Eliminan al Chelsea en octavos de final. Ronaldinho marca el gol decisivo en el Camp. Una jugada individual espectacular donde regatea a tres defensores y define con clase. El público enloquece. Eliminan al Benfica en cuartos. Ronaldinho marca en el Camp. Eliminan al Milan en semifinales. Ludovic Julie marca el único gol del partido de vuelta con una asistencia de Ronaldinho y llegan a la final.
17 de mayo de 2006, Stad de France París, Barcelona contra Arsenal. El portero James Leman es expulsado al minuto 18. El Arsenal se queda con 10, pero marca primero. Sol Campel de cabeza pone el 0 a 1. El Barcelona domina pero no puede marcar. Ronaldinho está desaparecido en la primera mitad, no conecta, no encuentra espacios. Al descanso, el Barcelona va perdiendo y Ronaldinho ha tenido su peor mitad de temporada.
Pero Frank Richcard le habla, le dice que confíe, que llegará su momento, que es el mejor del mundo y debe demostrarlo. Segunda mitad. El Barcelona presiona. Ronaldinho empieza a aparecer. Sus gambetas empiezan a funcionar. Sus pases empiezan a llegar. Y al minuto 76, Samuel Eto recibe un pase de Henrik Larson [música] y bate al portero suplente Manuel Almunia. 1 a un.
5 minutos después, [música] Larson se libera de la marca de Campel y cede a Belleetti que llega en carrera 2 a 1. El Barcelona es campeón de Europa. Ronaldinho levanta la Copa de [música] Europa. Ha completado su ciclo glorioso. Ha ganado todo lo que se puede ganar. Mundial Champions, ligas, Balón de Oro, World Player.
Es el mejor del mundo, el rey del fútbol. [música] Pero algo empiezas a cambiar, algo sutil al principio. Ronaldinho sale más de fiesta, entrena menos, su dedicación [música] baja, las lesiones aparecen. Temporada 2006-2007, el Barcelona termina segundo detrás del Real Madrid sin títulos. El rendimiento de Ronaldinho cae notablemente.
Frank Richcard, el entrenador, intenta hablar con él múltiples veces, pero Ronaldinho no cambia. [música] Sigue saliendo, sigue festejando, sigue viviendo la vida nocturna de Barcelona como si no hubiera mañana. Las discotecas Suton, Bling Bling, Oto Suts. Ronaldinho es cliente habitual, llega con Roberto, con amigos brasileños, celebra hasta el amanecer.
Algunos días llega directo del club nocturno al entrenamiento sin dormir, aún bajo efectos del alcohol. Richcard está preocupado, Carles Puyol está preocupado, Xavi Hernández está preocupado, pero nadie puede controlar a Ronaldinho y Roberto no ayuda. Algunos empiezan a cuestionar si Roberto es buena influencia para su hermano, si acaso Roberto también sale demasiado.
Si acaso Roberto prioriza la diversión sobre la profesionalidad. Si acaso Roberto no está protegiendo a su hermano como debería. [música] Esa temporada Ronaldinho marca 21 goles. Es el máximo goleador del Barcelona, pero los números individuales no compensan la falta de títulos colectivos. [música] La era dorada del Barcelona de Ronaldinho empieza a desvanecerse [música] y la relación entre Ronaldinho y la directiva del Barcelona empieza a deteriorarse.
Temporada 200728 2000. Ronaldinho está plagado de lesiones desde el principio. Una distensión muscular en septiembre. Problemas en el tobillo en octubre, una rotura fibrilar en diciembre, una lesión en la rodilla en febrero. Pierde la titularidad. Tierry Hanry fichado del Arsenal empieza [música] a tomar su lugar en el 11 titular.
Lionel Messi, la joven promesa argentina a quien Ronaldinho había apadrinado desde su llegada al club, empieza [música] a brillar con luz propia. El fútbol está cambiando y Ronaldinho no está cambiando con él. En abril de 2008, una lesión grave en el muslo lo aleja definitivamente del equipo. Pep Guardiola es nombrado nuevo entrenador para la siguiente temporada.
En su presentación en mayo, Guardiola anuncia públicamente que no cuenta con Ronaldinho ni con Deco, que ambos brasileños no forman parte de su proyecto, que tienen que irse, es un anuncio brutal, [música] público, humillante, pero necesario desde el punto de vista de Guardiola. El Barcelona necesita [música] renovación, necesita disciplina, necesita hambre.
Y Ronaldinho ya no tiene hambre, ya no tiene la dedicación, ya perdió el fuego. Es el fin de una era. 18 de julio de 2008, AC Milan. Roberto negocia con Manchester City que ofrece 30 millones de euros. Negocia con el Chelsea, negocia con el Milan. Finalmente, el club italiano paga 25 millones de euros, 21 fijos y cuatro en variables.
Ronaldinho es presentado en Saniro ante 30,000 aficionados enloquecidos. [música] Lleva el dorsal 80 porque el 10 lo tiene Clarence Sidorf. Es un nuevo comienzo en uno de los templos [música] del fútbol mundial, pero las cosas ya no son como antes, ya nada es como antes. En el Milan las cosas empiezan bien.
Primera temporada, 15 goles en 38 partidos, no son malos números. Temporada 2009-2010, 14 goles. Tercera temporada 2010-2011. El Milan es campeón de la Serie A. Es el último gran título de Ronaldinho en Europa. Marca 12 goles esa temporada, pero su nivel ya no es el mismo. Las fiestas continúan, las lesiones continúan, la falta de dedicación continúa y Roberto sigue sin frenar nada.
Sigue manejando los negocios, sigue cobrando su porcentaje, sigue siendo el representante, sigue siendo el hermano, pero no está protegiendo a Ronaldinho. Eso es cada vez más evidente. En tres temporadas con el Milan, Ronaldinho juega 95 partidos y marca 41 goles. No son malos números, pero no son números de Balón de Oro. No son números del mejor del mundo.
Ronaldinho ya no es Ronaldinho, es una sombra de lo que fue. Y lo peor es que parece no importarle. Sigue sonriendo, sigue divirtiéndose, sigue saliendo de fiesta, pero el fuego se apagó, la magia se diluyó, el hambre desapareció. 2011, regresa a Brasil, firma con el Flamengo por 6 meses y luego extiende el contrato hasta 2012.
Roberto negocia un salario de $4,000000es por año. Es mucho dinero para el fútbol brasileño. Juega 71 partidos en 2 años, marca 28 goles. Gana el Campeonato Carioca en 2011, pero surgen problemas. Los mismos problemas de siempre, fiestas, llegadas tarde, indisciplina. El Flamengo se cansa, resinde en el contrato y mientras tanto, Roberto tiene problemas legales.
