13 GIGANTES DEL ROCK que PERDIMOS en el 2025

13 GIGANTES DEL ROCK que PERDIMOS en el 2025

Cuando estas leyendas perdieron la vida,  el mundo se paró por completo. Este 2025 perdimos a gigantes,  desde instrumentistas virtuosos hasta pioneros que redefinieron lo que el rock podía ser. Iconos que no solo marcaron generaciones, sino que nos enseñaron a vivir con el volumen al máximo.

Hoy te invito a rendir homenaje a estas 13 leyendas del rock que nos dejaron  en este 2025. Honrando sus increíbles historias y el impacto eterno que tuvieron en la música. Quédate para celebrar su legado y mantengamos vivo  su recuerdo. Comencemos. Número 13, Clenberg de Blondie.  Blondy es una de las bandas más inclasificables de la movida New Wave  neoyorquina.

Algunos la ubican en el panteón del punk de los 70, mientras otros recuerdan Heart of Glass y la señalan como un icono pop que hizo bailar a toda una generación.  Detrás de todos esos momentos y estilos que recorrió la banda, estuvo la fuerza y la precisión del baterista  Clen Burk, empujando a Devy, Harry y al resto del grupo hacia delante.

Así es, Clem grabó 11 discos con Blondy y acompañó a la banda en vivo hasta sus últimos días. Clenborg nos dejó a los 70 años, el 6 de abril de 2025. Tras una dura batalla contra el cáncer. Lo que muchos no saben es que Bork también fue Elvis Ramón. Tocó dos conciertos con los Ramones en los  años 80.

Grabó dos discos con Eurithmics, dos con The Romantics, uno con Laiguana  Igop y otro con Dramarama. Su ritmo sólido y su tempo preciso impulsaron canciones legendarias y el nombre de Clem Burk se convirtió en sinónimo de potencia y precisión.  Pero más allá de su trabajo sobre los escenarios, su legado también incluye el proyecto Clemberg  Drumming, que busca explorar los beneficios para la salud física y mental de tocar la batería.

Número 12, John Syes de Thy y White Snake.  No hay muchos guitarristas y compositores de la década de los 80 que puedan ostentar un equilibrio tan perfecto entre técnica, pirotecnia y rifs monstruos  y al mismo tiempo una sensibilidad melódica y una emoción a flor de piel capaces de dar vida a éxitos atemporales. John Syes era uno de ellos.

y dejó en evidencia esas cualidades en cada banda por la que pasó, incluyendo verdaderos pesos pesados  del rock como Thin Lizy y White Snake. Es más, canciones como  Here I Go Again, e Is this Love? Llevan su impronta roquera y fueron compuestas junto a quien sería su socio  musical más importante, David Coverdale.

Finalmente, John Syakes falleció a los 65 años tras una larga batalla contra el cáncer, pero su  figura trasciende a sus bandas. Guitarristas del calibre de Marty Friedman y Miles  Kennedy lo citan como una influencia directa. Y es que tras aportar su guitarra furiosa  y su talento excepcional a 16 álbumes de estudio, incluidos cinco como  solista, en una carrera que se extendió por más de 40 años, su Gibson Les Paul quedó inscripta para siempre en el Panteón de los Grandes.

Número 11, Money de Stone Roses y Primal  Cream. Gary Monfield, más conocido como Money, fue el groove y el 50% del pulso rítmico de dos de las bandas más influyentes  del rock inglés moderno, The Stone Roses y Primal Scream. Con The Stone Roses junto al guitarrista  John Squire fue una pieza clave para llevar a Ian Brown y a la banda al éxito.

Grabó con ellos sus  dos álbumes de estudio y dejó su huella en canciones como I Word y Love Spreads, hasta que la banda se disolvió en 1996.  Por entonces, Manny declaró a la prensa que tenía tres posibles destinos: Oasis, The Jesus and Mary Chain y Primal Scream. Cuando llegó el llamado de esta última, se  convirtió en su bajista desde 1997 hasta 2008, poniendo sus líneas rítmicas y melódicas  al servicio tanto de himnos de pista de baile como Some Velvet Morning, como de un rock más clásico ejemplificado en

Country Girl. fue el bajista de The Stone Roses hasta su último día y recibió la ovación constante de los fans desde la movida  Manchester de los años 80 hasta bien entrado el siglo XXI. nos dejó a los 63 años  en noviembre del 2025. Debido a complicaciones en su salud, pero su legado desbordante de ritmo, sigue sonando en parlantes de todo el mundo.

