemplo, los videos de aquel de aquel ateo que hace los trabajos sobre las hostias sagradas.

Castañón, Castañón, Ricardo Castañón, algo así. Véanlo. Cómo Dios en pleno siglo XXI manifiesta su poder a través de la Eucaristía y nos muestra que él está presente. Y tengamos la experiencia, háganlo al menos por prueba. Háganlo al menos por prueba. Estén en el [música] santísimo a solas con él. Él conmigo y yo con él.

 Crean que él es Dios y está ahí y disfrútenlo. Disfrútenlo. Yo una vez tuve una experiencia muy hermosa en el santísimo. Una vez me mandaron a matar y yo me fui, no sabía y me fui al santísimo y estaba allí con Dios, él conmigo y yo con él. Siempre lo hago mínimo una hora. Cuando terminé siento que hay alguien atrás y había un hombre con un cuchillo detrás y se puso a llorar y me dijo, “Padre, tengo media hora intentando clavarle el cuchillo. No soy capaz.

Ayúdeme.” Le dije, “Sí, pero guárdese cuchillo.” Y hablamos. Y me dijo, “No, me mandaron a matarlo, pero no fui capaz.” ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? Estamos los dos solos. Pero había alguien conmigo que no dejó que me matara. Dios existe, está vivo en todas partes con nosotros, nos acompaña de día, de noche.

 ¿Qué pasa, hermano? ¿Qué pasa con tu Dios? ¿Se te olvidó? [aplausos] Ya quitémosle la idea de Dios. Dios no es una idea. Quítense la idea de Dios. Quítense la imagen de Dios. Dios no es una imagen. Dios es una persona, es un ser espiritual que se une a tu espíritu y quiere vivir contigo, dijo Pablo. Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí.

Y decía San Juan que él crezca y que yo disminuya. Es una experiencia personal con Dios que tengo que darle cabida adorar a ese Dios en espíritu y en verdad. Como dice Jesús, los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Yo tengo que convencerme que hay un ser superior a mí, invisible, pero todoperoso, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuando lo llena de él vengo y a él voy.

 Hace 100 años yo no existía. Entre 100 años ya estaré muerto. ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? A Dios. Y él es el todopoderoso. El hecho de que no lo mire, eso no es problema porque nosotros actuamos por fe. ¿Y por qué no lo creemos? ¿Y por qué no lo ejercitamos? ¿Y por qué no comenzamos a creer que ese Dios lo puede todo, que nos puede acompañar en todo momento, incluso en los momentos más difíciles de mi vida? Yo recuerdo la experiencia de mi padre.

 Mi padre decía cuando estábamos pequeñitos, hijos crean en Dios. Si ustedes creen en Dios, nosotros vivíamos en el monte. Había tigre. Nosotros le teníamos mucho miedo al tigre. Si ustedes creen en Dios, Dios no va a permitir que el tigre se los coma. Papá, pero ¿cómo va a hacer? ¿Cómo va a hacer Dios? Dio, bueno, no sé, no sabemos, pero Dios puede ser que Dios no permita que el tigre abra la jeta y si le permite que abra la jeta no le permite que la cierre.

Y uno cuando cuando niño pues le daba vuelta y vuelta, pero papá lo decía y que creerlo y decía, “Creen en ese Dios, pídele a ese Dios, confíen en ese Dios.” Y yo a las 3 de la mañana tenía que irme a ordeñar a la finca de lado para que nos dieran la leche porque éramos muy pobres.

 Y entonces tomábamos leche con agua y ese era el desayuno y plátano y yuca. Íbamos a y yo me paraba y cruzaba el río nadando, iba a ordeñar y regresaba. Y ese día yo me paré y me fui medio dormido. Cuando iba llegando al río estaban las vacas a la orilla del río y yo tenía que pasar por en medio de todas las vacas.

 Y yo dije, “Ay, ¿cómo hago para pasar? Me voy con cuidadito, que las vacas no se despierten, que no se paren. Señor, ayúdeme, ayúdeme. Y cuando yo voy caminando, una vaca se pone de pie y me mira. Y cuando la vaca me mira, yo veo que la vaca es y la vaca me mira y me hace así. Y yo dije, “Ay, Dios mío, me acordé de lo que dijo papá.

 Si Dios no le permite, no puede hacer daño. Pero veo que la vaca me arranca.” Y cuando la vaca me arranca, cierro los ojos y le digo, “Señor, papá dice en fracciones segundo que si tú no lo permites no me hará daño.” Y espera el golpe. Y nada, que me golpeaba la vaca. Y abrí un ojo y la vaca estaba aquí, sacó la lengua y me pasó por toda la barriga la lengua y yo cerraba los ojos.

