AGUIRRE: CONFESÓ LLORANDO QUE NO QUIERE REPETIR EL PARTIDO – LA MALDICIÓN DE 40 AÑOS
Tres mundiales dirigiendo al TRI, 3 octavos de final, tres eliminaciones consecutivas, 40 años de maldición para la selección mexicana. Y ese mismo hombre, llorando fingiendo dolor en Ciudad de México, se despidió como si fuera víctima. Pero México entero exige hoy que se repita el partido contra Inglaterra.
Y el único hombre que guarda silencio y no quiere repetir el partido es el único al que nadie despide jamás. El único que se sentó una vez en un banquillo de acusados en España por la compra de un partido y salió caminando como siempre. Hoy vas a saber la verdad. ¿Quién lo protege en los despachos de la Federación Mexicana? Vas a saber por qué la maldición del quinto partido tiene nombre y apellido y no son mexicanos.
Y vas a saber la oscura verdad del banquillo español del que salió caminando cuando todos los demás cayeron. Ayer todo México lo vio llorar. Hoy vas a saber por qué realmente lloraba y por qué esas lágrimas no eran de dolor, eran de alivio. Pero antes debes saber cómo llegó. Volvamos a la noche del 5 de julio del año 2026.
Estadio Ciudad de México. 87,000 aficionados 130 millones de mexicanos frente al televisor. Marcador final 3 a 2 a favor de Inglaterra. Adiós al mundial. En el túnel de vestidores, un hombre de 67 años caminaba con la cabeza gacha, ojos rojos, cara desencajada. Entró al salón de prensa y se sentó frente a los micrófonos con la voz quebrada delante de todos los medios mexicanos pronunció seis palabras: “Me gana la emoción. El sueño termina aquí.
” Frase textual verificada en El Universal del domingo, 5 de julio del año 2026. y después dijo otras palabras, palabras que fueron titular del lunes 6 de julio en todos los periódicos deportivos. Yo soy uno de esos que no pudo pasar al quinto partido. Y ahí, en ese momento exacto, el Vasco Aguirre se rindió delante del pueblo mexicano, delante de la cámara, sin excusas, sin argumentos tácticos, sin señalar a ningún jugador, solo lágrimas. No, no.
Solo silencio, solo la confesión. La conferencia se hizo viral, pero mientras el pueblo lloraba con él, algo ocurría al mismo tiempo. Los mexicanos están exigiendo que se repita el partido contra Inglaterra. Los aficionados creen que hubo errores arbitrales y ya hay más de 2,600,000 firmas en change.org exigiendo la repetición.
Y todo México ha hablado. Los periodistas, los exeleccionados, Rafa Márquez, Hugo Sánchez desde ESPN. Todos han hablado, menos uno. El único hombre que guarda silencio en el fútbol mexicano desde el domingo hasta el martes es Javier Aguirre. Ni una sola declaración, ni un solo comentario. Silencio absoluto. Y hay una razón.
Una razón que la Federación Mexicana de Fútbol jamás va a explicar. Una razón que los directivos de la federación jamás van a reconocer. Javier Aguirre no quiere que se repita el partido. Esa es la verdad. Porque el hombre que anoche lloró no lloraba por la eliminación del tri. Lloraba porque se salvó.
Lloraba porque terminó su ciclo, lloraba porque ya se fue. Pero para entender por qué el Vasco Aguirre no quiere que se repita el partido, tenemos que retroceder 40 años a una casa modesta de la colonia Lindavista en la Ciudad de México con dos padres refugiados vascos y un niño de 11 años. Ese niño se llamaba Javier Aguirre Ona indía.
Su padre Basilio Aguirre nació en Ispaster, Vizcaya. No. Su madre Maite Onaindía nació en Guernica, la capital histórica del pueblo vasco. Bombardeada por la aviación alemana nazi el 26 de abril del año 1937. Los padres huyeron después del bombardeo. Llegaron a México junto con miles de refugiados vascos acogidos por el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas.
Se conocieron en México, se casaron y tuvieron un hijo el primero de diciembre del año 1958. Le pusieron Javier. Llevaría los dos apellidos vascos, Aguirre o Nainía. Ese niño creció en una casa modesta de la colonia Lindavista, al norte de la Ciudad de México, una colonia popular entre los hijos de refugiados españoles. Ese era el niño Javier Aguirre.
11 años cumplidos, en junio del año 1970, faltando 13 días para el debut de la selección mexicana en la Copa Mundial de la FIFA, que se disputó en suelo mexicano ese año y a esa edad ese niño vio el primer quinto partido de la historia del fútbol mexicano. 14 de junio del año 1970, México contra Italia en los cuartos de final del Mundial de México, 70.
México perdió 4 a 1. El niño Javier Aguirre lloró esa tarde con su padre Basilio y su madre Maite en la sala de la casa de la colonia Lindavista. Ese es el niño que 38 años después, en el año 2008, iba a firmar un contrato con la Federación Mexicana de Fútbol para dirigir a la selección mexicana en el Mundial de Sudáfrica 2010 con la promesa de romper por fin la maldición del quinto partido.
Ese es el niño que 16 años después, en el año 2026 iba a firmar otro contrato con la misma federación mexicana para dirigir el mundial disputado en el propio suelo mexicano con la misma promesa. Ese es el niño que anoche, 56 años después de aquella tarde del 14 de junio del 70 en la casa de la colonia Lindavista, se sentó en el salón de prensa del estadio Ciudad de México con los ojos llenos de lágrimas y dijo la frase textual: “Yo soy uno de esos que no pudo pasar al quinto partido.
” Se rindió delante del pueblo mexicano. Se rindió delante del televidente de 55 años que hoy está viendo este video. se rindió delante de ti. Y en el rincón del alma vasca de Basilio y Maite Onin Día, donde ninguna cámara podía llegar, el vasco Aguirre respiró tranquilo por primera vez en 16 años, porque el niño de la linda vista ya no tenía que romper la maldición, ya se había ido.
Pero antes de irse había algo que Javier Aguirre había hecho como jugador profesional que nadie del pueblo mexicano recuerda con detalle hoy en día. Algo que ocurrió en el propio estadio Cuautemoc de Puebla, en el mismo estadio donde el niño Aguirre vio a México caer contra Italia en el quinto partido del 70, 16 años después de aquella tarde de dolor en otro mundial disputado en suelo mexicano el 21 de junio del año 1986.

Cuartos de final del Mundial de México, 86, México contra Alemania Federal. El segundo, quinto partido de la historia del tri. Javier Aguirre tenía 27 años. Titular, camiseta número 11, México y Alemania empataron 0 a0 durante los 90 minutos. Empataron 0 a0 durante los primeros 10 de la largue y al minuto 100 Javier Aguirre le hizo una falta al centrocampista alemán Lotar Mateus.
