Mejores momentos: extranjeros visitan Mexico, no pueden creer la calidez, su gente, cultura y comida
Un amigo inglés regresó a México después de mucho tiempo. Me cuenta que de niño su padre trabajó durante meses aquí. Mientras él hacía sus negocios, las personas en la calle, en la plaza o el jardín eran amables. Los invitaban a comer a sus casas y él jugaba con los pequeños al fútbol en la avenida. Esos recuerdos que mi amigo conservó se han reafirmado ahora que regresa a esta tierra de mayor con sus hijos y toda la familia, porque México es uno de los países más completos, más diversos y vivos del mundo.
Acompáñame porque hoy vamos a descubrir por qué tantos extranjeros se enamoran de México, mientras que muchos ya ni nos damos cuenta de todo lo que hace grande este lugar único en el mundo. Y de verdad me enamoré porque no conocí a este país hasta ahora. De esas calles donde pateó el balón le hizo querer saber más allá de Cancún o la Ciudad de México, porque la mayoría de las personas que conocen México saben justamente de esos dos lugares icónicos, pero México tiene mucho más.
Él visitó en su infancia Aguas Calientes, Hidalgo, Veracruz. Quizá por eso cuando le preguntaban a dónde irían en México, él pensaba más allá de los lugares comunes. Esa confesión de mi amigo me hizo pensar que es cierto, México es mucho más que un solo lugar o un solo tipo de comida. La frase que me dejó pensando aquel extranjero que regresó después de tantos años, uno cree que viene a conocer México y México le contesta, “¿Cuál de todos?” Esa respuesta abrió la puerta para recordar que México es muchos Méxicos.
En tan solo unos metros podemos ver la historia completa, los vestigios de los mexicas, la catedral de la conquista, las edificaciones de todas las épocas en el centro histórico de todas las ciudades principales de México. Para la mayoría de los mexicanos, esos son lugares de paso, calles que transitamos para ir a comprar algo, pero para mi amigo extranjero, descubrir aquello es como si descubriera un tesoro.
En México las personas valoran muchísimo sus tradiciones, se sienten orgullosos de su comida, de su historia, de sus fiestas, de su identidad nacional y honestamente eso es algo muy bonito de ver. Los extranjeros que caminan por museos, plazas, ruinas, iglesias, mercados, barrios antiguos y pueblos mágicos notan que México no presume su historia como algo encerrado en vitrinas.
México trae su historia en cada paso, callejón o esquina. Ven un país que fue imperio, conquista, mezcla, resistencia, arte, revolución, migración, música y memoria. Y mientras muchos mexicanos pasamos todos los días junto a esa grandeza sin detenernos, el extranjero se queda mirando como si acabara de descubrir algo más profundo y misterioso, casi inentendible.
So, I’ve been living in Mexico for about a year now. Spent my whole life in the United States before that and noticed that Mexico has definitely started to change me. Oigan, por eso les digo que México hizo gente cada día me enamoran más. Seamos honestos, amigos míos, muchos extranjeros vienen por las playas Cancún, Rivera Maya, Cabo, Puerto Vallarta, Oaxaca, Baja California.

Llegan buscando mar, descanso, sol y vacaciones, pero encuentran algo más. Siempre se van con un extra que no esperaban. A muchos les dicen, “No vayas, ten cuidado, hay mucho peligro.” No salgas a la calle, no mires a las personas a los ojos, hay delincuentes en cada esquina. Esa mentira se cae en cada paso, en cada puesto de comida, en el gusto que nos da para que se lleve un recuerdo cálido y humano.
Les parece impensable que demos regalos, comida, una charla mena sin cobrar nada. Para ellos es algo inexplicable, quizá porque su lógica se mueve a través del dinero, de la ganancia, del qué obtengo de ti o qué me vas a pedir a cambio. Supongo que por eso es tan cansado vivir en lugares así, fríos, desconfiados, demasiado medidos.
esta calidez que tenemos para poder platicar con un total desconocido en la parada del metro, darle un taco, un abrazo o una palabra de cariño a quien acabas de conocer, eso no tiene precio. Esa generosidad es la que enamora al que viene de lejos. Cuando llegué a México tenía miedo. Iba con la mochila delante, tenía que agarrar un camión a las 6 de la mañana para ir a la universidad y me daba un miedo terrible subirme al camión.
