La HISTORIA de LIONEL SCALONI El Interino que Cambió Para SIEMPRE a la Selección Argentina

La HISTORIA de LIONEL SCALONI El Interino que Cambió Para SIEMPRE a la Selección Argentina

En el minuto 80 del partido inaugural del Mundial 2026 contra Argelia, mientras todo el estadio de Kansas City se ponía de pie para ovasionar a Messi tras sus tres goles, la cámara enfocó al banco de suplentes y capturó una imagen que le dio la vuelta al mundo. Lioneloni llorando, incapaz de contener las lágrimas, viendo caminar hacia él al capitán que acababa de igualar el récord de closet como un máximo goleador de la historia de los mundiales.

 En los próximos minutos te voy a contar por qué ese llanto no era solo por Messi, era por 8 años enteros de construir en silencio lo que nadie creía posible. Te voy a contar la trayectoria de un pibe de pujato que fue jugador modesto, se convirtió en tercer ayudante de San Paoli, aceptó un interinato que ningún grande quiso agarrar y terminó llevando a la selección argentina a su máximo esplendor y éxito de la historia moderna.

 Y al final te voy a dejar el dato que casi nadie está mencionando, los números exactos que Scaloni acaba de completar en sus 100 partidos al frente del Albiceleste. Un porcentaje de efectividad que lo pone al lado de Menotti y Vilardo y una racha que ningún otro entrenador argentino consiguió jamás. Empecemos por el principio, porque para entender el llanto de Escalonia en Kansas City hay que retroceder hasta un pueblo santafesino de nombre simple, Pujato.

 Bujato tiene 3500 habitantes, está a 33 km de Rosario y ahí un 16 de mayo de 1978 nació Lionel Sebastián Escaloni en una familia de origen italiano con un padre llamado Ángel al que todos le decían Chiche, que formaba parte de la comisión directiva del club del pueblo, el Esportivo Matienzo. Ahí, en ese club de barrio, el pibe empezó a patear la pelota.

 Y aunque nadie lo sabía todavía, ese chico que a los 10 años miraba desde la tribuna cómo jugaba su equipo local, ya estaba dando los primeros pasos que lo llevarían a ganarse el cariño de una nación y del mundo del fútbol. Un dato que casi nadie menciona. En los concentrados de selecciones juveniles, Escaloni cuestionaba constantemente a José Pckerman y a Utocali sobre cada cambio, cada decisión, cada movimiento táctico.

 A los 20 años ya pensaba como entrenador, aunque seguía jugando como futbolista. Faltaban dos décadas para que el mundo se enterara. La carrera de Escaloni como futbolista es la historia de un profesional serio, no de [música] un crack. Debutó en New Soul Boys en 1994 con apenas 16 años. Ahí solo jugó 12 partidos.

 En 1996 pasó a Estudiantes de La Plata y en 1997 llegó su gran salto. Campeón mundial sub20 con la selección argentina en Malasia, dirigido por Pekerman. En ese torneo compartió camiseta con Juan Román Riquelme, Esteban Cambiazo [música] y Walter Samuel. Ese título lo puso en el mapa europeo. En diciembre de ese mismo año, el Deportivo La Coruñia de España lo compró y [música] ahí nació el Super Depor, uno de los equipos más románticos del fútbol europeo.

 Con Escaloni de lateral derecho, el Depor ganó la Liga española del año 2000, el único título de primera división de la Coruñia en su historia, la Copa del Rey en 2002 y dos Supercopas. Fue titular en la remontada histórica contra el Milan en Champions League en 2004. jugó 301 partidos con la camiseta gallega, se hizo capitán, se hizo ídolo.

 Después vinieron pasos por Westham en Inglaterra, Racing de Santander, Lacio en Italia, Mallorca, donde conoció a Elisa Montero, la mujer española con la que se casaría y con la que tendría a sus dos hijos Ian y Noa. Y en Atalanta se retiró en 2015 con 522 partidos como [música] profesional. Pero aquí está el dato clave. Escaloni nunca fue estrella.