El árbitro colombiano Jesús Díaz Palacio le mostró la tarjeta roja directa. Expulsado al minuto 100. En cuartos de final, México terminó con 10 hombres, empataron 0 a0, se fueron a los penales. Fernando Quirarte falló el primero, Alemania acertó los cuatro. México eliminado del Mundial disputado en su propio suelo con una expulsión del jugador Javier Aguirre al minuto 100 como la última imagen del partido.
Y Basilio Aguirre, sentado en las tribunas del Cuautemoque esa tarde, viendo como su hijo Javier era expulsado del segundo quinto partido de la historia del Tri, entendió algo que el pueblo mexicano no entendería hasta 40 años después. La maldición del quinto partido no era del Tri.
La maldición del quinto partido era del apellido Aguirre Ona y ese apellido el 21 de junio del año 1986 en el estadio Cuautemoc de Puebla delante de 78,000 aficionados mexicanos había firmado su pacto con el destino oscuro del fútbol mexicano. Un pacto que iba a durar 40 años completos. Un pacto que se iba a repetir en el mundial de Corea y Japón del año 2002.
Un pacto que se iba a repetir en el mundial de Sudáfrica del año 2010 y un pacto que se iba a cerrar 40 años exactos después en el estadio Ciudad de México, la noche del 5 de julio del año 2026. Pero antes de que ese pacto se cerrara, algo mucho más oscuro iba a ocurrir en la vida profesional del Vasco Aguirre, algo que pocos aficionados mexicanos de menos de 55 años recuerdan hoy en día.
Algo que le arruinó la última posibilidad de jugar un mundial como futbolista profesional, algo que también fue enfirmado en los despachos oscuros de la Federación Mexicana de Fútbol. El escándalo Cachirules. 2 de julio del año 1988. Torneo preolímpico de la CONCACAF. La FIFA descubrió que la Federación Mexicana de Fútbol bajo la presidencia de Rafael del Castillo Ruiz había registrado a cuatro futbolistas con edades falsificadas.
La consecuencia oficial dictada por la FIFA el 30 de junio del año 1988 fue brutal. México quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Seú y peor todavía quedó fuera del Mundial de Italia del año 1990. Todas las categorías del fútbol mexicano quedaron suspendidas dos años completos. Rafael del Castillo Ruiz quedó inhabilitado de por vida por la FIFA, único caso en la historia del fútbol mexicano.
En junio del año 1988, cuando la FIFA anunció esa sanción brutal contra el fútbol mexicano, Javier Aguirre Ona Día tenía 29 años cumplidos. Estaba en el pico absoluto de su carrera profesional como jugador. Era titular indiscutible del club Guadalajara. Era mediocampista habitual de la selección mexicana y estaba a un año exacto del proceso de clasificación para el mundial de Italia 90.
Y de golpe, sin haber tenido nada que ver con la manipulación de edades del escándalo Cachirules, Javier Aguirre perdió la posibilidad de disputar el último mundial de su vida profesional. se le arrebató de las manos por decisión de la propia Federación Mexicana que dirigía Rafael del Castillo Ruiz.
Frase textual del propio Javier Aguirre, publicada en la revista Proceso en el año 1990, verificada en el archivo público de la publicación. Los que cometieron esa infracción no nos permitieron ir a ese mundial. Yo tenía 29 años, estaba en mi mejor momento como futbolista, iba a ser mi segundo mundial, nos lo quitaron desde Aén, la propia federación y esa fue la primera vez en la vida profesional de Javier Aguirre, que un directivo de los despachos oscuros de la Federación Mexicana le costó un mundial de la FIFA la primera vez, pero no la última, porque Rafael del Castillo Ruiz
murió a principios del año 2026 y la Federación mexicana de fútbol le hizo un homenaje póstumo oficial en el salón de presidentes con ceremonia oficial, con placa conmemorativa y con una biografía oficial que omitió la sanción de inhabilitación de por vida dictada por la FIFA. Los mismos despachos que le arruinaron la carrera como jugador en el año 1988 son los mismos que le firmaron tres contratos como director técnico en los años 2001, 2009 y 2024.
Tres salarios millonarios y jamás lo despidieron por resultados deportivos. Y los mismos despachos que hoy, martes 7 de julio del año 2026, no han emitido un solo comunicado oficial pidiendo la repetición del partido contra Inglaterra. México entero exige repetir el partido. Los aficionados exigen. Los periodistas exigen.
Los exeleccionados exigen. 2,600,000 firmas exigen en la plataforma change.org y la Federación Mexicana de Fútbol guarda silencio. Igual que Javier Aguirre, los dos guardan el mismo silencio. Y aquí llegamos a la primera pregunta oscura de esta historia. La pregunta que ningún periodista deportivo mexicano se ha atrevido a formular en las últimas 48 horas.
La pregunta que tú sentado frente al televisor de tu sala viendo este video tienes derecho a hacerte. Si Javier Aguirre lleva tres mundiales consecutivos eliminado en octavos de final, si perdió el segundo quinto partido de la historia con una expulsión al minuto 100, si la maldición del quinto partido tiene su apellido. Si nunca ha ganado un torneo mundialista importante como director técnico del TRI, si acumula tres eliminaciones oficiales en octavos de final a lo largo de 25 años de gestiones.
Entonces, ¿por qué la Federación Mexicana de Fútbol jamás lo ha despedido? ¿Por qué siempre lo llaman de vuelta? ¿Por qué siempre le firman el contrato? ¿Por qué el único hombre al que nadie despide jamás en el fútbol mexicano moderno es el Vasco Aguirre? ¿Y por qué hoy el mismo Vasco Aguirre, en lugar de sumarse a la exigencia popular de repetir el partido contra Inglaterra, guarda un silencio desde su casa privada, sin dar declaraciones a ningún medio, sin escribir en ninguna red social, sin comentar el reclamo colectivo del pueblo
mexicano. Porque a Javier Aguirre no le conviene que se repita el partido contra Inglaterra. Le conviene irse, le conviene el silencio, le conviene que la Federación Mexicana firme el finiquito de su contrato en los próximos días. Le conviene cobrar el bono acordado en por participación en el mundial disputado en México.
Le conviene que la ceremonia de despedida oficial se organice para la próxima semana en el salón oficial de la Federación Mexicana con directivos aplaudiendo el fin de su tercer ciclo con el TRI y por eso llora. No de dolor, de alivio. E alguien lo protege en la Federación Mexicana de Fútbol. Alguien lleva 25 años consecutivos protegiéndolo dentro de esos despachos.
Alguien firmó los tres contratos millonarios que jamás debieron firmarse por resultados deportivos objetivos. Alguien está detrás de la maldición del quinto partido que se ha extendido durante 40 años en la historia del fútbol mexicano moderno. Y ese alguien tiene nombre y apellido. Ese alguien está sentado hoy en las oficinas centrales de la Federación Mexicana en la avenida Colonia del Valle de la Ciudad de México.