En 2003 había sido arrestado y condenado a 5 años y 5 meses en régimen semiabierto por lavado de dinero. Mantenía cuentas secretas en Suiza sin declarar al fisco brasileño. Declaraba que el dinero venía de donaciones. [música] Era mentira absoluta. Dinero ganado por contratos de Ronaldinho que Roberto desviaba cuentas secretas para evadir impuestos.
La justicia brasileña lo descubrió. fue condenado, pero apeló y quedó en libertad mientras tramitaba el recurso. Pasaron años, el caso se diluyó en el sistema judicial brasileño. Roberto siguió operando como si nada. 2013, Ronaldinho firma con el Atlético Mineiro. Es su gran regreso triunfal al fútbol brasileño y durante un año todo va bien. Muy bien.
Ronaldinho está motivado, entrena bien, juega bien, marca 14 goles en 48 partidos y lo mejor de todo, el Atlético Mineiro gana la Copa Libertadores. Ronaldinho marca el gol en la final de ida contra el Olimpia de Paraguay. Empatan 2 a 2 en la vuelta en Velo Horizonte ganan 2 a0. Ronaldinho levanta la Copa Libertadores. Es su segundo gran título continental después de la Champions.
[música] Se convierte en uno de los pocos jugadores en ganar ambas competiciones. Es el broche de oro de su carrera. Con 33 años, Ronaldinho demuestra que todavía tiene magia, que todavía puede brillar en los momentos grandes, que la sonrisa sigue intacta, pero dura poco. Segunda temporada con el Mineiro. Las lesiones vuelven, el rendimiento baja, marca solo un gol en 18 partidos.
[música] El club resinde su contrato en julio de 2014. Ronaldinho está libre con 34 años y nadie en Brasil lo quiere contratar. El Fluminense lo descarta, el Santos lo descarta, [música] Corinthians, Palmeiras, San Paulo, todos dicen que no. [música] La reputación de Ronaldinho está destrozada, indisciplinado, fiestero, problemático.
Roberto busca opciones en Europa. Nada, nadie lo quiere. Finalmente consigue un contrato en México. Septiembre de 2014, Querétaro, Liga Mexicana, 5 meses de contrato, 29 partidos, dos goles. Ronaldinho está acabado, físicamente no puede más. Las lesiones son constantes, [música] el sobrepeso es evidente. Ya no puede correr como antes, ya no puede gambetear como antes. La magia se fue.
En mayo de 2015, el Querétaro rescinde su contrato. Ronaldinho vuelve a Brasil sin equipo. Julio de 2015, Fluminense, le dan una oportunidad. Nueve meses, ocho partidos, cero goles. Es un desastre. El peor momento de su carrera. El club lo deja ir. Ronaldinho tiene 35 años y está acabado, pero todavía no se retira oficialmente.
Todavía espera que algún club lo llame. Pasan los meses, nadie llama. Y entonces empiezan los problemas legales reales. Los problemas que perseguían a Roberto finalmente alcanzan a Ronaldinho 2015. La justicia brasileña los condena a ambos por construir una plataforma de pesca y un muelle en una zona protegida del río Guaíba en Porto Alegre.
Es un área de preservación ambiental. Está prohibido construir ahí, pero Roberto construyó de todas formas, sin permisos, sin autorizaciones y puso la propiedad a nombre de Ronaldinho. La sentencia ordena demoler las construcciones ilegales y pagar una multa de 8,illon y5 de reales. $2,100,000. Se niegan a pagar, apelan.
La justicia se toma en serio el caso. En 2018 empiezan los embargos. La justicia revisa las cuentas de Ronaldinho buscando bienes que embargar. 57 inmuebles embargados, coches de lujo embargados, una obra de arte embargada, todo confiscado y entonces descubren algo impactante. Noviembre de 2018, un juez revisa las cuentas bancarias de Ronaldinho.
En total, en todas sus cuentas sumadas hay 6 Ronaldinho que ganó más de 100 millones de euros en su carrera futbolística, que tuvo contratos millonarios con Nike, Pepsi, Coca-Cola y EA Sports, que facturó fortunas por patrocinios y apariciones, tiene $ en el banco, todo el dinero se ha ido, absolutamente todo. ¿Cómo es posible que alguien que ganó tanto dinero termine sin nada? La respuesta está en Roberto.
Durante 20 años, Roberto manejó cada centavo que ganó Ronaldinho, cada contrato, cada patrocinio, cada inversión. Y hay inversiones desastrosas, inmuebles comprados en zonas sin valor que nunca se revalorizaron, negocios turbios que terminaron en pérdidas, préstamos amigos que nunca devolvieron el dinero, gastos desorbitados en fiestas, coches, viajes, lujos innecesarios y evasión fiscal.
¿Por qué Roberto, condenado ya una vez por lavado de dinero, siguió evadiendo impuestos, siguió ocultando ingresos, siguió manejando cuentas opacas? Y cuando la justicia empezó a investigar seriamente, todo se vino abajo. Noviembre de 2018. La justicia brasileña confisca los pasaportes de Ronaldinho y Roberto. No pueden viajar al extranjero.
Están retenidos en Brasil hasta que paguen la multa ambiental. Es una medida cautelar para asegurar que no huyan del país. Ronaldinho y Roberto están atrapados, no pueden salir, no tienen dinero, no tienen propiedades porque todas están embargadas, no tienen opciones, pero Roberto es negociador, siempre ha sido negociador, siempre encuentra una salida.
En septiembre de 2019 llega a un acuerdo con las autoridades ambientales. Deposita 6,000000 de reales como garantía por los daños ambientales, $,400,000. Dinero que consiguen vendiendo algunos de los inmuebles embargados y pidiendo préstamos a inversores privados. La justicia acepta el acuerdo, les devuelve los pasaportes, pueden viajar de nuevo, están libres por ahora.
Y ahí es donde empieza la pesadilla paraguaya. Dalia López, empresaria paraguaya, 48 años, presidenta de la Fundación Fraternidad Angelical, una organización sin fines de lucro dedicada supuestamente a ayudar a niños con cáncer. Presidenta también de Permanent Oriental Holding, una empresa de importación de productos electrónicos desde China.
Pero según la Fiscalía Paraguaya, Permanent Oriental es una fachada para operaciones de lavado de dinero y evasión fiscal. Desde junio de 2019 la empresa está bajo investigación. Dalia López está bajo investigación, pero ella sigue operando con normalidad, organizando eventos, consiguiendo sponsors, moviendo dinero. López contacta a Roberto.
No está claro cómo se conocieron. Algunos dicen que a través de contactos comunes en el mundo del fútbol, otros que a través de negocios previos que Roberto tenía en Paraguay. Lo cierto es que López tiene una propuesta, quiere que Ronaldinho sea la imagen de una campaña benéfica para brindar asistencia médica a niños pobres en Paraguay.
