¡DE SER IGNORADO POR USA… A ILUSIONAR A MÉXICO!| La HISTORIA de BRIAN GUTIÉRREZ
Sí, la verdad que sí, que yo tenía pensado en jugar un mundial y siempre con México y creo que sí, obviamente yo vengo aquí para para mostrar mi calidad, mostrar mi fútbol y creo que sí, yo estoy estoy eternamente agradecido con todos y creo que sí, yo quiero trabajar y quiero quiero llegar a esa lista. Hace menos de un año Brian Gutiérrez se encontraba en la Major League Soccer con el Chicago Fire.
formaba parte de la selección de los Estados Unidos y en México prácticamente nadie hablaba de él, pero el fútbol le tenía preparada una oportunidad que lo cambiaría todo. Chivas lo fichó y en cuestión de meses su vida dio un giro completo. La afición lo empezó a voltear a ver, el equipo elevó su nivel y Javier Aguirre lo puso en el radar de la selección mexicana.
Hoy, a solo unos meses del Mundial, el Vasco ya le está dando minutos importantes, incluso como titular, en un partido de máxima exigencia ante Portugal en el Estadio Azteca. Y la pregunta es inevitable, ¿le va a alcanzar a Brian Gutiérrez para meterse a la lista final del Mundial 2026? Brian Gutiérrez nació el 17 de junio del 2003 en Berwin, Illinois, en los Estados Unidos.
Pero su historia no comienza realmente ahí, porque aunque nació en territorio estadounidense, sus raíces están profundamente conectadas con México, específicamente con los Altos de Jalisco en San Juan de los Lagos, de donde es originaria su familia. Desde muy pequeño creció en un entorno donde el fútbol era parte del día a día. Su papá fue quien lo metió de lleno en este mundo, convirtiendo el balón en algo habitual dentro de casa.
Al ser el menor de tres hermanos, entendió desde niño que tenía que competir y exigirse más para destacar. Mientras afuera vivía como cualquier niño en Estados Unidos, dentro de su casa la realidad era distinta. Se hablaba español, se mantenían las costumbres mexicanas y gran parte de su infancia la pasó con su abuela, quien fue clave en su formación, no solo en el idioma, sino también en su identidad, ¿no? Cuando mis papás trabajaban después de la escuela, iba con mi con mis con mi abuelita o mi tía y pues hablaban en español y así se dio y creo que toda mi
fancia habla en español. Así, Brian creció con una identidad clara, formado en Estados Unidos, pero con mentalidad y raíces mexicanas. Y mientras todo eso se construía fuera de la cancha, dentro de ella, el fútbol dejaba de ser un juego para empezar a convertirse en un sueño. A los 11 años, Brian Gutiérrez fue detectado por visores y llegó a las inferiores del Chicago Fire, un momento clave donde entendió que el fútbol podía convertirse en algo más serio que un simple juego.
A partir de ahí, toda su formación se desarrolló en Illinois. creciendo dentro de la estructura del club y compitiendo a un nivel cada vez más exigente. El proceso fue constante y en agosto de 2020 dio el salto al profesionalismo con el primer equipo del Chicago Fire. Su crecimiento no pasó desapercibido. A nivel internacional comenzó a ser convocado constantemente por las elecciones juveniles de Estados Unidos desde la categoría sub-16, formando parte de distintos procesos y acumulando experiencia en el ámbito internacional. Ese camino lo llevó en
enero de 2025 a dar un paso importante en su carrera, debutar con la selección mayor de Estados Unidos durante el campamento de invierno, donde disputó 73 minutos ante Venezuela y también tuvo participación frente a Costa Rica. Para ese momento, Brian ya no era un proyecto, era una pieza clave en el Chicago Fire.