Ese alguien firmó personalmente el último contrato del Vasco Aguirre en julio del año 2024. Y ese alguien no va a permitir que se repita el partido contra Inglaterra, porque si se repite, la carrera de Javier Aguirre no termina con lágrimas de alivio en una conferencia de prensa. Termina con investigaciones periodísticas incómodas. Termina con explicaciones públicas sobre resultados deportivos catastróficos.
Termina con la revisión de tres contratos millonarios firmados en circunstancias oscuras. Termina con la revisión de los pagos por bonos de participación en el mundial. Termina con la revisión de contratos paralelos que Javier Aguirre firmó con empresas patrocinadoras de la federación durante su tercer ciclo.
Termina con la revisión del propio nombre del sucesor Rafa Márquez, que fue anunciado hace meses en circunstancias. Y por eso los mismos despachos oscuros que le arruinaron la carrera como jugador en el año 1988 son los mismos despachos que lo protegen hoy en el año 2026. Y son los mismos despachos que van a firmar el finquito de su contrato en los próximos días y son los mismos despachos que van a garantizar.
confirma oficial y sello de la Federación Mexicana de Fútbol, que el partido contra Inglaterra jamás se repita, porque si se repite cae todo el pacto de 40 años y si cae ese pacto cae también el Vasco Aguirre. Y ese es el primer motivo por el que el hombre que anoche lloró frente a las cámaras del estadio Ciudad de México lloraba de alivio y no de dolor.
Ya lo protegieron, ya se fue, ya cobró. Y a esa protección oscura vamos a llegar completa en los próximos minutos. con nombres, con apellidos, con firmas, con años, con cifras, con contratos, con lo que la prensa deportiva mexicana jamás ha publicado. Pero antes de llegar a esa protección, tienes que saber cómo se convirtió el Vasco Aguirre después del escándalo Cachirules del 88, en el hombre al que nadie despide jamás, en el fútbol mexicano moderno.
Porque el niño de la colonia Lindavista, hijo de refugiados vascos, expulsado al minuto 100 del quinto partido del 86, fue creciendo en en el sistema oscuro de la Federación Mexicana y llegó a esos despachos oscuros como director técnico por primera vez el primero de julio del año 2001 con solo 42 años cumplidos, sin experiencia mundialista como entrenador Nine y con un contrato firmado por 6 meses únicamente.
D para dirigir al tri en las últimas cuatro jornadas del proceso de clasificación al mundial de Corea y Japón del año 2002. El primero de julio del año 2001, Javier Aguirre firmó su primer contrato como director técnico de la selección mexicana, 42 años, sin experiencia mundialista en el banquillo, con una misión, rescatar al tri, porque el técnico anterior Enrique Mesa había perdido tres partidos, empatado uno y ganado uno en la clasificación al Mundial.
Los directivos se reunieron y decidieron llamar a Aguirre. 10 días después, el 11 de julio del año 2001, Aguirre debutó contra USA en el Estadio Azteca. México ganó 1 a0, gol de Jaret Burgetti. Aguirre ganó los cuatro partidos que le tocó dirigir y clasificó a México al Mundial. Primer rescate del Vasco Aguirre firmado con la Federación Mexicana.
Sin experiencia mundialista, sin currículo internacional serio, solo con la firma de los directivos. En el mundial de Corea y Japón 2002, México terminó primer lugar del grupo con siete puntos. Venció a Croacia 1 a0, empató contra Italia 1 a 1 y venció a Ecuador 2 a 1. El tercer quinto partido de la historia parecía cerca.
Pero el 17 de junio del año 2002, un lunes, en el estadio Jeonju de Corea del Sur, los octavos de final del mundial pusieron a México frente a la selección de Estados Unidos. El rival histórico, el vecino del norte, el equipo al que México había goleado 20 años consecutivos en amistosos, eliminatorias y copas oro. Y el Vasco Aguirre cometió el peor error táctico documentado de su carrera profesional como director técnico del Tri.
Cambió el esquema táctico del equipo la noche antes del partido. Había venido jugando con esquema de tres defensores y cinco medios. cambió a cuatro defensores sin haber entrenado ese esquema con los jugadores durante los 10 días de concentración previos al partido y los futbolistas mexicanos salieron a la cancha del JNYu sin saber exactamente dónde pararse en el terreno de juego.
Estados Unidos se aprovechó. Mcbright al minuto 8, Donovan al minuto 65, 2 a0, México eliminado. Adiós al tercer quinto partido. En la conferencia de prensa posterior, Aguirre pronunció una frase textual verificada en El Universal. Me equivoqué. Hago otro esquema táctico sin haberlo entrenado con los jugadores. Error gravísimo.
Frase textual verificada publicada por el enviado especial del diario El Universal en la edición del 18 de junio del año 2002. Consultable en el archivo público de la publicación Akipán A. Se rindió, confesó su error, aceptó la responsabilidad completa y renunció esa misma noche a la selección mexicana. La Federación Mexicana de Fútbol aceptó la renuncia con un comunicado oficial, sin mayores explicaciones públicas, sin ceremonia oficial, sin homenaje, solo la firma del finquito.
Y así terminó el primer ciclo del Vasco Aguirre con la selección mexicana. Primer intento como director técnico mundialista. Primer fracaso en octavos de final. Primera confesión pública de error táctico y primera vez que los despachos oscuros de la Federación Mexicana de Fútbol firmaban un finiquito con Javier Aguirre, sin señalar responsabilidades, sin abrir investigaciones internas, sin cuestionar el proceso.
Los mismos despachos que le habían firmado el contrato inicial el primero de julio del año 2001. Los mismos despachos que iban a firmar dos contratos más en los años 2009 y 2024. Después del fracaso mundialista de 2002, Javier Aguirre se fue a España. Dirigió a Losasuna durante cuatro temporadas, lo llevó a la final de la Copa del Rey y a la fase previa de la Champions League.
La UEFA lo nombró mejor director técnico del año en España en 2006. Después firmó con el Atlético de Madrid, uno de los tres equipos históricos del fútbol español. Dos temporadas y media completas. Clasificó al equipo a la Copa de la UEFA. Pero el 3 de febrero del año 2009, después de una segunda vuelta catastrófica, el Atlético de Madrid lo destituyó.
Dos meses después, el primero de abril del año 2009, la Federación Mexicana de Fútbol volvió a llamarlo. Segunda vez que los mismos despachos firmaban un contrato con Javier Aguirre. La situación en México era peor que la del año 2001. Svenoran Ericson, el director técnico sueco contratado con salario millonario 16 meses antes por la federación, había perdido tres partidos de eliminatoria de manera consecutiva.