Nunca fue titular en la selección mayor de manera indiscutida. Solo jugó siete partidos oficiales con la Alviseleste. Cuando anunciaron que iba a dirigir la selección, Diego Maradona se burló con esta frase que quedó para la historia. Es un gran muchacho, pero no puede dirigir ni el tráfico. Diego se equivocaba feo. Corría julio de 2018.

Argentina venía del papelón del Mundial de Rusia, eliminada por Francia en octavos con un vestuario destruido, con San Paoli sin crédito ante los jugadores, con Messi frustrado, con la afición furiosa. Kun Agüero lo resumió así, todo era un auténtico quilombo. La afa de Claudio Tapia empezó a buscar un DT de renombre y aquí viene la parte que casi nadie recuerda.

 Le ofrecieron el puesto a Marcelo Gallardo, a Diego Simeone y a Mauricio Pochetino. Los tres tenían contratos millonarios en euros, los tres consideraban el momento demasiado complicado. Los tres, uno tras otro, dijeron que no. Al mismo tiempo, la AFA tenía deudas judiciales con Martino, con Bausa, con el propio San Paoli.

 No tenía plata para pagar a un técnico de primera línea, así que Tapia miró hacia adentro y ahí estaba Escaloni, el tercer ayudante de San Paoli en Rusia, el pibe que había dirigido a la sub20 en el torneo de la Alcudia, con apenas estudios en dirección técnica, sin haber dirigido nunca un club, sin haber ganado nunca nada como de té, Tapia le ofreció el interinato. Caloni aceptó.

 El 8 de septiembre de 2018 debutó como técnico de la selección argentina contra Guatemala en Los Ángeles. Argentina ganó 3 a0 y ahí empezó una de las tormentas mediáticas más feroces que se recuerdan en el fútbol argentino. Mariano Clos, el prestigioso relator de ESPN, salió a decir en su programa de radio, “Esto es un disparate, una falta de respeto para los técnicos de fútbol.

” ¿Me explica alguien los antecedentes de Asala y de Walter Samuel? [música] Y ni hablemos de alguien que no tiene trayectoria como técnico ni en la primera D. Martín Lieberman lo destrozó en la misma línea. ¿Podrá ser el día de mañana un gran entrenador? Hoy claramente no lo es. Un pibe sin ninguna experiencia, un piloto de tormenta, no a la altura de la situación, no debiera tener la posibilidad de dirigir a la selección.

 Eduardo Couet, entonces técnico de Racing y hoy figura importante del fútbol argentino, se burló públicamente. Si en un año Escaloni está dirigiendo la sub20, me como un chancho vivo. Sebastián Pollo Viñolo, otra de las figuras de ESPN, cuestionó abiertamente, “¿Y si la evaluación es incompleta o el rendimiento no es el que se espera, no regalamos un año, incluso años después, cuando Argentino estaba en la Copa América 2021 a punto de ganarla? Un panel de ESPN con Óscar Rugeri, Sebastián Domínguez y el propio Viñolo llegó a admitir al aire que preferían

que Argentina perdiera la final para que Escaloni fuera reemplazado por Gallardo. Y el más doloroso de todos, Diego Maradona, el ídolo máximo, dijo desde México. En Argentina tenemos al muchacho este, Scaloni, que no tiene la culpa de estar ahí. A Escaloni lo empujaron ahí. El problema es que mañana se crea técnico y diga, “Yo quiero ir al mundial.

” No, vos podés ir al mundial de motociclismo, de fútbol, ¿no? En plena conferencia de prensa, un periodista le llegó [música] a pedir a Escaloni que mostrara su carnet de entrenador. Pero Escaloni tenía dos cosas que ninguno de los grandes técnicos [música] hubiera tenido, la confianza de Messi y la libertad de un interino que no tenía nada que perder y en la cancha empezó a responder.