La Fundación Fraternidad Angelical organizará eventos Ronaldinho será la estrella. También hay planes de inaugurar un casino de un empresario brasileño llamado Wilmondes Souza Lira. He de presentar el libro autobiográfico de Ronaldinho titulado Genio en la vida. López ofrece honorarios generosos, 400,000 por 4 días de trabajo.
Roberto acepta sin investigar mucho, sin hacer [música] la du diligence necesaria, como siempre. Pero hay un problema de logística. Brasil y Paraguay tienen un acuerdo de libre tránsito. Los ciudadanos brasileños pueden entrar a Paraguay con solo su cédula de identidad. No necesitan visa, no necesitan pasaporte, es simple y directo.
Pero alguien en algún momento de la planificación decide que sería mejor si Ronaldinho entrara como paraguayo, como ciudadano honorario, como un gesto de cortesía del gobierno paraguayo hacia el astro del fútbol. Según la defensa posterior de Ronaldinho, Dalia López les ofreció tramitar la ciudadanía honoraria paraguaya.
les dijo que era un proceso normal, que muchos famosos lo habían hecho, que sería un honor para Paraguay y les dio pasaportes paraguayos. Les dijo que eran un regalo, un presente, un gesto de hospitalidad. Ronaldinho y Roberto aceptan. No cuestionan la legalidad, no verifican la autenticidad, no consultan con abogados. Confían como siempre, confían en las personas equivocadas.
4 de marzo de 2020, Ronaldinho y Roberto llegan al aeropuerto de Guarulios en San Paulo. Llevan pasaportes brasileños para salir de Brasil. El vuelo es a las 4 de la tarde. Copa Airlines, escala en Panamá. Llegada Asunción a las 9:30 de la noche, hora local. En el avión alguien les entrega sobres. Dentro están los pasaportes paraguayos.
Pasaportes que dicen que Ronaldo de Asís Moreira nació el 21 de marzo de 1980 en Asunción Paraguay, que es ciudadano paraguayo desde nacimiento, que su hermano Roberto también. Los pasaportes tienen sus fotos, tienen sellos oficiales, parecen legítimos, pero no lo son. Son documentos falsos, documentos adulterados, documentos que originalmente pertenecían a dos mujeres paraguayas, María Isabel Galloso y Esperanza Polonia Caballero y que fueron modificados criminalmente.
El vuelo aterriza en Asunción a las 9:30 de la noche. Ronaldinho y Roberto bajan del avión, van al control migratorio, presentan los pasaportes paraguayos. Los agentes los miran. Miran los pasaportes, miran las fotos. Ronaldño sonríe, su sonrisa característica. Los agentes sellan los pasaportes, los dejan pasar.
Bienvenidos a Paraguay compatriotas. Ronaldinho y Roberto atraviesan la aduana. Los espera un coche. Los llevan al hotel Jack y Golf Club en Lambaré, Ciudad Vecina Asunción. se instalan en una suite de lujo. Todo parece perfecto, todo parece normal, pero las autoridades ya saben, ya están esperando, porque la Fiscalía Paraguaya no es estúpida.
Llevan 6 meses investigando a Dalia López. Saben de sus operaciones, saben de sus contactos, tienen intervenidas sus comunicaciones. Y cuando Dalia López empezó a organizar la visita de Ronaldinho, la fiscalía prestó atención. Investigaron, descubrieron los pasaportes falsos, descubrieron la red, esperaron a que Ronaldo entrara al país y entonces actuaron.
5 de marzo, 9 de la noche, 24 horas después de su llegada, la policía irrumpe en el hotel Jacky Golf Club. Suben a la suite de Ronaldinho, tocan la puerta. Ronaldinho abre, lleva una camiseta de la selección brasileña. Está relajado, sonriente. La policía entra. Agentes de la dirección de migraciones, fiscales.
Todos entran, le piden los documentos. Ronaldinho entrega los pasaportes paraguayos, los pasaportes falsos. Los agentes los examinan, señalan las irregularidades. Esto es falso, dicen. Ustedes no son paraguayos. Estos documentos son adulterados. Están bajo arresto. Ronaldinho no entiende. ¿Cómo que son falsos? Se los dieron como cortesía, como un regalo, un gesto de buena voluntad. No sabía que eran falsos.
Roberto tampoco sabía, dice Ronaldinho, la policía no le cree o no le importa. La ley es la ley. Usar documentos falsos es un delito grave. Ronaldinho y Roberto son esposados, fotografiados, llevados a la comisaría. Las imágenes se filtran inmediatamente. Ronaldinho esposado. Ronaldinho detenido.
Ronaldinho en problemas. Las fotos dan la vuelta al mundo en minutos. El shock es global. Ronaldinho arrestado, el mago del balón, el balón de oro, el campeón del mundo, detenido por documentos falsos. Nadie puede creerlo, pero es real, terriblemente real. 6 de marzo, Ronaldinho y Roberto son trasladados ante el fiscal Federico Delfino.
Un fiscal joven, ambicioso, con ganas de hacer carrera. Interroga ambos durante horas. Ronaldinho insiste en que no sabía que los pasaportes eran falsos, que Dalia López se los dio, que confiaba en ella, que él solo vino hasta que hacer un trabajo benéfico, ayudar a niños enfermos, a presentar su libro, nada más. Roberto dice lo mismo.
El fiscal no les cree del todo, pero tampoco tiene pruebas de que ellos participaron en la falsificación de los documentos. Decide ofrecerles una salida procesal abreviada. Pueden irse libres a cambio de declarar contra Dalia López y sus cómplices, dar nombres, contar todo lo que saben, colaborar con la investigación.
Ronaldinho acepta, Roberto acepta. Parece que todo se resolverá rápido, que será solo un susto, un malentendido, que pronto estarán de vuelta en Brasil. Pero el juez Mirko Balinotti no está de acuerdo. Balinotti es un juez duro, estricto, no tolera la corrupción, no tolera los privilegios y no tolera que celebridades extranjeras crean que pueden hacer lo que quieran en Paraguay.
Recurre la decisión del fiscal. argumenta que hay peligro de fuga, que hay riesgo de obstrucción de la investigación, que Ronaldinho y Roberto son extranjeros con recursos y [música] contactos, que si se les deja libres huirán a Brasil y nunca volverán, que la justicia paraguaya será burlada. Pide prisión preventiva.
La jueza Clara Ruiz Díaz está de acuerdo. 7 de marzo de 2020. La jueza Clara Ruiz Díaz ordena prisión preventiva para Ronaldinho y Roberto. En conferencia de prensa transmitida por todos los canales de Paraguay explica la decisión. Estamos ante un hecho punible grave porque atentó contra intereses de la República, contra el Estado paraguayo, declara con firmeza.