Si alguna de estas pérdidas te ha sorprendido tanto como a nosotros, deja tu like y suscríbete a Milenio Rock para seguir preservando la memoria de  estas leyendas del rock. Aún hay mucho por recordar. Sigamos. Número 10, Dona Gocha The Grateful Dead.  Dona Jean Toucher Gotchos M nació en 1947 en Florence, Alabama.

En los años 60, a una edad muy temprana, ya había aportado su voz a dos números, uno del billboard, When A man Loves a Woman y Suspicious  Minds, donde fue corista nada menos que de Elvis Presley.  Dona inició la década de los 70 mudándose a California  junto a su marido Kithcho, a quien presentó a Jerry García, un guitarrista  influyente del ambiente psicodélico y experimental de San Francisco, aunque todavía no masivamente conocido.

En 1972,  Dona y Keith se unieron a Grateful Dead, banda en la que ella permaneció hasta 1979 y con la que grabó discos fundamentales como Terrapin Station. 1977.  Tras su salida continuó cantando con otras formaciones y llegó incluso a realizar apariciones junto a la alineación actual Dead and Company, aportando su caudal vocal inconfundible.

Su voz quedó  inmortalizada en más de 40 álbumes de estudio y su legado aún hoy sobrevuela la escena musical de California. Fue miembro del Salón de la fama del rock and roll. desde 1994. Finalmente dejó este mundo el 2 de noviembre del 2025 a la edad de 78 años tras una dura batalla contra el cáncer.

Número nueve, Mick Ralphs de Bad Company.  Mick Ralphs es uno de esos nombres que suele pasar por debajo del radar de muchos, pese a haber vendido  más de 40 millones de discos a lo largo de su carrera y haber trabajado con artistas de la talla de David Bowwiy. Comenzó su trayectoria con Mot Hoople en 1969,  banda con la que alcanzaría el éxito en 1973  gracias al álbum producido por Bowie All The Young Dudes.

Sin embargo, Ralphes se marcharía poco tiempo después para fundar una de las primeras superbandas de la historia junto a Paul Rogers y exmiembros de Free King Crimson Bad Company. El grupo fue contratado por el mismo manager de Led Zeppelin, Peter Grant, y bajo su tutela lograron un éxito arrollador, colocando sus tres primeros discos  dentro del top CCO del Reino Unido.

Canciones como Bad Company,  Fe Like making Love y Can’t Get Enough llevan su impronta tanto en la guitarra como en la composición.   Tras la disolución de ambas bandas a comienzos de los años 80, salió de gira con David Gilmore y fundó la Mick Ralph’s Band, con la que lanzó su último disco en  2016.

Mick Ralphs dejó este plano en junio de  2025 a los 81 años debido a complicaciones derivadas de un derrame cerebral.  Pero su talento crudo y sus rifs aplastantes quedaron grabados en más de  30 discos. Música que los fans siguen apreciando hasta el día de hoy. Número ocho, David Johansen de New York Dolls.  Músico, actor, icono, pionero y personalidad influyente de la escena musical neoyorquina de los años 70.

David Joansen dejó huella en cada ámbito en el que participó. Quizás su rol más decisivo  fue al frente de New York Dolls, banda de protopk surgida del entorno creativo que orbitaba alrededor de Andy Warhall  y que influenció directamente a los Ramones y a todo lo que vino después. Junto a la guitarra explosiva de Johnny Thunders, le dieron al mundo himnos como Personality Crisis.

Aunque la banda solo editó dos discos, fueron más que suficientes para cambiarlo todo.  David Johansen también tuvo una fructífera carrera solista, pero hacia finales de los años 80 encontró  en su altere ego Buster Point Dexter una reinvención artística que le dio el éxito hot hot  y le abrió las puertas de Saturday Night Live.

Bajo eseónimo exploró otros territorios musicales como  la salsa, el merengue y el swing, entre otros. Sus apariciones en la pantalla grandes se extendieron a lo largo de los 80, los 90 y los 2000. Ya en 2023, el director Martínez Corcese le dedicó el documental Personality Crisis,  One Night Only, centrado en su vida y su legado.

