El sueño del Hexa vuelve a quedar en el olvido. Brasil, la siempre favorita a ganar el Mundial, sufrió una de las eliminaciones más duras de su historia, donde ni sus figuras ni su técnico histórico hicieron el trabajo para competir. Desde errores tácticos, chances desperdiciadas y un equipo poco balanceado, analizamos por qué Brasil quedó fuera de la Copa.
El equipo brasileño quedó fuera ante Noruega, pero la elimiancíon empezó a gestarse mucho antes. Los preparativos para el Mundial ya crearon dudas para muchos. La Federación apostó por el primer técnico extranjero de su historia: Carlo Ancelotti.
Nadie dudaba de la calidad del italiano, pero era su primer trabajo en selecciones desde que fue asistente de Arrigo Sacchi con Italia en 1994. Pudo asegurar la clasificación de la seleccipon en las Eliminatorias, pero no convenció en los amistosos, perdiendo ante Japón y Francia y empatando con Túnez. En la previa al Mundial la gran duda era si iba a ser convocado Neymar a la selección.
Tras una enorme campaña a favor del número 10, Ancelotti terminó incluyéndolo en la lista, dejando fuera a Joao Pedro, quien había convertido 20 goles en la temporada con el Chelsea. Pocos días después, Neymar sufrió un desgarro que lo iba a dejar fuera de los primeros 2 partidos del Mundial, generando grandes críticas por la decisión de llevarlo. Fue una apuesta por un jugador que no estaba al ritmo de los mejores del mundo.
La lista igual reflejaba un equipo que no estaba a la altura de selecciones históricas. 7 de los convocados eran de la liga brasileña, el número más alto en más de 20 años. A esto hay que sumar que 5 jugadores vinieron de ligas como la de Rusia, Arabia y Turquía, mientras que uno de sus delanteros, Igor Thiago, era del Brentford.
Menos de la mitad del plantel jugaba en clubes de primera línea del fútbol Mundial. Fue con este equipo, y con Ancelotti al mando, que Brasil encararía el Mundial. Quedó en un grupo accesible, con Marruecos, Escocia y Haití. En el primer partido enfrentó a Marruecos y se vio que volvía a tener problemas en los laterales, al igual que en Qatar.
Su lateral derecho ttiular, Wesley, quedó fuera del Mundial por lesión en un amistoso previo, por lo que usó a Roger Ibañez, quien juega de central, como lateral en este encuentro. Marruecos dominó el primer tiempo, pero Vinicius empató con un gran gol, salvando a Brasil. En el segundo, Ancelotti quitó a Casemiro, balanceando el equipo, pero el partido terminó empatado 1 a 1.
A partir de aquí, Danilo, quien jugaba como central en Flamengo esta temporada, quedó como titular como lateral derecho. En los siguientes partidos ganó con comodidad ante rivales más débiles, asegurando un cruce con Japón en Dieciseisavos. Comenzó perdiendo con un gol de Sano, quien dejó atrás a Casemiro en el mediocampo y convirtió desde fuera del área.
Brasil empezó a atacar y pudo remontar, primero con gol del propio Casemiro y luego, cuando el partido iba al suplementario, Gabriel Martinelli anotó al minuto 95 para asegurar la victoria. Fue un triunfo sufrido y les permitió enfrentar a Noruega en la siguiente ronda. Tras el partido con Japón Lucas Paquetá quedó fuera por lesíon, el segundo jugador que quedó fuera en pleno Mundial, al igual que Raphinha en la fase de grupos.
Sin dos titulares indiscutidos, Carlo decidió cambiar el esquema, poniendo solo 2 volantes de marca y apostando por la velocidad de Rayan, Martinelli y Vinicius, con Matheus Cunha como número 9. Al tener un volante menos, Ancelotti ajustó su táctica, haciendo al equipo esperar atrás y tratar de dañar de contragolpe.
Esto se debía a su falta de marca en el medio, por lo que un partido con mucho ida y vuelta no les sería favorable y dejaría muchos espacios, en especial con Casemiro en esa zona. Era una muestra que no tenía jugadores de calidad en los cuales confiaba. Por esta razón Noruega tuvo la pelota durante gran parte del partido, permitiendo que controlen el juego, pero sin mucha profundidad.

