12 FAMOSOS ROMANCES que CAMBIARON la Historia del ROCK
Estas mujeres cambiaron el mundo del rock, pero no de la forma en que muchos imaginan. Desde infidelidades que destruyeron bandas completas hasta triángulos amorosos que inspiraron canciones tan intensas que décadas después todavía no erizan la piel. Hoy vamos a descubrir 12 famosos romances que cambiaron la historia del rock y a las mujeres que para bien o para mal dejaron su huella en algunas de las canciones más legendarias de todos los tiempos.
Comencemos. Número 12, Michelle Philips y de Mamas y de papas. Antes de 1965, Michelle Philips era modelo y no tenía planes de cantar. Pero su marido, John Philips, la obligó a dejarlo todo para unirse a su nueva banda de folk pop. Así nació de mamas y de papas, una banda que para el público representaba amor, armonía y éxito.
Canciones como California Dreaming hacían soñar a toda una generación. Sin embargo, en el centro de la banda se gestaba un terremoto. Michelle, cansada de su relación con John, comenzó un romance intenso con el otro cantante de la banda, Danny Doherty. La tensión creció rápidamente y John no tardó en descubrir la traición.
Lo sorprendente es que en lugar de separar la banda, decidió convertir ese conflicto en música. obligó a todos a interpretar canciones inspiradas en la infidelidad y el dolor, como I saw her again last night o Go where you W. Finalmente, la banda duró solo 3 años y se disolvió en 1968 en un torbellino de excesos, peleas y celos.
Sin embargo, su efímera carrera nos regaló clásicos que aún hoy suenan en la radio. Número 11, Stevie Nicks y Flitwood Mac. Flitwood Mac estaba formada por dos parejas y un baterista. John y Christin Mcbee estaban casados, mientras que Lindseay Bockinghams y Stevie Nicks eran novios. Desde afuera parecían una banda perfecta.
Por dentro todo estaba a punto de estallar. Stevie y Lindy ya arrastraban problemas antes de unirse al grupo en 1974. Lograron mantenerse juntos por un tiempo, pero en 1976 la relación se rompió. Stevie dejó a Linsy y poco después tuvo un breve pero intenso romance con el baterista de la banda, Mick Fleitwood. Al mismo tiempo, Christine le fue infiel a John con varios miembros de su propio equipo técnico.
El matrimonio no resistió y ese mismo año terminaron divorciándose. A pesar de todos estos problemas personales, decidieron entrar al estudio y grabar su álbum Rumors. Las discusiones, el dolor y el resentimiento se transformaron en canciones inolvidables como Goay, cargada de despecho. Dreams, que refleja una ruptura inevitable y Don’t Stop con un mensaje de seguir adelante pese a los problemas.
El resultado fue histórico. Rumors vendió más de 45 millones de copias, convirtiéndose en uno de los álbumes más exitosos de la historia. Número 10. Grace Slick y Jefferson Airplane. En 1965, Grace Sleck llegó a California justo cuando la escena musical de San Francisco estaba explotando.

Bandas como Jefferson Airplane dominaban el momento y el destino le tenía preparado un lugar allí. Cuando la cantante del grupo se marchó, Grace, que ya lo seguía de cerca, se ofreció para reemplazarla. Con su voz poderosa y su presencia rebelde, ayudó a convertir canciones como Somebody to Love y White Rabbit en himnos de la psicodelia.
En esos años, Grace estaba casada legalmente con Jerry Slick. Todo iba bien hasta que Grace tuvo un romance con el guitarrista de la banda, Paul Caner, generando un escándalo mediático sin precedentes, lo que acabó con su matrimonio. Lo que no se destruyó fue el grupo.
La unión entre Grace y Paul reforzó su liderazgo dentro de la banda y Jefferson Airplane siguió grabando y girando con éxito. Más tarde, cuando Jefferson Airplane terminó disolviéndose por diferencias internas y nuevos proyectos, ambos siguieron juntos y fundaron Jefferson Starship en 1974. Así, mientras un matrimonio se derrumbaba, nacía una figura que abriría el camino a mujeres que también harían temblar el rock.