En su última temporada en la Major League Soccer disputó 35 partidos registrando 11 goles y cuatro asistencias. Números que lo colocaron como uno de los jugadores más determinantes de su equipo y que fueron fundamentales para que el club alcanzara los playoffs. Ese rendimiento llamó la atención en México. Rayados fue el primero en buscarlo, pero al final el destino lo llevó a otro lugar, al equipo que siempre estuvo presente en su vida, porque no solo era su sueño, también era el de su familia.

En casa todos eran Chivas. creció viéndolos cada fin de semana, apoyándolos desde niño y ahora tenía la oportunidad de defender esos colores dentro de la cancha. Nada, cuando le dije a mi a mis abuelitos y a toda mi familia allá, fue una sensación muy bonita, un momento especial con toda la familia que que me esperan acá con con buenos con con brazos abiertos.
Pero el cambio no era sencillo. Llegar al Club Deportivo Guadalajara no es como llegar a cualquier equipo. Es un entorno donde la presión es constante, donde la exigencia no perdona y donde muchos jugadores, incluso con talento, no logran consolidarse. En el caso de Brian, el reto era todavía mayor, no llegaba como figura ni como un fichaje mediático, sino como una apuesta, un jugador conado en la selección de Estados Unidos y con la responsabilidad de responder casi de inmediato.
Sin embargo, lejos de pesarle, ese contexto terminó por impulsarlo. De cara al Clausura 2026, el Guadalajara de Gabriel Milito apostó por Brian Gutiérrez y desde el primer día dejó claro que no venía a adaptarse, llegaba para competir. Su perfil encajó perfecto en la idea del técnico argentino, pudiendo jugar tanto como media punta como por la banda izquierda, siempre con un rol ofensivo.
La confianza llegó rápido. Desde la pretemporada se ganó un lugar y en su debut en Liga MX ante Pachuca necesitó menos de 20 minutos para hacerse presente en el marcador. Asistencia para la hormiga González y primer aviso de lo que podía aportar. Su adaptación fue instantánea. En su primera semana ya había sido titular en los tres partidos del equipo y ese rendimiento no pasó desapercibido.
Pero había algo más en juego. No solo se trataba de rendir en la cancha, también tenía que tomar una decisión que iba a marcar el rumbo de su carrera. Brian ya había sido parte de la selección de Estados Unidos, ya había debutado con ellos y tenía la posibilidad de seguir ese camino. Del otro lado estaba México, el país de sus raíces, de su familia, de su identidad.
No era una decisión menor, era definitiva. Y en medio de ese momento llegó su primera convocatoria con la selección mexicana para los amistosos de enero, justo cuando decidió hacer el One Time Switch, una regla de la FIFA que permite a un jugador cambiar de selección nacional, pero solo una vez en toda su carrera.
A partir de ahí, todo se aceleró. Debutó como titular con el Tri ante Panamá, donde incluso estuvo cerca de marcar y días después sumó minutos frente a Bolivia. Pero el golpe sobre la mesa llegó en febrero cuando volvió a ser convocado y esta vez respondió como lo hacen los jugadores que entienden el momento, siendo titular y marcando su primer gol con la selección mexicana ante Islandia.
Mientras tanto, con el rebaño sagrado, su presencia también se consolidaba. Gey, y ese golcito se pegue mal. En lo que va del Clausura 2026, ha disputado los 12 partidos del equipo con seis titularidades aportando un gol y una asistencia, pero más allá de los números, mostrando personalidad, confianza y una capacidad para competir que no es común en jugadores recién llegados.
Y cuando todo eso pasa en tan poco tiempo, deja de ser coincidencia, se convierte en realidad, porque no estamos hablando de un jugador que viene en proceso, estamos hablando de alguien que llegó y en cuestión de semanas ya estaba compitiendo por un lugar en la selección mexicana, pero había una prueba distinta, una que realmente iba a medir de qué estaba hecho.
El pasado 28 de marzo, en la reinación del Estadio Azteca, la selección mexicana se enfrentó a Portugal en un partido intenso, cerrado y de máxima exigencia. Y ahí fue donde llegó una de las grandes sorpresas de la noche. Javier Aguirre decidió poner como titular a Brian Gutiérrez por la banda izquierda, acompañando en el ataque a Raúl Jiménez y al Piojo Alvarado.