Al segundo día como que ya me relajé un poquito más. Al tercer día me puse la mochila para atrás. Al cuarto día pensaba, “Pero si no está pasando nada.” Al quinto día me olvidé dinero y una señora me prestó al subir al camión hasta que poco a poco me fui dando cuenta que México no es lo que cuenta.
Y hay una opinión muy sesgada porque la información que llega es que es muy peligroso México. A por lo que yo me quedé en México antes que vivir en España, para mí no hay nada más bello que ver que por fin el mundo, el planeta entero, reconoce la belleza de México y lo chingona que es su gente. Este [ __ ] país es irrepetible.
Dime tú en qué país puedes aventar a los policías y sacudir a sus carros y todo el mundo se ríe y no pasa nada. Dime en qué [ __ ] país pones a extranjeros boca abajo a tomar tequila. Dime en qué [ __ ] país avientas personas en silla de ruedas. Estáis muy cabrones, tío. Muchos extranjeros llegan pensando que todos quieren sacarles ventaja y terminan descubriendo que muchísima gente solo quiere que se lleven una buena historia.
¿Tú qué opinas? Cuéntame si te ha pasado que alguien que no conocías se vuelve tu amigo o si te ha pasado al ir a otro estado o ciudad en México que las personas buscan siempre ayudarte a tener un mejor momento o una mejor experiencia. Déjamelo en los comentarios. Me encanta conocer esas historias. Ya eh entrados en estos temas tengo que hacer una mención especial de la comida.
Muchos extranjeros dicen que la comida mexicana es la mejor del mundo, tiene de todo y cada región, comunidad y familia tiene sus platillos especiales. Muchos extranjeros piensan antes de venir que todo es solo tacos y tequila. Mi amigo extranjero me contó como en su país hay algunos restaurantes, pero él tiene la sospecha que hacen los platillos de tal manera que no le saben igual.
no sabe decirme exactamente qué es lo que lo hace distinto, si los ingredientes, la forma de hacerlos o qué, pero aquí le saben mejor. God damn. Country has the best food in the world. Mexico. Country has the best food in the world. Mexico. Damn. Mexican food is the best food ever made. God, I love Mexicans. What country do you think has the best food in the world? Mexico.
What country do you think has the best food in the world? Mexico. That’s what I was thinking. All right. Mexican food has changed my life. I think Mexico has the greatest food in the world. What country has the best food? Like Mexican food. Mexican food is as good as French food. Mexican food is better than Italian food.
Mexican food will always be my go-to because it’s the best cuisine on the planet. What country has the best food in the world? Mexico. Maybe. Mexico is the food king of all Latin America, man. Maybe even the world. What top three countries would you say got the best food? Mexican food. Love Mexican food. Like it’s like who don’t love it.
Like it’s that you guys have the number one food in the world. So the contribution that Mexico has made to the world is just amazing. Which country has the best food in the world? Mexican. I love Mexican. cuisine. I love what it stands for. I love the rustic charm. Mexican food is one of the greatest cuisines in the world.
Es cierto que el elote en la calle, la salsa que pica, la tortilla caliente, el mercado, la fonda, el puesto nocturno, el olor del trompo, son tantas y tan diversas comidas, pero lo que yo sospecho es que es la gente. Las señoras de las gorditas o el don de los tacos son únicos, no solo guardan recetas ancestrales para preparar la comida.
Es su deseo primordial que te guste, que te la pases bien antes, durante y después de comer, porque en México cada región tiene su sabor, cada ciudad tiene su orgullo y cada platillo cuenta una historia, pero todos quieren que lo que comas sea de lo mejor. Los mexicanos crecemos con eso porque desde casa nuestras abuelitas o nuestras mamás cuidan el fogón y la cocina como templo.
