Así eran los 20 apellidos españoles más antiguos que aún existen. Antes de que empieces este video, quiero que hagas algo. Piensa en tu apellido y sosténlo en tu mente durante los próximos segundos, porque lo que vas a descubrir ahora puede cambiar completamente cómo entiendes tu propia identidad. Existen apellidos españoles que llevan más de 100 años transmitiéndose de padre a hijo.
Apellidos que ya existían cuando los bisigodos gobernaban la península ibérica. Apellidos que sobrevivieron a la invasión musulmana del año 711, a los ocho siglos de reconquista, a la Inquisición, al Descubrimiento de América, a las guerras carlistas y a la emigración masiva del siglo XX. Y sin embargo, siguen ahí. Están en las guías telefónicas, en los registros civiles, en los recibos del supermercado.
La gente los pronuncia cada día sin tener la menor idea de que lleva encima un fósil vivo de 15 siglos de historia europea. En este video vas a descubrir los 20 apellidos españoles más antiguos que todavía existen y no son los que estás pensando. Los patronímicos comunes como García, Fernández o López son relativamente recientes en la larga historia peninsular.
Los verdaderamente antiguos son otros. Apellidos que se pierden en las brumas del reino bisigodo, en el eusquera prerromano, en el latín tardío e incluso en la lengua selvíbera que hablaban los pueblos originarios de Iberia 2000 años antes de que existiera algo llamado España. Y quédate hasta el número uno, porque ese apellido carga una peculiaridad genética que ningún otro apellido europeo comparte.
Los estudios de ADN han demostrado que los hombres que lo llevan hoy son descendientes directos. por línea paterna ininterrumpida de un mismo grupo humano que vivía en la península ibérica hace más de 4,000 años antes que los romanos, antes que los celtas, antes que existiera cualquier reino europeo conocido.
Escribe tu apellido en los comentarios ahora mismo antes de saber si aparecerá en esta lista. Al final del video vas a entender por qué te pedí que lo hicieras al principio. Número 20, Manrique. El apellido de los guerreros que servían al rey y le respondían de Tumanrique, del germánico Amalrick, poder del trabajo, gobernante fuerte.
Un nombre traído por los bisigodos a la península en el siglo V y transformado durante siglos en el patronímico Manrique, hijo de Amalric. Los Manrique aparecen en documentos castellanos desde el siglo XI, cuando el reino de Castilla apenas empezaba a formarse. Pertenecieron desde el principio a la más alta nobleza.
Fueron condes de Treviño, duques de Nájera, marqueses de Aguilar y produjeron a Jorge Manrique, el poeta que escribió las coplas por la muerte de su padre en el siglo XV, uno de los poemas más importantes de toda la literatura española. Versos que todavía se recitan en las escuelas. Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir.
Pero lo más fascinante de los Manrique es una tradición que los distinguió durante siglos. Eran de los pocos nobles castellanos autorizados a tutear al rey en privado. Un privilegio reservado apenas a un puñado de familias por su antigüedad y por servicios militares que se remontaban a las primeras campañas de reconquista.

Si tu apellido es Manrique, tu linaje proviene de un clan bisigodo que estuvo desde los primeros días de Castilla y que ganó su lugar en la corte antes de que existiera siquiera una corte formal en España. Número 19. Guevara, el clan vasco que se enfrentó a los reyes y sobrevivió Guevara de la eusquera Guevara, un topónimo del valle homónimo en Álva.
Un apellido nacido en el corazón del País Vasco y presente en la documentación desde el siglo IX. cuando los territorios vascos apenas empezaban a definir sus fronteras frente al reino de Navarra y frente al califato de Córdoba, los Guevara fueron uno de los linajes vascos más rebeldes de la Edad Media. En el siglo XIV se enfrentaron abiertamente al rey Pedro I de Castilla, apoyando la causa de Enrique de Trastámara en la guerra civil castellana.