David dejó este plano a los 75  años. El 28 de febrero de 2025, tras una dura batalla contra el cáncer, su legado, marcado por el desenfreno y un carisma infinito, vivirá por siempre en el corazón de los roqueros de todo el mundo. El punk no sería el mismo sin él. Número siete, Garth Hudson de Debant.

Eric Garth Hudson compuso su primera canción a los 11 años de edad.  Hijo de músicos, creció en una casa repleta de instrumentos. Su padre, además de haber sido piloto militar en la Primera Guerra Mundial, tocaba el clarinete, el saxofón, la batería y el piano.

Su madre, por su parte, tocaba el acordeón, el piano y también cantaba. Desde los 12 y hasta los 25 años tocó en distintas bandas de Ontario hasta que conoció a Bob Dylan a través de su manager,  Albert Grossman. Para entonces, su grupo, que había comenzado bajo el nombre de The Hawks,  pasó a llamarse The Band. En 1966 participaron en la célebre primera gira eléctrica de Dylan, actuando como su banda de acompañamiento.

Como integrante de Deb, Garth Hudson fue un músico profundamente innovador, siempre  en la búsqueda de sonidos que nadie más utilizaba y decidido a empujar los límites de lo posible. Llegó a experimentar, por ejemplo, pasando el cabinete a través de un pedal. Wahua, algo que más tarde se convertiría en un estándar dentro del funk.

Ya en los años 2000 lanzó su disco Debut como solista, desafortunadamente  el 11 de septiembre de 2001. Aunque no  continuó desarrollando una carrera solista sostenida, fue un músico muy solicitado para sesiones de estudio. Falleció pacíficamente mientras dormía en el asilo donde residía a los 87 años en enero de 2025.

Tras conocerse la noticia, Bob Dylan afirmó que Garth Hudson siempre fue la fuerza que empujó a de Band hacia adelante. Número seis, John Lodch de The  Moody Blues. Su bajo distorsionado, rabioso  y poderoso llevó a The Moody Blues al reconocimiento dentro de una escena repleta de bandas extraordinarias como The Beatles y Jerry and the Pacemakers.

Pero John Lodge no fue solo el bajista de esta banda seminal y rupturista a la que se unió en 1966, sino también el autor de algunas de sus canciones más importantes como I’m Juster in a rock  and roll band is Life Strange, entre muchas otras.  Su presencia escénica, su voz potente y sus rifs inconfundibles lo convirtieron en un referente del blues rock de la época, asegurándole un lugar privilegiado dentro de una escena en plena expansión.

En 1977, John Lodge entró al estudio para grabar su primer álbum solista, Natural Avenue, mientras  la banda atravesaba un periodo de impase. A ese trabajo le siguieron 10,000 Light Years Ago,  en 2015 y Days of Future Passed en 2023. John Lodge falleció rodeado de su familia el 10 de octubre  de 2025 de forma inesperada.

Sin embargo, el legado de sus cuatro cuerdas, su fuerza vocal y su virtuosismo compositivo  sobrevivieron al artista y aún hoy siguen sonando en la radio. Número cinco, Sam Rivers de Lim Biskit.  Ninguna banda de la escena New Metal de fines de los 90 principios de los 2000 tuvo la repercusión que alcanzó Limp Biscuit.

Redefinieron el género y lo llevaron a la cima de las listas de éxitos a nivel mundial. Su música no dejaba de sonar en MTV y en las radios de todo el planeta. Sam Rivers no fue solo el bajista de Lim Biskit, sino también uno de sus fundadores. Conoció al cantante Fred Durst en una cadena de comida rápida donde ambos trabajaban y al haber sido compañero de escuela del baterista John Otto, lo propuso para el puesto.

Con la posterior incorporación de West Borland y DJ Letel, la formación quedó completa. su estilo melódico y poderoso. Con guiños tanto a Les Claypool como a The Jackson 5, llevó al bajo al frente de las composiciones.  Canciones como Rearranged o Take a Look around demuestran su capacidad para moverse con naturalidad entre la melodía y  la agresividad sin escalas intermedias.

Tras el éxito inicial, la banda atravesó iatos, periodos de tensión y se alejó de los escenarios durante un tiempo. En esos años, River se dedicó a producir a otras bandas de  su Jacksonville natal y a participar como músico invitado en distintos proyectos. En 2015, Sam recibió un trasplante de hígado que le permitió continuar tocando en vivo y en el estudio, disfrutando además de una nueva ola de popularidad del grupo que había ayudado a crear.

