Juez CANCELA SÁLVESE QUIEN PUEDA por ATAQUE CONTRA CAZZU Y SU HIJA
terminan embarrando a los que las cometen. En este caso, los decentes quien pueda, yo le digo, “Sálvese quien pueda, han querido congraciarse con los Aguilar, metiendo en ese mismo saco a Cristian Odal, porque se quiere cambiar el apellido y ser Cristian Aguilar. Oye, han habido situaciones que él por congraciarse termina hundiéndose y no se da cuenta que también podría estar chamuscando, salpicando al programa, que le da de comer, como decimos en Venezuela, que le da la papa.
Sálvese que, digo, siéntese quien pueda, pues estos ataques en contra de casuales que atañen al derecho privado. Esto va más allá y preocupa bastante porque notamos que se pasan las leyes, bueno, por el cinto, asumiéndose que cuando Alex Rodríguez se lanza hablando del caso, de los dos casos en donde se enfrentan Cristian Oal contra Casu, se le olvida, aunque también la nombra, que en el centro está ¿quién? La hija de la pareja.
Al estar la hija de la pareja se convierte en un casón de menores y eso no se puede hablar públicamente. Eso merece respeto, tanto respeto moral como respeto legal. Se sabe que revelar detalles íntimos, filtraciones de expediente o estar hablando de juicios de valor sobre un proceso judicial familiar que involucra la menor edad, como es el caso de la hija de Caso Inodal, se activan las leyes para decirle, “Oiga, amiguito, venga acá.

Eso que usted está haciendo está mal.” Cuando nos vamos a Argentina nos damos cuenta que está violando la ley, podría estar violando, disculpa, la ley número 26,061, la de protección integral de los derechos de las niñas, niños, adolescentes, pues el artículo 22 prohíbe taxativamente la difusión de datos, informaciones o imágenes que permitan identificar a un menor cuando se vulnera su dignidad o intimidad cuando se trata de un conflicto judicial familiar.
Es decir, si tú hablas de un proceso donde hay un menor y el proceso judicial familiar, eso no se debe hacer. De hecho, esta ley argentina establece que la intimidad de los niños no puede ser objeto de injerencias arbitrarios ilegales y menos para que un tipo lo ande contando en televisión. Cuando nos vamos al Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, nos conseguimos con que los artículos 52 y 53 castigan estas acciones, pues se protege el derecho a la intimidad de la imagen.
Divulgar detalles de un expediente familiar cerrado o cuestionar públicamente las dinámicas de crianza de un menor constituye afectación directa a su honra y privacidad. En el derecho procesal de familia argentino, todas las audiencias, expedientes y conciliaciones son de carácter privado y confidencial. Filtrar plazos de notificación, montos o supuestas estrategias de manipulación viola la reserva judicial argentina.
Óyeme, en lo que se está metiendo Ale Rodríguez, pero no es solamente en Argentina, porque nos vamos para México y nos conseguimos con que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños, Adolescentes, los artículos 76, 77 y 80 señalan que los menores tienen su derecho consagrados en las leyes, consagrados los derechos a la intimidad personal y familiar.

Esta estrictamente prohibido difundir datos personales o detalles de procedimientos judiciales en donde haya menores. Además, el 142 faculta a las autoridades a sancionar a los medios de comunicación o periodistas que violen dicha reserva. Ahí es en donde se pone la situación más delicada todavía. Se accionaran. Bueno, mira, en la propia caso o Cristian Oal podrían accionar el aparato jurisdiccional mexicano y traerle tremendas consecuencias.
Si no nos contamos un jueves a través de las redes sociales traerles sendas consecuencias al programa Siéntese quien pueda por la información que se ha difundido. Cuando nos vamos al Código Civil de Estados Jalisco y el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, los juicios de alimento, custodia y convivencia se tramitan a puerta cerrada.
Es decir, el acceso a los expedientes está estrictamente restringido, a no dar acaso a los abogados. El uso de filtraciones para generar narrativas en televisión o redes atendra contra el orden del proceso. Está viendo. No se puede. No puede este tipo llegar y contar todo lo que está pasando. No puede él llegar a hablar de un proceso como si se tratara del chisme del día, de que vio la novela, de lo que pasó en la cocina.
No, señores, los menores merecen respeto. Sabemos que en Argentina la ley número 26485 sanciona la publicación y difusión de los mismos de mensajes como estos. Y además en México la Ley General de Acceso a las Mujeres de a una violencia libre de a una vida, disculpa, libre de violencia persigue las conductas similares en medios de comunicación cuando se busca descalificar o humillar públicamente a una mujer por cuestiones derivadas de su vida privada o su rol maternal.
Por consiguiente, estatutos, normas, parámetros legales que se tienen que respetar y que Alex Rodríguez se ha saltado, se ha brincado, ha hecho lo que le ha dado la gana y desafortunadamente, porque nunca nos alegramos el malajeno, está dañando al programa y también a sus equipos de trabajo. ¿Cuál es la solución? Pedir disculpas y dejar eso así, no hablar más del tema.
Aclarar que no puede hablarse más del tema, pedir respeto, pero eso le quedaría mal a Cristian y a los Aguilar que gozan cuando esto sucede. ¿Tú qué piensas de todo esto, princesa Azulada? Cuéntalo en los comentarios. ¿Y tú crees que Alex es culpable o es inocente de todo lo que estábamos hablando ahorita? Cuenta, cuenta, porque definitivamente está fuerte, está muy muy fuerte lo que este tipo está haciendo y está peor todavía lo que podría llegar a hacer.
Ahorafita la linda.