Cuando Enrique ganó, los Guevara recibieron enormes recompensas territoriales. Antonio de Guevara, obispo de Mondoñedo en el siglo X, fue predicador de la corte del emperador Carlos V y autor del reloj de príncipes, un libro que se convirtió en manual político leído en toda Europa durante generaciones. Y siglos después, un descendiente lejano de esta rama vasca, nacido en Argentina en 1928, llevaría este apellido a todos los rincones del planeta con un contexto completamente distinto.
Ernesto Che Guevara. Si tu apellido es Guevara, tu linaje proviene de un clan vasco que aprendió pronto a desafiar el poder y a sobrevivir a las consecuencias. Número 18. Sandoval. El linaje que dio validos al rey y controló España desde la sombra Sandoval, toponímico del pueblo de Sandoval de la Reina en la provincia de Burgos.
Su etimología viene del latín Saltus Novalis, bosque nuevo, un apellido documentado desde el siglo X en los reinos cristianos del norte. Los Sandoval fueron una casa noble castellana de importancia media durante siglos, hasta que uno de ellos cambió la historia de España. Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Erma, se convirtió en el valido, el hombre de confianza absoluta del rey Felipe I y durante casi 20 años gobernó España en la práctica mientras el rey se dedicaba a la casa y a la piedad religiosa.
fue el hombre más poderoso del imperio español entre 1598 y 1618 y también uno de los más corruptos, acumulando una de las fortunas privadas más grandes de Europa antes de caer en desgracia. Los Sandoval continuaron produciendo figuras políticas destacadas durante los siglos posteriores y su apellido permanece hoy como uno de los más ilustres de la vieja nobleza castellana.
Si tu apellido es Sandoval, tu linaje proviene de una casa que aprendió que en España el poder real no siempre está sobre el trono, sino a menudo susurrando al oído del que está sentado en él. Número 17. Cabezas, el apellido descriptivo más antiguo de los reinos cristianos Cabezas, del Latín Capitium, Cabeza Cabecera. Un apellido descriptivo y toponímico que aparece en documentación castellana desde el siglo IX. Su origen es doble.
Por un lado, se aplicaba a personas con una característica física destacada de la cabeza, tamaño, forma, presencia. Por otro, era un topónimo referido a lugares situados en cabezas de montes o de valles, cabezas de San Juan, cabezas rubias, cabezas del billar, cabezas de alambre. Toda la geografía peninsular está sembrada de topónimos cabezas que dieron origen a familias durante la reconquista.
Cada vez que un guerrero se establecía como señor en una de estas localidades, adoptaba su nombre. Los cabezas no produjeron figuras políticas de primer nivel, pero sí una densa red de hidalgos y militares que participaron en la conquista de América, especialmente en Perú y el Alto Perú. Diego Cabeza de Vaca, variante emparentada, fue uno de los personajes más extraordinarios de la conquista.
Naufragó en Florida en 1528. Cruzó a pie desde Texas hasta México durante 8 años en una odisea documentada en sus naufragios, uno de los primeros textos etnográficos del continente americano. Si tu apellido es cabezas, tu linaje proviene de las tierras altas de la vieja Castilla y probablemente cargas la sangre de una familia Hidalga, cuya principal riqueza no fue el oro, sino la resistencia física y la memoria de haber estado presente desde el principio.
Número 16. Iváñez, el patronímico que sobrevivió al cambio de todos los alfabetos. Iváñez, patronímico de Iván, la variante hispanizada de Juan. El nombre Juan viene del hebreo Johanan. Dios es misericordioso. Y llegó a la península a través del latín cristiano. Iváñez aparece en documentación aragonesa y castellana desde el siglo X y es uno de los patronímicos más antiguos que todavía existen sin haberse convertido en la variante más común.
Juan o Yáñez. Los Ibáñes han sido durante toda la historia moderna española una familia asociada al Levante peninsular Valencia, Murcia y Aragón. Vicente Blasco Ibáñez, novelista valenciano del siglo XIX y XX, fue autor de Los Cuatro jinetes del Apocalipsis, novela adaptada al cine en Hollywood en 1921 con Rodolfo Valentino y en 1962 con Glenn Ford, convirtiéndolo en uno de los pocos autores españoles con verdadero impacto internacional en la cultura popular del siglo XX.