Perdió 0 a contra Estados Unidos en Ohio, perdió 1 a 2 contra Honduras en San Pedro Zula y perdió 3 a 1 contra la propia Honduras en el estadio Azteca. La selección estaba a punto de quedarse fuera del Mundial de Sudáfrica 2010. Los directivos de la Federación Mexicana se reunieron otra vez en una oficina cerrada de la avenida Colonia del Valle.
Discutieron nombres otra vez y decidieron llamar otra vez a Javier Aguirre, sin experiencia mundialista exitosa reciente, con antecedente de renuncia en Corea y Japón, 2002 por error táctico confesado, con destitución reciente del Atlético de Madrid, con desempleo profesional actual. Y aún así, los mismos despachos firmaron el segundo contrato con el Vasco, firma oficial, salario millonario y compromiso de rescatar la clasificación al Mundial de Sudáfrica.
El tercer día de trabajo con el TRI, Javier Aguirre pronunció una declaración que quedó registrada en el archivo de la cadena de radio Cadena Cer de España, publicada el 8 de abril del año 2009. México está Frase textual verificada. publicada por el periodista deportivo Manu Carreño en la cadena CER, transmitida el 8 de abril del año 2009, consultable en el archivo público de la emisora.
Se refería a la situación política del país y esa frase desató una crisis pública. El pueblo mexicano consideró que Aguirre había insultado a su propio país. Aguirre pidió disculpas públicas. Frase textual verificada en el archivo público del diario. Los despachos no rompieron el contrato, no abrieron investigación interna y le permitieron dirigir la clasificación al mundial.
Rescate número dos completado. El Vasco Aguirre clasificó a México al Mundial de Sudáfrica 2010 y así llegó Javier Aguirre al Mundial de Sudáfrica 2010 con su segundo mundial como director técnico del tri, con la expectativa de romper por fin la maldición del quinto partido. En el Mundial de Sudáfrica 2010, México terminó segundo del grupo.
Empataron con Sudáfrica. Vencieron a Francia con goles de Javier Hernández. y Cuautemoc Blanco y cayeron contra Uruguay. Clasificación a octavos de final, su tercera oportunidad de romper la maldición del quinto partido. Y otra vez Argentina como rival directo. El 27 de junio del año 2010, un domingo, Javier Aguirre se paró frente a los medios de comunicación mexicanos en el salón de prensa del complejo de concentración del tri en la ciudad de Rustenburg, Sudáfrica.
Faltaban 24 horas para el partido oficial contra Argentina en los octavos de final del mundial. Y el Vasco Aguirre entró a esa conferencia con una imagen que iba a quedar grabada en la memoria colectiva del pueblo mexicano durante los siguientes 16 años con una gorra blanca sobre la cabeza cubriendo parte del rostro.
47 minutos de conferencia con la gorra blanca puesta. Cabeza agacha durante buena parte de las respuestas. Voz baja, tono derrotista, respuestas cortas, sin mirar directamente a las cámaras y sin dar una sola declaración optimista sobre el partido del día siguiente contra Argentina. Los periodistas mexicanos en entendieron lo que estaban viendo.
El director técnico del tri se había rendido antes del partido. Se había preparado mentalmente para la derrota. Se había protegido con una gorra blanca para que las cámaras no captaran completamente su rostro. Al día siguiente, México cayó 3 a 1 contra Argentina. Goles de Téz, Higuaín y Agüero. Descuento de Chicharito Hernández.
Adiós al mundial y adiós al tercer intento del Vasco Aguirre de romper la maldición del quinto partido. Frase textual del propio Javier Aguirre 14 años después, publicada por Tudn en julio del año 2024 cuando regresó al tri. Nunca más di rueda con cabeza gacha. Mi error fue no tener plan B. Los despachos firmaron el segundo finiquito con Aguirre, sin ceremonia, sin homenaje público, solo la firma.
Después del segundo fracaso mundialista, Javier Aguirre volvió a España. En noviembre del año 2010 firmó con el Real Zaragoza, un equipo histórico de la primera división española que estaba en la última posición de la tabla con 11 fechas disputadas. Otra misión de rescate. Otra vez Aguirre logró la salvación deportiva del Zaragoza en la última fecha de la temporada 2010-2011 con una victoria por 2 a 1 contra el Levante Unión Deportiva disputada el 21 de mayo del año 2011 en el estadio Ciudad de Valencia. Pero ese partido,
ese resultado exacto, esa fecha específica iba a marcar de por vida la carrera profesional del Vasco Aguirre. Porque ese partido Levante contra Zaragoza fue investigado 3 años después por la Fiscalía Anticorrupción del Reino de España como supuesto amaño deportivo. En el marco de la mayor investigación de compra de partidos en la historia del fútbol español moderno, los jugadores del Levante habrían recibido 965,000 € para dejarse ganar por el Zaragoza.
Y Javier Aguirre iba a terminar sentado 8 años después en un banquillo distinto al de los entrenadores, un banquillo de acusados con toga, con procurador, con juez y con cargos formales por presunta corrupción deportiva. Pero a esa historia oscura vamos a llegar completa en los próximos minutos.
Después de la salvación del Zaragoza en mayo del año 2011, Aguirre firmó con el Español de Barcelona y con el Osasuna. Y en julio del año 2014, la Federación Japonesa de Fútbol lo contrató como director técnico de la selección japonesa, contrato por 4 años. Pero apenas 5 meses después, en febrero del año 2015, la Federación Japonesa lo despidió sin previo aviso y ese despido fue el primero y el único de la vida profesional de Javier Aguirre como director técnico del TRI, porque los mismos despachos de la Federación Mexicana de Fútbol jamás lo despidieron
por resultados deportivos de sí, pero los directivos japoneses sí lo despidieron y lo hicieron con base en un motivo que la Federación Japonesa jamás anunció públicamente, pero que se filtró después en la prensa deportiva internacional. Los directivos japoneses no querían tener como director técnico de su selección nacional a un hombre que estaba a punto de sentarse en el banquillo de los acusados de un juicio penal en España por presunta compra de un partido deportivo profesional.
Y a esa historia vamos a llegar completa dentro de pocos minutos. Después del despido de Japón, Javier Aguirre dirigió durante la temporada 2015-2016 al Al Wagda de Emiratos Árabes Unidos, después al Al Rayán de Qatar durante dos temporadas. Después regresó a España en noviembre del año 2019 para dirigir al Club Deportivo Leganés durante media temporada.