Hay peligro de fuga evidente, hay peligro de obstrucción de pruebas. Se trata de un extranjero que entró de forma ilegal al país usando documentos adulterados y permanece de forma ilegal en el país. La única medida que garantiza que enfrentarán la justicia es la prisión preventiva. Ronaldinho y Roberto son conducidos inmediatamente a la agrupación especializada de la Policía Nacional, la prisión de Asunción.
La agrupación especializada no es una prisión común y corriente. Es una sede policial que funciona como cárcel de máxima seguridad. Aloja a los criminales más peligrosos de Paraguay, narcotraficantes internacionales, políticos implicados en megacasos de corrupción, asesinos en serie, policías criminales, líderes de bandas organizadas.
Lo peor de lo peor, el lugar es austero, concreto gris, rejas en todas partes, guardias armados, cámaras de seguridad, protocolos estrictos. Es un lugar diseñado para contener a personas que representan un peligro real para la sociedad. Y ahí meten a Ronaldinho al mejor jugador del mundo de 2005, al ídolo de millones, al hombre de la sonrisa eterna.
Ronaldinho es fotografiado de frente y de perfil. Le toman las huellas digitales, lo registran como recluso, le asignan un número, le dan un uniforme carcelario. Es procesado como un criminal cualquiera. Las imágenes son devastadoras. Ronaldinho con ropa de preso, Ronaldinho sin la sonrisa, Ronaldinho vulnerable, Ronaldinho humillado.
Las fotos son filtradas, llegan a todos los medios del mundo. La caída del ídolo es completa. La celda que comparte con Roberto mide aproximadamente 15 m². Tiene dos camas de concreto con colchones delgados, un baño pequeño con letrina, un lavabo, una mesa, dos sillas. Hay aire acondicionado. Un privilegio en esa prisión donde la mayoría de celdas no lo tienen.
Hay una pequeña nevera, paredes de concreto sin pintar, una ventana pequeña con rejas gruesas. No es el infierno, pero tampoco es remotamente cómodo. Es una celda de prisión y Ronaldinho es un preso más. La rutina carcelaria empieza al día siguiente. Despertar a las 6 de la mañana. El guardia golpea las rejas. Arriba. Hora de desayunar.
Ronaldinho se levanta aturdido, no ha dormido bien. El colchón es duro. Los ruidos de la prisión son constantes. Gritos, golpes, puertas que se abren y cierran, pasos de guardias. Es imposible dormir bien. Se lava la cara en el lavabo, se viste, espera que abran la celda, sale al pasillo. Otros presos lo miran. Algunos no pueden creer que es él. Ronaldinho.
El Ronaldo, ¿qué hace aquí? Desayuno en el comedor colectivo. Pan, café, leche, frutas. Nada especial. Ronaldinho se sienta. Algunos presos se acercan tímidamente. ¿Podemos sentarnos con usted? Ronaldo. Aiente, siempre amable, siempre sonriente, incluso aquí, incluso en prisión. Hablan de fútbol, de sus mejores goles, de Barcelona, del Mundial.
Ronaldinho cuenta historias, hace reír a los presos. Por un momento casi parecen olvidar dónde están. Después del desayuno vuelve a la celda. Reuniones con abogados. horas y horas de reuniones planificando la defensa, buscando salidas legales. Los abogados son optimistas. Esto se resolverá pronto, dicen. Usted no fabricó los documentos.
Usted es víctima de un engaño. Saldrá libre. Solo necesitamos tiempo. Ronaldinho quiere creerles. Necesita creerles. Almuerzo a las 12. Arroz, frijoles, pollo, ensalada, comida institucional sin sabor, sin alma. Ronaldinho come en silencio. Piensa en las comidas en Barcelona, en los restaurantes de cinco estrellas, en los asados brasileños, en todo lo que dio por sentado, todo lo que perdió.
Por la tarde los presos pueden salir al patio. Es un espacio de concreto con algunas zonas con sombra. Hay una cancha de fútbol improvisada. Cuando Ronaldinho sale por primera vez, todos los presos se detienen. Lo miran. Es Ronaldinho el mejor del mundo. Aquí con ellos. Algunos piden autógrafos.
Ronaldinho firma en papeles, en camisetas, en lo que sea. Algunos piden fotos. Los guardias permiten que otros presos usen sus celulares para tomarse fotos con Ronaldinho. Las imágenes se filtran. Ronaldinho sonriendo en prisión. Ronaldño posando con narcotraficantes, con políticos corruptos, con criminales. Las fotos dan la vuelta al mundo.
Algunos critican a Ronaldinho cómo puede sonreír en prisión, cómo puede posar con criminales. Otros lo defienden. ¿Qué se supone que haga? ¿Llorar, pelear? Ronaldo hace lo que siempre hace. Sonreír, ser amable, conectar con la gente, incluso en las peores circunstancias. Cena a las 7 de la tarde, más comida institucional, sopa, pan, algo de fruta.
Después vuelta a la celda. Luces apagadas a las 10 de la noche. Ronaldinho se acuesta en el colchón duro, mira el techo. Piensa en cómo llegó aquí, en todas las decisiones que lo llevaron a este momento, en confiar en Dalia López, en aceptar esos pasaportes sin verificar, en dejar que Roberto maneje todo siempre, en nunca cuestionar, en nunca investigar, en vivir en una burbuja donde otros toman las decisiones y él solo sonríe y juega al fútbol.
Esa burbuja explotó y ahora está aquí en una prisión paraguaya compartiendo espacio con criminales lejos de su familia, lejos de Brasil, lejos de todo. Los días pasan, se convierten en semanas. La rutina es siempre la misma. Despertar, desayunar, reuniones con abogados, almorzar, patio, cenar, dormir, repetir. Ronaldinho intenta mantenerse positivo, intenta sonreír, pero es difícil, muy difícil.
Los otros reclusos lo adoptan, lo protegen. Nadie se mete con Ronaldinho. Es el preso más famoso que jamás ha pisado esa prisión. Quizás el preso más famoso de toda la historia de Paraguay. Y todos lo quieren cerca. Todos quieren su amistad, su atención, su reconocimiento. Ronaldinho es amable con todos.
Juega fútbol con ellos en el patio, firma autógrafos, cuenta historias. Es una celebridad incluso en prisión. 21 de marzo de 2020, Ronaldinho cumple 40 años. En prisión. Los presos organizan una celebración sorpresa. Consiguen un pequeño pastel. Cantan feliz cumpleaños. Ronaldinho sopla las velas. Sonríe, agradece, pero por dentro está destrozado. 40 años.