Si tu apellido es Ibáñes, tu linaje proviene con alta probabilidad del levante español, tierra de comercio, mar y contacto con culturas del Mediterráneo desde tiempos antiquísimos. Número 15. Ochoa, el nombre vasco que significaba Lobo antes de que existieran los reinos cristianos Ochoa. Deusquera Otszoa, el lobo, uno de los apellidos vascos más antiguos que existen.
Aparece en documentación navarra desde el siglo X, aunque su origen como nombre personal es prerromano, anterior a la llegada de los romanos a la península. En la tradición vasca antigua, Otsoa era un nombre tótem comparable al wolf germánico o al lupus latino, dado a niños varones para que llevaran consigo la fuerza y la ferocidad del animal.
Cuando en la baja Edad Media los nombres personales empezaron a convertirse en apellidos hereditarios, Otsoa se transformó en Ochoa y así llegó hasta hoy, prácticamente sin cambios estructurales. Los Ochoa fueron guerreros de frontera durante toda la reconquista. y su presencia se extendió a América desde muy temprano.
Severo Ochoa, bioquímico nacido en Luarca en 1905, ganó el Premio Nobel de Medicina en 1959 por sus descubrimientos sobre la síntesis del ARN y el ADN, colocando el apellido en la cumbre de la ciencia mundial del siglo XX. Si tu apellido es Ochoa, tu linaje se pierde en las brumas del País vasco prerromano, en una época en que los antepasados de los vascos actuales ya habitaban esas montañas, mientras el resto de Europa apenas empezaba a organizarse en tribus.
Número 14. Cortés, el apellido descriptivo que rebautizó a un continente cortés del latín tardío cohors cortés refinado, de buenas maneras. un apellido descriptivo aplicado originalmente a personas de trato educado y documentado en la península desde el siglo X, pero también en algunas ramas un apellido toponímico derivado de corte en el sentido medieval de residencia noble, sede señorial.
Los cortés aparecen en documentación castellana y extremeña desde muy temprano, y como suele ocurrir con los apellidos extremeños tuvieron su momento más impactante al otro lado del océano. Hernán Cortés, nacido en Medellín en 1485, es sin discusión una de las figuras más divisivas de toda la historia mundial. En 1521, con apenas 500 hombres, alianzas indígenas estratégicas y una audacia rayana en la locura, conquistó el Imperio Azteca, dando origen a lo que se convertiría en la civilización mestiza más grande del planeta. Antes de
continuar con los siguientes apellidos, si esto te está pareciendo tan interesante como espero, dale like al video y suscríbete al canal. ¿No sabes cuánta gente no encuentra este contenido? Porque el algoritmo no lo sabe recomendar. Y déjame saber en los comentarios cuál ha sido hasta ahora el apellido que más te ha sorprendido, porque los que vienen ahora son todavía más antiguos.
Si tu apellido es cortés, tu linaje puede provenir de una vieja familia castellana o extremeña y arrastra la sombra, para bien y para mal, del hombre que cambió para siempre el mapa cultural del mundo. Número 13. Salinas, el clan que controló el comercio más rentable de la España medieval Salinas, del latín Salinae. Salinas, yacimientos de sal, un apellido toponímico documentado desde el siglo IX en la geografía peninsular y ligado a algo mucho más importante de lo que parece hoy.
En la Edad Media, controlar salinas era controlar una de las mercancías más valiosas de Europa. La sal era imprescindible para conservar la carne y el pescado en un mundo sin refrigeración. Y quien controlaba las salinas controlaba en cierto modo la supervivencia alimentaria de reinos enteros. Los Salinas surgieron como familias vinculadas a estos yacimientos en Ába, Castilla, Aragón y Navarra.
Con el tiempo se convirtieron en nobles de segundo rango, comerciantes ricos y funcionarios reales que administraban el monopolio de la sal en nombre de la corona. Francisco de Salinas, ciego desde los 10 años y músico teórico del siglo X, fue uno de los grandes teóricos musicales del Renacimiento europeo.