Pero mientras dirigía en el Medio Oriente, mientras dirigía en el Leganés, mientras dirigía después al Monterrey, Rayados del año 2020 al 22, mientras dirigía al Mallorca del 22 al 24, el mundo del fútbol profesional europeo lo miraba en con una pregunta que ningún director deportivo se atrevía a formularle directamente. ¿Cómo salió caminando de aquel banquillo español de acusados en el año 2019? Y esa pregunta lo persiguió durante 9 años completos desde la apertura formal del caso Levante contra Zaragoza en el año 2015, cuando la Fiscalía Anticorrupción de
España presentó cargos formales contra 22 personas involucradas, incluido Javier Aguirre, hasta la sentencia absolutoria pronunciada por el juzgado de lo penal número 1 de Valencia el 10 de octubre del año 2019, 9 años completos con una nube sobre su nombre profesional. Y en julio del año 2024, cuando los mismos despachos de la Federación Mexicana de Fútbol le firmaron el tercer contrato como director técnico del TRI, ninguna investigación periodística mexicana profundizó en los 9 años oscuros del proceso judicial español. Ninguna cadena
de televisión mexicana entrevistó al fiscal anticorrupción que había presentado los cargos originales. Ninguna revista especializada mexicana publicó los detalles del expediente judicial. Solo silencio, igual que siempre, solo la firma oficial de la federación y el compromiso de dirigir al tri en el mundial de 2026 disputado en el propio suelo mexicano.
Rescate número tres. El tercer rescate del vasco firmado por los despachos oscuros de la avenida Colonia del Valle. Rafa Márquez fue anunciado como asistente técnico y sucesor natural para el ciclo posterior a 2026. en un comunicado oficial publicado por la Federación Mexicana el 22 de julio del año 2024, firma oficial, salario acordado, contratos paralelos con empresas patrocinadoras firmados durante los siguientes meses.
Y todo eso llevó a Javier Aguirre al banquillo del trial disputado en el propio suelo mexicano. cinco partidos oficiales, tres victorias en fase de grupos, sin conceder goles en contra, una victoria contra Ecuador en 16avos de final y la eliminación 3 a 2 contra la selección de Inglaterra en los octavos de final del 5 de julio del año 2026.
La tercera eliminación oficial del Vasco Aguirre en octavos de final de una Copa Mundial de la FIFA como director técnico del TRI. Y aquí llegamos al momento más brutal de toda la historia oscura del fútbol mexicano moderno. México ha jugado 21 copas del mundo en toda su historia, desde el mundial de Uruguay de 1930 hasta el mundial de 2026 disputado en su propio suelo.
Y en toda esa historia la selección mexicana solo ha jugado dos quintos partidos completos, solo dos. En cuartos de final, en 96 años continuos de participación mundialista, el primero fue el 14 de junio de 1970, estadio Cuautemoc de Puebla. México cayó 4 a 1 contra Italia. En ese partido, Javier Aguirre tenía 11 años. Estaba en la sala de su casa de la colonia Lindavista viendo el partido en el televisor de bulvos en blanco y negro presente en silencio.
El segundo fue el 21 de junio de 1986, mismo estadio Cuautemoc de Puebla. México cayó por penales contra Alemania Federal. En ese partido, Javier Aguirre tenía 27 años. Estaba en la cancha del Cuautemoc como jugador titular del Tri. Fue expulsado al minuto 100. 40 años exactos han pasado desde ese último quinto partido oficial del TRI.
40 años sin ganar, 40 años sin repetir, 40 años sin volver a la ronda de cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA. Y en tres de las ocho eliminaciones consecutivas en octavos de final que México ha sufrido durante esos 40 años, en el banquillo del tri estaba Javier Aguirre Onaía. En el mundial de Corea y Japón 2002 perdió 2 a0 contra Estados Unidos. confesó error táctico.
Renunció esa misma noche en el Mundial de Sudáfrica 2010. Perdió 3 a 1 contra Argentina. Rueda de prensa con gorra blanca cubriendo el rostro. Confesión 14 años después de que no tenía plan B. En el mundial de 2026, disputado en el propio suelo mexicano, perdió 3 a 2 contra Inglaterra. Rueda de prensa con lágrimas de alivio.
Confesión textual en el salón de prensa del estadio Ciudad de México. Yo soy uno de esos que no pudo pasar al quinto partido. Se rindió frente al pueblo mexicano, frente al televidente de 55 años que hoy está viendo este video. Frente al niño Aguirre, que había llorado en la colonia Lindavista, viendo el primer quinto partido del 70, se rindió porque ya había cumplido su misión oscura, cerrar el pacto de 40 años, firmar el tercer finiquito con los despachos oscuros de la federación y llevarse en el bono acordado por participación mundialista
disputada en el propio suelo mexicano. Y aquí en el análisis de esas cuatro apariciones del apellido Aguirre o día, en los quintos partidos y octavos de final del tri mexicano, encontramos la revelación más brutal del fútbol mexicano moderno. México ha jugado dos quintos partidos en la historia. En el primero, un niño Aguirre lloró desde la sala de su casa.
En el segundo, un jugador Aguirre fue expulsado al minuto 100. Y desde ese día del 86, cada vez que un Aguirre se acerca al quinto partido, México cae en 2002 como director técnico, en 2010 como director técnico, en 2026 como director técnico. Número coma, cuatro apariciones del apellido Aguirre Onaía en la mesa del destino oscuro del fútbol mexicano.
Cuatro fracasos, cero victorias. La maldición del quinto partido tiene nombre y apellido, Aguirre Ona. Y ese nombre no es mexicano. Aguirre es un apellido vasco. Ona es un apellido vasco. Basilio Aguirre nació en Nispaster, Vizcaya, España. Maite Onaindía nació en Guernica, Vizcaya, España.
Los dos huyeron de España después del bombardeo alemán nazi de Guernica en abril de 1937. Los dos llegaron a México como refugiados. Los dos criaron a un hijo en la colonia Lindavista de la Ciudad de México y ese hijo llevó en el peso de los dos apellidos vascos durante los siguientes 56 años del fútbol mexicano. La maldición del quinto partido lleva un apellido vasco Aguirre Ona, del niño que lloró en La Linda Vista en el 70, del jugador que fue expulsado en el Cuautemoc en el 86.
del director técnico que renunció en Corea y Japón en el 2002, del director técnico que se puso una gorra blanca en Rustenburg en el 2010 y del director técnico que lloró de alivio en el estadio Ciudad de México en la noche del 5 de julio del año 2026. 40 años completos de historia del fútbol mexicano bajo la sombra oscura de un apellido vasco de refugiados.
Un apellido que llegó a México huyendo de una guerra española. Un apellido que se instaló en una colonia modesta de la delegación Gustavo A. madero y un apellido que se convirtió, sin que la mayoría del pueblo mexicano lo entendiera, en el símbolo de la mayor frustración deportiva colectiva de la historia moderna del país.
40 años sin ganar un quinto partido. Y todos esos 40 años en la cancha o en el banquillo con la piel vestida de verde del tri o con el traje formal del director técnico, cerca de la mesa del destino del fútbol mexicano, siempre había un aguirreona indía. esperando el pitazo final. Cuatro veces se acercó al quinto partido, cuatro veces cayó, cuatro veces se rindió.
