No era una jam cualquiera. Y Thomas Lang esperó meses para publicarla por una razón

Así que hoy no voy a repetir su historia. Lo que sí necesito que tengas claro es esto. Thomas Lang no es un tipo que grabe Jams con cualquier baterista que pase por Los Ángeles. Por lo menos no que se sepa públicamente. Su estudio es su laboratorio. Es donde trabaja, donde experimenta, donde se encierra horas con sus kits.

Entonces, cuando alguien aparece adentro de ese espacio, pasa algo. Y aquí viene el detalle. Anika no llegó ahí después de que se anunciara lo del rush. No llegó como la nueva baterista de la banda. llegó antes. Thomas mismo lo dice en la descripción del video y traduzco  textualmente. Anika pasó por mi estudio hace un tiempo y tocó en algunos de mis kits.

Hace un tiempo. Esa frase es la que me hizo parar y pensar. Porque hace un tiempo, puede ser hace 6 meses, puede ser hace 2 años, no lo sabemos exacto, pero significa que esto no fue armado para promocionar la gira. No fue una sesión de prensa,  fue una visita. Una tarde entre dos bateristas que se respetan y Thomas guardó ese material, lo dejó ahí en algún disco duro esperando hasta hace pocos días.

¿Por qué publicarlo ahora? Yo tengo mi teoría.  Pero antes de contártela, mira lo que pasó adentro de ese estudio, porque ese material habla por sí solo. Dentro del estudio. El video arranca sin introducción. Corte directo a Annika sentada en el kit principal de Thomas. Y si conoces el setup de Thomas Lang, sabes lo que estoy diciendo? Ese kit no es un kit normal.

Es alto, simétrico,  montado a la manera europea, muy de jazz, muy de fusión, muy de él. Todo está calibrado para su cuerpo, para su manera de tocar.  Y ahí está Anik sentándose en ese kit. Empieza a tocar, saca groups limpios, coordinación perfecta. Su técnica es impecable, eso no está en discusión.

Pero mira su cara, mira sus hombros, hay algo que no le cuadra y cualquier baterista que haya tocado en un kit ajeno sabe exactamente de qué estoy hablando. sensación de que las distancias están mal, de que el high hat está medio centímetro fuera de donde tu cuerpo lo espera.

Anika lo siente y la cámara la pilla justo en esa expresión, sonriendo, sacudiendo la cabeza y suelta. Ah, that’s so weird.  Ay, qué raro se siente ese momento. Humaniza todo. Te recuerda que incluso una baterista de su nivel, una baterista que está a punto de salir de gira con uno de los nombres más grandes del rock progresivo, sigue siendo una baterista con sus manías, con sus referencias corporales.

Después viene el segundo corte. Anik se cambia de kit y aquí pasa algo que los fans del prog van a reconocer al instante. El kit al que se cambia se parece muchísimo al de Terry Boso. Octoban Toms melódicos en serie. Una pared de cilindros que cualquier baterista que creció escuchando Frank Sapa o Missing Persons reconoce a kilómetros.

De hecho, en los comentarios hay gente preguntando si es literalmente el kit de Bosio. No lo puedo confirmar al 100%, pero el aire es ese.  Y Anika se suelta, empieza a juguetear con los octobans, intenta una frase rápida y se le traba. ¿Y qué hace? Se ríe y se le escapa un oh shit que quedó perfectamente grabado en el video.

¿Tú qué hubieras hecho? Cuéntame abajo y después viene el momento más interesante de esta primera mitad. Tomas centra, pero no se sienta en una batería, se sienta en la percusión y empieza a tocar un groove que es difícil de describir. Tiene un sabor africano, tiene un swing de samba. Coquetea con las dos cosas sin ser exactamente ninguna.

Yan lo agarra, sostiene la base con un fun quebrado, algo entre Garibaldi y los ritmos modernos que ella misma ha desarrollado en su carrera solista. Lo que parecía un calentamiento se convierte en otra cosa, en una conversación.   la conversación.  Y aquí es donde el video cambia de nivel.

Thomas se levanta de la percusión, camina hasta su kit principal, se sienta y Annika se cambia a un kit que se parece mucho más a lo que ella usa normalmente. Un setup más compacto, lo que ella necesitaba desde el principio, probablemente. Los dos se miran, no hay conteo, solo arrancan. Un groove de funk, mediano de tempo, sólido,  con espacio.