En la cima de su vida debería estar celebrando con su familia, con amigos, con lujos y, en cambio está en una celda paraguaya. Las imágenes del festejo se filtran. Ronaldinho soplando velas en prisión. Ronaldinho celebrando con criminales. Es surreal, es triste, es la perfecta metáfora de su caída. Y entonces viene la escena más surrealista de todas, la que seementa para siempre en el imaginario colectivo La imagen de Ronaldinho en prisión.
La agrupación especializada decide organizar un torneo de fútbol sala interno, el torneo cuadrilátero, para reclusos mayores de 35 años. Una forma de mantener a los presos ocupados, de darles algo que hacer, de reducir tensiones. Los equipos se forman por sorteo. Cada pabellón presenta un equipo. Los jugadores se rifan y obviamente todos quieren a Ronaldinho en su equipo, todos.
Fernando González Carjayo, exdirigente del Club Esportivo Luqueño, preso por corrupción en contratos de derechos de transmisión, gana el sorteo. Ronaldinho jugará en su equipo. Miguel Cuevas, exdiputado paraguayo, preso por enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias, será su compañero de equipo.
También jugará como su marcador en los entrenamientos. El nivel de su realismo es absoluto. Ronaldinho, el Balón de Oro, entrenando con políticos corruptos en una prisión. El premio del torneo es un trofeo pequeño de plástico dorado y un lechón. Un cerdo asado de 16 kg. Eso es todo. No hay dinero, no hay reconocimiento, solo un trozo de plástico y 16 kg de cerdo para el equipo campeón.
Y por eso va a jugar Ronaldinho, el hombre que ganó la Champions League, el hombre que levantó la Copa del Mundo, el hombre que ganó [música] el Balón de Oro. Va a jugar un torneo carcelario en Paraguay por un cerdo. 13 de marzo de 2020. Se juega el torneo en la cancha de concreto del patio de la prisión. Ronaldinho se pone los botines que le presta un policía.
No tiene sus propios botines. Todo está embargado en Brasil. Todo está perdido. Usa botines prestados. Entra a la cancha improvisada. Cientos de presos rodean el perímetro. Gritan, aplauden, vitorean. Es como volver a los viejos tiempos. [música] El ruido de la multitud, la emoción del partido. Ronaldinho sonríe, se siente vivo de nuevo.
El partido comienza y Ronaldinho hace magia como [música] siempre. Porque aunque esté en prisión, aunque esté a 40 años, aunque use botines prestados, sigue siendo Ronaldinho. La magia sigue ahí. controla el balón con el pecho, hace un caño a un defensor, marca con un tiro potente al ángulo superior. Los presos enloquecen.
Ronaldinho celebra con los brazos en alto sonriendo. Esa sonrisa marca otro gol y otro y otro y otro. Cinco goles [música] en total. Da seis asistencias. Es una exhibición completa. Su equipo gana 11 a 12. Es una goleada, una demostración de clase. Los presos lo aplauden, los guardias lo aplauden, hasta los del equipo rival lo aplauden porque acaban de ver a Ronaldinho hacer lo que Ronaldinho hace. Magia pura.
Al final del partido le entregan el trofeo. Ronaldinho lo levanta. Posa para las fotos con el trofeo en una mano y el lechón de 16 kg en la otra. Sonríe esa sonrisa. Las imágenes son virales en minutos, en segundos. Ronaldinho celebrando un título carcelario. Ronaldinho con un cerdo de premio. El mundo entero ve las fotos.
Algunos ríen, otros lloran, muchos no saben qué sentir. Es triste, es bizarro, es melancólico, es absurdo. Es la imagen perfecta de la caída de un ídolo. El hombre que lo tuvo todo, el hombre que levantó los trofeos más importantes del fútbol. Ahora levanta un cerdo en una prisión paraguaya.
es poético de la manera más triste posible. Mientras tanto, afuera de la prisión, la investigación avanza. 14 personas son imputadas en el caso de los pasaportes falsos, funcionarios de la dirección de migraciones que facilitaron los documentos, funcionarios de la policía nacional que hicieron vista gorda. El director de migraciones, Alexis Penayo, renuncia a su cargo presionado por el escándalo.
Wilmondes Sou Salira, el empresario brasileño que viajaba con Ronaldinho y Roberto y que supuestamente iba a inaugurar el casino es detenido. [música] es imputado por Asociación Criminal y Producción de Documentos Públicos de contenido falso. Las dos mujeres paraguayas, cuyos pasaportes fueron adulterados, María Isabel Galloso, de 48 años, y Esperanza Apolonia Caballero, de 62, reciben arresto domiciliario.
Ellas vendieron sus pasaportes por dinero. No sabían que serían usados para Ronaldinho, pero participaron en el delito. Hidalia López, la empresaria que orquestó todo, desaparece, literalmente desaparece. La fiscalía la declara en rebeldía, prófuga de la justicia. Emiten una orden de captura nacional e internacional, pero no la encuentran.
Algunos dicen que huyó a Brasil, otros que está en Argentina, otros que se esconde en el interior de Paraguay. Nadie la encuentra. La investigación descubre que López había estado bajo vigilancia por evasión fiscal y lavado de dinero desde hacía 6 meses, que su empresa Permanent Oriental Holding importaba productos electrónicos de China y presuntamente lavaba dinero a través de esas operaciones.
[música] Que las donaciones de su fundación benéfica eran en realidad una fachada para mover dinero ilícito, que el evento con Ronaldinho era parte de un esquema más grande de blanqueo de capitales. Ronaldinho y Roberto cayeron en medio de una operación criminal. Fueron usados, fueron [música] tontos, fueron ingenuos, pero fueron usados.
Los abogados de Ronaldinho trabajan sin descanso. Sergio Queiró, abogado de Ronaldinho, presenta múltiples solicitudes de libertad. Ofrece una fianza de ,600,000. ofrece un departamento de lujo en Asunción valuado en $800,000 como garantía adicional para arresto domiciliario. Argumenta que Ronaldinho no tiene antecedentes penales, que es víctima de un engaño que no representa peligro para la sociedad, que merece estar libre mientras se resuelve el caso.
La fiscalía rechaza todas las propuestas. El fiscal Marcelo Pechi argumenta que sigue habiendo riesgo de fuga, que Brasil no extradita a sus ciudadanos, que si Ronaldinho sale de Paraguay nunca volverá, que la justicia paraguaya será burlada. Ronaldinho se queda en prisión. El escándalo llega a niveles diplomáticos. El presidente de Paraguay, Mario Abdobenítez, recibe llamadas desde Brasil.
El ministro de Justicia brasileño, Sergio Moro, se comunica con su contraparte paraguayo para interiorizarse del caso. Un parlamentario brasileño llama al secretario de la SENAT preguntando por la situación de Ronaldinho. En Brasil hay indignación. ¿Cómo Paraguay se atreve a meter preso a Ronaldinho? Es un ídolo, es una leyenda, es el hombre que le dio alegría a millones, merece respeto, merece consideración.