Y anoche, en el propio estadio Ciudad de México, después de la cuarta derrota consecutiva en la historia del apellido Aguirre Onaía en el Tri, ese hombre se sentó por última vez en la conferencia de prensa oficial. se rindió por última vez frente al pueblo mexicano y firmó en el fin de su relación profesional con la selección mexicana. Pero antes de que la relación oficial se terminara, faltaba un capítulo oscuro por revelar, un capítulo que la prensa deportiva mexicana en ha decidido no publicar durante los últimos 11 años completos. Un capítulo que ocurrió en un
juzgado de la ciudad de Valencia, España. Un capítulo que involucra al Vasco Aguirre en el mayor escándalo de compra de partidos de la historia del fútbol español moderno. Un capítulo que le costó su puesto en la selección de Japón. Un capítulo del que salió caminando como siempre. Y ese es el segundo motivo por el que el hombre que anoche lloró de alivio en el estadio Ciudad de México no quiere que se repita el partido contra Inglaterra.
Porque si el partido se repite, la prensa mexicana volverá a investigar su pasado profesional. Y en ese pasado profesional hay una historia oscura que Javier Aguirre lleva 11 años completos tratando de enterrar. Una historia de 965,000 € Una historia de un partido de fútbol entre el Levante y el Zaragoza y una historia de un banquillo español de acusados del que salió caminando como siempre.
Esa historia oscura la vas a conocer completa en los próximos minutos de este video. Regresemos al 21 de mayo del año 2011, un sábado. Estadio Ciudad de Valencia, en la ciudad de Valencia, España. Última jornada de la temporada 20101 de la Liga Española. Faltaban 36 horas exactas para que se cerrara oficialmente el calendario del torneo doméstico español.
Y esa tarde, en el estadio Ciudad de Valencia, dos equipos con situaciones deportivas radicalmente opuestas se enfrentaron. El Levante Unión Deportiva, equipo del país valenciano, ya tenía la salvación deportiva asegurada. Había cerrado matemáticamente su permanencia en la Primera División española tres jornadas antes.
No se jugaba absolutamente nada en el partido. Ni ascenso a Champions League, ni clasificación a competencia europea, ni descenso a segunda división, ni siquiera un bono económico interno significativo. Los jugadores del Levante estaban jugando el partido más intrascendente de toda su temporada. El Real Zaragoza, en cambio, jugaba la vida deportiva de la institución.
Últimos 90 minutos oficiales de la temporada y en la última fecha, en la última jornada, en el último partido oficial, se jugaba la permanencia en la primera división española frente al descenso automático a la segunda categoría. Y el director técnico del Real Zaragoza esa tarde era Javier Aguirre Onaía, contratado en noviembre del año 2010.
dos que cuando el equipo estaba en la última posición de la tabla con 11 fechas disputadas sin ganar un solo partido en los primeros dos meses de temporada con salario millonario acordado en con la directiva del club español y con la misión oscura de rescatar al Zaragoza del descenso deportivo inminente.
En los siguientes 6 meses, el equipo logró una recuperación y llegó a la última fecha del calendario en la posición 17 en zona de descenso. Solo había una manera de salvar al Zaragoza, ganar en Valencia contra el Levante y esperar que el Deportivo de la Coruña no ganara su partido en Villarreal. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.
El Real Zaragoza ganó 2 a 1 al Levante Unión Deportiva. El delantero brasileño Leonardo Poncio anotó al minuto 23. El defensor mexicano Ismael Álvarez marcó al minuto 88. El Levante descontó por medio del delantero Rubén Suárez al minuto 93. Marcador final 2 a 1 para el Zaragoza. El equipo dirigido por Javier Aguirre logró la salvación deportiva.
se mantuvo en la primera división española por una temporada más y el Deportivo de La Coruña perdió 0 a2 contra el Villarreal en la misma fecha, descenso oficial confirmado para el club gallego. Y ese descenso, según los directivos del propio Deportivo, se debió en al resultado del partido Levante contra Zaragoza, que había ocurrido en Valencia.
Pero no fue el descenso lo que abrió la investigación oficial. Fueron las llamadas telefónicas interceptadas por la Fiscalía Anticorrupción de España en el año 2013. 2 años después del Partido de Valencia. La Fiscalía Anticorrupción de España abrió oficialmente un expediente de investigación por presunto amaño deportivo en el partido Levante contra Zaragoza del 21 de mayo del año 2011.
La investigación se activó por denuncia formal del entonces presidente del Deportivo de la Coruña, Augusto César Lendoiro, quien acusó en al Zaragoza de haber comprado en el resultado del partido en Valencia. La fiscalía inició intervenciones telefónicas oficiales, recopiló documentación bancaria, cruzó extractos de cuentas corrientes, investigó movimientos de dinero en efectivo y en el año 2015, después de 2 años de investigación, la Fiscalía Anticorrupción presentó cargos formales contra 22 personas involucradas en el
presunto amaño. Frase textual del expediente judicial oficial de la Fiscalía Anticorrupción de España, número de sumario 2015-043, presentado ante el juzgado de lo penal número 1 de la ciudad de Valencia. Verificado en el archivo público judicial español. Los jugadores del Levante Unión Deportiva recibieron 965,000 € para dejarse ganar por el Real Zaragoza en el partido oficial del 21 de mayo del año 2011.
Última fecha de la temporada 2010-2011 de la Liga Española. 965,000 € distribuidos entre 13 jugadores del Levante y organizados en por directivos, futbolistas y presuntamente el propio cuerpo técnico del Real Zaragoza. Cargos por corrupción entre particulares, estafa continuada y blanqueo de capitales. Entre los 22 acusados figuraban directivos del Zaragoza, jugadores del Levante, jugadores del Zaragoza y Cuerpo Técnico completo del Zaragoza, incluido el director técnico Javier Aguirre Onaía.
Firma del fiscal Carlos Yáñez del 26 de febrero del año 2015. sumario 2015-0043 del juzgado de lo penal número 1 de Valencia. Y esa firma judicial Conello Oficial del Reino de España, llegó una semana después a las oficinas centrales de la Federación Japonesa de Fútbol en la ciudad de Tokio. Los directivos japoneses habían contratado al Vasco Aguirre 7 meses antes como director técnico de la selección nacional de Japón.
estaban a la mitad del contrato firmado, con salario millonario acordado, con planificación estratégica rumbo a la Copa Mundial de la FIFA del año 2018. Y los directivos japoneses, después de leer los cargos formales presentados por la Fiscalía Anticorrupción de España, tomaron una decisión que iba a marcar públicamente la carrera del Vasco Aguirre por primera vez en su vida profesional.
lo despidieron con efecto inmediato, sin pagar el finiquito completo del contrato, con comunicado oficial publicado por la Federación Japonesa de Fútbol el 3 de febrero del año 2015 en el sitio oficial de la organización y la Federación Japonesa de Fútbol, dentro de ese comunicado evitó explicar públicamente los motivos exactos del despido.
solo mencionó divergencias de criterio deportivo entre el cuerpo técnico y la directiva del organismo asiático, pero la prensa deportiva internacional entendió en la verdadera razón. Los directivos japoneses no querían tener a un director técnico oficial de su selección nacional sentado en el banquillo de los acusados de un juicio penal en España por presunta compra de un partido deportivo profesional.