Fray Luis de León le dedicó una de sus odas más célebres. Si tu apellido es Salinas, tu linaje proviene de un clan que entendió, 800 años antes que la mayoría, que el poder no está solo en la espada, sino en el control de los recursos que la gente no puede dejar de consumir. Número 12, Zamora, el apellido de la ciudad fronteriza más importante de la Reconquista Zamora, toponímico de la ciudad de Zamora, en el noroeste peninsular. La etimología es discutida.
podría venir del árabe semura, ciudad de turquesas, del céltico antiguo o incluso del prerromano. Lo cierto es que la ciudad de Zamora fue durante siglos la frontera militar más importante entre los reinos cristianos y el mundo musulmán, una plaza que cambió de manos varias veces durante los siglos IX y 10.
De ahí el dicho popular no se ganó Zamora en una hora. La ciudad simbolizaba la resistencia extrema, la lentitud de la conquista. la paciencia militar. Familias enteras adoptaron el apellido Zamora al establecerse en la ciudad o al mudarse desde ella. En América, los zamora se extendieron por toda Latinoamérica y particularmente en México, Colombia, Venezuela y Perú, produciendo generaciones de comerciantes, militares y funcionarios coloniales.
Si tu apellido es Zamora, tu linaje proviene de una ciudad frontera donde el destino de los reinos cristianos se decidió a lo largo de generaciones. Número 11. Herrero, el apellido ocupacional que carga la memoria de la forja Herrero del latín Ferrarius, el que trabaja el hierro. Un apellido ocupacional documentado desde el siglo IX en los reinos cristianos y presente en toda la geografía peninsular.
Herrero, Ferrero, Ferrer, Ferrari. Todas las variantes remiten al mismo oficio milenario. En la Edad Media, el herrero era una figura social clave. producía armas, herramientas agrícolas, herraduras, clavos, cerraduras. Sin herreros no había ejércitos, no había agricultura, no había ciudades. Y precisamente por eso los herreros hereditarios, familias enteras que se transmitían el oficio de padre a hijo, desarrollaron una cierta autonomía respecto al resto de los estamentos sociales.
Con el tiempo, muchos herreros dejaron de ejercer el oficio y se convirtieron en hidalgos, comerciantes y funcionarios. Pero el apellido conservó siempre esa dignidad artesanal. Si tu apellido es herrero, tu linaje proviene de una familia que durante siglos sostuvo literalmente el funcionamiento de la sociedad medieval española.
Número 10, Molina, el apellido que carga la memoria de la industria más antigua de Europa Molina, del latín Molina, Molino, un apellido toponímico documentado desde el siglo IX, aplicado tanto a personas nacidas cerca de molinos como a familias señoriales establecidas en localidades llamadas Molina, Molina de Aragón, Molina de Segura, entre muchas otras.
En la Edad Media, los molinos de agua de viento hidráulicos eran la industria más importante de Europa. Molían el grano que alimentaba a las ciudades, prensaban aceite, batían tejidos, machacaban mineral. Poseer un molino significaba poseer riqueza y poder. Y los Molina, como los Salinas, entendieron esto muy temprano.
El señorío de Molina en la actual provincia de Guadalajara fue un pequeño estado casi independiente entre los siglos XI y XIV, con leyes propias y una notable autonomía respecto a Castilla. La reina María de Molina, casada con Sancho IV de Castilla y regente durante los reinados menores de Fernando IV y Alfonso X, fue una de las mujeres más poderosas y hábiles de la historia medieval española.
Si tu apellido es Molina, tu linaje proviene de familias asociadas a la infraestructura más rentable de la Europa medieval. Número nueve. Mendieta, el apellido vasco que sobrevivió intacto durante mi 1000 años. Mendieta deusquera Mendy, monte más el sufijo diminutivo, ETA, lugar de literalmente lugar de montes pequeños, un apellido vasco documentado desde el siglo X y que ha llegado hasta el presente casi sin cambios en su estructura original.