No era un partido al estilo de Brasil, que siempre busca ser protagonista. El equipo terminó con solo un 34% de posesión. Este porcentaje fue el total más bajo de la historia de la selección en un partido de Mundial desde que se compilan las estadisticas en 1966. Es la primera vez en todas las Copas en donde Brasil tuvo menos del 40% de posesión, por lo que nunca jugó de manera tan pasiva ante sus rivales. Más allá de esto, por momentos el esquema funcionó.
En una de esas contras, Brasil pudo escapar con espacio y Matheus Cunha recibió una falta de Ajer en el área. Tras la confirmación del VAR, Brasil tenía la chance de pasar al frente y controlar el partido. Entre jugadores con gran calidad, el hombre que tomó la pelota fue Bruno Guimaraes.
El mediocampista no era un experto en rematar penales en ningún sentido, con apenas 3 ejecuciones en toda su carrera y nunca uno con la selección. Todos esperaban que sea su máxima figura, Vinicius Junior, quien remate, pero este nunca fue un gran penalero, fallando 5 de 17 penales ejecutados en su carrera, incluyendo uno ante Venezuela por Eliminatorias.
De cualquier forma había ejecutado 7 penales en la temporada contra 2 de Bruno, pero fue Guimaraes el elegido para rematar. Según Ancelotti, habían hecho una estadistica y Bruno era el cuarto mejor en porcentajes en la campaña, con las otras 3 mejores opciones, Neymar, Igor Thiago y Raphina, fuera del campo. Bruno hizo la famosa paradinha y remató a media altura, con el arquero Nyland adivinando el costado y atajando el remate.
Este fallo afectó a Guimaraes, quien perdió 6 de 8 duelos en el partido y fue cambiado en el segundo tiempo. Brasil trató de crear chances, buscando espacios más que duelos individuales contra los zagueros noruegos, contra quienes deberían tener ventaja en calidad. El hecho que Vinicius era el único que trataba de generar diferencias mano a mano también reflejó un enorme problema para Brasil: era una selección sin regate, algo impensado.
Vini fue el único jugador que trataba de ganar en el uno contra uno, y esto se ve en las estadisticas. En todo el Mundial, Vinicius intentó 40 gambetas, mientras que todos sus compañeros juntos intentaron 49 en total, casi lo mismo que un solo jugador. En el Mundial de Rusia y de Qatar el equipo culminó con 5 jugadores sumando más de 10 regates cada uno, mientras que en esta ocasión solo 2 jugadores superaron este total, con Rayan apenas llegando a 12, casi un cuarto menos que Vinicius.
Brasil había perdido la habilidad que la caracterízó siempre, porque el regate es parte fundamental del jogo bonito. Al minuto 58, buscando una alternativa Ancelotti hizo ingresar a Endrick, el jugador por el cual el mundo entero hizo memes por el supuesto odio que sentía hacia él por no hacerlo ingresar o ponerlo de titular.
Apenas unos segundos después de su ingreso, parecía que era el mejor cambio posible. Vinicius Junior recibió la pelota y metió un pase perfecto entre la defensa, dejando solo al joven frente al arco. Este tocó la pelota con tiempo y espacio, pero nunca se puso cómodo para definir, con el segundo toque yendo largo. Al tratar de definir.
El balón fue levemente al costado del arco, fallando así una chance inmejorable, casi igual que un penal. Era algo que nadie podía creer, porque sin dudas era otra oportunidad de oro. Fue el reflejo de una selección que no pudo aprovechar las chances que tuvo. En total Brasil culminó con 5 chances claras de convertir, anotando 1 de ellas, comparado con 3 de Noruega.
Tras otros intentos al arco, Brasil dejó de atacar por más de 20 minutos, permitiendo que Noruega se acerque en el ataque.En una de esas jugadas, al minuto 79, Andreas Schjelderup se escapó por la derecha de la defensa y lanzó un centro que anticipó Erling Haaland, ganándole en el salto a Gabriel Magalhaes.
Ambos jugadores llevaban años luchando entre sí en la Premier League, pero el noruego terminó siendo el ganador en el duelo más importante, representando a su país. Era algo que se veía venir, ya que Brasil solo ganó 4 de 15 duelos aéreos en el partido, sin poder lidiar con la altura y potencia de Noruega en el aire. El equipo tampoco pudo igualar a Noruega en intensidad.