Abdo Benítez responde con diplomacia, pero con firmeza. En una conferencia de prensa declara que siente un enorme dolor por la situación en la que se encuentra Ronaldinho, que su propio hijo de 11 años es fan de Ronaldinho y quiere sacarse fotos con él, que admira profundamente al jugador, pero que el caso está en manos del poder judicial, que él como presidente no puede interferir, que la justicia debe seguir su curso, que en Paraguay la ley se aplica a todos por igual, sin excepciones.
Sin privilegios. Ronaldño permanece en prisión. Los días se convierten en semanas, las semanas en un mes. Ronaldinho sigue en la agrupación especializada. La rutina continúa, pero la presión pública crece. En Brasil, figuras del fútbol piden su liberación. Pelé publica un mensaje en redes sociales.
Espero que esta situación se resuelva pronto. Ronaldinho merece estar libre. Romario, ex compañero de selección, dice que todo es un malentendido, que Ronaldinho es inocente, que Paraguay debería liberarlo inmediatamente. Cafu, otro campeón del mundo con Ronaldinho, organiza una campaña en redes sociales con el hashtag free Ronaldinho.
Millones de personas lo usan. La presión es enorme. 6 de abril de 2020. Después de 32 días en prisión, un mes completo encerrado, la justicia paraguaya concede arresto domiciliario. Ronaldinho y Roberto son trasladados al hotel Palmaroga de Asunción, un hotel de cuatro estrellas en pleno centro de la ciudad.
Los abogados han depositado la fianza de 1,600,000. Han entregado el departamento como garantía. Han firmado documentos comprometiéndose a no abandonar Paraguay. Los hermanos quedan confinados al hotel. No pueden salir del edificio, tienen pulseras electrónicas de monitoreo. La policía vigila las entradas y salidas del hotel, pero al menos no están en una celda.
Al menos tienen privacidad, al menos pueden respirar. [música] En el hotel Palmaroga la vida es significativamente mejor que en prisión. Ronaldinho y Roberto tienen una suite en el piso 18. Dos habitaciones, sala de estar, cocina pequeña, baño completo, balcón con vista a la ciudad. Hay televisión, internet, pueden pedir comida del restaurante del hotel, pueden recibir visitas con autorización previa, pueden trabajar con sus abogados en preparar la defensa.

Es casi civilizado, casi, pero siguen presos, confinados. No pueden salir a caminar, no pueden ir a un restaurante, no pueden tomar un vuelo y regresar a Brasil. Están atrapados en Paraguay, en ese hotel, en esa suite, esperando que la justicia resuelva. Y mientras esperan, el mundo sigue girando sin ellos.
La pandemia de COVID-19 empieza a expandirse globalmente. Paraguay cierra fronteras en marzo, [música] impone cuarentena estricta. El proceso judicial se demora aún más. Los tribunales trabajan a media máquina. Las audiencias se posponen. [música] Los meses pasan. Abril, mayo, junio, julio. Ronaldinho sigue en el Hotel Palmaroga.
Sigue esperando, sigue confinado, sigue lejos de casa. Durante esos meses, bajo arresto domiciliario, Ronaldinho se dedica a las redes sociales. publica fotos desde el balcón del hotel, videos haciendo trucos con el balón, mensajes motivacionales, interactúa con fans en Instagram, responde comentarios, mantiene su imagen activa, su perfil verificado, porque aunque esté confinado en un hotel paraguayo, Ronaldinho sigue siendo una marca, sigue siendo un producto, sigue generando valor y Roberto sigue trabajando en eso. Desde el cuarto del
hotel, Roberto negocia contratos publicitarios, apariciones virtuales, mensajes personalizados pagados. Mantiene los ingresos fluyendo porque los gastos son enormes, astronómicos. Los abogados cobran $50,000 al mes. La fianza fue de 1,600,000. El departamento depositado vale 800,000. El hotel cuesta $3,000 al mes.
La comida, los servicios, las llamadas, [música] todo suma. Roberto necesita dinero, mucho dinero, y lo consigue como puede. 24 de agosto de 2020. Después de 5 meses y 20 días privados de libertad, 172 días en total, la justicia paraguaya finalmente ofrece una salida procesal. El juez Gustavo Amarilla acepta la petición de los fiscales Marcelo Pechi, Alicia Sapriza y Federico Delfino.
Ronaldinho y Roberto pueden irse, pueden volver a Brasil, pero deben pagar una compensación por el daño social causado. Deben pagar por haber usado documentos falsos, por haber burlado las leyes paraguayas, por haber manchado la imagen del país. En la resolución judicial, el Ministerio Público aclara los niveles de responsabilidad.
Ronaldinho no participó en la fabricación de los pasaportes. No tenía conocimiento pleno de que eran documentos completamente falsos. Actuó con imprudencia al aceptarlo sin verificar, pero no con intención criminal. Roberto, en cambio, sí tenía conocimiento de la preparación de estos documentos adulterados.
Participó en las gestiones, estuvo en contacto con los falsificadores. Sabía más de lo que admitió. Por eso su responsabilidad es mayor. Roberto es más culpable que Ronaldinho, pero ambos usaron los documentos falsos. Ambos ingresaron ilegalmente a Paraguay. Ambos deben pagar. La Fiscalía determina las compensaciones.
Ronaldinho pagará $90,000. El dinero se distribuirá entre un centro médico y hospitalario de Asunción que trata niños con cáncer y una campaña de ayuda a una menor enferma. Roberto pagará $110,000. Su dinero irá destinado a la compra de equipos médicos para la lucha contra el COVID-19. Ventiladores, equipos de protección personal.
Medicamentos, en total $200,000. Ronaldinho y Roberto aceptan, [música] pagan inmediatamente, quieren salir, quieren volver a casa, quieren que esta pesadilla termine. Sumados al 1600,000 de fianza que recuperarán eventualmente, más los honorarios de abogados que superan los $,000 por 5 meses de trabajo intenso más los gastos del hotel y manutención por otros 100,000 más el departamento que quedó como garantía y que ahora deben vender con pérdida, la aventura paraguaya les ha costado aproximadamente 2,200,000, más de 2 millones por unos pasaportes
falsos que les dieron como cortesía, por confiar en las personas [música] equivocadas por no verificar por la ingenuidad absoluta, por la irresponsabilidad criminal de Roberto, por vivir en una burbuja donde otros toman decisiones y ellos solo firman. $2,200,000 tirados a la basura, más 6 meses de vida perdidos, más la humillación global más el daño a la reputación más todo.