Los mendietas son originarios de Vizcaya y su condición de hidalgos, de nobles de sangre según el fuero vasco, les dio durante siglos derechos especiales, incluso al emigrar a Castilla o a América. Uno de los aspectos más peculiares del sistema vasco medieval era que casi toda la población bizcaína gozaba de hidalguía universal, lo que significaba que un mendieta, aunque fuera campesino, tenía formalmente los mismos privilegios legales que un noble castellano.
Los mendietas se extendieron a América desde el siglo X, particularmente en México, Perú, Argentina y Colombia, muchas veces asociados al comercio, la minería y la administración colonial. Si tu apellido es Mendieta, tu linaje proviene de las montañas vascas más antiguas, en un idioma que hoy los lingüistas siguen sin poder emparentar con ninguna otra lengua europea conocida.
Número ocho, Serrano, el apellido de los pueblos altos que vieron pasar Imperio Serrano del latín Serranus, de la sierra montañés. Un apellido descriptivo y toponímico documentado desde el siglo IX, aplicado originalmente a personas provenientes de zonas serranas y de montaña. Los serranos se encuentran en toda la geografía peninsular, pero especialmente concentrados en la vieja Castilla, Andalucía y Aragón.
Su prevalencia refleja algo profundo de la historia hispana. La vida en las sierras, sierra morena, sierra de Guadarrama, Sierra Nevada, sistema ibérico, formó durante siglos comunidades duras, autosuficientes y con fuerte identidad regional. Francisco Serrano, general y político español del siglo XIX, fue regente de España tras la revolución de 1868, que destronó a Isabel II, un momento clave en la transición hacia la Primera República Española.
Si tu apellido es serrano, tu linaje proviene de las montañas peninsulares donde durante siglos se refugió lo más resistente de la cultura hispana. Número siete, Cabrera. El apellido catalán que gobernó una isla. como reino privado Cabrera del latín Capra Cabra, un apellido toponímico documentado en Cataluña y el reino de Aragón desde el siglo XI, ligado a lugares donde se pastoreaba ganado Caprino en las Tierras Altas.
Los Cabreras de la Corona de Aragón se convirtieron en una casa noble poderosa desde el siglo XI. Fueron viscondes de Cabrera y controlaron amplios territorios en Cataluña. Pero lo más peculiar de esta casa fue el dominio que ejercieron sobre la isla de Cabrera en las Baleares, como si se tratara de un feudo casi privado.
Durante siglos, la corona toleró que los Cabreras administraran la isla con una autonomía notable, casi como un microestado. En América, los Cabreras fundaron la ciudad de Córdoba en Argentina en 1573. Jerónimo Luis de Cabrera, el fundador, fue ejecutado poco después por rivalidades políticas coloniales, pero su nombre quedó marcado para siempre en la historia argentina.
Si tu apellido es Cabrera, tu linaje proviene de un clan catalano aragonés cuyo poder territorial rozó la independencia durante siglos. Número seis, Villanueva, el apellido nacido de la Reconquista misma Villanueva, del latín Villanova, Villanueva, un apellido toponímico masivamente extendido en toda España y con un origen histórico muy específico.
Cada vez que los reyes cristianos reconquistaban un territorio a los musulmanes durante la reconquista, refundaban pueblos abandonados o creaban nuevos asentamientos con el nombre genérico Villueva de Algo, Villanueva de La Serena, Villanueva del Trabuco, Villanueva de los Infantes, Villanueva del Arzobispo.
Hay más de 200 topónimos con este nombre en la geografía peninsular. Familias enteras que se establecían como colonos en estas nuevas villas adoptaron el nombre. Por eso el apellido está tan extendido y precisamente por eso es tan antiguo. Los primeros Villanueva aparecen documentados en el siglo XI. En América, el apellido se extendió por todos los virreinatos, particularmente en México, Perú y Chile.
