Tocó Tom Sawyer sin Neil Peart. Y la reacción del público lo dijo todo.

El público no se quedó callado esperando comparaciones. El público rugió, le aplaudió a ella. En Tom Sawyer, en la canción más sagrada del catálogo. Eso dice todo. Y hay otro detalle que no se finge. Gedy Lee. Varias veces durante el show, Gedy se acercaba a la batería con una sonrisa. No la sonrisa de alguien siendo educado, la sonrisa de un músico que está disfrutando  lo que escucha a su lado. Eso tampoco se finge.

Pero hay algo que necesito contarte aparte de la performance, porque Rush no volvió solo a tocar canciones, volvió a hacer algo más difícil que eso. Volvió a hablar de Neil tres veces durante el show. El nombre de Pert estuvo presente. No de forma incómoda, no de forma forzada, de forma honesta.

La primera fue en bravado, las luces cambiaron y en los telones aparecieron imágenes de archivo  y su voz. Audios de entrevistas de Neil hablando en medio del show. De repente ahí estaba él. Te juro que eso no  es fácil de ver. La segunda fue en Time Stand Steel con Amy Man en el escenario, la misma cantante de la grabación original de 1987.

Esa canción ya cargaba historia, esa noche cargaba más.  Y la tercera fue al final, Working Man, última canción del show, con una mención a Nil en los telones para cerrar la noche. Ojo con esto. Ninguna de esas tres homenajes pedía que Anika imitara a Nil. Ninguna decía, “Aquí falta alguien.” Eran momentos que decían otra cosa.

Él estuvo aquí, construyó todo esto y por eso estamos celebrando hoy. Esa es la diferencia entre honrar y sustituir. Y Ros entendió eso perfectamente.  Entonces, el veredicto. Yo vengo del prog metal.  He escuchado a Neil Peert hasta el cansancio. Conozco cada fill de Tom Sawyer, cada transición de la villa Stranguiato, cada detalle rítmico de YYz.

Soy exactamente el tipo de persona que debería ser el más difícil de convencer. Y Anika me convenció, pero no de la forma que esperaba. No me convenció siendo Neil, me convenció siendo completamente  ella. Y ahí está la clave de todo esto, porque lo fácil hubiera sido contratar a alguien que copiara  el estilo de Perd, nota por nota, hubiera sido lo seguro, lo predecible,  lo que los fans más conservadores pedían.

Gedy y Alex no hicieron eso. Trajeron a una mujer de jazz fusion alemana que nunca  fue fan hardcore del Rush y resultó ser exactamente lo que estas canciones necesitaban en 2026. su frialdad técnica tocando  las partes más complejas del set, las improvisaciones que aparecían en los momentos justos  sin romper nada, los instrumentos percusivos que le daban otro color a canciones de 40 años.

Todo eso junto no sonaba a traición al legado de Neil,  sonaba a continuación. Rush demostró algo el 7 de junio en Los Ángeles que  puede existir después de Neil Pert. No sin él, después de él. Eso es  muy distinto.  Y esto no termina en Los Ángeles. Escúchame bien, porque esto te toca de cerca.

El 18 y el 20 de junio, en pocos días, Rush aterriza en el Palacio de los Deportes en Ciudad de México. Dos noches, dos oportunidades de ver con tus propios ojos lo que yo vi el 7 de junio y después. La gira sigue, Norteamérica hasta diciembre y en enero de 2027 baja al sur, Buenos Aires el 15 y después Brasil, Curitiba, Sao  Paulo, Río, BeloHorizonte, Brasilia.

Toda Latinoamérica va a tener su momento  con esta banda, con esta formación, con Anik. Y aquí viene mi pregunta para ti, porque quiero saber qué pensaste tú  después de ver o escuchar algo de este show. Anika subió en tu opinión o bajó. ¿Te ganó esa noche o todavía tienes dudas?  Cuéntamelo abajo.

De verdad lo voy a leer. Porque esto que está pasando con el Rush en  2026 es exactamente el tipo de momento que dentro de 20 años vas a recordar. ¿Dónde estabas cuando lo viste?  Si lo viste en vivo o desde una pantalla, yo ya sé dónde voy a estar. Soy Marcus  Cron y esto era una crónica del baterista.

 

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