25 de agosto de 2020. Ronaldinho y Roberto abordan un vuelo privado en el aeropuerto de Asunción, destino Sao Paulo. Les quitan las pulseras electrónicas, les devuelven sus pasaportes brasileños. Los pasaportes paraguayos falsos quedan como evidencia en el expediente judicial. Ronaldinho sube al avión, se sienta, mira por la ventana, Paraguay se aleja finalmente, después de casi 6 meses, después de una prisión de máxima seguridad, después de un torneo carcelario por un cerdo, después de meses confinado en un hotel,
finalmente vuelve a casa, aterriza en San Paulo, pisa suelo brasileño y por primera vez en mucho tiempo la sonrisa de Ronaldinho es genuina, está libre, está en casa. La pesadilla paraguaya terminó, pero las consecuencias apenas comienzan. Ronaldinho vuelve a Brasil marcado. Su reputación está destrozada, no solo por Paraguay, por todo lo demás también, porque mientras estaba en Paraguay salieron a la luz otros escándalos, otras estafas, otras malas decisiones y Roberto está en el centro de todas. 2020. Ronaldinho es acusado de
ser el embajador de una pirámide financiera llamada 18K. Ronaldinho. La empresa operaba en Brasil ofreciendo inversiones en criptomonedas. Prometía ganancias del 2% diario. 2% diario. Cualquiera con conocimientos básicos de finanzas sabe que eso es imposible. Es matemáticamente insostenible. Es una estafa piramidal clásica, pero miles de personas invirtieron porque Ronaldinho era la cara.
Ronaldinho aparecía en los comerciales. Ronaldinho prestaba su credibilidad. Mercado digital de criptomoneda ahora en 18K. Ronaldinho, con imagen y credibilidad del mayor jugador de todos los tiempos, decía la publicidad. Miles invirtieron sus ahorros, $30, $100, $1,000, lo que podían, creyendo en Ronaldinho, confiando en su nombre, en su sonrisa y perdieron todo.
La empresa colapsa en 2019, los retiros se suspenden, [música] las cuentas se congelan, el dinero desaparece. 150 personas de diferentes partes de Brasil demandan a Ronaldinho. Reclaman 300,000000es de reales en total, 135,000000 por daños morales y materiales. La demanda es aceptada por la justicia brasileña.
Ronaldinho es convocado por la Cámara de Diputados en octubre de 2019 para dar explicaciones. [música] comparece, dice que no sabía que era una estafa, que le engañaron, que él solo prestó su imagen, que Roberto manejaba esos contratos, que él confiaba en Roberto, siempre Roberto, siempre la misma excusa, la misma defensa, la misma incapacidad de asumir responsabilidad.
2021, nueva demanda. Ronaldinho no paga la pensión alimenticia a su expareja Prisilla Coelo. Le debe 100,000 reales mensuales desde hace un año, 16,000 € al mes, casi $,000. No ha pagado nada ni un centavo. La justicia brasileña lo cita, lo amenaza con prisión por impago. Ronaldinho alega que no tiene dinero, que todas sus cuentas están embargadas, que no puede pagar, que está arruinado.
El hombre que ganó decenas de millones en su carrera no puede pagar $,000 mensuales. Es absurdo, es trágico. Es la consecuencia directa de 20 años de mala gestión por parte de Roberto. 2022, Ronaldinho es vinculado a Omega Pro. Una de las mayores estafas piramidales de la historia moderna. 3,000 millones de euros defraudados.
Casi 3,000 víctimas en todo el mundo. España, Italia, Francia, México, Colombia, Argentina, víctimas en todos los continentes. Omega Pro operaba como una empresa de inversión en divisas, Forex. Prometía ganancias mensuales absurdamente altas. Era una pirámide obvia, descarada, pero tenía celebridades como embajadores, futbolistas famosos que prestaban su cara.
Ronaldinho participa en eventos promocionales de Omega Pro en 2021 y 2022. Juega un partido de leyendas en Dubai en noviembre de 2021. Organizado y patrocinado por Omega Pro. Participan Luis Figo, Iker Casillas, Samuel Eto, Roberto Carlos. Todos cobrando por aparecer, todos prestando credibilidad a una estafa masiva. Lo hace cuando ya media docena de reguladores financieros internacionales han advertido públicamente sobre las actividades fraudulentas de la compañía.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores de España publicó una alerta en junio de 2021. La Consola italiana en julio, la FC a Británica en agosto. Las advertencias están ahí públicas, accesibles, pero Ronaldinho no verifica, no investiga, no le importa. Presta su imagen, cobra su cheque y las víctimas pierden millones.
Los abogados de las víctimas anuncian que demandarán a todos los futbolistas que prestaron su imagen a Omega Pro, Ronaldinho entre ellos. Otra demanda más, otro escándalo más, otra mancha más en un legado que alguna vez fue puro y brillante como el sol. Y durante todo este tiempo, durante todos estos escándalos, durante todas estas demandas, Roberto sigue ahí manejando los negocios, negociando los contratos, tomando las decisiones, porque Ronaldinho confía en Roberto.
Siempre ha confiado. Roberto es su hermano, su padre, su mentor, su ídolo. Y si Roberto le dice que firme con 18K Ronaldinho Ronaldinho firma. Si Roberto le dice que vaya a Dubai para Omega Pro, Ronaldinho va. Si Roberto le dice que vaya a Paraguay con pasaportes falsos, Ronaldinho va. Confía ciegamente, sin cuestionar, sin investigar, sin pensar.
Y esa confianza ciega lo ha destruido, lo ha llevado a la ruina, lo ha convertido en el asmereír, en el ejemplo perfecto de cómo no manejar una carrera postfútbol. Fin. Algunos analistas deportivos brasileños como Walter Casagrande han sido especialmente duros con Ronaldinho en sus críticas públicas. Casagrande es futbolista y ahora comentarista de televisión.
dijo en un programa de Globo en 2020 que Ronaldinho es infantil por depender tanto de su hermano que a los 40 años debería tomar sus propias decisiones financieras, que Roberto no siempre ha actuado en el mejor interés de Ronaldinho, que quizás, solo quizás Roberto ha priorizado su propio beneficio económico sobre el bienestar de su hermano.
Son declaraciones fuertes, controvertidas, pero cada vez más gente en Brasil las comparte. Cada vez más gente ve a Roberto no como el hermano protector, sino como el hermano que no supo proteger, como el hermano que llevó a Ronaldinho al abismo. Pero Ronaldinho nunca dirá eso públicamente, nunca criticará a Roberto en una entrevista, nunca cuestionará sus decisiones, porque para Ronaldinho Roberto es sagrado, es familia, es lo único que le queda de su padre.
