LA CANCIÓN MÁS VENDIDA DE BONNIE TYLER | AÑOS 80s

LA CANCIÓN MÁS VENDIDA DE BONNIE TYLER | AÑOS 80s

La canción más vendida de Bonnie Tyler en los años 80.  Ella tenía una de las voces más bellas e inigualables que dio la música y marcó toda una era con sus canciones. Pero entre todos sus éxitos hubo uno que superó a los demás.  Hoy descubrirás lo que nunca te contaron detrás de las 10 canciones más grandes de Bonnie Tyler. Comencemos.

Número 10, Making Love.  Arrancamos con una canción que esconde una de las historias más increíbles de los 80. Making love out of all. La escribió Jim Steinman, el arquitecto secreto, detrás del sonido más grandioso de Bonnie Tyler.  Steinman compuso dos power baladas gigantes casi al mismo tiempo.

 Una se la dio a Bonnie, Total Eclipse of the Heart, la otra a Air Supply y era justamente esta.   Y sabes qué pasó en 1983? Durante tres semanas, Steinman tuvo al mismo tiempo la canción número uno y la número dos de Estados Unidos. La número uno era la de Bonnie. Ella le ganó el pulso a Air Supply con un tema del mismo compositor.

  Años después, Bonnie grabó su propia versión, otra vez con Steinman y con músicos de la legendaria A Street Band de Bruce Springstein. Y la crítica fue clara. La de Air Supply ya era enorme, pero la de Bonnie la superaba sin discusión.   Casi 8 minutos de puro drama porque nadie, absolutamente nadie, transmitía dolor y esperanza  como ella.

Número nueve. Loving use a dirty job, but somebody got do it.  Seguimos con una joya escondida que los verdaderos fans de Bonnie adoran. Otra vez la firma de Jim Steinman está detrás. Él la escribió y la produjo para el álbum Secret Dreams and Forbidden Fire de 1985. Pero Bonnie no cantó sola, es un dúo junto a Tod Rongren, nada menos que el productor del legendario Bat Out of Hell de Mid Loaf.

   O sea, Steinman juntó en una sola canción a dos gigantes de su propio universo. Y hay una historia curiosa. Cuando llegó el momento de filmar el video, Rundgren no pudo estar.  Casi todos querían resolverlo mostrándolo apenas como una sombra. Y eso a Bonnie la sacaba de quicio. El único con una idea mejor fue el director Tim Pope.

 Puso a un actor galés para que hiciera de Rungren y moviera los labios con su voz.  La canción nunca fue un éxito masivo y todavía hoy los coleccionistas dicen que fue casi un crimen que no la conociera más gente porque lo tiene todo. Drama, una producción gigantesca y esa voz que te agarra y no te suelta  más.  Bonnie Tyler fue una de las voces más grandes que dio la música.

 Nadie sonaba como ella y su música va a seguir viva para siempre. Descansa en paz, Bonnie. Sigamos. Número ocho, The Best.  ¿Conoces esa canción que dice simply the best all the rest? Ese himno que todos asocian con Tina Turner.  Bueno, la primera en grabarla no fue Tina Turner, fue Bonnie Tyler, así como lo oyes.

 Bonnie la grabó en 1988 para su álbum Hide Your Heart, un año antes de que Tina la convirtiera en un éxito mundial.  La escribieron Mike Chapman y Holy Knight y la produjo Desmon Child, el mismo genio detrás de Bonjobi y Aerosmith. Pero la versión de Bonnie pasó casi sin pena ni gloria, aunque en Noruega llegó al top 10.

 Un año después, Tina Turner la escuchó,  le agregó un puente y un cambio de tono y la transformó en el himno  que todos conocemos. Y si crees que ya lo escuchaste todo de Bonnie y Steinman, espera. Lo que viene es una joya escondida tapada por la sombra de su éxito más grande. Casi nadie la menciona y  es puro fuego. Número siete, Take Me Back.

 Take Me Back. Salió del mismo álbum que lo cambió todo, Faster Than, de 1983, el mismo disco de Total Eclipse of the Heart, grabado en esas sesiones mágicas junto a Jim Steinman.   Otra vez él la escribió y la produjo con ese sello inconfundible, la batería enorme, los coros dramáticos y ese muro de sonido que te envuelve por completo.

 En Norteamérica la lanzaron como sencillo a finales de 1983, buscando repetir el milagro. Pero pasó algo simple.   Nadie puede competir contra un huracán como Total Eclipse. Y esta canción quedó en segundo plano. Con los años, sin embargo, los verdaderos fans la rescataron.

 Porque cuando la escuchas de verdad, ahí está toda Bonnie. La fuerza, la emoción, esa garganta que convertía cada palabra en un  grito del alma. Una joya escondida que merecía mucho más. Número seis, Here she comes.  Si esta música te toca el corazón como me toca a mí, suscríbete al canal y activa la campanita.

 Aquí vamos a mantener vivo el legado de Bonnie.  Y acá Bonnie hizo algo que casi nadie recuerda. Dejó por un momento el mundo de Steinman para trabajar con otro titán, Giorgio Moroder, el padre de la música disco y electrónica.  Here she Comes. Nació para algo muy especial, la banda sonora de Metrópolis, aquella película muda alemana de 1927.

 En 1984 a Moroder se le ocurrió una idea tan loca como genial, restaurar esa obra maestra del cine y ponerle un soundtrack de rock moderno. ¿Y sabes con quién compartió ese disco Bonnie?  Con Freddy Mercury, Pat Benatar, Adamant y Billy Squire. Una verdadera constelación de estrellas.

