que permanecieron ocultos durante años. Nacido el 6 de febrero de 1945 en Nine Mile, Jamaica. Robert Nesta Marley, conocido artísticamente como Bob Marley, perdió a su padre cuando tenía 9 años, quien era un jamaicano de ascendencia inglesa y que se había alejado de él por sus prejuicios racistas, ya que Bob había nacido con la piel oscura, pues su madre era afrojamaicana, una descendencia mulata que provocó que Bob fuese despreciado desde muy pequeño por negros de su propio país. Junto a su madre
vivió en una casa donde no había agua ni electricidad. Sin embargo, cuando ella hizo relación con el padre de su amigo Bonnie Weiler, se mudaron a Kingston y Bonnie se convirtió en su hermanastro. Ambos se interesarían por la música y tomaron clases de ella con el cantante jamaicano Joy Hicks a sus 17 años, Marley, Bonnie y Peter Toust, un joven al que habían conocido en las clases formarían los Whalingers, banda con la que atrajeron la atención del primer productor, Clemen Dude, y en 1963 lanzaron el primer single del

grupo Simmer Down. Con la discográfica Coxson, el tema se convertiría en un éxito nacional al igual que el resto de sus canciones. No obstante, tras casarse en 1966 con Rita Anderson, Marley decide mudarse a Delaware, Estados Unidos, junto con su madre, quien se había casado con otro hombre. Ahí trabajaría en una planta de automóviles Chrysler durante 6 meses.
Pero tras sufrir la discriminación de una nación que para entonces pasaba por una fuerte división racial, regresaría a Jamaica, donde se reafirmaba el movimiento Rastafari, promotor de la supremacía negra, y el consumo de marihuana como una planta con función sacramental, mismo que Marley adoptaría hasta reflejarlo en su música.
Si bien para entonces Marley habría dejado de visitar Jamaica, en sus letras expresaba su lucha contra las diferencias sociales y organizaba eventos en pro de erradicar la violencia racial, incluso aceptó asistir a un concierto gratuito cuando ya la banda alcanzado fama internacional. Para entonces, sus compañeros prefirieron hacer carreras en solitario y solo quedaría él con sus coristas, Bob Marley and the Wilers, quienes visitarían Jamaica en 1976 para promover con su música la paz y la reconciliación, misma época en la que la
violencia política en la isla había empeorado. Existía una guerra civil entre pandillas y pistoleros militares de los grandes partidos políticos y uno de ellos, dirigido por Michael Manley, era también el organizador del evento y el entonces primer ministro, por lo que el concierto fue criticado por estar parcializado, pues tras pautar la fecha para el evento, Manley convocó a elecciones para pocos días después, intentando sacar provecho en plena campaña electoral, provocando que el 3 de diciembre de 1976,
a tan solo dos días del concierto, Bob Marley y su esposa y su manager, Don Taylor, fueran acorralados por pistoleros en la casa del cantante en Hope Road, Jamaica. Desde las afueras de la vivienda prenderían fuego y un tiroteo que totalizó 86 disparos. Rita Marley recibiría una lesión en la cabeza.
Taylor fue herido en el abdomen y Marley recibió un disparo en el lado derecho de su pecho y en un brazo izquierdo. Los llevaron al hospital universitario de West Indies, donde serían tratados y horas más tarde dados de alta, excepto Taylor, quien fue trasladado a Miami para recibir atención especial por heridas más graves.
Se asumió que los autores del atentado eran extremistas de la oposición, aunque algunos medios señalaron a la CIA, ya que Manley se relacionaba con Fidel Castro, principal enemigo de los Estados Unidos para la época. De cualquier forma, nunca nadie fue arrestado por esto. Por suerte, todos sobrevivieron y Bob Marley dos días después, todavía recuperándose y con la bala que permanecería en su brazo por el resto de su vida, se presentaría al concierto en el parque de los héroes nacionales de Kingston, donde cantó por más de una hora y dejó
su famosa frase, “La gente que está tratando de hacer este mundo peor no se toma ni un día libre. ¿Cómo podría tomarlo yo?” ilumina la oscuridad, aunque tras esto, temiendo otro atentado, se fue a vivir a Londres, donde grabaría el álbum Exodus, uno de los más importantes de su carrera.