 De los seis primeros amistosos [música] que dirigió entre septiembre y noviembre de 2018, Argentina ganó cuatro, empató uno y perdió [música] apenas uno por la mínima diferencia contra Brasil. Ganó a Guatemala 3 a0, empató sin goles contra Colombia, goleó a Irak [música] 4 a0 en Riad, cayó 1 a0 con Brasil en un partido igualado y cerró el año con dos victorias, 2 a0 [música] contra México en Córdoba y Mendoza.

 En marzo de 2019 llegó el único traspié real. Venezuela lo derrotó 3 a 1 en Madrid. La prensa argentina explotó. Ya se dijo, no puede. Pero 4 días después en Marruecos, Argentina ganó 1 a0 con Gol de Correa y en junio, antes de la Copa América, goleó 5 a1 a Nicaragua. Con esos resultados básicos pero consistentes, la AFA lo ratificó al frente del equipo para la Copa América 2019.

 [música] Nadie apostaba por él. La prensa seguía cuestionándolo, pero él siguió con su perfil bajo, hablando poco, sin polémicas, dejando que las convocatorias hablaran [música] por él. En la Copa América 2019 de Brasil, Argentina cayó en el debut ante Colombia 2 a0. La prensa quiso comérselo entero, pero el equipo se ordenó.

 Ganó a Paraguay, Qatar, Venezuela en cuartos, cayó en semis contra el local Brasil por 2 a0 y terminó tercero ganándole a Chile en el partido por el bronce. No era una consagración, [música] pero era un piso. Y desde ese partido contra Chile, Argentina empezaría una racha que ningún argentino había visto en su vida. 36 partidos consecutivos sin perder.

 Ya te voy a contar cómo terminó esa historia. Lo primero que hizo Escaloni fue lo más difícil de todo. Cortó con los históricos. Higuaín afuera, Vanega afuera, Biglia afuera, Mascherano ya se había retirado. Después llegaría el turno de Agüero y Di María, pero [música] eso vendría más tarde. Rodeado de su equipo de confianza, Pablo Aimar, Walter Samuel y [música] Roberto Ayala, tres compañeros suyos de la generación campeona mundial sub20 de 1997, Escaloni empezó a construir en silencio.

[música] Nunca elevaba la voz, nunca hablaba deás en conferencia, nunca prometía nada, solo trabajaba y ganaba. Y aquí viene el detalle [música] que la prensa nunca vio venir. Mientras todos discutían si Gallardo o Pochetino debían ser los de té, Escaloni empezó a llamar a jugadores que ni los propios hinchas conocían.

 Uno de esos [música] nombres fue el más impactante de todos. En junio de 2021, apenas semanas antes del debut en la Copa América, Escaloni tomó una decisión que pareció una locura. sacó a Franco Armani del arco titular y puso a un arquero desconocido de Aston Villa que apenas había jugado unos meses en la Premier League.

 Se llamaba Emiliano Dibu Martínez. La prensa preguntó por qué. Escaloni respondió simplemente, “Confiamos en él.” Un mes después el Dibu era el arquero campeón de América atajando dos penales en semifinales contra Colombia. Un año y medio después era el arquero [música] campeón del mundo atajando otro penal en la final contra Francia y ganando el guante de oro.

 Detrás vinieron otros, Cristian Cuti Romero, un central del Atalanta que [música] casi nadie tenía en el radar. Nahuel Molina, lateral del Udinese. Alexis McAlister [música] del Brighton, Enzo Fernández de River, convocado a último momento antes del Mundial de Qatar, en reemplazo del lesionado Los Enzo y que terminaría siendo elegido mejor jugador joven del mundial.

 Julián Álvarez promovido a titular sobre Lautaro Martínez desde el segundo partido de Qatar. Nombres que hoy son leyenda. En 2018 eran apuestas riesgosas que solo un director técnico sin nada que perder se hubiera animado a poner. Después de seis partidos amistosos, La AFA lo confirmó al frente del proyecto hasta la Copa América 2020 y entonces llegó el 10 de julio de 2021.