Es el hermano que lo crió después de que Juan muriera. Es el hermano que lo acompañó en cada paso de su carrera. es el hermano con quien comparte todo. Lo bueno y lo malo, los títulos y las cárceles, el Balón de Oro y El cerdo paraguayo, todo. Enero de 2020, meses antes del desastre de Paraguay, Ronaldinho describió a Roberto en una entrevista como un hermano, un padre, un compañero y un futbolista frustrado que volcó todos sus sueños en mí.
En diciembre de 2005, en la ceremonia del Balón de Oro, lo llamó su ídolo absoluto. Ha enfrentado muchos desafíos terribles en su vida y aún así me ha apoyado en cada momento crucial. Dijo con lágrimas en los ojos. Es posible que eso sea verdad. Es posible que Roberto realmente haya apoyado a Ronaldinho en momentos difíciles, que haya estado ahí cuando nadie más estaba, que haya sacrificado su propia carrera futbolística para convertirse en el representante de su hermano menor, que haya trabajado incansablemente durante
20 años manejando contratos, negociando con clubes, cerrando acuerdos publicitarios. Pero también es verdad, innegablemente verdad, que Roberto llevó a Ronaldinho a una prisión paraguaya con pasaportes falsos, que Roberto manejó las finanzas de Ronaldinho hasta que no quedó literalmente nada en las cuentas bancarias, que Roberto lo metió en esquemas piramidales, en negocios turbios, en inversiones desastrosas, que Roberto fue condenado por lavado de dinero y aún así siguió manejando millones, que Roberto nunca frenó las
fiestas, nunca impuso disciplina, nunca nunca protegió verdaderamente a su hermano de sí mismo. Que Roberto con toda su astucia para los negocios falló. Falló rotundamente y Ronaldinho pagó el precio. Sigue pagando el precio. Hoy en 2026 Ronaldinho tiene 45 años. Vive en una modesta granja a las afueras de Porto Alegre, lejos del ruido mediático de Sao Paulo o Río de Janeiro.
Es una propiedad de unas 5 hectáreas con ganado, caballos y campos verdes. Ronaldinho pasa sus días en relativa tranquilidad. Se levanta temprano, alimenta a los animales, juega con sus perros, hace ejercicio moderado. Ya no entrena como futbolista profesional porque ya no es futbolista profesional. se retiró oficialmente en 2018, aunque su última experiencia profesional real 2015 con el [música] Fluminense.
Su patrimonio neto se estima en 70 millones dó según Forbes y Celebrity Networth, una cifra impresionante para cualquier persona común, pero ridículamente baja para alguien que ganó más de 100 millones solo en salarios durante su carrera activa, sin contar patrocinios, bonos, premios, apariciones. ¿Dónde fue todo ese dinero? Nadie lo sabe con certeza.
fiestas, malas inversiones, impuestos no pagados, multas judiciales, pérdidas por mala gestión, [música] gastos absurdos, probablemente todo lo anterior y Roberto en medio de todo. Los 70 millones actuales se generan principalmente por apariciones públicas, colaboraciones comerciales y redes sociales. Ronaldinho tiene más de 100 millones de seguidores combinados en Instagram, Twitter, Facebook y TikTok.
Es una de las 10 marcas deportivas más valiosas del mundo. A pesar de estar retirado, a pesar de todos los escándalos, a pesar de Paraguay, a pesar de las pirámides, a pesar de todo, la gente todavía lo ama, todavía quiere verlo, todavía paga por contenido suyo. Es extraordinario. Es un testimonio del impacto que tuvo en el fútbol, del legado que construyó en esos años dorados de Barcelona.
Ronaldinho participa regularmente en partidos de leyendas alrededor del mundo. Cobra entre 200,000 y 500,000 por partido dependiendo del país y el evento. Juega 30 minutos, hace algunos trucos, sonríe para las cámaras, firma autógrafos después y cobra su cheque. Son eventos que llenan estadios enteros. 30,000 personas van a ver a Ronaldinho jugar media hora de fútbol recreativo solo para verlo, para recordar, para revivir esos días cuando Ronaldinho era el mejor del mundo, cuando el fútbol era alegría pura, cuando todo era posible. Y aunque
ya no es el mismo físicamente, aunque tenga 45 años y kilos de más, aunque sus rodillas ya no soporten los quiebres de cadera como antes, todavía hay destellos, momentos donde el balón parece pegado a su pie, donde hace un caño imposible, donde marca un gol de puntería perfecta. Momentos donde Ronaldinho vuelve a ser Ronaldinho, breves, fugaces, pero reales.
Y por esos momentos la gente paga. Por esos momentos la gente aplaude. Por esos momentos Ronaldinho sigue siendo relevante, sigue siendo amado, sigue siendo importante. En marzo de 2025, Ronaldinho lanzó su propio token de criptomoneda llamado Star 10, otro negocio de criptomonedas otra vez.
como si no hubiera aprendido nada de 18K Ronaldinho, como si Omega Pro no hubiera pasado. El lanzamiento fue el 2 de marzo. Inicialmente atrajo inversión masiva, 15 millones dólares en liquidez en cuestión de días. Los fans compraron, los especuladores compraron, todos querían el token de Ronaldinho, pero tan solo dos días después del lanzamiento, la liquidez se agotó completamente.
El valor del token cayó 97%. Las personas que invirtieron perdieron casi todo. Las víctimas iniciaron procedimientos legales contra Ronaldinho exigiendo indemnización por sus pérdidas. Otra demanda más, otro escándalo más. Otro caso de Ronaldinho prestando su nombre a algo turbio que termina perjudicando a sus propios fans. Este tipo de incidentes pone de manifiesto una tendencia creciente y preocupante entre exatletas de élite que participan en estafas con criptomonedas.
Floyd Mayweather promocionó varios tokens que resultaron ser fraudes. Kim Kardashian pagó una multa de millón de dólares por promocionar criptomonedas sin revelar que le pagaban. Cristiano Ronaldo enfrenta una demanda colectiva por su promoción de NFT de Binance. Es un patrón. Las celebridades prestan sus nombres a esquemas de enriquecimiento rápido en el mundo crirypto.
Cobran millones por ello y cuando todo colapsa son los fans, la gente común quienes pierden sus ahorros. es despreciable y Ronaldinho es parte de ese patrón. Se insta constantemente a los inversores por parte de expertos financieros a mantenerse extremadamente alerta y escépticos ante cualquier inversión en criptomonedas patrocinadas por celebridades.
Porque la promesa de ganancias fáciles casi siempre conlleva pérdidas significativas para los pequeños inversores. Pero la gente no escucha, no aprende, siguen invirtiendo, siguen confiando, siguen perdiendo. La historia de Ronaldinho y Paraguay es fundamentalmente una advertencia. Una advertencia para todos los deportistas que confían ciegamente en familiares para manejar sus finanzas.
para todos los que no prestan atención.