El video se fue a las nubes. 567,000 seguidores en Instagram, conciertos agotados en Nueva York, Londres y Ren. Su audiencia en Spotify creció 47% en 8 días. 8 días. Y la gente en los comentarios decía cosas como, “Esto es lo único que puede ganarle a la inteligencia artificial o uso absolutamente libre del libre albedrío.
” Eso me pareció interesante porque en un momento donde la música generada por IA inunda todo, apareció algo que ningún algoritmo puede replicar. Dos tipos raros con máscaras tocando algo que no suena a nada conocido. Pero aquí está la clave y esto es lo que me importa a mí como baterista. Todo ese caos visual, toda esa rareza, toda esa música asimétrica y disonante que a primera escucha parece un desorden.
Tiene un centro, un eje, un pulso que no se mueve. Ese pulso es Clec. La validación de las leyendas. Quiero que te detengas un momento en esto. Mikey publicó en su Instagram que no se cansa de Angin de Poy Trin, que se vició desde que vio la actuación en la Keppi y comparó la experiencia con ver el show del Pink Floyd en Pompei.
Luego dijo que le recordó a Primus, Devo, Secret Chiefs 3, King Crimson y que despertó en él un interés completamente nuevo por la música microtonal. Piensa en lo que significa eso. Porno y lleva décadas estudiando batería. ha tocado con los músicos más técnicos del planeta. No es el tipo de persona que se emociona fácilmente con algo nuevo y sin embargo ahí está en su Instagram hablando como fanático.

Luego está Dave Groll en una entrevista reciente le preguntaron qué estaba escuchando y Groll sacó el celular del bolsillo en medio de la conversación porque ni siquiera recordaba bien el nombre de la banda. encontró el video y dijo literalmente que un amigo se lo mandó el día anterior y que se quedó completamente con la boca abierta que era completamente insano.
Dave Groll, el hombre que tocó la batería en Nevermind, boca abierta. Ahora bien, y esto es importante, ninguno de los dos habló específicamente de Cleck. Hablaron de la banda como conjunto, pero cualquier baterista que escucha a Angin de Poitrin sabe exactamente dónde está mirando después de los primeros 30 segundos.
a la batería, porque sin Clec no funciona. Sin ese pulso, sin esa seguridad, sin ese control, todo lo demás colapsa y eso nos lleva directo a él. Cleck, el hombre detrás de la máscara. ¿Qué sabemos de Cleck de Poitrine? Honestamente, poco. Sabemos que él y K, el guitarrista, se conocen desde que eran adolescentes, que llevan tocando juntos desde los 13 años, que la idea de las máscaras empezó como una broma, casi un experimento, y terminó convirtiéndose en la identidad central de todo el proyecto. Sabemos que son de Sageneay,
que tienen alrededor de 30 años y que han decidido de forma completamente consciente que su identidad real no forma parte del show. Y eso me parece una decisión inteligente, porque cuando no sabes quién es el baterista, no puedes juzgarlo por nada que no sea lo que hace con las vaquetas. No hay historia previa, no hay banda famosa anterior, no hay reputación que lo preceda, solo el sonido.
Ahora bien, hay algo que circula en internet desde hace algunas semanas. Páginas en redes sociales afirmando que ya saben quiénes son Clek y Cachen en la vida real. Los fans de la banda no están muy contentos con eso, por cierto, pero eso es una historia para otro video. Hoy lo que me interesa no es quién es Clek fuera del escenario.
Me interesa lo que hace arriba de él. Y cuando analiza su forma de tocar con atención, con oído de baterista, empiezan a aparecer cosas que no cuadran del todo con alguien que simplemente salió de la nada. ¿Me entiendes lo que te digo? Vamos al análisis. Análisis técnico, el estilo de Clec. Bien, aquí es donde me pongo serio, porque lo primero que tienes que entender sobre Cleck es esto.
La música de Angin de Poitrin, a primera escucha, suena a caos, ritmos asimétricos. loops que se van acumulando, una guitarra microtonal que va por lugares que tu oído no espera y en medio de todo eso, la batería te agarra del cuello y no te suelta. Eso no es fácil, eso es una habilidad muy específica.
Lo primero que noté, y esto fue lo que más me llamó la atención, es su control de tiempo. Clek mantiene andamentos complejos sin oscilar, sin moverse ni un milímetro. Y eso en una banda que trabaja con loops grabados en vivo es crítico, porque Katen graba sus rifs en el momento, en tiempo real con un pedal de loop y una vez que ese loop está grabado, no cambia, no perdona.
Si el tiempo del baterista oscila aunque sea un poco, todo el castillo se derrumba. Clekno Oscilla. Eso me dice algo sobre este hombre. Alguien que tiene ese nivel de control interno del tiempo. No lo desarrolla en un año ni en dos. Eso es años de trabajo muy específico, posiblemente en estudio de grabación, posiblemente trabajando con Click Track, hasta que el metrónomo dejó de ser una herramienta y se convirtió en parte de su cuerpo.
Es una sospecha, pero no es una sospecha sin fundamento. Ahora, el Hiat. Esto fue lo que me hizo detener el video y retroceder tres veces. Clek marca el pie izquierdo en el Hi hat mientras conduce en el ride. Eso en sí mismo no es raro. Muchos bateristas lo hacen. Lo raro es que lo hacen compases impares.
En siete, en cinco, en métricas que cambian. Y el pie izquierdo está ahí firme marcando sin perderse. ¿Sabes cuántos bateristas pueden hacer eso con naturalidad? No muchos. Te lo digo como baterista. Eso requiere una independencia de extremidades que se trabaja durante años de forma muy consciente. No es algo que simplemente te sale.