Pues con ese disco IA, lanzado en 1978, Marley alcanzaría el pico de popularidad en Inglaterra, América, y su nombre cada vez cobraba mayor relevancia en toda África. De hecho, visitaría Kenia y Etiopía para sensibilizar al pueblo sobre la esclavitud. Ese mismo año regresaría a Jamaica para el One Love Peace Concert, donde consiguió que en pleno concierto Michael Mley y el líder de la oposición, Edward Siega, se dieran la mano en el escenario, un gesto con el que buscaba promover la reconciliación y por el que a Marley le
otorgarían la medalla de la paz de las Naciones Unidas y la orden del mérito en Jamaica. Dicho todo esto, la imagen de Bob Marley, gracias a su música, creencias y todo lo que promulgaba, lo hacían merecedor de elogios. Pero otra historia existía tras las condecoraciones y es que a pesar de sus raíces católicas y su preferencia por la religión Rastafari, la cual promueve la paz, cree en la fidelidad en pareja y desprecia el materialismo.
La realidad es que Marley, tras alcanzar la fama, aunque mantuvo estos estandartes, practicaría otros muy diferentes. Pues si bien solo estuvo casado con Rita, apenas pudo se mudó de la chosa que compartía con ella a una mansión donde invitaba a todo tipo de mujeres para mantener con ellas relaciones íntimas, llegando a involucrarse con actrices, una princesa libanesa, una Miss Mundo e incluso fue amante de la entonces esposa de Mick Jagger, Bianca Jagger.
Prueba de esto es que, además de los cinco hijos que tuvo con su única esposa, ya tenía un hijo antes de conocerla y gracias a sus relaciones extramatrimoniales tendría siete hijos más con diferentes mujeres. Sumado a esto, las pocas veces que compartía intimidad con su esposa, no era capaz de aceptar un no por respuesta, por lo que la obligaba a tener relaciones con él.
Irónicamente, aunque en cuanto a esto no vivía según lo que profesaba, llegó a discriminar a homosexuales, algo que sí adoptó de los rastafaris, pues incluso rechazó fotografiarse con el cantante Prince por su imagen femenina, aunque era sabido que el músico estadounidense no era gay. Sin embargo, en 1977, cuando sufrió una lesión en su pie y le descubrirían un melanoma lentiginoso acral, un tipo de cáncer que pudo haber sido tratado o como se le aconsejó al cantante extirpado.
Marley sí elegiría la religión ignorando por completo su padecimiento, ya que los rastafaris no permiten este tipo de procedimiento, pues creen que su sentido espiritual puede vencer naturalmente cualquier enfermedad. Aún así, más tarde, cuando comenzó a sentir fuertes dolencias, se sometió a un raspado en el dedo afectado y le fue removida la capa cancerosa de piel, pero nada funcionaría.
Para 1980, aunque tuvo permiso médico de salir de gira, tras su presentación en Nueva York, colapsó y fue trasladado al Memorial Slow Catering Center en Manhattan. El cáncer se había extendido hacia los pulmones, hígado, estómago y el cerebro, por lo que tuvo que aceptar que le aplicaran radiación, aunque con miedo a que se filtrara su estado de salud a los medios, pidió ser trasladado al Hospital Sedars of Libanon en Miami.
Después, en vista de que los tratamientos tradicionales no funcionaban, fue internado en Alemania bajo el cuidado del Dr. Joseph Eisels, donde tras someterse a dudos procedimientos empeoraría, por lo que exigió ser trasladado a Jamaica, pero en pleno vuelo su estado decayó y tras aterrizar de emergencia en Miami, Bob Marley fallecería el 11 de mayo de 1981.
Isels fue denunciado por fraude y homicidio involuntario. Incluso años más tarde se demostró que sus métodos no eran eficaces. Desde su salida de los Estados Unidos, Marley estaba condenado a morir. Su rechazo a extirparse el melanoma años atrás fue su sentencia. Sus últimas palabras dirigidas a sus hijos Stephen y Sigi, producto de su relación con Rita, fueron: “Canta la canción, El dinero no compra la vida”.
Al momento de su fallecimiento poseía una fortuna que ascendía a 32 millones de dólares en la actualidad. Fortuna que no tendría un heredero oficial, pues también por su religión el cantante nunca escribió un testamento. Pero de acuerdo con la ley de Jamaica, su esposa tenía derecho a recibir hasta el 55% de sus ganancias.
Aunque para ella esto no sería tan fácil. Primero tuvo que involucrarse en batallas legales hasta poder tener acceso a las ganancias. Al igual que los 11 hijos reconocidos del cantante, hoy día Bob Marley es uno de los artistas fallecidos que más generan dinero. En el 2020 ganó 14 millones dó y esto sin contar las ganancias por mercancía en honor a su nombre, imagen y marca oficial llamada House of Marley, pues su nombre, a pesar de los años sigue siendo uno de los más reconocidos a nivel musical y cultural,
especialmente en las comunidades afro. Es una leyenda que sigue tan viva que hay quienes todavía se refieren a él como si estuviese con vida. Incluso periodistas han solicitado entrevistas del cantante pasando por alto que su muerte ocurrió ya hace más de 40 años. M.