Este, porque te vas a llamar mococha pechocha, pero babocha. Y ese dialecto o qué es lo que es que yo hago el papel de un viejito que es el doctor Chapatín. Ahí también se llegó a conocer a Rubén Aguirre y a Ramón Valdés. María Antonieta aceptó aunque por un breve periodo de tiempo, ya que no le gustaba nada eso de hacer comedia.
Quería que su carrera crezca en el mundo del cine o en las telenovelas. Y bueno, aunque decía que no le gustaba la comedia, se quedó trabajando junto a Chespirito más de 20 años. A lo largo de su carrera le dio vida a casi todos los personajes femeninos que necesitaba Bolaños. Era Marujita, una enfermera, una damisel en apuros o una sensual jovencita con dinero.

Participó en casi todo proyecto de Chespirito y confiaba muchísimo en él. De hecho, según sus palabras, este era algo así como un padre para ella. Y Graciela, su esposa, una madre. Buena esposa, buena madre. Me adoptó como si yo fuera su hija. Este, me aconsejó muchas veces lo que tenía yo que hacer y no hacer. Yo estaba muy jovencita cuando murió mi mamá, murió mi papá, me quedé sola, no sola porque la tuve a ella, ella me ayudó muchisísimo.
Eh, ch espírito igual era como mi papá, yo lo tenía como un ídolo en un pedestal yo lo tenía. Es muy importante que sepan esto, que sepan en qué contexto tenía María Antonieta a Chespirito. Era como su padre en un inicio, sin embargo, terminaron peor que enemigos. Que yo soy el padre y que ella es la madre y yo les juro que no.
Nada de eso ha sucedido, ¿no? Para saber cómo llegaron hasta ese punto, hay que continuar la historia. Bien, nos quedamos en los sketches del programa Chespirito. Para 1973, el Chavo del Ocho pasó de ser un segmento de sketches a un programa independiente con su propio nombre, su propio horario y una fama que catapultó a todo el grupo.
El papel de la Chilindrina está definido desde el inicio del programa. sería la mejor amiga del Chavo. Su padre, Don Ramón y la otra pata infaltable del grupo Kiko, hacían que el programa prácticamente tenga vida. Era una explosión de estupideces, enredos y malos entendidos que a menudo terminaban en comedia física.
Uy, te pego la Ándale, ándale. Verás cómo te doy un almadazo. A ver, atrévete, atrévete. Me canso, no. Y claro, no faltaba doña Florinda golpeando a Don Ramón o el Chavo a don Barriga. Yo sé que todos los personajes eran necesarios e importantes, pero no se puede negar que habían estrellas y sin duda eran Kiko, El Chavo, La Chilindrina y Don Ramón.
Algo curioso que debo mencionar es lo mucho que se parece este caso al de Kiko con respecto a la creación del personaje. Para quien no lo sepa, ya tenemos un video hablando exhaustivamente de Carlos Villagrán. Así que quien no lo ha visto, se lo recomiendo. Y para los que ya lo vieron, estarán de acuerdo en que aquí tenemos el mismo problema.
¿Quién es el verdadero dueño de la Chilindrina? María Antonieta de las Nieves o Chespirito. Para responder esta duda te propongo lo siguiente. Voy a lanzarte uno por uno datos que son importantes en la creación de la Chilindrina y ya después tú me dirás quién es realmente el dueño. El proyecto del Chavo del Ocho nace como una serie de sketches enfocado en niños haciendo Entonces, Chespirito necesitaba que su elenco interprete niños.
Curiosamente, María Antonieta de las Nieves en el pasado ya había hecho de niña, así que en su momento, con 18 años se fajó los senos y creó su aspecto basándose en una serie que ella doblaba. ¿Viste una serie que se llama Mis adorables sobrinos de doblaje? Duró muy poco porque eran niños los que trabajaban ahí, dos niños de 8 años. La niña se llamaba Bofy.