Número nueve, Anita Palenberg y The Rolling Stones. Anita Palenberg parecía venir de otro planeta. Era 1965. Los Rolling Stones apenas comenzaban y los jóvenes Mick Jagger y Keith Richards se sintieron intimidados al verla entrar a su camarín. Cuando una mujer así entraba en una habitación, nada pasaba desapercibido.
Para ella, en cambio, parecían simples chicos intentando vivir el sueño de ser roqueros. Esa misma noche comenzó una relación con Brian Jones, fundador y figura clave de la banda. Sin embargo, el comportamiento errático de Brian y su abuso de sustancias hicieron que Anita lo dejara por Keith Richards en 1967.
Brian Jones nunca logró recuperarse del golpe que significó perderla frente a su propio compañero. Desde entonces, la dinámica interna del grupo cambió por completo y su influencia dejó de ser dominante. En 1969 terminó siendo expulsado de la banda que él mismo había creado. Anita y Kate estuvieron juntos de 1967 a 1980 y tuvieron tres hijos.
Con esa decisión, Anita cambió para siempre el rumbo de los stones. Pasaron de la psicodelia elegante de Brian a una actitud cruda y provocadora que aún llena estadios. Número ocho, Linda Ramón y The Ramones. The Ramones prácticamente escribieron las reglas del punk en los 70. La banda, icono del género, funcionaba gracias al equilibrio entre dos polos opuestos, Joey, el soñador sensible, y Johnny, el guitarrista que imponía orden con disciplina casi militar.
Esa tensión era, en parte lo que hacía que todo funcionara. En 1980, Joey y Linda se comprometieron, pero la relación nunca llegó al matrimonio. Después de años de giras y de compartirlo todo, Linda se enamoró de Johnny Ramone y dejó a Joey por él. Ese triángulo amoroso dentro de la banda desató un conflicto que nunca se resolvió.
Joey y Johnny no volvieron a hablarse jamás. Tocaban juntos, viajaban juntos, pero vivían como extraños. En el escenario se mantenían distantes y fuera de él se ignoraban por completo. Su guerra fue silenciosa, pero constante. La canción de K Took My Baby Away es vista como un mensaje de Joey hacia Johnny.
Tocarla cada noche fue quizá su venganza poética. Tras el fallecimiento de Joey en 2001 y Johnny en 2004, Linda confesó que hablaba con Joey a escondidas para mantener unida a la banda. Linda Ramón fue la protagonista de uno de los triángulos amorosos más importantes de la música.
Y aunque fue la causa de la ruptura de una amistad, también fue responsable de que de Ramons sobreviva en medio de la tormenta. Número siete, Patty Boy con The Beatles y Derek and the Dominos. Patty Boyd y George Harrison, guitarrista de The Beatles, se conocieron en el rodaje de Aart en 1964 y se casaron en 1966. Su romance fue intenso desde el inicio e inspiró canciones como Something y I need You, dos de las más recordadas de Harrison.
Sin embargo, a comienzos de los años 70, la relación empezó a deteriorarse. Las infidelidades de George se volvieron frecuentes y el matrimonio entró en crisis. Ambos comenzaron a tener relaciones fuera de la pareja y parecía que el vínculo ya no tenía solución. En medio de ese desgaste apareció Eric Clapton, amigo cercano y colaborador de Harrison, que llevaba años enamorado de Patty en secreto.
Su obsesión fue tan fuerte que escribió Leila una de las canciones más intensas del rock dedicada a ella. Cuando Eric finalmente confesó sus sentimientos, Paty encontró en él la atención y el cariño que ya no tenía con George. En 1974 decidió dejar a Harrison y mudarse con Clapton. Se divorció en 1977 y se casó con Eric en 1979.
Lejos de enojarse o distanciarse de su amigo, George fue a la boda y los tres conservaron su amistad. La influencia de Patty y Boyd en la vida y la música de estas dos leyendas convirtió este triángulo amoroso, curiosamente en uno de los más creativos del rock. Cada vez que suenan wonderful tonight o isn’t it a pity, su huella sigue viva.