 Copa América, final en el Maracaná contra Brasil. Argentina 1, Brasil 0, gol de Di María. Argentina cortaba una sequía de 28 años sin títulos mayores y Escaloni, el interino cuestionado, levantaba su primera copa. A partir de ahí, todo cambió. La finalísima 2022 en Wembley contra Italia, el Mundial de Qatar 2022, la tercera estrella después de 36 años después de la final más dramática de la historia contra Francia.

 La Copa América 2024 en Estados Unidos contra Colombia, cuatro títulos en [música] 3 años. Y aquella racha invicta que empezó tras la Copa América 2019 terminó exactamente en el debut contra Arabia Saudita en Qatar 2022. 36 partidos sin perder. [música] La mayor racha en la historia del fútbol argentino a solo un partido del récord mundial que tenía Italia.

 Pero detrás de la gloria, Escaloni también atravesó momentos donde estuvo a punto de dejarlo todo. Y son datos que solo se conocieron recientemente [música] gracias a su biógrafo oficial, Diego Borinski. En 2021, en plena Copa América y [música] a pocas semanas del título en el Maracaná, sus dos padres sufrieron una SIB en el lapso de un mes.

 Su madre 10 [música] días antes de que empezara la competencia, su padre apenas un mes después. Todo esto en plena pandemia [música] de COVID-19, con Escaloni encerrado en concentración en Brasil, lejos de Pujato, sin poder viajar a acompañar a su familia. [música] Fue tan duro que Scaloni buscó una reunión privada con Messi para decirle que se iba, que no podía seguir, que no tenía la energía.

 Messi [música] lo escuchó y le respondió con una frase simple: “Olvidate, nosotros estamos [música] a muerte con vos.” Y siguió. La segunda vez que estuvo cerca de irse fue en noviembre de 2023. [música] Tras la histórica victoria de Argentina 1 a0 contra Brasil en el Maracaná por eliminatorias, la primera vez en la historia [música] que Brasil perdía de local por eliminatorias.

 En la conferencia de prensa posterior con el equipo eufórico, Escaloni soltó una bomba. Necesito pensar mucho qué voy a hacer. No es un adiós ni otra cosa, pero la vara está muy [música] alta y está complicado seguir ganando. Los propios jugadores se enteraron en la sala de prensa. Otamendi, autor del Gol del Triunfo, admitió después: “Estábamos con la euforia de haber ganado y recibir esa noticia fue un shock.

 Escaloni continuaría, pero diteó después que en ese momento la presión había sido demasiada. Había comenzado terapia psicológica y hasta le habían diagnosticado culebrilla por el estrés acumulado. Y aún así siguió. Ganó la Copa América 2024, clasificó Argentina primera las eliminatorias sudamericanas y hoy dirige el partido número 100 de su carrera con la Alvisele.

 Con la efectividad más alta de un DT argentino de la era moderna. Su cable a tierra, según él mismo contó, se llama ciclismo y una conversación con Messi cada vez que las cosas se ponen difíciles. Y ahora vuelvo al llanto de [música] Kansas City al minuto 80 del partido contra Argelia. A Escaloni con las lágrimas cayéndole en el banco.

 Ese [música] llanto era por muchas cosas, era por Messi que acababa de igualar a close con 16 goles en mundiales, algo que ninguno de los dos imaginaba [música] cuando empezaron juntos aquel 2018. Era por el récord que se estaba haciendo delante [música] de sus ojos. Messi convertido en el primer jugador en la historia en disputar seis copas del Mundo.