Bofy tenía dos colitas así. Jodi, que era el niño, tenía pecas y la señora Bisley era la muñeca de la niña, que siempre la traía cargando, que tenía lentes cuadrados. Me pongo las pecas, me quito el diente como la niña, me pongo las colitas como la niña y los lentes como la de la muñeca. Okay.
Con este contexto te demuestro que antes del chavo María Antonieta ya había creado un personaje de una niña. No tenía fama ni relevancia. Se usó en uno que otro sketch, pero partiendo de ahí existe la base de lo que luego conoceremos como la chilindrina. Pasa el tiempo y aunque no lo puedo corroborar, María Antonieta le recomienda a Chespirito hacer un programa para niños, aprovechando que a ella le quedaba muy bien el papel de infante.
Y le digo, “¿Por qué no hacemos un programa donde todos somos niños?” Hombre, a la gente le encanta el personaje que estoy haciendo. ¿Habrá sido idea suya o la de Chespirito hacer un programa de varios niños? Lo importante es lo que viene después. Rubén Aguirre, quien trabajaba en Los Chifladitos con Roberto, le tuvo que decir adiós, ya que la competencia le había ofrecido un programa independiente.
Entonces, como se quedaron con ese hueco, Chespirito decide crear el Chavo del Ocho. Y me dijo, “¿Te acuerdas lo que comentamos una vez que vamos a hacer reños?” “Pues los vamos a hacer.” Órale. ¿Cómo nos vamos a llamar? Los chavos. Como a él le cantaba el nombre de Che, “Tú eres la chava, yo soy el chavo.” Y después dijo, “No, la gente se va a confundir.
Mejor tú eres la chilindrina.” Le dije, “Además va muy bien con mi personaje porque ya tengo pecas y acuérdate que el pan de la chilindrina tiene granitos negros de azúcar, entonces va perfecto la chilendrina.” Sí, por eso, por eso así en un momentito, así platicando, así platicando como te lo estamos platicando. Y sí, chicos, de aquí sale el nombre La Chilindrina, un panecillo dorado por fuera y suave por dentro, originario de Zacatecas, México.
Este nombre calzaba perfecto con los gustos de Chespirito, quien quería que todo empiece con Che y de esa manera bautizó al personaje que más tarde María Antonieta le arrebató. El personaje en papel estaba físicamente lo creó María Antonieta. Chespirito le dio el nombre, okay, pero ¿quién le dio vida? Y es que a esto me refería con la similitud que había con Carlos.
Carlos también mencionó lo mismo. Él consiguió el traje de marinerito, levantarse los cachos para arriba, inflar los cachetes y caminar chistoso. Él consideraba que había creado el personaje, pero nuevamente preguntó, ¿quién le dio vida? ¿Creaban ellos los diálogos, las tramas o sus propios chistes? La respuesta es no. Chespirito lo hacía.
Creaba un guion, el cual debía cumplirse estrictamente al pie de la letra y de ese modo cada quien tenía su oportunidad de brillar en pantalla. Yo repartía y repartía muy bien al grado de que se lucía todo mundo. He ahí el conflicto que muchas veces no puede resolverse en los debates sobre la propiedad de los personajes.
Chespirito los bautizó. Llamó Chilindrina al personaje de María Antonieta y Kiko al personaje de Carlos Villagrán. También les daba siempre un libreto que debería considerarse la esencia del personaje. ¿Qué hace Kiko sin Roberto como escritor o director? Pues nada, fracasar en todo proyecto en el que intentó despegar.
Porque no basta con inflar nada más los cachetitos, necesitas buenos diálogos y me queda claro que no eres escritor. ¿Queda claro el punto de que Chespirito es el dueño de los guiones y las tramas? Por otro lado, tanto Marí Antonieta como Carlos crearon físicamente los personajes. Ambos los vistieron, los maquillaron y le agregaron hasta la última pisca de personalidad.
Y es que fuera de lo físico también aportaron carisma e individualidad a sus personajes. Kiko con su yoriqueo tan característico, el cállate, cállate que me desesperas. El chusma chusma. Eso no salió de Roberto, sin embargo, sí fue aprobado por él. La Chilindrina igualmente tenía sus frases icónicas que ella mismo creó.