Tocó su último concierto con Lim Biskit  apenas dos meses antes de fallecer, en octubre de 2025. Tenía 48 años. La noticia sacudió a toda la comunidad roquera mundial. Su lugar como el bajista  que trascendió los límites del instrumento, capaz de sintetizar furia, emoción y melodía, le pertenece para siempre.

Al resto de nosotros, por suerte, nos quedan sus canciones. Número cuatro, Rick Davis de Supertrump.  Super Trump fue una banda que desafió los cánones  del rock and roll y se ganó su propio lugar en el panteón de la música popular. Detrás de esas canciones que recorrieron el mundo, había una fuerza compositiva descomunal compartida por dos músicos fundamentales, Rick Davis y Roger Hudson.

Ese dúo mantuvo el timón  firme durante los años más turbulentos de la banda y con el tiempo logró llevarla al éxito masivo y global con Breakfast in America.  publicado en 1979,  fue el sexto álbum de Super Trump y contenía más éxitos  radiales que los cinco trabajos anteriores combinados.

vendió  más de 20 millones de copias en todo el mundo. Tras la partida de Hudson en 1983, Davis tomó el mando en soledad y consiguió mantener a Super Trump a flote a lo largo de las décadas con distintas formaciones. Canciones como  Cannon Ball demostraron que la banda supo sostener un estándar altísimo  de calidad musical, incluso después de aquella salida clave.

Sand.  En 2015, Rick Davis fue diagnosticado con melanoma múltiple y se vio obligado a cancelar todas sus actividades  musicales. Aún así, logró regresar una última vez a los escenarios y ofreció su concierto  final como Rick Davis and the Rockets el 10 de junio de 2022  en Nueva York.

10 años después de su diagnóstico, Davis falleció por complicaciones derivadas de la enfermedad. El 6 de septiembre de 2025, a los 81 años también en Nueva York, tras haber dejado su firma en los 14 discos que Super Trump lanzó a lo largo de su carrera, el nombre de Rick Davis quedará para siempre asociado a la resiliencia, el amor por la música y la creación de canciones memorables.

El hombre se fue, pero su música sigue reconfortando corazones en todo el mundo. Número tres, Ace Fredy de Kiss. Botas plateadas para Fernalia espacial, una guitarra con fuegos artificiales y pintura brillante  en el rostro dieron forma alter ego de Ace Faley Spaceman. Ese personaje fue el que le permitió recorrer el mundo junto a la banda que fundó en  1973, Kiss.

Desde su manera de tocar, simple, potente y con una  sensibilidad única para la melodía, hasta su arrolladora presencia escénica, que incluía fuego,  humo y luces saliendo de su guitarra, Ace conquistó al público armado apenas con seis cuerdas  y un amplificador distorsionado. Conquis tocó hasta 1982 y luego entre 1996  y 2002.

Durante ese tiempo no solo giró por el planeta en repetidas ocasiones con uno de los espectáculos más  explosivos, grandilocuentes y ambiciosos de la historia del rock, sino que también dejó su impronta guitarrera en clásicos atemporales como Rock and Roll all night, I was made  for Loving you, Sure Know Something. Y la balada I still love you.

Su salida de una de las bandas más exitosas de todos los tiempos no detuvo su impulso creativo. Desde 1978 hasta 2024 lanzó 10  álbumes como solista. al frente de distintas formaciones. El último de ellos,  10,000 V 2024, fue además uno de los más  exitosos de su carrera, trepando en las listas de billboard y alcanzando el puesto número dos en la categoría hard rock, pero su trayectoria se detuvo de manera abrupta tras sufrir  dos caídas consecutivas en su hogar, que lo dejaron en un estado de salud

irreversible. Ante la falta de esperanzas  médicas, su familia tomó la decisión de desconectarlo del soporte vital. Ace Fry, el hombre del espacio, dejó este planeta el 21 de octubre de 2025 para continuar su viaje en otro plano. Ace influenció  tanto a pioneros como a estrellas consagradas, desde Debrel hasta Slash y su legado sigue vivo en cada fan de Kiss  que cantó sus canciones y vibró con sus solos.

Número dos, Brian Wilson  de The Beach Boys. No mucha gente lo sabe, pero Brian Wilson  fue tan talentoso que llegó a intimidar a una de las duplas compositivas más importantes de la historia.  Lennon McCarney. Pet Sounds, el álbum de The Beach Boys, fue una obra maestra de la canción moderna y nació íntegramente de la mente brillante de Brian, quien lo  compuso, produjo y arregló en su totalidad.