Si tu apellido es Villanueva, tu linaje proviene casi con seguridad de una familia colonizadora que participó activamente en la reconquista y en la refundación de la España cristiana. Número cinco, Peña, el apellido de las peñas fortificadas, donde nació la resistencia cristiana Peña, del latín Pina, Peña Roca, un apellido toponímico documentado desde el siglo X, ligado a las peñas, afloramientos rocosos y elevaciones fortificadas, donde durante los primeros siglos de la Reconquista se refugió la resistencia cristiana. Cobadonga, la
cueva peña Asturiana, donde don Pelayo derrotó a los musulmanes en el año 722, dando inicio simbólico a la Reconquista. Es la peña original. Y a partir de ahí, cada peña fortificada, cada castillo roquero, cada localidad llamada Peñafiel, Peñaranda, Peña Sererrada, generó familias que adoptaron el nombre. Los Peñas se extendieron por toda la península y especialmente por Asturias, Cantabria, León y Vizcaya, las tierras donde el reino cristiano sobrevivió a la conquista musulmana.
En América, particularmente en México, el apellido es hoy extraordinariamente común. Si tu apellido es Peña, tu linaje proviene de las rocas literales donde se refugió la España cristiana cuando el resto de la península estaba bajo dominio islámico. Número cuatro. Pardo, el apellido descriptivo más antiguo de los reinos del norte Pardo, del latín tardío pardus leopardo, pero en el uso medieval castellano referido al color pardo, gris oscuro, marrón terroso, un apellido descriptivo aplicado originalmente a personas de te oscura, cabello castaño
oscuro o piel curtida por el sol. Aparece documentado en los reinos cristianos del norte desde el siglo IX y desde muy temprano fue un apellido asociado a familiasgas de Galicia, Asturias y León. Emilia Pardo Basán, escritora gallega del siglo XIX, es una de las figuras más importantes de la literatura española moderna, precursora del feminismo español, autora de los pasos de Uyoa.
Si tu apellido es Pardo, tu linaje se remonta a las tierras verdes del noroeste peninsular, donde la reconquista comenzó y donde el gallego portugués fue lengua imperial antes que el castellano. Número tres, Ordóñez, el patronímico bisigodo que dio dos reyes a España Ordóñez. Patronímico de Ordoño, nombre germánico traído por los bisigodos, derivado de Ordwin, amigo de la lanza.
Un apellido documentado desde el siglo IX, cuando el nombre Ordoño era llevado por reyes del reino de Asturias y de León. Ordoño primer, Ordoño segundo, Ordoño Ordoño cuarto. Cuatro reyes con este nombre gobernaron los reinos cristianos del norte entre los siglos IX y 10 en plena expansión territorial contra el califato de Córdoba.
Y las familias que llevaron el patronímico Ordóñez arrastran, al menos simbólicamente, la memoria de esa dinastía. Los ordóñes han sido una casa noble de importancia media, pero muy antigua, con presencia en Asturias. León, Galicia y Castilla. En América el apellido se extendió especialmente por Ecuador, Colombia y México. Si tu apellido es Ordóñez, tu linaje proviene de la primerísima dinastía cristiana de la Reconquista, cuando el reino cristiano apenas ocupaba una franja del noroeste peninsular.
Número dos, Vera, el apellido descriptivo que carga la memoria del honor medieval Vera del Latín Verus, verdadero, auténtico. Un apellido descriptivo documentado desde el siglo IX, aplicado originalmente a personas conocidas por su honradez y su palabra intachable, un apellido cuyo significado era literalmente una virtud personal transformada en identidad familiar.
Existen también variantes toponímicas. la localidad de Vera en Almería o Vera de Vidazoa en Navarra. Pero en la mayoría de los casos el origen del apellido es descriptivo. En una época en que la palabra dada valía más que un contrato notarial, ser conocido como el vera en el verdadero era una distinción social real. Los veras se extendieron por toda España y particularmente por Andalucía, Extremadura y el Levante.