El tipo de groove que parece simple, pero que necesita dos bateristas que se entiendan para que no se desarme.   Y empieza el intercambio. Uno suelta una frase, el otro sostiene la base. Uno responde, el otro  escucha.   Aquí es donde se ven las dos personalidades de la batería moderna en estado puro. Tomas apela a la técnica.

suelta fusas en el doble bombo con esa independencia absurda que solo él tiene. Patrones donde las dos manos hacen una cosa y los dos piezas en otra completamente distinta. Marca registrada de Thomas Lang y lo hace ahí en vivo sin red. Anika responde con otra cosa. Ella no va por la velocidad bruta, va por la complejidad rítmica.

suelta frases que mezclan sexinas confusas, subdivisiones que se cruzan, esos groups quebrados que parecen estar fuera del tiempo, pero que aterrizan exactamente donde tienen que aterrizar. Esa es su firma. Y aquí está la cosa, no están compitiendo. Sonríen, se ríen. Cuando uno suelta algo bueno, el otro mueve la cabeza en señal de respeto.

Ahora voy a ser honesto contigo y aquí es donde te voy a contradecir un poco. Mucha gente en los comentarios del video está diciendo que esto es una demostración de grandeza histórica, que los dos titanes de la batería moderna se sentaron a hacer historia. Mira,  yo entiendo el entusiasmo, pero seamos justos con lo que estamos viendo.

Esto no es una performance, no es un dueto preparado. Son 2 minutos 46 segundos de una relajada. Hay momentos donde la cosa no termina de cuajar. Hay momentos donde se nota que están explorando, no entregando algo cerrado, y eso está bien. De hecho, eso es lo que lo hace valioso, porque si fuera una performance estudiada, no tendría la verdad que tiene.

No tendría el oh shit de Annika, no tendría la sonrisa cuando algo no sale como esperaba. Lo que sí se ve con claridad es que los dos saben escuchar y eso es lo más difícil de enseñar en este instrumento. Cualquier baterista que vea ese video sabe que detrás de esos 2 minutos y 46 segundos hay décadas de estudio, miles de horas de paz y algo que no se puede enseñar, saber escuchar.

Y aquí me detengo porque ahora viene la pregunta importante. ¿Por qué Thomas Lang decidió publicar este video justo ahora? Vamos a hacer cuentas. Thomas grabó esa sesión hace un tiempo. Sus palabras pudo haberla publicado cuando se anunció lo del Rush en octubre del año pasado. No lo hizo.

Pudo haberla publicado en cualquier momento mientras Anika ensayaba con la banda. No lo hizo. Pudo haberla guardado para siempre. Como tantos otros bateristas guardan material de Ham sin que nadie lo vea jamás. Tampoco hizo eso. Esperó. esperó hasta que Rush arrancara la gira, hasta que Anika subiera al escenario del Kia Forum y demostrara que estaba a la altura y entonces soltó el video con tres palabras en la descripción: “Go Anik, mi teoría, y te aclaro que es una teoría, no una verdad confirmada, es que Thomas leyó el momento, tiene casi 100,000

suscriptores en YouTube, sabe cuándo un video va a tener tracción y el resultado le dio la razón. 87,000 vistas en 3 días. 175 comentarios. Y no son comentarios cualquiera, son comentarios de bateristas, de fans del roue, de gente que llevaba meses preguntándose si Anika iba a estar a la altura. Uno dice, “Demasiada grandeza en una sola habitación va a romper el tejido del universo.

” Otro, “¿Te diste cuenta que cuando los grandes se encuentran instantáneamente producen algo nuevo?”  Y hay uno que me dejó pensando, un tipo escribe, “Sé que vas a hacer al profesor sentirse orgulloso.” El profesor, así le decían a Nilpt por su disciplina, por su estudio, por su manera de tratar al instrumento como una ciencia.

Y este comentarista, sin haber visto todavía el primer show del Rush, le manda ese mensaje a Annika a través del video de Una yam con Thomas Lang. Para mí eso dice mucho. Los grandes se reconocen entre ellos antes que el resto del mundo. No necesitan esperar a que un crítico escriba un artículo. Lo saben en 5 minutos. Lo saben en una jam.

Lo saben en la primera frase que el otro suelta sobre el groove. Y Thomas Lang sabía desde aquella tarde, hace un tiempo, cuando Anika se sentó en sus kits, se incomodó con uno, se rió con otro y terminó conversando con él en un lenguaje que no necesita traducción. Cuando llegó el momento del Kia Forum, Thomas hizo lo único que le quedaba por hacer.

sacó el video del disco duro, lo subió y escribió, “Go Anik.” Eso es todo. Y por eso, cuando vuelvas a ver ese video y te recomiendo que lo veas, te dejo el enlace abajo. Míralo con otros ojos, porque no es solo una yam, es el registro de una tarde donde alguien que lleva décadas en esto se sentó frente a Nica Nils y, sin decirlo con palabras le confirmó algo que ella probablemente ya sabía que estaba lista.

¿Y tú qué piensas? ¿Crees que esa yam fue solo una yam o leíste lo mismo que yo? ¿Crees que Anika está a punta a la altura del rush o todavía tienes dudas? Cuéntame abajo, leo todos los comentarios. Y si te gustó esta crónica, ya sabes, suscríbete, dale like y nos vemos en la próxima aquí en Crónicas del Baterista.

 

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