Mientras que 6 jugadores noruegos superaron los 10 kilómetros recorridos, solo 3 brasileños lo hicieron, los 3 en zona defensiva. Ancelotti declaró antes del Mundial que este sería un Mundial de intensidad, y Brasil quedó lejos de estar entre los mejores. Quedó en el puesto 31 en kilómetros recorridos por partido, 32 en velocidad promedio y fue la peor de todas en carreras de velocidad, intentando 300 por partido, casi 120 menos que selecciones como Estados Unidos.
Brasil trató de ir adelante, ya con Neymar en cancha, pero no tenía la capacidad de ganar en el mano a mano con una defensa bien armada. La suerte tampoco estuvo de su lado, porque Ajer casi convirtió un gol en contra, pero una gran reacción de Nyland evitó que ingrese la pelota al arco. En tiempo de descuento Haaland volvió a convertir, esta vez con un golazo desde fuera del área, donde tuvo tiempo de parar la pelota y elegir dónde rematar, sin que ningún jugador brasileño lo presione lo suficiente para evitar el disparo.
Fue la muestra de la diferencia que puede hacer una superestrella cuando encuentra la pelota. Vinicius culminó el partido con 2 remates al arco, ambos en el primer tiempo. En el segundo tiempo, cuando Brasil más necesitaba convertir, este no apareció, sin que sus compañeros pudieran crear chances claras.
La gran figura de Brasil culminó el Mundial con 4 goles, pero sin tantos ni asistencias en los 2 partidos de eliminación directa. A pesar que no convirtió, fue el líder de Brasil en duelos ganados con 8 y en gambetas completadas con 6, cuando ningún otro jugador superó 2 gambetas. Neymar se pudo despedir con un penal al último minuto, engañando a Nyland para marcar el 2 a 1.
Tras el penal, fue a encarar al arquero en lugar de buscar llevar la pelota rápido, demostrando que para él era más importante un duelo individual que ganar el partido. Tras el encuentro, anunció su retiro de la selección, despidiéndose en el mismo estadio donde debutó en 2010, sin haber ganado un Mundial con su país a pesar de ser el máximo goleador histórico de la Canarinha.
Esta se puede considerar la eliminación más vergonzosa de la historia del fútbol brasileño moderno. Desde México 70, Brasil quedó eliminada solamente ante selecciones que fueron campeonas del Mundo o como mínimo semifinalistas de un torneo anterior. Desde el 2006 hasta ahora, había quedado fuera ante Francia, Países Bajos, Alemania, Bélgica y Croacia.

Antes de esta edición de la Copa, Noruega nunca había ganado un partido por fase de Eliminación directa de la Copa, pero ahora sumó 2 victorias seguidas. Será la primera vez que Brasil no llega a Cuartos de Final desde el Mundial de 1990, cuando quedó fuera ante Argentina en Octavos. Por otra parte, desde el 2002 que Brasil no derrota a una selección en fase de eliminación directa.
La derrota también significa que Brasil pasará al menos 28 años sin haber levantado una Copa, el periodo más largo de sequía de la história de la selección, igualado con el del inicio del Mundial hasta su primera conquista en 1958. Para muchos esto todavía es parte de la maldición del gato tras lo ocurrido en Qatar, pero solo para los supersticiosos.
Con este resultado Noruega sumó su tercera victoria ante Brasil en 5 partidos, además de 2 empates. Se confirma que es la Bestia Negra de la Canarinha, al ser la única selección de la historia que no perdió ante Brasil jugando más de un partido. Ancelotti dijo en conferencia de prensa que había que pensar que una derrota era el comienzo de una nueva aventura, para así seguir mejorando e iniciar un nuevo ciclo.
Es una selección que necesitará una gran renovación. 11 de los 26 jugadores tienen más de 30 años, y de los más jóvenes, varios de ellos decepcionaron en campo. Hubo algunos que demostraron un nivel interesante, como Rayan por momentos, pero no es suficiente para volver a competir al más alto nivel. Para ustedes, quiénes fueron los responsables del fracaso de Brasil en la Copa? Para conocer más sobre el equipo, hagan click en el video sobre la convocatoria de Neymar al Mundial.