En América, el apellido tuvo gran presencia en el Río de la Plata, Chile y Perú. Si tu apellido es Vera, tu linaje proviene de una familia distinguida durante siglos por una cualidad simple pero rarísima. La verdad. Número uno, Núñez, el linaje genético confirmado más antiguo de la península ibérica. Y ahora el número uno.
Este apellido carga una peculiaridad genética única en Europa. Los estudios de ADN han demostrado que los hombres que lo llevan hoy son descendientes directos por línea paterna ininterrumpida de un grupo humano que ya habitaba la península ibérica hace más de 4000 años. Núñez, patroímico de Núño, del latín Nunius, el noveno o el anciano, pero cuyas raíces reales se pierden en el latín tardío hispano y probablemente en el sustrato prerromano de la península.
Es uno de los patronímicos más antiguos documentados en los reinos cristianos, apareciendo en escrituras castellanas y leonesas desde el siglo IX. Los estudios de genética poblacional realizados en las últimas dos décadas han confirmado algo extraordinario sobre los Núñez de origen ibérico. Un porcentaje muy alto de portadores del apellido carga un aplogrupo específico del cromosoma I conocido como R1BDF27, que es prácticamente exclusivo de la península ibérica y sur de Francia.
Los estudios genéticos han datado el origen de este aplupo hace aproximadamente 4000 a 4500 años, lo que significa que los ancestros, por línea paterna directa de los Núñez actuales, ya estaban en la península ibérica antes que los celtas, antes que los fenicios, antes que los romanos, antes que existiera cualquier reino conocido en Europa occidental.
En la historia documentada, los Núñez aparecen desde el siglo IX como uno de los principales linajes castellanos. Nño Rasura, contado por las crónicas como uno de los dos jueces de Castilla en el siglo X, los primeros gobernantes autónomos del condado castellano antes de que fuera reino, es la figura fundacional simbólica del apellido.
Don Pedro Núñez de Lara fue una de las figuras centrales del siglo XI castellano. Vasco Núñez de Balboa, el extremeño que en 1513 fue el primer europeo en ver el océano Pacífico desde tierras americanas, cambió la percepción europea del planeta. Estudios de aplos publicados en revistas científicas como Nature Communications y American Journal of Human Genetics han confirmado que ciertos linajes ibéricos, incluyendo el que se concentra en muchos Núñez, constituyen una de las continuidades genéticas más largas documentadas en
Europa. Si tu apellido es Núñez y particularmente si tu familia proviene del norte peninsular, Castilla, León, Galicia, Asturias, Cantabria, tu linaje puede rastrearse por línea paterna directa a un grupo humano que ya habitaba la península ibérica cuando en Egipto se construían las últimas pirámides, cuando en Mesopotamia se escribían los primeros códigos legales y cuando el resto de Europa apenas MMPE, estaba organizarse en tribus reconocibles.
No es un apellido, es un fósil genético vivo. 4,000 años transmitiéndose por línea paterna hasta llegar a ti. 20 apellidos, 20 linajes, 20 corredores genealógicos que atraviesan la historia biciigoda, la reconquista, el descubrimiento de América, la Inquisición y llegan intactos hasta hoy, pronunciados cada día por millones de personas que desconocen lo que están cargando cuando dicen su propio nombre.
Al principio del video te pedí que escribieras tu apellido en los comentarios. Ahora vuelve a leerlo. Aparece en la lista. Encaja la historia que acabas de escuchar con lo que sabes de tu familia. En los comentarios de este video se está formando algo muy especial. Una comunidad de descendientes descubriendo juntos de dónde vienen.
Cuéntame de qué región eres. ¿Cuál es la tradición más antigua que se conserva en tu familia sin explicación? ¿Y qué apellido de esta lista te sorprendió más? Si llegaste hasta el final, ya sabes lo que tienes que hacer. Dale like al video, suscríbete al canal y compártelo con esa persona de tu familia que también carga estos apellidos y todavía no sabe lo que significan.
Cada semana subimos un nuevo video revelando la historia oculta detrás de los nombres que la gente lleva sin saber lo que dicen. El próximo video ya te está esperando y créeme es todavía más revelador que este.