Muchos pensaban que ese lugar sería para Julián Quiñones, pero el Vasco apostó por Brian y la decisión le salió. Desde el arranque se le vio suelto, cómodo, participativo, generando conexiones importantes con Álvaro Fidalgo en el medio campo y aportando ese desequilibrio que pocas veces se había visto recientemente en esa zona del campo.
No desentonó, no se escondió, compitió. Salió en la segunda mitad, sí, pero dejando sensaciones muy positivas y sobre todo dejando claro que puede estar a la altura de este tipo de escenarios. Durante la conferencia posterior al encuentro, Javier Aguirre habló sobre el desempeño de Brian Gutiérrez en el partido. Bran jugó ahí en Chicago mucho tiempo, empezó por fuera adelante, luego entró detrás del nueve, Chivas lo trae y lo pone de doble pivote con llegada.
Eso lo traemos y lo hemos puesto de volante con tres o por fuera. No lo hac ya. Milito también lo puso una vez por fuera. Hizo gol con Islandia partiendo de esa posición. Ahora el siguiente reto será Bélgica, un partido que puede terminar de confirmar si lo de Brian Gutiérrez es solo un buen momento o si realmente estamos viendo a un jugador listo para competir al más alto nivel.
Pero también hay algo que no se puede ignorar, el momento que vive la selección. Las ausencias y las dudas físicas de varios jugadores en el medio campo han movido el tablero y cuando eso pasa siempre hay alguien que levanta la mano. Hoy ese alguien es Brian Gutiérrez que no solo está teniendo minutos, está compitiendo de verdad por un lugar.
Si logra sostener este nivel, tanto en Chivas como con la selección, su nombre va a empezar a pesar cada vez más dentro de las decisiones finales. Ya no se trata de una simple posibilidad, sino de un jugador que se está metiendo en la conversación en el momento justo, porque lo que ha hecho en tan poco tiempo no es menor.
Pasó de ser una incógnita a convertirse en una opción real rumbo al mundial. Hoy Brian Gutiérrez está viviendo el mejor momento de su carrera, pero lo más importante no es dónde está, sino cómo llegó hasta aquí, porque nada de esto fue casualidad ni producto de la suerte y mucho menos algo que ocurrió de la noche a la mañana.
Fue un proceso, el de un niño que creció entre dos culturas, que nunca perdió sus raíces, que aprendió a hablar español en casa mientras afuera vivía otra realidad y que soñaba cada fin de semana viendo a Chivas junto a su familia. Un sueño que parecía lejano, pero que nunca dejó de perseguir. Hoy ese mismo jugador ya está compitiendo en el máximo nivel, ya es tomado en cuenta por la selección mexicana y ya levantó la mano en el momento más importante, cuando el fútbol mexicano más necesita respuestas rumbo a un mundial que se jugará en casa. Pero
aquí es donde empieza lo verdaderamente complicado, porque llegar es difícil, pero mantenerse lo es aún más. El margen de error es mínimo, los lugares son pocos y la competencia no perdona. La pregunta es inevitable. ¿Le va a alcanzar a Brian Gutiérrez para meterse en la lista final rumbo al mundial de 2026? ¿Estamos viendo el nacimiento de un nuevo referente del fútbol mexicano? ¿O simplemente a un jugador atravesando un gran momento? El tiempo tendrá la última palabra.
Pero si algo ha demostrado hasta ahora es que cuando se trata de aprovechar oportunidades, Brian Gutiérrez no se esconde y en un entorno como el del fútbol mexicano, eso puede marcar la diferencia. Si te gustó este video, no olvides dejar tu like, suscribirte al canal y activar la campanita para que no te pierdas más contenido sobre el fútbol mexicano y la selección mexicana.
Te mando un abrazo y nos vemos en el próximo