Eloy Casagrande: el día que casi todo terminó. Hasta que El Estepario le preguntó esto

Sin filtros, sin respuestas ensayadas. Elo hoy hablando como habla, directo,  tranquilo, sin poses. Y en un momento de esa conversación, el estepario le preguntó algo que cambió el tono de todo. Una pregunta simple, casi casual, pero la respuesta de Eloy esa no la vi venir. La revelación. ¿Alguna vez sentiste que querías parar?  Un burnout total, un ya no puedo más. Esa fue la pregunta.

Y el hoy se quedó un momento y respondió algo que, seré honesto, no esperaba escuchar de alguien en su posición. Dijo que no, que nunca sintió eso en su carrera. Pero entonces agregó algo más. Bueno, tal vez cuando tenía 17, 18 años.  Y ahí cambió todo, porque el hoy explicó algo que muchos no saben.

En Brasil  y en gran parte de América Latina, cuando cumples 18 años, la presión familiar es brutal. No es como en otros lugares donde tienes tiempo para explorar, para probar. No, acá la lógica es simple. Ya eres adulto, necesitas trabajar, necesitas estudiar algo serio, necesitas dinero.

Y la música, la música no entra en esa ecuación, al menos no al principio. Él hoy terminó el colegio y de repente tuvo que pagar sus propias cuentas solo a los 18 años y la batería no le estaba dando un peso.  Entonces pensó, y esto lo dijo él con esas palabras, “¿Qué voy a hacer? La música no me está dando dinero.

Tal vez debería hacer otra cosa. El tipo que hoy llena estadios con el slipnot, ese mismo tipo estuvo parado frente a esa decisión y para sobrevivir hizo lo que hacemos muchos.  Tocó en todas partes, seis, siete bandas distintas al mismo tiempo, bandas de metal, bandas cover,  fiestas, eventos, lo que fuera, no por pasión en ese momento, sino para pagar el alquiler.

Mira, y aquí voy a ser personal un segundo. Esa parte de la historia me pegó diferente porque yo también pasé por algo parecido, momentos donde la música no alcanzaba y el apoyo no llegaba. Y uno empieza a dudar, no de la batería, sino de si tiene sentido seguir. Creo que muchos de ustedes saben exactamente de qué estoy hablando.

¿Me equivoco? Cuéntenme en los comentarios, ¿Hubo un momento en su vida donde casi dejaron la música,  donde alguien de su familia les dijo que eligieran algo más seguro? Quiero leer esas historias porque lo que pasó con El hoy después de ese momento es exactamente porque vale la pena quedarse.

La vuelta. Entonces el hoy estaba ahí 18 años tocando en siete bandas distintas para pagar sus cuentas sin certeza de nada. Y entonces pasó algo. Primero llegó Aquiles Prister. Si no conoces a Aquiles, es uno de los bateristas más importantes que ha dado Brasil. Ex baterista de Angra, un músico de otro nivel.

Y fue él quien años antes, cuando él hoy tenía 12 años, se paró frente a él y tocó nada más, solo tocó. Y ese momento fue suficiente para que Eloy decidiera que quería ser baterista para el resto de su vida. No fue un discurso motivacional, no fue un consejo, fue ver a alguien tocar en vivo y que algo dentro de ti cambie para siempre. ¿A cuántos de ustedes les pasó eso? Ver a alguien tocar y sentir que ya no había vuelta atrás.

Aquiles también fue su maestro. Lo empujó, lo formó, le enseñó cosas que el hoy dice que fueron fundamentales en su carrera. Y después de ese periodo de dudas, a los 18 años tocando en fiestas, en covers, sobreviviendo, llegó Andre Matos, el legendario vocalista de Angra, uno de los nombres más grandes del rock brasileño.

Andre Matos lo llamó y después de Andre Matos llegó el sepultura, así una cosa detrás de la otra, como si el universo hubiera estado esperando que Ely aguantara ese momento difícil para abrir todas las puertas de golpe. El propio Eloy lo llama suerte, pero yo no creo que sea suerte. Suerte es encontrar dinero en la calle. Lo que le pasó a Eloy es otra cosa.

Es lo que pasa cuando alguien se prepara durante años. Aguanta cuando todo dice que pare y está listo cuando la oportunidad aparece.  Eso no es suerte, eso es consecuencia. Lo que carga hasta hoy. Hoy Eloy Casagrande toca en el Slepnot, pero no llegó ahí y se olvidó de dónde vino.

Eso es lo que más me llamó la atención de toda esa conversación con elepario, porque cuando le preguntaron sobre su forma de tocar, esa potencia, esa intensidad, Eloy dijo algo que pocos esperaban.  dijo que sus primeros 5 años de batería fueron tocando música brasileña, bund, ritmos afrobrasileños, groups que no tienen nada que ver con el metal  y que eso, esa base, es parte de su ADN, que no puede separarlo de quién es.

Lleva Brasil con él cada vez que se sienta en el kit, con el Slipnote, con su proyecto con Honey, en cada rimshot, en cada Ghost note  y hay algo más que carga. En pleno tour con sepultura se quebró la pierna. Una placa de metal adentro, cirugía, un mes de recuperación y tocó igual.  Adaptó el setlist, aprendió a tocar las canciones con una sola pierna y salió al escenario.

Porque para el hoy parar nunca fue una opción real, ni a los 18 con las cuentas encima, ni con una pierna rota en gira. Y cuando el Estepario le preguntó qué le diría a su yo de 18 años, ese chico que casi dejó todo, el hoy no dudó. Confía en tu música, confía en lo que crees y nunca pares de practicar. Simple, sin drama, sin frases de póster, pero viniendo de él pesa diferente.

Mira, yo llevo años hablando de bateristas en este canal y lo que me queda de este encuentro entre el Estepario y el hoy no es solo la técnica, no es la entrevista, no es el Eurob Drum Show,  es saber que el mejor baterista de metal del mundo en este momento, según muchos, incluido el propio Estepario, estuvo a punto de no serlo.

que hubo un momento, una duda, una noche donde Eloy Casagre pensó que tal vez la música no era para él y algo lo hizo quedarse. Eso me hace pensar en todos los bateristas que en este momento están pasando por eso en Brasil, en México, en Colombia, en Argentina, en España, los que tocan en bandas cover los fines de semana para pagar el alquiler.

Los que tienen familia que no entiende por qué siguen con esto,  los que ya casi tiran las vaquetas. para ustedes es este video. Ahora te pregunto y quiero que me respondas abajo en los comentarios porque de verdad quiero leerlos. ¿Hubo un momento en tu vida donde casi dejaste la música? ¿Qué fue lo que te hizo quedarte? Y ya que  estamos, ¿tú qué opinas de este encuentro entre el Esteepario y el hoy? ¿Quién crees que es el mejor baterista de metal del mundo  hoy? Eso sí va a generar debate.

Si este video te llegó, compártelo con ese baterista que conoces que está dudando.  A veces una historia es suficiente. Nos vemos en el próximo Crónicas del Baterista. Ev.

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