“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.

Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?

¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.

Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.
“No lo soporté” ¿Lucía Méndez se DIVORCIÓ de Pedro Torres por culpa de sus AD1CC10N3S?
Yo fui invitado que hasta el pasaporte perdiste. Sigue, correcto. La visa, la visa la perdí. Imagínate cómo la peda que hasta hasta la visa perdí en tu en tu boda. ¿Por qué no hablas de esa boda? Porque hay una cláusula en mi contrato de divorcio que ni él puede hablar de mí ni yo de él y no me fue muy bien en ese matrimonio.
Para nada, para nada. No te fue bien, ¿no? Oye, pero decían que una que se llamaba Ibelín Girón se metió ahí. Ibelín, ¿quién es esa? Pues no sé. ¿Te engañó este cuate con ella? Ay, bueno, no sé. Yo creo que eso te digo que no puedo hablar de él. No puedo hablar de Nunca me enteré de nada sin Biling Girón o no sé, pero no no no la hicimos. No, no, no.
Eh, no, nada que ver. Aunque de alguna forma puede ser, ¿cómo te diré? latino, pues no son diferentes culturas, diferentes cosas y pues como yo venía de un matrimonio que hice con Pedro, que fue así como padrísimo, menos el último año, que él este él mismo lo declaró, eh él mismo declaró, estaba como muy en las drogas, Pedro, entonces yo no tuve la madurez de comprenderlo, no tuve la madurez de guiarlo porque estaba muy harta, ¿no? de de que en un momento dado no puedes comprender a una persona que tiene ciertos hábitos, ciertas e pues sí, ¿no?
¿Cómo se dice? Drogas y adicciones. Sí, adicciones porque eh además él lo dijo eh él él tuvo una la última entrevista que estuvo que tuvo con Isabel Ascuray, él se abrió y habló de todo de todo lo que le había pasado y a mucha gente le decía, “Ay, ¿sabes qué? No me acuerdo porque estaba yo en mi época de Walt Disney y no me acuerdo qué fue lo que pasó, ni cómo lo hice ni o sea que me atrevo a decirlo porque él lo dijo.
Que debe ser tremendamente difícil vivir con una persona que está enferma de alguna adicción, ¿no, Luci? Pues mira, difícil al final cuando me divorcié de él, pero aún así cuando era eh no sé medio parranderón, yo me la pasaba muy bien con él. Era divino, era un tipazo, lo admiraba, pero ya los últimos meses de ese año que me divorcié, ya no pude soportar y me divorcié. Por eso me divorcié.
Oye, Lucía, tú eres imparable. ¿Cómo? Eh, imparable. Te vetó Cárraga, ¿cuántos años? 17. Okay. Te vetó, pero trabajé como loca, ¿no sabes? 17. Te vetó la esposa del presidente López, la hermana del presidente López Portillo, Margarita López Portillo, que mandó tu telenovela, pero regresó a las 11 en la noche, Canal 2.
Pero, o sea, pero que te vete la hermana del presidente. Sí, eh, está cañón. Después de eso te veta Azcárraga, te vas a a Telemundo, luego te vas a a TV Azteca, te divorcias del amor de tu vida que es Pedro Torres. Y aquí estás guapísima, delgadísima, vigente, brillante, consciente y de poca madre. Nada te detiene.
Lu, te lo estoy hablando muy en serio. ¿Por qué tengo a Dios, Gustavo? Porque de hace 20 años estoy en la palabra. Todos los días hago mi rutina espiritual y contra Dios no puede nadie. ¿De acuerdo? Y yo soy un su hija y mientras a mí me ayude Dios Padre, Dios, Hijo, Espíritu Santo, no voy a parar. Y cuando realmente pare es porque Dios lo va a querer que sea así.
Mi vida no la llevo yo, la lleva Dios. Y por eso todo el mundo me dice, “¿Cómo lo haces? ¿Cómo llegas? como esto, mi vida la lleva a Dios y por eso me dices, “¿Cómo le haces, Lucea?” Así le hago Gustavo. Mi vida la lleva él, no la llevo yo. Por eso soy imparable. Hablas con Dios, que es el mero patrón de todos. Sí, pero como madre estoy seguro que también le hablas a la Virgen de Guadalupe.
Totalmente. Y le pides por tu Pedro Antonio, ¿verdad? Ay, cómo no. Le digo, “Madre María, Virgencita de Guadalupe, tú eres madre, cuida mi hijo, cúbrelo con tu sangre bendita, con la armadura de Cristo.” Todos los días oro y hago mi mi rutina espiritual pidiéndole a Dios que cuide mucho a mi hijo, a mi nuera, a mis nietas, a mis hermanos, a sus hijos, a sus nietos, a toda mi familia, que mis proyectos se los dejo en mi mis en sus manos, que le dejo mi vida, le dejo mi trabajo, le dejo mi salud, que
él maneje mi vida y hasta hoy por hoy, desde hace 20 años, él maneja mi Mira.