Empecé yo con el, fíjate, fíjate, fíjate, fíjate, empecé yo con el huego, con el Ay. Y solito fue cayendo y cayendo y cayendo hasta que se convirtió en lo que soy ahora. Y bueno, ahí me parece que están todos los hechos para que ustedes saquen sus propias conclusiones. ¿De quién es la Chilindrina? de Roberto Gómez Bolaños o de María Antonieta de las Nieves.
Si bien tanto ella como Chespirito fueron agregándole características importantes en el ámbito legal, el único dueño era Chespirito como creador y Televisa, quien era dueño del programa y del elenco. Igualito, pasó con Carlos Villagrán. Este también aportó grandes características a su personaje, pero el resultado seguía siendo el mismo.
Nadie tenía los derechos del personaje más que Bolaños y Televisa. Villagrán incluso llevó este problema a juicio, pero perdió y con ello se ganó el veto de Televisa, prohibiéndole trabajar en toda la industria y el entretenimiento. De pronto, Carlos se perdió del horizonte farandulero mexicano y empezamos a tener noticias de Sudamérica, que de repente hacía una girita por allá, que quería ingresar a tal televisora, pero que no podía y se hablaba de un veto continental. Efectiv.
Aquí tenemos que aclarar un caso puntual y es que si bien estos dos pelearon por sus personajes, sus motivos no eran los mismos. Villagr tenía mejores oportunidades de empleo fuera de Televisa, ya que por si no lo sabían, les pagaban una miseria. Chico le dijo a Roberto, “Roberto, aquí me pagan, creo que en aquel tiempo eran 1,000 pesos o 600 pesos, yo no sé.
Y allá me pagan $10,000, $10,000 por semana.” Y le dijo, “Roberto, pues vete. Ni Televisa ni yo, ni nadie te va aquí. Nadie gana $10,000. esa cantidad, 600 o 1,000 para aquel entonces eran aproximadamente de 1 a $22 por episodio. A día de hoy, por la inflación serían de 32 a $3, que sigue siendo una payasada de sueldo.
Estos son los temas delicados que no se cuentan en la serie de Chespirí, pero ustedes juzguen. ¿Les parece que los actores merecían ganar a día de hoy un máximo de $200 al mes? Obviamente no. Por eso Carlos decidió irse en busca de un sueldo digno. Por otro lado, la Chilindrina, al igual que el resto, decidieron quedarse en el programa, un programa mundialmente famoso, un programa que llegó a doblarse en más de 50 idiomas y aparte de ser el número uno en todo Latinoamérica, tuvo una aceptación increíble en países como China, Marruecos, India, Italia, Rusia y
Angola, que es un país africano. Un programa que vendió toda clase de merchandising. Revistas, pantuflas, camisetas, pelotas, llaveros, álbum coleccionable, muñecos de vinil, títere, lámpara, chicle, loncheras, relojes, jabones, en fin, 42 productos en 17 países. Este programa increíblemente le pagaba a sus actores $200 mensuales.
No tenían acceso a ninguna clase de regalías y si bien les daban bonos jugosos o regalos, no considero que haya sido suficiente. Como quiera que sea, el tema del dinero es algo que molestó a Carlos. María Antonieta, por otro lado, decidió quedarse hasta lo último, aún con ese sueldo todo Los problemas que orillaron a María Antonieta a quedarse con el personaje surgen más adelante.
Bolaños decidió por cuenta propia acabar con el Chavo por un motivo clave. ya no se sentía tan joven. Para aquel entonces, 1992, la Chilindrina tenía 41 años y por su tamaño y entusiasmo aún podía seguir interpretando su personaje. Pero Chespirito, que es 20 años mayor que ella, ya tenía 61. Espíritu ya no quiso hacer el chavo, ya no quería hacerlo, ya no quería hacerlo porque se sentía grande para hacerlo.