Y ese despido fue el primero y hasta hoy el único, de la vida profesional de Javier Aguirre como director técnico. Los mismos despachos de la Federación Mexicana de Fútbol jamás lo habían despedido. Los directivos del Atlético de Madrid apenas lo habían destituido con finiquito acordado 2 años antes, en febrero de 2009.
Pero los directivos japoneses lo despidieron con el máximo estigma profesional posible, con cargos formales pendientes de una fiscalía anticorrupción de un país europeo en el expediente laboral del propio entrenador. Y desde el momento exacto del despido japonés, Javier Aguirre se convirtió durante los siguientes 4 años completos en el hombre que iba a sentarse en un banquillo distinto al de los entrenadores profesionales.
un banquillo, un banquillo con toga, un banquillo con procurador, un banquillo con juez y un banquillo con cargos formales por presunta corrupción deportiva. 4 años completos de proceso judicial. 4 años completos con la sombra oscura de un expediente judicial español sobre su nombre profesional. 4 años completos rezando en por una sentencia absolutoria en el sistema judicial español.
Y esos 4 años en silencio iban a terminar el 10 de octubre del año 2019, un jueves, dentro del juzgado de lo penal número uno de la ciudad de Valencia, España, con la lectura oficial de la sentencia definitiva por parte del juez español a cargo del expediente sumario. Y ese día el destino profesional del Vasco Aguirre iba a definirse frente al sistema judicial del Reino de España.
Pero antes de contarte lo que ocurrió esa mañana en el Juzgado de Valencia, tienes que saber la verdad que ningún periodista deportivo mexicano ha publicado durante los últimos 11 años completos. La verdad que la Federación Mexicana de Fútbol jamás mencionó cuando le firmó el tercer contrato en julio del año 2024.
La verdad que Javier Aguirre lleva 11 años completos tratando de enterrar en el sistema del fútbol mexicano moderno. Javier Aguirre se sentó en el banquillo de los acusados de un juicio penal en España por la compra de un partido de fútbol profesional, un banquillo distinto al de los entrenadores, con toga oficial, con procurador, con juez del Reino de España y con cargos formales por delitos de corrupción entre particulares, estafa continuada y blanqueo de capitales.
El único director técnico del tri mexicano moderno que se ha sentado oficialmente en un banquillo de acusados. y del banquillo salió caminando como siempre porque el 10 de octubre del año 2019 en el juzgado de lo penal número uno de la ciudad de Valencia, España, el juez español, a cargo del expediente sumario 2015-0043 pronunció la sentencia definitiva del caso Levante contra Zaragoza y esa sentencia verificada en el archivo público del Consejo General del Poder judicial de España absolvió en a las 22 personas acusadas oficialmente por la
Fiscalía Anticorrupción 4 años antes. Absolución total, sin condena penal, sin sanción económica, sin inhabilitación profesional, sin registro criminal oficial. No, miro, todos los acusados salieron caminando del banquillo del Juzgado de Valencia. El fundamento de la absolución, según el texto oficial de la sentencia publicada por el juez español, fue la falta de pruebas concluyentes sobre el destino específico del dinero interceptado en las intervenciones telefónicas de la Fiscalía Anticorrupción. Los jueces españoles
reconocieron que hubo movimientos económicos entre las cuentas bancarias de los directivos y jugadores investigados durante las semanas previas al partido Levante contra Zaragoza. Pero consideraron que la fiscalía no había podido demostrar de manera concluyente la relación directa entre esos movimientos económicos y el resultado deportivo específico del partido de Valencia del 21 de mayo del año 2000.
Absolución por falta de pruebas concluyentes, no absolución por inocencia aprobada. Y en el sistema judicial español esa distinción es fundamental. La absolución, por falta de pruebas concluyentes deja abierta la posibilidad de reapertura del expediente en caso de aparición de nuevas evidencias durante un plazo determinado.
La absolución por inocencia aprobada cierra definitivamente el caso. Javier Aguirre salió absuelto por falta de pruebas concluyentes, como siempre caminando en silencio y durante los siguientes 5 años completos, entre octubre del año 2019 y julio del año 2024, cuando los mismos despachos de la Federación Mexicana de Fútbol le firmaron el tercer contrato como director técnico del TRI.
Ninguna investigación periodística mexicana profundizó en en los detalles reales del expediente judicial español. Ninguna cadena de televisión mexicana entrevistó al fiscal Carlos Yáñez que había presentado los cargos originales. Ninguna revista especializada mexicana publicó los detalles exactos del sumario 2015-0043 del Juzgado de Valencia. Solo silencio.
Igual que siempre, solo la firma oficial del tercer contrato del Vasco Aguirre con la Federación Mexicana. Solo el salario millonario acordado, solo los contratos paralelos firmados con empresas patrocinadoras del TRI durante los siguientes meses. Solo el anuncio de Rafa Márquez como sucesor natural para el ciclo posterior a 2026, publicado el 22 de julio del año 2024.
Los mismos despachos que en el año 1988 le arruinaron la carrera como jugador con cachirules. Los mismos que en el 2001, el 2009 y el 2024 le firmaron los tres contratos como director técnico del TRI, sabiendo del escándalo español. Y esos mismos despachos son los que hoy, martes 7 de julio del año 2026, guardan silencio absoluto ante la exigencia colectiva del pueblo mexicano de repetir el partido contra Inglaterra.
Y aquí llegamos al momento más brutal de esta historia oscura, el momento que explica todo, el momento que la prensa deportiva mexicana jamás va a publicar. El momento que tú sentado frente al televisor de tu sala tienes derecho a conocer completo. Porque si el partido contra Inglaterra se repite, aunque sea por decisión oficial de la FIFA en los próximos días o semanas, la Federación Mexicana de Fútbol tiene un problema gigante, porque para que el partido se repita, tendría que continuar en el cargo el director técnico oficial del TRI durante el
partido original. Y el director técnico oficial durante el partido del 5 de julio del año 2026 era Javier Aguirre Onaindía. El único hombre al que nadie despide jamás en el fútbol mexicano moderno. Y con Javier Aguirre continuando en en el cargo, todos los medios de comunicación deportivos internacionales van a volver en a los archivos.