Tal fue su impacto que la respuesta de los Beatles tras escuchar lo que se estaba gestando del otro lado del océano, fue Sergeant Peppers Lonely Hearts Club Band, considerado por muchos como el disco de rock definitivo.  Brian no solo fue un gran cantante y compositor, sino también el arquitecto histórico detrás de las melodías pulidas, innovadoras y perfectas de The Beach Boys.

junto a sus hermanos conquistó  la escena Surf y rock de California y se convirtió en el referente indiscutido del pop rock estadounidense de esa época. Fue uno de los primeros músicos en la historia en obtener crédito pleno como compositor, productor y arreglador de su propio material.

Su capacidad abrió el camino para que desde los años 60 en adelante otros artistas reclamaran un mayor control creativo sobre  sus producciones. Canciones como Surf City, I Get Around y Good Vibrations forman parte de los más de 20 éxitos que compuso durante  esos años y que coparon el top 40 del billboard.

En 1964, Brian sufrió un colapso nervioso que lo obligó a abandonar los escenarios y a concentrarse exclusivamente en la grabación y la composición. Y finalmente falleció el 11 de junio  de 2025 a la edad de 82 años. dejó este mundo pacíficamente mientras dormía en su casa de Beverly Hills.

Brian Wilson es, sin discusión, uno de los nombres más importantes de la historia del rock. Una mente brillante que luchó contra sí misma durante toda su vida y que dejó para los amantes de la buena música algunas de  las canciones más bellas jamás escritas. Ahora dime, ¿cuál de estos artistas fue más importante en tu historia personal con el rock? Escríbelo en los comentarios, te leemos.

Número uno, Osborne de Black Sabbath.  John Michael Osy Osborne nació el 3 de diciembre de 1948 y cambió para siempre el curso de la música al dar vida a un sonido  más aterrador, pesado y oscuro que cualquier otro hasta entonces, el heavy  metal. Os fue la voz pionera del género que creó junto a Tony Yomi, Gisser Butler y Bill War en Black Sabbath.

Sus primeros discos Black Sabbath y Paranoid 1970 y Master of Reality  1971 son considerados por muchos como la piedra fundacional sobre la cual se erige el metal tal como lo conocemos hoy.  Canciones como Warpix, Paranoid, Iron Man y Children of the Grave son citadas de forma recurrente por las figuras más importantes de la música pesada como influencias decisivas para todo lo que vino después.

En 1979, su comportamiento indomable y su abuso  de alcohol y sustancias provocaron su expulsión de la banda. Lejos de quedar a la espera de una segunda  oportunidad, Osi reclutó al joven guitarrista Randy Rods y dio inicio a una carrera solista tan exitosa que terminó igualando y en muchos aspectos superando su etapa con Black Sabbath.

Canciones como Crazy Train y Mr.  Rowy marcaron el comienzo de su década más salvaje, los años 80, periodo en el que fue asociado con el satanismo debido  a sus provocadoras actuaciones en escena, siempre al límite absoluto de lo permitido. Tras lanzar 13 álbumes como solista y nueve junto a Black Sabbath, ocho antes de su salida en 1979 y 13 en 2013,  Osborne se consolidó como uno de los artistas más exitosos de la historia con más de 120 millones de discos vendidos  en todo el mundo. El 5 de julio

de 2025, casi como una premonición, Osi ofreció su concierto de despedida. cantó sentado con un visible deterioro en su salud en una noche irrepetible que reunió a los nombres más importantes del género. Osborne falleció apenas 17 días después, el 22 de julio de 2025. Su leyenda ocupa un lugar privilegiado en el Olimpo del Rock.

El príncipe de las tinieblas dejó un legado imborrable y su influencia seguirá resonando por siempre en los oídos y corazones de los amantes de la música pesada. Lo curioso es que muchos de estos artistas  no solo dejaron canciones inmortales, sino que en algún momento también decidieron subirse  al tren de la Navidad, creando temas que marcaron épocas y emociones muy especiales.

Y hay un capítulo del rock que año tras año siempre regresa. Haz clic en el siguiente  video y acompáñame a descubrir las 10 canciones navideñas más exitosas  del rock. Te espero allí, amigo roquero.

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