Número seis, Johnny Mitchell y Crosby Steels, Nash and Young. Muchas veces se habla de las musas como mujeres que inspiran a grandes artistas, pero en el caso de Johnny Mitchell, la historia es distinta. Fueron los hombres en su vida quienes terminaron inspirando su propia música. En 1967 comenzó un romance breve con David Crosby, con quien vivió por menos de un año.
En 1968, Johnny tomó sus cosas y se mudó a la casa del entonces compañero de banda de Crosby, Gram Nash. De ese triángulo amoroso nacieron canciones como Our House y Lady of the Island, del primer disco de Crosby, Steels, Nash and Jung. Sin embargo, su relación terminó en 1970 y poco después comenzó a salir con James Taylor, quien la inspiró a componer el disco considerado por Rolling Stone como uno de los mejores hechos por una artista femenina. Blue de 1971.
Johnny canta con el corazón abierto sobre las distintas caras del amor. Su vulnerabilidad y la honestidad de un sonido simple impactaron a miles. Clásicos como A Case of You This Flight Tonight recorrieron el mundo y la pusieron en lo más alto. Johnny Mitchell no fue una musa más, fue una artista que convirtió sus propias heridas en algunas de las canciones más profundas jamás escritas.
Número cinco, BB Buel y Aerosmith. ¿Pueden tres estrellas esconder un secreto? En los años 70 el exceso era parte del estilo de vida y Aerosmith estaba en el centro de esa tormenta. Steven Tyler y Joe Perry eran conocidos como los gemelos tóxicos por su consumo de sustancias.
En ese contexto aparece Bebé Buell, modelo y pareja de Todd Rom, pionero del Power Pop y productor musical entre 1972 y 1978. Sin embargo, durante las extensas giras tuvo un breve romance con Steven Tyler. En 1976 se dio cuenta de que había quedado embarazada de él. Tuvo que tomar una decisión muy difícil. Si le decía a Steven que tenía una hija suya, expondría a ese bebé a una vida de excesos y giras interminables.
Por eso le pidió a Todd Rungren, su pareja, que firmara el certificado de nacimiento. Y durante 10 años su hija no supo quién era su verdadero padre. Finalmente, en 1991, Steven Tyler la reconoció oficialmente. Sí, estamos hablando de la famosa L Tyler. Bebé Buell logró proteger la infancia de su hija de situaciones difíciles y de un padre ausente.
Prefirió el anonimato a la fama y eligió la familia por encima del brillo del éxito. Así mantuvo uno de los secretos mejor guardados del rock. Número cuatro, Courtney Love y Nirvana. El rey del Grunch, Kurkobin, conoció a Courtney Love en Portland en 1990, quien era en ese entonces la cantante del grupo H.
Nirvana aún no había lanzado Nevermind y mientras ellos recorrían las carreteras de Estados Unidos en condiciones precarias, Hle ya disfrutaba de un éxito moderado en el circuito local. La conexión fue inmediata. Durante un breve tiempo, incluso parecía que Hole tenía más proyección que Nirvana, pero todo cambió con Smells like Teen Spirit.
En cuestión de meses, Nirvana se convirtió en la banda más grande del mundo. A partir de ahí, la relación entre Kurt y Corney fue tan intensa como caótica. Vivieron bajo el ojo público, marcados por la fama, las adicciones y una vida al límite. Se casaron en Hawaii y en 1992 nació su hija Francis Bin Covin.
Cuando Kurt se quitó la vida en 1994, todo se detuvo para Courtney y su hija. Pasaron 4 años hasta que ella logró regresar con fuerza. Publicó el disco más importante de su carrera con Hole, Celebrity Skin. que vendió más de 1,illón y medio de copias. Eso le dio su lugar como la primera dama del Grunch. A pesar de las controversias, Courney Love logró mantenerse vigente como artista cargando el peso del legado de Covin.
Número tres, Marian Faithful y The Rolling Stones. El manager de The Rolling Stones, Andrew Luke Oldam, descubrió a Marian Faithful en una fiesta y lo tuvo claro. Tenía la voz y la imagen perfectas. Para él era ideal para interpretar las canciones que no encajaban con el estilo de los Stones y no se equivocó.
