La Tragica Muerte de PAPPO MÚSICO ARGENTINO | Esto NO Salio a La Luz
Pasa el tiempo y hay artistas que el mundo recuerda de maneras que no son completamente simples, que construyeron algo extraordinario y también dejaron heridas que no desaparecen porque el artista sea grande. [música] Norberto Aníbal napolitano, conocido para todo el mundo como Papo, fue considerado por músicos, público y crítica especializada como el mejor guitarrista de la historia del rock argentino.
Y la noche del 24 de febrero de 2005, en la ruta 5 de la provincia de Buenos Aires, esa guitarra se silenció para siempre. viajaba en moto junto a su hijo Luciano, que era también guitarrista, y la novia de su hijo. Iban a un motoencuentro donde Papo tenía planeado tocar. [música] En el kilómetro 71, los vehículos se rozaron.
Papo cayó y en la oscuridad de la madrugada, otro vehículo que no pudo frenar a tiempo completó lo que el asfalto había empezado. Tenía 54 años. Luciano y su novia no sufrieron heridas físicas. Su padre, que había dicho alguna vez que lo único que le importaba era tocar blues y que se iba a morir haciéndolo, murió camino a hacerlo.
Esta es su historia, la completa. Buenos Aires, 1950. Norberto Napolitano llegó al mundo en Villa General Mitre y a los 8 años tuvo su primera guitarra. 3 meses de folklore, un aburrimiento que se instaló rápido y luego la guitarra guardada hasta que apareció otro instrumento, esta vez eléctrica, perteneciente a un vecino que nunca recuperó lo que le prestó.
El adolescente se la llevó con la promesa de pagarla, se mudó de barrio y nunca volvió. Ese primer instrumento robado fue el comienzo de todo. A los 16, un conjunto con su primo, los Beatles, los Stones, Dave Clark 5 y paralelamente Schubert, Beethoven, Bach, desde la habitación de su hermana, profesora de piano. [música] El rock y la música clásica construyendo juntos la sensibilidad que décadas después haría que sus solos tuvieran una dimensión que los de sus contemporáneos no siempre alcanzaban.
Lo que no construía era el desempeño escolar. Repitió de año varias veces. Le importaba la guitarra, no la escuela. A los 17, la primera oportunidad real. Miguel Abuelo, que en 1967 estaba formando los abuelos de la nada, necesitaba un guitarrista. El que tenía estaba con otro proyecto. Papo entró, grabó todas las guitarras del segundo sencillo de la banda y la banda se disolvió en menos de un año.
Eso marcó el ritmo de la primera etapa de la carrera de papo. Proyectos brillantes que duraban meses. La incapacidad de quedarse quieto en ningún lugar que no fuera completamente suyo. La búsqueda constante de algo que todavía no tenía nombre. [música] Manal, los gatos. Conexión número cinco, engranaje. Entradas y salidas en bandas que importaban en el rock argentino de esa época.
Aprendizaje en cada una, permanencia en ninguna, hasta que un productor le dijo algo que cambió el rumbo. Jorge Álvarez, que conocía bien el talento de Papo, le dijo con la convicción de quien no está especulando, sino describiendo una realidad, que con lo que tenía debería estar liderando su propio proyecto. Papo escuchó.
dejó los gatos y así nació Papos Blues con David Levon en bajo y Black Amaya en batería. El trío que en 1971 puso en el mundo algo que el rock argentino no tenía todavía de la misma manera. El blues de origen anglosajón procesado por alguien que venía de Buenos Aires y que lo hacía sonar completamente propio.
La amistad con Luis Alberto Espineta fue uno de los vínculos más significativos y más complicados de la carrera de papo. Dos músicos que compartían el rechazo al camino comercial que las discográficas ofrecían a los artistas que llegaban a cierto nivel, que en ese rechazo encontraron un terreno común y construyeron proyectos juntos.
Espinetta le regaló una guitarra acústica, Gibson Dove, con la intención de transmitirle algo sobre la ternura que también existía en la música. En contraste con la dureza del blues pesado que Papo defendía. Papo vendió la guitarra. La relación entre los dos se disolvió con lo que el texto histórico describe como un marcado desdén mutuo.
Esa historia dice algo sobre Papo que recorre toda su trayectoria, que tenía una convicción sobre lo que quería hacer musicalmente, [música] que no siempre dejaba espacio para las señales que venían de afuera, incluso cuando esas señales venían de alguien cuyo criterio musical era inobjetable. En 1980, luego de años de Papos Blues y del Power Trio Aero Blues en [música] Milnotes, Brasil, Papo anunció el fin de su primera banda de manera dramática y completamente suya, un concierto llamado Adiós, Papo Blues. Bienvenido, Rif.