Tienen sus especieros, sus recetas y saben qué ingrediente secreto ponerle a cada platillo para que no sepa ahogar. Incluso los papás o los abuelos tienen su receta de salsa familiar o saben preparar la carne asada como nadie, contentos de hacer sentir a todos apapachados. Sí. Oh, cofe. Ah, no. I got last opening [risas] [risas] mucho.
Oh, pastorcito. My love. Muy bueno, muy bueno este para mí normal, por favor. Gracias. México es una chimba. Yo siempre lo he dicho, México tiene mejor comida aquí Colombia. En serio siempre lo va a decir. Cuatro veces a México. Dos a Cancún, una ciudad de México y una Morelia y la comida. Y Patscuaro, una chimba, una cholada.
Qué chimba, Patscuaro. Uy, no. Qué chimba México. Lo más fuerte es que en México las reuniones y las fiestas son tan seguido, casi cada fin de semana. Quizá por eso es que las damos por sentado. Ya ni nos cuestionamos si van a haber comida en la casa de los tíos. Preguntamos qué hay que llevar.
Quizá por esa razón no lo valoramos tanto. Para los extranjeros en su país, la fiesta, la reunión debe ser pequeña, silenciosa, discreta. Por eso su sorpresa cuando vienen a México y ven la fiesta cada fin de semana, en las calles, en el aniversario del mercado, en la fiesta del santito, en el cumpleaños o la boda, todo es motivo para celebrar.
Todo es motivo para alegrarnos de estar vivos y juntarnos a compartir esa alegría. la fiesta de casas, fin de año o día de muertos. Este, cuando fui a una casa de amiga, me gustó mucho, bastante. Como ahorita Corea, nuestro sociedad de familia es muy chiquito, ya muchos jóvenes no quieren casar o no quieren tener bebés, pero México todavía siguen agarrando y cuidando esa cultura.
Una persona de Corea del Sur siempre preguntaba cuánto debo en cada lugar donde se paraba en México. En su país todo tiene un precio. En un paseo por los mercados sobre ruedas otianguis le dieron regalos tras regalos, le preguntaban su nombre, le hacían la plática, le decían, “¿Para dónde ir? ¿Qué salsa no pica?” Y el joven siempre preguntaba, “¿Cuánto debo?” Y la respuesta era nada.
Es cortesía de la casa. Es para que te lleves un bonito recuerdo y cuando regreses vuelvas a visitarnos. Muy bien, muy bien. Picante, pero muy rico. Picante pero muy rico. Mexicanas, señora. No, de qué está de vacaciones vive aquí o qué? Ah, soy con youtuber. Estoy viando por todo el mundo. Ah, bueno, bueno. Esta es la de que te dije de papaya piña.
Muchas gracias. Está comiendo y aparte la coca se la lleve para que vea que llegó a buen lugar. Mucho, señora. Señor, ¿cuánto tus cortesía de la casa? Va a ser cortesía de la casa para que nuevamente en otra ocasión nos vuelva a visitar. Ah, no, no. 아니 제가 이게 좋은 일인지 안좋은 일인지 모르겠는데 esa mezcla entre incomodidad, confusión y un poco de vergüenza se apoderaban de él y solo asentía agradeciendo.
Cualquiera podría pensar que México es un país barato para vivir, pero lo cierto es que es muy generoso. Siempre le damos la mano a los que vienen de lejos, de otro lugar o a los que están en una situación difícil. Por eso México es tan valioso. Muchos visitantes dicen que México tiene una gran relación entre lo que gastas y lo que recibes.
Comida, hospedaje, experiencias, museos, transporte, artesanías, playas, cultura. Para quien viene con dólares o euros, México puede sentirse accesible. Sin embargo, para muchos mexicanos, la vida diaria no es barata, pero eso hace a su pueblo aún más grande. Siempre estará dispuesto a apoyarte, a abrir la puerta de su casa y hacerte sentir como en familia.