Entonces, cuando ya nos sintió que que que tenía esa agilidad, ha de haber dicho, “A lo mejor eh el público se va a desilusionar o no sé y no nos dijo a nadie que se acababa el chavo.” Okay. Es completamente entendible que sus 61 años quisiera finalizar el chavo. Él ya hizo su fortuna, ya logró reconocimiento y creó tantos episodios que tranquilamente podría retirarse solo cobrando regalías de las retransmisiones.
Bien por él, pero ¿qué hay de los demás? Estos no tenían derechos a regalías y sin el programa, obviamente, no les iban a dar ni un solo centavo. Es por eso que mucha gente opina que Chespirito quiso sepultar la carrera de todos el día en el que se retiró. Lo que pasa es que Chespirito ya no quería que yo hiciera la chilendrina y le dije, “Óyeme, espérame, ya he hecho durante 20 años, ¿qué más puedo hacer?” Y esto, señores y señoras, es lo más crudo de aceptar.
Sin el Chavo y sin el programa, ¿qué más podían hacer? ¿Era cuestión de ambición o de supervivencia? ¿Qué opinan ustedes? Claro, yo estando en su posición tenía dos opciones, o pelear por el personaje, una decisión que tomó Carlos años atrás, o hacer una carrera fuera de Televisa y fuera del personaje. Con 40 años encima, María Antonieta decide conservar el personaje y ver qué provecho podía sacarle porque sentía haberle entregado su vida.
Pero cada quien le metimos nuestra caracterización, nuestras ideas, nuestra forma de ser y tú ya no quieres hacer el chavo, pero yo sí quiero seguir siendo la chilendrina. Esta decisión provocaría en Bolaños un dejabu. Estaba repitiéndose lo mismo que sucedió con Carlos, pero en esta ocasión créeme que no le gustó para nada el desenlace.
Un dato sorprendente y que muy pocos saben es el nivel de entrega que tenía María Antonieta de las Nieves con su personaje. Tanto así que llegó a interpretar a la Chilindrina incluso embarazada de 8 meses. Resultaba imposible no notar la barriga, pero ella se aferraba a seguir en el programa demostrando que abandonar el personaje no era una opción.
Finalmente, en 1973, tuvo que ausentarse para dar a luz, pero lo curioso es que apenas un año y medio después ya estaba de regreso en el programa. En otra ocasión, incluso dejó que el chavo le corte las mechas en la vida real. No fue una peluca, no fue actuación. El Chavo realmente agarró las tijeras y le mochó el pelo a la Chilindrina, dejándola desproporcionada, incluso fuera del set.
Esto que te menciono son datos que te pueden ayudar a entender mejor la posición de la chilindrina frente a la idea de abandonar el personaje. Porque si yo estoy contigo es por amor, por gusto, porque me encanta lo que hago con ustedes, pero económicamente para lo que nos pagan, por favor, ni en un una sem gano más de lo que me pagan aquí en el mes.
Entonces, ¿cómo te atreves que voy a dejar a la chilendrina? Para los que quizás no entendieron por qué se enredó, María Antonieta dice que haciendo algún circo con el personaje de la Chilindrina ganaba en un solo día muchísimo más de lo que le pagaban al mes en Televisa. En ese aspecto, yo sí creo que todo el elenco se quedó más que nada por el amor al programa y para ver si más adelante le podían sacar algún tipo de provecho, porque el sueldo era sinceramente basura.
Desde este punto en adelante podríamos decir que todo se fue al La relación entre María Antonieta y Roberto, el respeto por parte de sus compañeros del elenco y la confianza de Televisa. Siento que hay mucho prejuicio con lo que te voy a decir y todos tienen una versión diferente, pero yo te voy a contar los hechos y tú me dirás si lo que hizo María Antonieta fue bueno o lo consideras malo.
El chavo se acaba y María Antonieta empieza a escribir algún programa tenía que hacer. habla con un guionista de apellido Monarres y le da su idea. Quería ser la Chilindrina, por lo que el programa se llamaría Aquí está la Chilindrina. A la final, Chespirito en su última conversación le dijo que la apoyaba en cualquier proyecto que decida.