En 1964, su versión de Atears Go by llegó al top 10 en Reino Unido. Poco a poco esa colaboración artística se transformó en una relación personal con varios miembros de la banda, tanto que estuvo con tres de ellos antes de iniciar una relación con Mick Jagger. Su impacto fue profundo.
Marian ayudó a cambiar la imagen de los Stones. De jóvenes rebeldes a figuras más oscuras y provocadoras. Participó en canciones como Sympathy for the Devil, aportó a Wild Horses y coescribió Sister Morphin, una de las más crudas de su catálogo. Tras su separación con Mick, Marian sufrió problemas como el consumo de sustancias y enfermedades, llegando incluso a vivir un periodo de indigencia extrema en los años 70.
Pero la vida le dio una segunda oportunidad. Regresó a los escenarios en 1979 y se mantuvo activa hasta su fallecimiento en 2025. dejó el legado de una voz marcada por excesos y noches eternas que marcó a generaciones, incluida la banda más salvaje del rock. Los Rolling Stones. Número dos, Carly Simon y James Taylor.
El año era 1971 y mientras Carly Simon caminaba por la calle con su hermana, vio la cara de James Taylor en la tapa de una revista. Dijo en voz alta que iba a casarse con él. Nunca lo había visto en persona. Fue casi un acto de clarividencia. En noviembre de ese año, la pareja se encontró a solas por primera vez y después de una breve charla, literalmente comenzaron una vida juntos.
Eran jóvenes, talentosos y disfrutaban de todos los beneficios de ser una de las parejas más exitosas de la escena en Nueva York. Carly había tenido un número uno en Billboard con Your Sou Bane y James un top 10 con Fire and Rain. Sin embargo, James Taylor escondía un problema que pronto lo cambiaría todo.
Sufría de adicción a las sustancias y solía dejar a Carly sola con sus dos hijos y con toda la responsabilidad. La relación entró en su mayor crisis cuando las infidelidades de ambos salieron a la luz. Para 1981 ya vivían en casas separadas y en 1983 estaban oficialmente divorciados. Después de duetos inolvidables como Mockingberg de 1974 y Devoted to You, la carrera de la pareja dorada del folk se vino abajo.
En su lugar creció un resentimiento que dura hasta hoy. A día de hoy, James no le habla a Carly. Aunque ella ha declarado que aún lo ama profundamente, donde hubo fuego ya no quedan cenizas. Por suerte, lo que sí queda es la música increíble que crearon en su momento más oscuro. Número uno, Yoko Ono y The Beatles.
John conoció a Yoko hacia finales de la década de los 60 en una muestra de arte en Nueva York y se casaron poco después. En marzo de 1969, para el momento en el que Yoko entró al estudio de grabación junto a John, la dinámica interna de los Beatles ya estaba rota. Paul y George caminaban sobre terreno frágil y no se entendían, mientras que John quería experimentar más.
Había diferencias creativas, problemas de comunicación y un malestar creciente que llevaba años acumulándose. En medio de ese caos, la llegada de Yoko a un entorno masculino, cerrado y en crisis fue usada para explicar problemas que ya existían. Era más fácil culpar a la nueva presencia que resolver las diferencias que los amenazaban desde hacía años.
Es que el final de los Beatles era inminente y Yoko no habría podido ni salvarlos ni destruirlos, incluso si lo hubiera intentado. Los Beatles lanzaron su último disco de estudio, Let it Be, el 8 de mayo de 1970. Para entonces, todo estaba terminado y la carrera meteórica de esos cuatro jóvenes de Liverpool, que cambiaron el mundo para siempre había llegado a su fin.
Si bien muchos fans aún no le perdonan a Yoko haber llegado en el momento equivocado y ser parte de la polémica, los Fap ya iban rumbo a su final mucho antes de que ella apareciera en escena. Y así como Pary Boyd inspiró a George Harrison para crear Something, una de sus canciones más inolvidables, existen otros temas donde los Beatles dejaron su huella sin que muchos lo supieran.
Haz clic en el siguiente video y descubre 10 canciones que no sabías que fueron escritas por los Beatles.