No por pose ni para sacar una ventaja, es por algo misterioso y más antiguo, el cariño y el respeto por el otro. Dime algo, si tuvieras que explicarle a un extranjero por qué México enamora, ¿qué le enseñarías primero? ¿La comida, la gente, la historia, las playas? ¿O esa forma tan mexicana de convertir cualquier día normal en una aventura? ¿Cómo se llama lo que va a probar? Turrón, ¿no? Turrón Evaristo.
Ah, te puedo ayudar. Tu nombre es Evarista. Álvarez más rico que tu ex. Álvarez. Ahora que mi amigo extranjero vino con su familia, quería llevarlos a tantos lugares y no alcanzaba el tiempo. Porque México no se puede empaquetar en una guía turística. Tiene tanto que ofrecer. Experiencias para todos los gustos y edades.
Puedes ir a un museo, a un mercado, a una playa, a una feria, a un festival, a un parque donde la gente baila, patina, canta, vende, ríe, negocia, come y convive. México no espera a que pase algo extraordinario para sentirse vivo. Y creo que esta es la clave porque muchos países tiene lugares hermosos para visitar, pero el sentirte vivo es una experiencia que pasa en lo cotidiano, en el transporte público, en el lenguaje secreto de los vendedores, en el pásele marchanta, en los consejos misteriosos de los lugareños para que llegues a ese lugar
donde preparan el mejor taco, en las travesuras de grandes y chicos para jugar para la broma que invita, que te saca una sonrisa. Por eso los extranjeros que vienen se enamoran de este país. Hay quienes se van y nunca regresan, pero cuando escuchan hablar de México siempre tienen ese recuerdo cálido, gracioso, una anécdota de algo que les pasó en estas tierras y guardan como un tesoro.
Hay quienes tenían planeadas unas vacaciones y se quedan meses para seguir descubriendo el misterio que los hace sentir tan vitales y regresan cada año. Hermano, ¿cómo te ha tratado México? Con todo el cariño del mundo, no quiero que este mundial termine porque México nos ha tratado también y les agradezco de corazón. Los que deciden aún sin conocer en vivo y a todo color nuestro México, la faena enorme de venir a vivir aquí.
Deciden dejar sus trabajos, sus familias, su aparente seguridad y se quedan para siempre. ¿Por qué? Solo con dos maletas. Puse mi vida en esas dos maletas, compré mi boleto y me vine a México. ¿Estoy loco? No, yo ya no podía vivir. Era la única solución. Si nosotros lo tenemos todo, a veces no lo valoramos de la misma manera.
Quizá por eso tantos extranjeros terminan diciendo, “México no es lo que imaginaba. es más diverso, más profundo, más cálido, más intenso, más vivo. Muchos llegan por las playas, por los tacos, por la historia o por la aventura, pero al final se quedan con algo que no aparece en los folletos. La sensación de que México todavía tiene humanidad.
Y tal vez esa es la gran lección, que a veces tiene que venir alguien de afuera para recordarle a un país entero lo que vale desde adentro. Y si te gustan estos relatos, regálame un like. Cuéntame tus anécdotas en los comentarios y suscríbete para que no te pierdas la siguiente historia de extranjeros dicen de México. Cuando un mexicano te dice, “Mi casa es tu casa,” créele, porque te lo está diciendo de verdad.
Y si te lo dijo a ti es porque te quiere, te estima, te aprecia y valora lo que eres tú y su amistad. Quiero darles las gracias a los mexicanos por todo el cariño que le dan a la gente de Corea. Lo que más me sorprende de la Ciudad de México es la cantidad de veces que me hace sentir como si yo estuviera en otro país.
Yo jamás he ido en una bicicleta a esta hora que es mi favorita del día y te juro que ahora estoy sintiendo las vibras que estoy en Moscú. Por eso, ¿para qué regresar si acá estoy perfecto? Wow, en verdad no manches.