Eso significa que a diferencia de Villagran, Bolaño sí le permitió usar su personaje. Le dije, “Yo voy a seguir buscando mi oportunidad como la Chilindrina. Eh, dice, “Está bien, búscala. Si te hacen caso, yo te doy chance y yo te doy permiso. Órale. Entonces, con el permiso del creador Chespirito y con el guion en manos se acerca a su oficina y le pide que lo revise.
Y le digo a Chespirito, “Mira, aquí te traigo esto. ¿Qué es mi script? Aquí está la chilindreina. Eso es lo que quiero hacer. A ver, dámelo. Sí, está bien, porque no hay un solo personaje que se parezca a lo que hacemos nosotros. Ahora busca tu oportunidad. Tan fácil, ¿verdad? Hablé con uno, con otro, con otro, con otro, con todos los patrones que tenemos. Ah, sí. Espérame.
Ah, sí, espérame. Ah, sí, espérame. Nadie, pero nadie le hacía caso con respecto a su programa en su lucha por llevar al aire su proyecto y tras ver el poco apoyo de Televisa, le pide a Chispirito que la ayude nuevamente. Le dije, “Chispirito, quiero hacer un piloto.” ¿Por qué? Porque si no lo hago aquí, lo voy a hacer en Centro de Sudamérica y si te corre Televisa, pues me arriesgo.
Me dice, “Bueno, yo te lo hago en mi oficina.” ¿Cómo? Sí, yo te lo hago. Buños increíblemente le dice, “Okay, ¿quieres hacer un piloto? Vamos a hacerlo ahorita mismo. Vente a mi despacho.” Hacemos el piloto. Me lo dirige Edgar Vivar, mi gran cuate, y me dice, “Chispirito, salió muy bueno, ¿eh? Muy bueno. En cualquier momentito entras al aire.
” El problema, querida audiencia, es que pasaron dos años y nunca llegó esa oportunidad. El programa no daba fecha para entrar al aire. Hasta que le dirito, “Ch, chispirito, ¿por qué no entra? no quiere la junta de de directores. Siguió pasando el tiempo y la última respuesta de Chespirito fue que la directiva no lo aprobaba.
María Antonieta por casualidad un día pasa por esa oficina donde se hacían las reuniones de la directiva y sale uno de los productores enojadísimo por una discusión que tuvieron. Entonces esta aprovecha para preguntarle lo que más le intrigaba. Le dije, “A propósito, ¿por qué mi programa no entra al aire? Porque Chespirito no quiere.
Pero mira nás qué infeliz. Chespirito le dio permiso, entre comillas, de usar su personaje, le aprobó el guion, le ayudó a sacar su piloto y le dijo que esperara su oportunidad cuando él mismo le había cortado las alas desde el momento en el que acabó el chavo. María Antoniete estuvo más de 2 años comiéndose los engaños de Chespirito, porque este le ofreció un programa que obviamente no llegaría.
A la final decidió ponerse los pantalones y hacer a un lado a Roberto. Si quería llevar a cabo su proyecto, tendría que hablar con Emilio Azcárraga, quien era el patrón de todo Televisa. fue con su secretaria, explicó lo que había pasado y que quería agendar una cita. ¿Qué te trae a ti? Le dijo, pues esto y esto y esto y esto y esto, así de rapidito.
Y me dice, yo no lo sabía, ¿eh? Espérate, ¿qué? Ahorita te recibo el patrón. GL. María Antonieta se sorprendió porque era muy difícil encontrar al patrón disponible, pero al parecer ese era su día de suerte. Llegó a las 4 de la tarde y a las 9:30 de la noche por fin le hicieron entrar en el despacho. Esta de corrido le dijo todo lo que pasó con Chespirito y sobre su programa.