 La crítica destrozó la película, pero hubo una sola cosa que todos salvaron. La voz de Bonnie. Dijeron que here she comes era el único momento en que la música y la imagen encajaban a la perfección y esa interpretación le valió algo enorme,  una nominación al Gramy, la tercera y última de toda su carrera a la mejor interpretación vocal Rock femenina.

Número cinco. Have you ever seen the rain? Esta es una versión de un clásico de Credence Clear Water Revival, pero detrás hay un secreto precioso. Cuando Bonnie conoció a Jim Steinman en 1982, él le puso esta canción para que la escuchara. Lo que ella no sabía es que era una prueba secreta. Steinman confesó después.

 Si a Bonnie no le hubiera gustado esta canción, jamás habría aceptado producirla. Por suerte, a ella le fascinó y ese simple sí abrió la puerta a la colaboración más importante de toda su vida, la que terminaría convirtiéndola en una estrella mundial. Steinman decía que la voz de Bonnie le recordaba a John Fogerty, el cantante de Credence, su voz masculina favorita de todo el rock.

  Una de estas canciones llegó al número uno en medio mundo y más de 40 años después sigue sumando millones de reproducciones. Pero lo más increíble es el secreto detrás de cómo nació. En un momento te digo cuál es. Número cuatro, if you were a woman and I was a man.  Y acá viene uno de los datos más increíbles de toda la lista.

 Presta muchísima atención. Esta canción salió en 1986,  otra vez producida por Steinman, pero escrita por Desmond Child. Steinman le pidió a Child algo bien loco. Quiero que las estrofas suenen como Tina Turner, el puente como de police o U2 y el coro como Bruce Springstein.   Child la escribió.

 Fue un éxito en Europa, número seis en Francia, pero él quedó insatisfecho con el resultado. ¿Y sabes qué hizo? agarró ese coro, lo reescribió y con esa misma melodía creó nada menos que You Give Love a Bad Name, el bombazo número uno de Bon Jobi.   Increíble, ¿no? El corazón de uno de los hits más grandes de los 80 nació primero en una canción de Bonnie Tyler.

 Otra prueba más de que ella siempre estuvo en el centro mismo de la historia del rock. Número tres, Faster Than.  Esta es la canción que le da nombre al disco más importante de toda su carrera. Y presta atención porque con este álbum Bonnie hizo historia de verdad.  Faster Than the Speed of Night se convirtió en el primer disco de una artista británica en entrar directo al número uno de las listas del Reino Unido.

 La canción, otra vez escrita y producida por Steinman es puro rock a toda velocidad. piano y la guitarra de Rick Derringer.  El disco llegó también al número cuatro en Estados Unidos y convirtió a Bonnie en la gran resurrección del rock de aquellos años. Esa misma temporada, la academia la reconoció con dos nominaciones al Grami al mismo tiempo.

Un honor reservado para muy pocos. Fue el momento exacto en que Bonnie Tyler dejó de ser una gran voz para  convertirse de forma definitiva en una estrella mundial. Número dos, Holding Out for a Hero.  Y llegamos a uno de los himnos más poderosos de todos los tiempos. La canción nació en 1984 para la película Fotl.

 La escribieron Jim Steinman y Dean Pitchford. Y otra vez la producción estuvo a cargo de Steinman. Pero espera que esta historia es una locura. Cuando Steinman tocó el tema por primera vez en el piano  para mostrárselo al director de la película, lo golpeó con tanta furia, con tanta pasión, que terminó dejando el teclado manchado de sangre.

Se cortó los dedos de tanto tocar. Así de intenso era ese hombre. Y esa intensidad brutal es exactamente lo que se escucha en la canción. En el Reino Unido llegó al número dos y solo la frenó del número uno menos que Madona. Con los años, Holding Out for a Hero se transformó en una de las canciones más usadas en el cine y la televisión.

 Shrek 2, Fotlus y decenas de películas  más. Número uno, Total Eclipse of the Heart. ¿Recuerdas que antes te dije que una de estas canciones llegó al número uno en medio mundo y todavía hoy sigue sumando millones de reproducciones? Bueno, es esta la obra maestra absoluta. La canción que la volvió inmortal.

 Total Eclipse of the Heart no nació como una canción de amor común y corriente. Jim Steinman la escribió en realidad como una canción de amor entre vampiros. Sí, como lo oyes.  La compuso pensando en un musical de terror inspirado en Nosferatu, el vampiro clásico del cine. Por eso esa frase Turn around,  bright eyes tiene ese aire oscuro, casi sobrenatural.

 Es literalmente un vampiro llamando a su amada en la oscuridad. La canción llegó al número uno en el Reino Unido, en Estados Unidos y en medio planeta. Más de 40 años después, en enero de 2026,  superó los 1000 millones de reproducciones solo en Spotify. Esa es la magia eterna de Bonnie Tyler.

  Una voz irrepetible, una canción inmortal y una leyenda que va a seguir sonando para siempre. Hoy nos deja para siempre, pero nos regala algo que el tiempo no puede borrar. Canciones que van a seguir emocionando a nuevas generaciones mucho después de que todos nosotros ya no estemos.

 Gracias Bonnie por tu voz, por tu pasión y por tantos años de música que marcaron nuestras vidas. Descansa en paz, tu voz nunca va a apagarse. Y a ti, amigo, gracias por acompañarme hasta el final. Nos vemos en el próximo video. Haz click y sigue disfrutando de más música.

 

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