Y luego está el Groove, porque Cleck no es solo un baterista técnico, es un baterista que te hace mover el cuerpo y eso es mucho más difícil de lograr de lo que parece. Muchos bateristas técnicos tocan bien, pero no grubean. Cle grube mezcla progresivo con fun fusión de una forma que a veces no entiendes exactamente qué está pasando rítmicamente, pero el cuerpo ya lo está sintiendo antes que el cerebro.
Eso me recuerda a alguien, me recuerda a John Bonham, no en el estilo exacto, no me malinterpretes, sino en esa capacidad de tener una pegada fuerte, contundente y al mismo tiempo dar dinámica a la música. Bonham podía tocar fuerte y suave en la misma frase sin que sonara forzado. Clek hace algo similar.
Tiene presencia física en cada golpe, pero sabe cuándo retroceder y dejar respirar la música. También escucho algo de Danny Carie ahí adentro, esa forma de manejar métricas complejas sin perder el groove. Carie siempre fue eso, técnica al servicio del field. Cleck tiene esa misma filosofía y en algunos momentos, especialmente en los fields, me apareció Terry Bosio.
Esa forma de usar el kit completo como si fuera un instrumento melódico, no solo rítmico. Hablando del kit, porque esto también dice mucho, Cleck toca con un setup ridículamente simple, un tom, un floor tom, un bombo, high head, crash y ride, nada más. Y encima de eso cubre toda la batería con una especie de cobertor o cortina. Deja afuera solo los platillos.
El resultado, un sonido apagado, seco, con una presencia de graves que te recuerda inmediatamente a las grabaciones de los años 70. Ese sonido de estudio analógico que hoy todo el mundo intenta recrear digitalmente y casi nadie logra de forma natural. Cle lo logra en vivo con un cobertor. Eso no es un accidente.
Esa es una decisión estética muy consciente de alguien que conoce profundamente la historia del sonido de la batería. Y todo eso junto, el tiempo, la independencia, el groove, las referencias sonoras, el control dinámico, me lleva a una pregunta que no puedo dejar de hacerme. ¿Este hombre realmente salió de la nada? ¿Por qué Click importa ahora? Quiero ser directo contigo.
Estamos en un momento raro para la música. Cualquier persona hoy puede abrir una aplicación, escribir unas palabras y generar una canción completa en 30 segundos con batería, con guitarra, con voz, todo generado por una máquina que nunca tocó un instrumento en su vida. Y mucha de esa música suena bien, eso es lo incómodo.
Entonces uno empieza a preguntarse, ¿para qué pasar años estudiando batería? ¿Para qué desarrollar independencia de extremidades, control de tiempo, sensibilidad dinámica? si una puede hacer algo suficientemente bueno en segundos. Y entonces aparece Cleck, un tipo con una máscara de papel maché tocando un kit simple con un cobtor encima en una banda de dos personas de una ciudad que nadie conoce.
Y lo que hace ese hombre detrás de la batería no lo puede hacer ninguna máquina. No porque sea imposible técnicamente de replicar, sino porque lo que Cleck toca viene de algún lugar que los algoritmos no tienen acceso. Viene de años de trabajo silencioso, de tocar mal antes de tocar bien, de desarrollar un oído interno que no se programa.
Eso se siente y el público lo está sintiendo. Por eso Pornoy está adicto. Por eso Groll se quedó con la boca abierta. No es nostalgia, no es marketing, es el reconocimiento inmediato de algo real. Y como baterista, y aquí te hablo directamente a ti que me estás viendo, eso debería importarte porque Cleueba de que lo que hacemos todavía tiene un valor que ninguna tecnología puede reemplazar, que el tiempo que pasaste practicando rudimentos, trabajando el bombo, desarrollando tu propio groove, eso no es obsoleto, es exactamente lo
que el mundo está buscando ahora mismo. Bien, llegamos al final y antes de cerrar necesito hacerte una pregunta porque me quedé pensando en algo mientras analizaba a Cleck y no me lo puedo sacar de la cabeza. Este nivel de control de tiempo, esa independencia de extremidades en compases impares, esa decisión estética de cubrir la batería para buscar un sonido específico, esa forma de gruesar en métricas complejas sin perder el hilo, ¿eso se desarrolla tocando en bares locales de Quebec? No lo sé, tal vez sí. Hay músicos
que simplemente nacen con una madurez técnica fuera de lo común, pero también hay otra posibilidad y es que detrás de esa máscara de papel maché no haya un desconocido, sino alguien que ya tiene una historia, una carrera, un nombre que quizás tú ya conoces. Hay algo circulando en internet sobre la identidad real de Cleck y KHN, páginas que dicen tener la respuesta, videos que afirman haberlos descubierto.

¿Es verdad? ¿Es especulación? ¿Importa? Eso lo vamos a explorar en el próximo video y te adelanto que lo que encontré me sorprendió bastante, pero ahora mismo quiero saber tu opinión. ¿Crees que Cleck es un músico nuevo que simplemente tiene un talento excepcional? ¿O crees que hay una historia más grande detrás de esa máscara? Escríbelo en los comentarios en serio, porque este es exactamente el tipo de conversación que me gusta tener en este canal entre gente que realmente escucha música y no se conforma con la superficie. Si
este video te aportó algo, ya sabes lo que sigue. Compártelo con ese amigo baterista que todavía no conoce a Angin de Poitrin, porque después de esto no hay excusa. Nos vemos en el próximo.