A ver qué te pasa. Pues se le eché así de corridito. Aquí está mi piloto. Me dice Chespirito que está muy bueno, pero él no permite que entre al aire. A ver, a ver, a ver. No entiendo. Pues, señor, yo no puedo entrar al aire porque Chespirito no quiere. Mira, yo no sabía que tuvieras un piloto. Lo voy a ver.
Eso sí te voy a decir. Voy a verlo 3 minutos. Si en esos 3 minutos me convences, entras al aire, pero antes necesito que me hagas una película familiar. Esto debe considerarse una gran victoria para María Antonieta. Aparte de que le tomaron en cuenta su proyecto, le dieron su estelar para una película con el personaje de la Chilindrina.
La película se llamó La Chilindrina en apuros y me sorprende mucho saber que esta ya era una señora de 43 años. Es increíble siquiera imaginarse que detrás del disfraz de niña había una adulta que ya iba para los 50. Como quiera que sea, al aceptar esta película, María Antonieta sabía los problemas que tendría con Chespirito.
Este varias veces les había mencionado que tendrían prohibido hacer cine con los personajes del Chavo. De hecho, cuando Emilo Escárraga se lo propuso a él, Chespirito se negó rotundamente. El Chavo es un personaje de televisión, no de cine. Lo podemos poner donde queramos. ¿Por qué no dejas a mis personajes dóe están? Ahora iba a ser La Chilindrina quien tendría una película de estelar y durante el rodaje del mismo le informan que a la semana siguiente su programa entraba al aire.
Estando grabando la película me dice, “A la semana que entra entramos al aire, apúrate a escribir y a hacer las cosas porque entramos al aire.” Y entramos al aire. Wow. A Chespirito no le hizo ninguna gracia lo que estaba pasando, así que cuando María Antonieta le pidió permiso para firmar un disco con el personaje, este se lo negó.
Yo quería hacer un disco del programa Aquí está la chilendrina, no que hizo espirito. Entonces fui a derechos de actor y les dije, quiero refiscar un personaje. María Antonieta siguiendo el ejemplo de Kiko, que ya se sabe en esa historia, en vez de Kiko con Q, lo registró con K. Ella quería registrar el personaje de la Chilis para seguir trabajando.
¿Por qué? Porque yo le di vida. Yo le puse el vestido, yo le puse las pecas, yo le puse los lentes, yo le puse esto y el otro y lo que lo otro y se llamaba Chilindrina. Ahora quiero que llame la Chilis. Curiosamente, la chica que la atendía le dijo que sí podía registrar el nombre de la Chilindrina.
María Antonieta se asombró cómo la Chilindrina estaba disponible si supuestamente era propiedad de Roberto. Y es que al parecer Horacio Gómez Bolaños, el Godines, luego de la disputa que hubo con Carlos Villagrán, no volvió a renovar los derechos de los personajes. Hace 15 años que nadie ha registrado los nombres, los nombres de ninguno de los personajes.
O se le olvidó hacerlo o era muy tacaño para pagarlo. Como quiera que sea, no había renovado nada. María Antonieta, ni corta ni perezosa, se puso el personaje a nombre suyo y se quedó con el registro de la Chilindrina. Lo que viene ahora es la parte fuerte del conflicto. En el año 2001, María Antonietta recibió una fuerte demanda por parte de Chespirito y Televisa.
Estos alegaban que había robado el personaje y que el descuido de Horacio Gómez no era razón para que ella se quede con él mismo. Exigían que regrese el registro de la Chilendrina y que no vuelva a usarlo nunca más. Entonces recibió una demanda de Televisa o de Roberto de los dos. María Antonieta se preparó con un abogado y entraron a juicio, un juicio muy criticado por todo el mundo.
Todos le dieron la espalda a María Antonieta, incluso sus propios compañeros del elenco, Rubén Aguirre, Florinda Mesa y creo que todo Televisa. El único que la apoyó fue Edgar Vivar, quien era considerado uno de sus mejores amigos. El litigio político no iba a ser corto y aunque en algunas entrevistas se decía que no duró más de 2 años, la verdad es que su resolución recién se dio en el año 2013.