 [música] Era por Nico Paz entrando al lugar de Messi a los 80 minutos, el pibe [música] de 21 años que en algún momento cercano va a heredar la 10. Pero también era [música] por él mismo, por el interino del que Maradona se burló, por el de té al que close, Liberman, Cudet y hasta el propio Violo le pidieron el carnet por el pibe de pujato que había construido ladrillo por ladrillo la generación más ganadora de la Argentina moderna, por los dos ACB de sus padres, por los meses de terapia, por la culebrilla, por el momento en el Maracaná donde estuvo a

punto de decir basta. Y aquí van los datos exactos que casi nadie está mencionando. El 3 de julio de 2026, en el partido contra Caboverde por 16avo de final del Mundial, Lionel Escaloni cumplió sus 100 partidos oficiales [música] al frente de la selección argentina. Sus números son estos: 73 victorias, 18 empates, nueve derrotas.

Efectividad del 79%. Argentina marcó 209 goles bajo su mando y recibió apenas 52. Contra selecciones europeas, Escaloni permanece invicto. Seis victorias, tres empates, cero derrotas. Contra selecciones de Norteamérica y Centroamérica, ganó los 17 partidos que disputó. [música] Contra selecciones africanas, seis victorias en seis partidos.

 Su única derrota en Mundiales fue el famoso 2 a 1 contra [música] Arabia Saudita en el debut de Qatar y todos sabemos cómo terminó esa historia. Y [música] aquí el dato que lo iguala con la historia. Escaloni comparte mesa con César Luis Menotti y Carlos Salvador Vilardo como los únicos técnicos que ganaron una copa del Mundo con Argentina, pero él, a diferencia de ellos, sumó también dos Copas América, una [música] finalísima y una posible segunda estrella mundialista.

 si el martes 7 de julio consigue vencer a Egipto en octavos y sigue el camino [música] hasta la final del 19 de julio en Nueva Jersey, del interino del que Maradona dijo que no podía dirigir ni el tráfico al arquitecto silencioso [música] que llevó a la selección argentina a su máximo esplendor y éxito de la historia moderna.

 Ese es el peso de las lágrimas que cayeron en el banco de Kansas City. [música] Lionel Escaloni salió de un pueblo de 3,500 habitantes en Santa Fe. Fue un jugador serio, [música] pero no estrella. Solo disputó siete partidos oficiales con la selección mayor. Aceptó un interinato que ningún técnico de renombre quiso agarrar en el peor momento de la Alviseleste Moderna.

 cortó con los históricos, apostó por nombres desconocidos, sobrevivió a la burla de Maradona, a las críticas [música] despiadadas de la prensa, a los dos ACB de sus padres, a un intento propio de renuncia, a la culebrilla del estrés y en 8 años convirtió a Argentina en la campeona vigente del mundo, invicta ante Europa con la efectividad más alta de un DT argentino de la era moderna.

 Sus 100 partidos hablan por él, su capitán con las lágrimas en el rostro después de tres goles también. Pero tal vez lo más impresionante de toda esta historia no sea la vitrina de trofeos, sea otra [música] cosa. Sea que Scaloni logró todo esto con un perfil bajo, sin entrar en polémicas, sin pelearse con periodistas, sin usar a Messi para ganar entrevistas, [música] sin agrandarse, sin cambiar el pibe de pujato que era en [música] un fútbol argentino acostumbrado a las provocaciones, a las peleas con la prensa, a los técnicos [música] y

periodistas que se creen dueños de la verdad. Escaloni marcó un estándar distinto, un estándar de profesionalismo silencioso, de trato humano con los jugadores, de saber darle el lugar exacto a Messi para que llegue a los 38 [música] años en su mejor versión con la selección. Cambió no solo el juego, cambió la forma en que un técnico argentino tiene que comportarse en la era moderna.

 Pero si crees que Scaloni es el único héroe [música] silencioso de este Mundial 2026, espera ver la historia del arquero de 40 años que detuvo [música] todo y dejó 100 goles a España en el partido inaugural de Grupo H. Te dejo ese video justo aquí. Yeah.

 

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