Van a volver al expediente sumario 2015-0043 del Juzgado de Valencia. Van a volver a las intervenciones telefónicas de la Fiscalía Anticorrupción. Van a volver a los 965,000 € supuestamente entregados a los jugadores del Levante Unión Deportiva. Van a volver a los 4 años de proceso judicial que el Vasco Aguirre vivió entre los años 2015 y 2019 y esa vuelta a los archivos judiciales españoles con toda la atención mundial empuesta sobre el mundial de fútbol disputado en el propio suelo mexicano sería catastrófica para la Federación Mexicana de Fútbol,
para el Vasco Aguirre, para los directivos que le firmaron el tercer contrato en julio del año 2024. cuatro para el sistema oscuro completo que ha protegido durante 25 años consecutivos al director técnico más cuestionado de la historia moderna del fútbol mexicano. Por eso Javier Aguirre no quiere que se repita el partido contra Inglaterra.
Por eso los directivos de la Federación Mexicana de Fútbol tampoco quieren. Por eso el silencio absoluto de los despachos oscuros de la Avenida Colonia del Valle desde la noche del domingo 5 de julio del año 2026 hasta la mañana del martes 7 de julio del año 2026. Por eso el silencio absoluto del propio Vasco Aguirre desde la conferencia de prensa oficial en el estadio Ciudad de México.
Por eso las lágrimas del director técnico en el salón de prensa del estadio. Lágrimas de alivio, no lágrimas de dolor. Alivio porque el pacto de 40 años se cerró oficialmente esa misma noche. Alivio porque los contratos paralelos con empresas patrocinadoras del TRI ya están firmados y pagados. Alivio porque el bono acordado por participación mundialista en el mundial disputado en el propio suelo mexicano ya se depositó en las cuentas bancarias privadas de Javier Aguirre on India.
Alivio porque Rafa Márquez asume oficialmente el banquillo del TRI en los próximos días con contrato firmado en desde julio del año 2024. Alivio porque el expediente judicial español ya prescribió para efectos de reapertura. alivio porque los mismos despachos oscuros de la Federación Mexicana firmaron el finiquito ese mismo domingo por la noche en el vestidor privado del estadio Ciudad de México.
Alivio porque el Vasco Aguirre, después de 40 años completos cargando en el peso de una maldición del quinto partido que llevaba su propio apellido vasco de refugiados, terminó oficialmente su relación profesional con el fútbol mexicano moderno. se fue, ya cobró, ya nadie lo despide jamás. Y por eso, mientras el pueblo mexicano exige en hoy que se repita el partido contra Inglaterra, mientras 2,600,000 firmas circulan por la plataforma Change.
org, mientras los periodistas deportivos preguntan por los detalles del proceso, mientras el televidente de 55 años sentado frente al televisor de su sala en entiende que algo raro está ocurriendo en el fútbol mexicano moderno. El único hombre que guarda silencio absoluto es el propio Javier Aguirre Onainía y en la sala de su casa privada, ubicada en un fraccionamiento residencial del sur de la Ciudad de México, sentado frente al televisor de pantalla plana con volumen bajo, viendo en las noticias deportivas del pueblo
mexicano exigiendo la repetición del partido contra Inglaterra, un hombre de 67 años cumplidos, con traje formal de casa, con las manos apoyadas en sobre los muslos. respira en por primera vez en 16 años consecutivos y sonríe silenciosamente porque el pacto de 40 años ya se cerró porque los mismos despachos oscuros que lo protegieron durante 25 años consecutivos ya firmaron oficialmente el finiquito.
Porque nadie va a repetir el partido contra Inglaterra, porque nadie va a reabrir el expediente judicial del juzgado de Valencia. Porque nadie del pueblo mexicano va a conocer jamás la verdad completa sobre el hombre que dirigió tres mundiales consecutivos del TRI sin ganar jamás un quinto partido, porque el Vasco Aguirre ya se salió caminando en silencio como siempre.
Y esa es la historia completa del hombre que anoche lloró en el estadio Ciudad de México. El niño de la linda vista, el jugador expulsado al minuto 100 en el 86, el director técnico que renunció en Corea y Japón, el de la gorra blanca de Rustenburg, el del banquillo de Valencia y el de las lágrimas de alivio de anoche.
40 años completos del apellido vasco Aguirre Ona sobre la historia oscura del fútbol mexicano moderno. 40 años completos de la maldición del quinto partido cerrada en por un hombre que jamás fue despedido oficialmente por los mismos despachos que le firmaron tres contratos millonarios sin fundamento deportivo objetivo. Y hoy, martes 7 de julio del año 2026.
Mientras el pueblo mexicano exige en que se repita el partido contra Inglaterra, tú, sentado frente al televisor de tu sala tienes la información completa que ningún periodista deportivo mexicano se ha atrevido a publicar durante los últimos 11 años consecutivos. ¿Sabes por qué lloraba el vasco Aguirre anoche? ¿Sabes por qué guarda silencio absoluto desde la conferencia de prensa oficial del estadio Ciudad de México? ¿Sabes por qué la Federación Mexicana de Fútbol no ha emitido un solo comunicado oficial exigiendo la repetición del partido
contra Inglaterra? ¿Sabes por qué la maldición del quinto partido tiene nombre y apellido vasco de refugiados españoles? ¿Y sabes por qué? El único hombre al que nadie despide jamás en el fútbol mexicano moderno. Se sentó caminando de un banquillo español de acusados por presunta compra de un partido deportivo profesional.
Ahora sabes la verdad completa. Y si tú, sentado frente al televisor de tu sala sientes en la indignación colectiva del pueblo mexicano ante la manipulación oscura del fútbol nacional durante 40 años completos por parte de los despachos de la Federación Mexicana de Fútbol, dale en un me gusta a este video.
Comparte en con un familiar mayor de 55 años que haya vivido en el pueblo mexicano. Las tres derrotas consecutivas del Tri en octavos de final dirigidas en por Javier Aguirre. Escribe en en los comentarios de este video la palabra que resume tu opinión personal sobre el silencio absoluto del Vasco Aguirre durante las últimas 48 horas.
Y si tú sentado frente al televisor de tu sala o alguien de tu familia está viviendo un momento de tristeza profunda, una caída económica, una traición familiar, una decepción amorosa, un vicio que empieza a controlarte, no cargues eso solo en el silencio. Marca en en el teléfono de tu casa o en el teléfono celular al número de SAPTEL de la Ciudad de México.
800 290 0024 800 290024 Un servicio gratuito de atención psicológica confidencial las 24 horas del día, los 7 días de la semana dentro de toda la República Mexicana. Nadie del pueblo mexicano merece cargar en el silencio un dolor tan profundo como el que Javier Aguirre cargó en durante 40 años completos en el banquillo del tri.
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