Imagínate, desde que registra el personaje a su nombre hasta que lo consigue de manera legal, pasaron aproximadamente 20 años, desde el 94 hasta el 2013. Claro que mientras el juicio continuaba, María Antonietta podía usar el personaje, pero no en todos los medios. Esta empezó a presentarse en circos, shows en vivo y giras internacionales como La Chilindrina, pero no podría usarlo en ningún proyecto relacionado con la televisión.
Ese era el ámbito de Televisa. Como quiera que sea, María Antonieta hizo lo imposible. Le ganó el caso a Chespirito y Televisa. En el año 2013, como ya lo mencioné, la Corte decidió que La Chilindrina era un personaje creado por María Antonieta y nadie se lo iba a poder quitar. El año siguiente, precisamente en 2014, Chespirito fallece por una insuficiencia cardíaca y partió de este mundo enemistado con su querida amiga, la Chilindrina.
Hasta este punto me gustaría hacer lo que hizo María Antonieta cuando vio a Roberto entrar en un hotel de Miami, hacer todas las diferencias a un lado e interactuar con lo más importante, el cariño. Una vez lo vi en Miami, ya nos hablaban, evidentemente, ¿no? Pero yo le grité Chespirito, él estaba en la cola de la línea del para registrarse en el hotel.
Me dijo, “Ton me abrazó, me dio un abrazo de esos que hubiera querido darle 20, pero no más tuvo oportunidad uno.” Y le dije, “Chespito, ¿qué pasó?” Dice, “Pues es lo que te pregunto yo.” Digo, “Si tanto nos queremos, porque esto lo demuestra este abrazo, ¿por qué esta separación?” La prensa echó la culpa director.
La prensa tuvo la culpa porque dijo esto y esto y esto de ti y que dijeron que yo había dicho y que yo había tornado. Un león. Le dije, “Chespirito, he querido hablar contigo muchas veces, no es posible, cambiaste tu teléfono de tu casa.” Me dice, “Flora, dale el teléfono de la casa a don María Antonieta.
” Sí, me lo dio a los varios días le hablé por teléfono y pues hasta ahí no pasaba la llamada, no me dejaron. ¿Qué te puedo decir? Eso a lo mejor ni siquiera Chespito lo sabe. Ya nunca me dejaron volver a hablar con él. Muchos dirán que la Chilindrina robó el personaje. Muchos dirán que Chespirito era un canaya ambicioso que los explotaba.
Como quiera que sea, me parece increíble que partiendo de un gran proyecto lleno de risas, complicidad y momentos que marcaron a toda una generación, estos dos terminaran así, distanciados y con palabras que nunca pudieron decirse la cara. A la final lo que queda no son los juicios ni las demandas, sino la tristeza de pensar que dos personas, quienes alguna vez fueron tan cercanos, nunca pudieron arreglar sus diferencias y que Chespirito se fue sin poder cerrar el capítulo.
Esto sirve como recordatorio de que incluso los lazos más fuertes pueden romperse y que a veces el tiempo no alcanza para poner todo en su lugar. Es fascinante esta historia. Yo sé que ustedes claramente ya deben tener su decisión, pero igual me gustaría saberla. Déjenme acá abajo en los comentarios quién consideran ustedes que fue el dueño de la Chilindrina.
Roberto Gómez Bolaños por los guiones o María Antonieta de las Nieves por vestirla e interpretarla. De igual manera les soltaré otra buena pregunta. Si bien la Chilindrina, al igual que Kiko, se disputaron legalmente con Roberto por los personajes, ¿por qué María Antonieta sí le ganó el juicio y Carlos Villagrán no pudo? Es un excelente tema de análisis, pero la respuesta que quiero leer es la de ustedes, chicos.
Agradezco un montón que se hayan quedado hasta el final del video. Como les mencioné, mi video de la abuela de Novita no pudo salir a la luz, pero no se preocupen, no dejaré de trabajar en él. En cualquier momento les diré cuando ya esté disponible. Como quiera que sea, los dejaré con los saludos en el final del video.