No le digo qué me pasó, ¿no? Y cuando abría otra vez el ojito, la vaca iba de regreso y yo dije, “Te la vacila. Sí, es verdad. Si tú no le das permiso, no puede hacer nada.” Salí corriendo, pasé, fui, ordeñé y cuando regresé de ordeñar eran las 7 de la mañana y estaban tres ganaderos en caballo tratando de amarrar la vaca porque la vaca se le había muerto el becerro en la barriga y estaba furiosa.

y y entonces los janaderos en el caballo buscando la vaca y uno por aquí y otro por allá para ver cómo la amarraban, cómo hacían y en una de tantas la vaca la envistió uno y agarró, le metió el cacho a un caballo por detrás, lo levantó, lo tumbó y cuando lo iba a iba a matar al jinete, el otro compañero sacó un revólver y le metió un tiro a la vaca.

Esa vaca no fue capaz de tocarme a mí porque Dios es grande y poderoso. Porque mi padre me había dicho que había un Dios vivo, verdadero, invisible, pero que si nosotros confiábamos en él, ese Dios nos podía librar. Y de ahí en adelante yo dije, “Mi padre tiene razón.” Y si yo le contara lo que Dios ha hecho en mi vida, ustedes dirían, este cura está loco, se la fumó verde.

Pero es la experiencia de mi Dios y mi Dios donde quiera mi Dios donde quiera dónde vayamos que no esté mi Dios. Solo que debemos creer. El problema es que creemos en otros dioses. Y hay católicos que creen más en los brujos que en Dios, más en el que en Dios. en la hechicería, en la brujería, en los babalaos, en los santeros, en esas religiones ancestrales que vienen creyendo en otros espíritus que no son el espíritu de Dios y que no terminan de purificarse creyendo en el único Dios vivo y verdadero, el Dios de Abraham, de

Isabel, el Dios de Jacob. ¿Qué pasa? ¿Por qué no mantenemos niños en la fe? ¿Por qué no crecemos? ¿Por qué no tenemos la experiencia de ese Dios que deberíamos tener todos? El Dios de Daniel cuando lo tiraron a los leones o en el fuego ardiente. ¿Por qué no creer en el Dios del pueblo de Israel, el Dios de los apóstoles, el Dios de los santos, de los mártires, el Dios que la Santa Madre Iglesia nos ofrece diariamente y que solamente debemos es creer qué está pasando.

 Nos hace falta leer las Sagradas Escrituras, que es la que hace producir la fe. Miren, hermanos, el trabajo de la sagrada, el viento y el mar. Y cuando perdió la mirada de en Cristo, se hundió. Y cuando se hundió, Pedro dijo, “Me queda una cosa, volver a poner la mirada en Cristo. Sálvame, maestro.” Y Jesús lo sacó de ahí a Pedro.

 Cuando usted pierde la mirada de Cristo, se perdió. Cuando usted pone la mirada en Cristo, su Salvador, nuestro Dios, podemos caminar sobre las aguas, podemos quitarnos la idea de que Dios es un fantasma, que es un invento, que es un cuento de viejas. No es un cuento de viejas. Dios es real. Dios existe tan así que si yo existo es porque alguien me hizo y ese alguien es Dios.

 Que si el cielo existe, la tierra existe, el mar existe, es porque alguien lo hizo y ese alguien es Dios. Abra los ojos y vea. Quien diga que Dios no existe, que salga la luz y vea si el mundo es o no tarea de un Dios que sigue despierto. Ya no ese sitio el desierto ni en la montaña se esconde. Decir si preguntan dónde, que Dios está nace y morta.

 en donde un hombre trabaja y un corazón le responde. Vamos a orar a ese Dios en espíritu y en verdad. Abandonemos esa vida de pecado, de idolatría, esa vida de creer en los brujos, en la superstición, en el más que en Dios. Yo he encontrado incluso sacerdotes que creen más en la brujería que en Dios. Sí. Y tape la los oídos del obispo. He encontrado obispos que creen más en la brujería que en Dios.

¿Qué pasa? ¿Qué está pasando? Le voy a contar una historia. Yo trabajé en una parroquia donde había brujos en cantidad y allá me fui a trenar como cura. Me mandaron nuevecito, nuevecito para allá y y comencé a ver que resulta que los brujos eran no solamente eran brujos, sino aprovechaban a las muchachitas, las violaban.

Entonces llegaba y decía, “Bueno, esta muchacha tienen tal cosa.” Y le llevaban y le daban un bebío y la la emborrachaban y la violaban y después, bueno, cuántas cosas pasaban. Y un día llegó una señora, una muchachita llegó y me dijo, “Padre, vengo a decirle que yo fui a un brujo porque estaba muy mal. Mi papá, mi mamá me llevaron y me llevó un brujo y resulta que el brujo hizo eh eh bueno, hizo algo ahí y yo me quedé, no supe de mí.

 Cuando desperté, sentí que me habíaolado el el brujo abusó de mí, pero me hizo el despojo y mamá dice que papá que ya me hizo el despojo, que ya estoy bien, pero abusó de mí. No.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *