Es la velada del 3 de septiembre de 2003, pasada la medianoche en el Cn y Ronaldinho, recién llegado al Barcelona, recibe un balón a 25 m del arco del Sevilla. Sin pensarlo dispara con un golpe seco que se mete pegado al palo. El estadio entero estalla en un grito tan intenso que, por increíble que parezca, los sismógrafos de la ciudad de Barcelona llegan a registrar la celebración como si fuera un terremoto.
El video de ese gol y de la reacción colectiva sigue circulando años después. como una de las imágenes fundacionales de la leyenda de Ronaldinho. Todavía hoy aparece citado como uno de los festejos más estruendosos jamás medidos por un instrumento científico. Esa noche nace en los hechos el mito del jugador más sonriente y más talentoso de su generación, el mismo que años después va a terminar preso en Paraguay y señalado por estafas millonarias.
Pero no nos adelantemos. ¿Sabías que Ronaldinho fracasó en su intento de fichar por el Arsenal de Inglaterra por un problema burocrático con su permiso de trabajo y que terminó preso en una cárcel paraguaya donde, sin perder costumbre, ganó un torneo de fútbol entre rejas? para entender cóo el dueño del yogo bonito terminó envuelto en escándalos de fiestas, estafas de criptomonedas y una alianza política que indigna buena parte de sus propios admiradores.
Hay que volver al principio. El día de hoy tenemos el día que especial mundialista Ronaldinho Ronaldo de Asís Moreira nace el 21 de marzo de 1980 en Porto Alegre, en el sur de Brasil y crece dentro de una familia futbolera. Su hermano mayor, Roberto, también es jugador profesional y será él quien termine manejando buena parte de la carrera de Ronaldinho durante años.
El apodo Dinho que crece hasta convertirse en Ronaldinho Gaullo, surge para diferenciarlo de Ronaldo Nazario, el otro gran delantero brasileño de esa misma época. Su carrera arranca en la cantera del Gremio de Porto Alegre, club con el que debutan la selección mayor durante la Copa Libertadores de 1998. Un año después con apenas 18.
Ya es titular indiscutido y termina la temporada con 22 goles en 47 partidos. El 20 de junio de 1999, en la final del Campeonato Estatal de Río Grande Sur, ante su clásico rival internacional, protagoniza una actuación que queda grabada para siempre en la memoria colectiva brasileña y en la de los fans del fútbol de todo el planeta.
Es cuando Humilla en cancha a Dunga, capitán campeón del mundo en 1994 y leyenda del Internacional. Primero lleva el balón por encima de su cabeza para esquivarlo en un clásico sombrerito y después dejándolo con los pies clavados en un regate imposible de seguir. Con gremio también suma la primera copa sul minas de la historia.

En 2001, el Arsenal de Inglaterra intenta ficharlo, pero la operación fracasa por un obstáculo burocrático. La legislación inglesa exige un permiso de trabajo que Ronaldinho no logra conseguir porque todavía no había sumado suficientes partidos con la selección de Brasil. También se baraja la posibilidad de un préstamo al San Mirren escocés que nunca termina de concretarse después de que el jugador se ve salpicado por un escándalo de pasaporte falso en Brasil.
Ese sería el primer aviso de una problemática que va a perseguirlo durante el resto de su vida, pero son apenas tropiezos mínimos. Su carrera de cara al panteón del deporte apenas está empezando. El 17 de enero del 2001, el Paris Saint-Germain anuncia el fichaje de Ronaldinho en un traspaso cargado de polémicas desde el primer día.
El propio gremio asegura que nunca dio la aprobación necesaria para que el jugador firmara con otro club. El conflicto llega hasta la FIFA que termina obligando al club francés a indemnizar al brasileño con $,000. En lo deportivo, Ronaldinho muestra destellos de su talento durante dos temporadas en Francia, aunque sin títulos relevantes.
Llega a la final de la Copa de Francia, pero cae derrotado ante la UCER. En julio de 2013 confirma su traspaso al Barcelona por 24,000ones de euros con un contrato de 5 años a razón de 3,0000es netos por temporada en un movimiento que pone fin a meses de rumores constantes. Debuta con triunfo ante el Athletic Club y apenas en su segundo partido oficial llega ese golazo histórico ante el Sevilla que termina registrado por los sismógrafos de la ciudad.
En su primera temporada, el equipo termina subcampeón detrás del Valencia, pero Ronaldinho convierte 15 goles en 32 partidos de liga y se queda con el premio al mejor jugador del año de la FIFA, el primero de dos consecutivos. El crecimiento de Ronaldinho dentro del Barcelona es meteórico. Se convierte rápidamente en ídolo total de los hinchas, situándose junto a otros brasileños históricos del club como Romario, Ronaldo y Rivaldo.
En 2005 recibe el Balón de Oro y el Premio FIFA World Player, imponiéndose en ambas votaciones al centrocampista inglés Frank Lampart. Mientras el Barcelona se corona campeón de ligas gracias en buena parte a sus nueve goles decisivos. El presidente Joan Laporta, convencido de blindar el proyecto, le extiende el contrato hasta el 2010 junto a otras piezas claves como Savio Hernández, Carles Puyol o Samuel Etó.
La temporada 2005-2006 termina de consagrarlo. El Barcelona arranca el año conquistando la Supercopa de España, suma una nueva liga y sobre todo gana la Liga de Campeones, la única Champions de toda la carrera de Ronaldinho. En la competición continental marca siete goles, reparte cuatro asistencias y es elegido mejor jugador del torneo.
Hay una noche en especial que termina de definir su estatura futbolística. En pleno, Santiago Bernabéu anota dos goles ante el Real Madrid. La propia hinchada rival se pone de pie para ovasionarlo, un gesto que antes solo se había visto con Diego Armando Maradona, Julen Guerrero y Alesandro Del Piero. El año 2012 es también el de la consagración con la selección de Brasil.
Ronaldinho forma junto a Ronaldo Nazario y Rivaldo uno de los tridentes ofensivos más recordados de la historia de los mundiales. Una sociedad que termina coronándose campeona en Corea y en Japón. En esa misma cita disputa cinco partidos y marca dos goles, uno de penal ante China y otro de tiro libre directo en cuartos de final frente a Inglaterra.
Una definición que sorprende incluso al propio arquero rival por la trayectoria imposible que toma el balón. Es nombrado en el equipo de estrellas del torneo y ese mismo nivel lo lleva en 2005 a capitanear a Brasil hacia el título de la Copa Confederaciones, donde es elegido mejor jugador de la final. Su legado deportivo queda reflejado en una larga lista de logros que pocos futbolistas en la historia pueden igualar.
Es el único jugador en haber ganado en una misma carrera el mundial, la Copa Confederaciones, la Copa América, la Copa Libertadores, la copia Champions League y el Balón de Oro. Forma parte de la lista FIFA 100 que reúne a los 125 mejores futbolistas de todos los tiempos y queda inscripto como el máximo goleador histórico de la Copa Confederaciones con nueve tantos.
marca que comparte con el mexicano Quemoc Blanco. Más allá de las estadísticas, su nombre queda asociado para siempre a jugadas que popularizan recursos como la elástica, el sombrero, el autopase o la cola de vaca, gestos que convierten cada uno de sus partidos en un espectáculo más allá del resultado.
Ha comenzado a firmar en la historia, pero el brillo del bronce comienza a opacarse. La temporada 2006-2007 marca el inicio del declive. El Barcelona no logra reeditar sus éxitos y termina el año sin títulos, en parte por una grave lesión de Etó y en parte por un bajón generalizado del plantel en el tramo final del campeonato.
A pesar de ese contexto, Ronaldinho vuelve a ser el goleador del equipo con 21 tantos su mejor marca personal en la liga. Pero la temporada siguiente, la 20072008, confirma una caída que ya nadie disimula. Su condición física, golpeada por una vida nocturna, la que nunca fue capaz de renunciar, lo desplaza de la titularidad.
Cede ese lugar al recién llegado Tierry Henry y una nueva lesión termina de apartarlo definitivamente de la competencia. Durante sus años en Barcelona y también en su etapa parina, Ronaldinho se hace tan famoso por su talento como por su afición a la noche y a las fiestas. Esa rutina termina siendo, según se asegura después, una de las razones de peso detrás de la decisión de Pep Guardiola de no contar con él al asumir como entrenador en 2008.
El técnico catalán no quiere que su influencia arrastre a la joven promesa Lionel Messi, con quien tiene un vínculo muy cercano hacia ese mismo ambiente. Tras largas negociaciones que involucran también al Manchester City, el Barcelona termina vendiendo a Ronaldinho al AC Milan por 25 millones de euros. Sus cinco temporadas en el club catalán cierran con 204 partidos oficiales y 95 goles.
En Milan, Ronaldinho repite el patrón. Arranca bien, pierde protagonismo, recibe críticas del técnico Carlo Ancelotti y de la prensa y termina relegado al banco con la llegada de David Beckham, debiendo además ceder su tradicional camiseta número 10 a Clarence Sedorf y vestir el insólito dorsal 80.
El propio presidente del club, Silvio Berlusconi, llega a pedirle delante de todo el plantel que se tome la temporada siguiente en serio. Pero el karma vuelve a aparecer. Una fiesta que se extiende durante 3 días con una suite de hotel de lujo, modelos profesionales de por medio y un gasto estimado de 75,000 € termina coincidiendo con una derrota del Milan ante el Inter que Ronaldinho queda señalado como el principal responsable.
A pesar de estos episodios, en la temporada 2009-2010 vuelve a mostrar destellos de su mejor nivel. Termina líder de asistencias de la Serie A con 16 y segundo máximo goleador de su equipo, ayudando al Milan a pelear el título de liga. Enero del 2011 resciinde su contrato y regresa a Brasil para jugar en Flamengo, club en el que la propia hinchada llega a crear una línea telefónica para denunciar sus salidas nocturnas, mientras él responde en la cancha con partidos de gran nivel como un triplete decisivo ante el América Mineiro. Tras desacuerdos
económicos con la dirja el club en 2012 por vía judicial. Ya en el Atlético Mineiro, Ronaldinho vive uno de sus últimos grandes capítulos de su carrera deportiva. El equipo, conocido entre su gente como el Galo, llega por tercera vez en su historia a una final de Copa Libertadores tras terminar como el mejor ubicado de los ocho grupos de la fase inicial.
En la definición del Club paraguayo Olimpia, después de caer en la ida en Asunción, el Atlético Mineiro remonta la serie en condición de local y se consagra campeón en 2013. Ronaldinho termina siendo el principal artífice de esa conquista. se queda con el premio al máximo asistente del torneo con siete pases gol y es elegido mejor jugador de la competición convirtiéndose en el sexto futbolista de la historia en ganar tanto la Champions League como la Libertadores.
A comienzos de 2014, además arrasa en la votación que lo declara mejor futbolista de Sudamérica, el llamado rey de América con 156 votos a favor. Sin embargo, el mismo año en que el club gana también la Recopa Sudamericana, Ronaldinho se va de fiesta tras la consagración y no vuelve más. La dirigencia se entera de su paradero por las propias fotos que el jugador sube a redes sociales.
Poco después, su hermano Roberto reciende el contrato y el delantero termina recalando en el fútbol mexicano, en el Querétaro, donde llega a ser ovasionado incluso por la hinchada rival en el Estadio Azteca. También protagoniza polémicas menores por abandonar el estadio tras ser sustituido en una instancia decisiva del torneo. Tras un breve y discreto paso por el Fluminense de Brasil, Ronaldinho anuncia su retiro oficial el 16 de enero de 2018 a los 37 años.
Cierra su carrera como uno de los pocos futbolistas en la historia capaces de haber ganado el Mundial, la Champions League, la Copa Libertadores y el Balón de Oro, todo en un mismo historial. Con la selección brasileña suma 102 partidos y 35 goles, incluyendo el título mundial de 2002, junto a Ronaldo y Rivaldo, la Copa América de 1999, la Copa Confederaciones de 2005 como capitán y una medalla de bronce olímpica en Pekín 2008.
Su relación con la selección también atraviesa tramos turbulentos. En el Mundial de Alemania 2006 no logra convertir ningún gol y Brasil cae eliminada en cuartos de final ante Francia. Una decepción que coincide con el inicio de su pérdida de nivel. El entrenador Dunga, el mismo capitán al que Ronaldinho había humillado en su juventud, decide más adelante no convocarlo ni para la Copa Confederaciones de 2009 ni para el Mundial de Sudáfrica 2010, argumentando que las decisiones se toman según lo mostrado dentro de la cancha y no por
trayectoria pasada. En 2014, ya en las filas de Atlético Mineiro y con buen nivel, pide ser tenido en cuenta para su último mundial. esta vez como suplente. Pero el entrenador Luis Felipe Escolari decide no convocarlo. Una decisión que termina siendo blanco de fuertes críticas después de la histórica eliminación de Brasil por 7 a 1 ante Alemania en semifinales.
El partido que pasa la historia como el Mineirazo. Y así llegamos al momento en que el fútbol y lo personal causan su propio sismo. La fama de Ronaldinho fuera de la cancha es en algunos tramos de su vida tan fuerte como su talento futbolístico. Uno de los episodios más recordados ocurre en 2007 durante una fecha de FIFA en Brasil.
El organizador de la fiesta en esa ocasión no es Ronaldinho sino su compañero de selección, Robiño, en un festejo que se extiende desde la noche del jueves hasta el mediodía del viernes y que queda asociado para la prensa de la época a una cifra llamativa de preservativos comprados para la ocasión. Ronaldinho, uno de los protagonistas centrales de esa fiesta, tiene que abandonar el lugar escondido en el baúl de un auto para evitar ser fotografiado por la prensa que espera fuera.
Su exposición mediática alcanza extremos propios del siglo XXI con un presunto video íntimo grabado por Webcam que circula sin su autorización en medio de una imagen pública construida sobre fiestas y excesos que la prensa europea y brasileña documenta sin pausa durante años, mientras él mismo alimenta esa fama con imágenes cuestionadas en sus propias redes sociales. en 2018.
Mientras todavía está obligado por contratos publicitarios con marcas como Nike, se revela que sus cuentas bancarias quedaron congeladas por la Fiscalía de Brasil tras una construcción ilegal en una zona protegida del río Guaiva con una multa que ronda los 2 millones dó. Las imágenes de sus redes sociales muestran en simultáneo una vida de lujo que contradice por completo el relato de la banca rota.
El episodio más recordado de su vida fuera del fútbol ocurre en marzo de 2020. Ronaldinho viaja a Paraguay para participar de un evento benéfico vinculado a la promoción de un libro, pero la policía local lo detiene a él y a su hermano Roberto, según la acusación por ingresar al país con pasaportes apócrifos.
Ambos pasan un mes completo tras las rejas en una cárcel paraguaya donde Ronaldinho, fiel a su costumbre de estar siempre detrás de una pelota, participa de un torneo de fútbol sala organizado entre los reclusos. Su equipo termina ganando la final por 11 a 2 con Ronaldinho anotando cinco goles y asistiendo en los otros seis.
Después de ese mes en prisión, ambos hermanos pasan 4 meses adicionales bajo arresto domiciliario en un hotel de lujo en Asunción. Mientras tanto, la Fiscalía Paraguaya determina que Ronaldinho en todo caso no tuvo responsabilidad directa en la obtención de los documentos falsos, aunque sí considera comprometido a su hermano. El 24 de agosto de 2020, ambos quedan en libertad mediante un acuerdo de culpabilidad que incluye multas de $90,000 para Ronaldinho de 40 años recién cumplidos y $110,000 para su hermano. El episodio completo sumado a
la confiscación previa de 57 propiedades y de sus pasaportes brasileño y español por deudas impositivas, termina de consolidar la imagen de un ídolo en caída libre. Pero fuera de las canchas, Ronaldinho se convierte en una máquina de generar contratos publicitarios. trabaja con marcas como Nike, Pepsi, Coca-Cola, EA Sports, Gatorate y Danone.
Y llega a ser en 2006 uno de los futbolistas mejor pagados del planeta con ingresos que superan los 19 millones de dólares de ese año. Es imagen de Pepsi durante su carrera compartiendo comerciales con David Beckham, Tierry Henry y Lionel Messi. En 2011 firma con Coca-Cola la marca rival, un acuerdo que termina roto apenas un año después cuando unas cámaras lo sorprenden bebiendo Pepsi en plena conferencia de prensa.
Su relación con Nike deja una marca involuntaria en la historia de internet. En 2005, un comercial donde hace malabares con la pelota se convierte en el primer video de YouTube en alcanzar el millón de visualizaciones. Y en 2021 termina siendo también el primer contenido individual de un deportista en superar las 100 millones de reproducciones de esa plataforma.

Su figura llega a las portadas de la saga de videojuegos FIFA en varias ediciones consecutivas y una escultura de cera con su imagen se exhibe en el museo Madame Tusau de Hong Kong. En 2019 ya retirado del fútbol, Ronaldinho da un giro que sorprende a buena parte de sus seguidores, aunque esta vez no tiene nada que ver con el deporte o los contratos publicitarios.
Se acerca en público a la derecha brasileña y manifiesta su apoyo a Jair Bolsonaro, por entonces candidato y luego presidente del país. El propio Bolsonaro, agradecido por el respaldo de una figura tan popular, lo nombra embajador de turismo de Brasil. El cargo resulta paradójico, considerando que por sus líos pendientes con la fiscalía, el propio Ronaldinho no puede salir del país durante buena parte de ese periodo.
Un año antes, en 2018, el exjador ya había mostrado interés en el mundo de las inversiones digitales. Se asoció con una empresa llamada World Soccer Coin para lanzar una primera criptomoneda con su nombre, un proyecto que pasa casi inadvertido, pero que anticipa el escándalo financiero mucho más grave que protagonizaría años después.
El golpe más reciente a su imagen llega en 2025, cuando Ronaldinho queda en el centro de una estafa vinculada a criptomonedas. En febrero de ese año anuncia el lanzamiento de un token llamado Star 10, presentado como un homenaje a su propio legado deportivo, y utiliza sus redes sociales para sugerir de forma engañosa el respaldo de plataformas reconocidas del sector como Binance.
El token llega a acumular una liquidez cercana a los 15,000000es en pocos días, pero apenas 48 horas después de su lanzamiento oficial, el 2 de marzo, ese dinero se esfuma y el valor del token se desploma un 97%. Las víctimas inician acciones legales contra Ronaldinho en un episodio que lo suma a una lista creciente de exdportistas señalados por estafas de ese tipo.
Esa misma vida pública contradictoria desde siempre también incluye facetas más amables. Tras su retiro oficial, Ronaldinho llega a competir por un tiempo corto en torneos de fútbol sala en India. Comparte cancha junto a otras viejas glorias como Ryan Geigs, Paul Schols y Hernán Crespo antes de asumir como embajador de los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016.
Desde 2006 es además embajador de UNICEF y en 2011 colabora con un programa de Naciones Unidas para concientizar a los jóvenes sobre la prevención del VIH. Esa dualidad entre el compromiso social y los escándalos que no dejan de sumarse termina de retratar a un personaje tan generoso como impredecible.
del niño que dejaba Dunga con los pies clavados en el barro al ídolo que hizo temblar los sismógrafos de Barcelona con un solo disparo. De la fiesta de tr días en Milán a la cárcel paraguaya, donde igual encontró una pelota para seguir jugando, Ronaldinho construye una carrera sin término medio, genio absoluto en la cancha, descontrol absoluto afuera.
Su sonrisa, la misma que se convirtió en marca registrada del yogo bonito, terminó conviviendo con una vida cada vez más alejada de aquella inocencia inicial. Y esa coexistencia entre el mejor fútbol que dio el siglo y los escándalos que no dejaron de perseguirlo, es quizás la herencia más honesta que deja Ronaldinho Gaullo, el jugador que hizo del fútbol una fiesta y de su propia vida sin proponérselo.
muy diferente.