RIF, el proyecto que llevaría el rock pesado argentino a un nivel de popularidad masiva que nadie en ese género había alcanzado antes en el país. Cuero, tachas, [música] actitud desafiante. Una propuesta que en el contexto de los años 80 en Argentina tenía también una dimensión de resistencia en un país que salía de una dictadura y que aún estaba procesando lo que eso significaba.
El rock pesado era el género que los jóvenes que no encajaban en ninguna otra categoría encontraban como propio. Las autoridades lo sabían. Las persecuciones a los fanáticos del género, [música] las criminalizaciones, los incidentes que con el tiempo se hicieron insostenibles económicamente para la banda.
Todo eso forma parte de la historia de Rif y del contexto en que Papo lo construyó. El viaje a Inglaterra, las amistades con John Bonham de Led Zeppelin y Lemy Killmister de Motorhead. El reconocimiento de BB King, el rey del blues, que lo invitó a compartir escenario en el Madison Square Garden de Nueva York.
Ese nombre en ese escenario con ese artista es la medida del lugar que Papo Napolitano ocupaba en la historia del Blues Internacional, no solo del rock argentino. Su hijo Luciano nació en 1974. Papo no estaba. La carrera que lo llevaba de proyecto en proyecto, de gira en gira, de país en país, significó que el nacimiento de su propio hijo fue uno de los grandes aspectos de su vida que dejó de lado por la música.
No conocería a Luciano hasta 20 años después. Cuando finalmente construyeron un vínculo, fue real. El padre y el hijo que compartían la pasión por la guitarra, que acabaron viajando juntos en moto hacia el mismo encuentro musical, que estaban los dos ahí en esa ruta la noche del accidente, que Luciano sobrevivió sin heridas físicas y tuvo que cargar con la pérdida de padre que encontró demasiado tarde.
Eso también forma parte de esta historia. La carrera de papo en sus últimas décadas fue la de alguien que nunca dejó de ser relevante, aunque el mercado de la música hubiera cambiado de maneras que no siempre favorecían lo que él hacía. [música] El disco Homenaje de 2001 Papo y amigos, con 40 canciones y la colaboración de bandas como La Renga y Divididos, que reconocían públicamente la deuda con quien les había mostrado lo que el blues y el rock pesado podían ser en Argentina.
45,000 copias dobles vendidas en medio de la peor crisis económica de la historia, Argentina reciente. Eso es la medida del tipo de lealtad que su trabajo había construido. Pero el registro histórico de Papo Napolitano incluye también algo que no puede ignorarse y que no puede ser compensado por la grandeza musical.
una entrevista de los años 80 que décadas después salió a la luz en un contexto diferente donde quien la vio pudo procesarla con una claridad que en esa época no siempre estaba disponible. una periodista que cubrió uno de sus conciertos y que fue víctima de acoso por parte del músico y otros miembros de la banda, que 6 años después [música] en televisión confrontó a Papo con lo que le habían hecho.
Lo que Papo respondió en esa entrevista quedó registrado. La periodista describió que en su época fue cuestionada por haberlo confrontado, que sufrió las consecuencias de haber dicho algo que el entorno del rock no quería escuchar. Eso también es parte de esta historia. No para cancelar el legado musical, sino porque los legados completos incluyen las sombras, no solo las luces, y porque las personas que sufrieron las conductas de los ídolos merecen que su experiencia forme parte del registro, no que sea borrada por la
magnitud del talento de quien las lastimó. La mañana del 25 de febrero de 2005, Buenos Aires se enteró de lo que había ocurrido en la ruta 5. La familia eligió no hacer velorio. Hubo una misa y luego al día siguiente algo que Papo hubiera reconocido como propio. Una caravana de motos, cientos de personas, la caminata hasta el cementerio de la chacarita.
[música] El grito que se repitió en el trayecto. Papo no se va. Sus restos descansan en el panteón de músicos de la sociedad que protege los derechos de los compositores argentinos. Años después, sus anasís cenizas fueron esparcidas en una plaza que hoy lleva su nombre, donde una placa con sus propias palabras recuerda lo que la guitarra fue para él.
Esa plaza recibe recitales en su honor todos los años. ¿Qué fue, Papo Napolitano? La respuesta más completa tiene que ser honesta en todas sus dimensiones. Fue el mejor guitarrista de la historia del rock argentino. Según el consenso de quienes más saben sobre esa historia. Fue el hombre que llevó el blues de origen anglosajón a una generación de músicos argentinos, [música] de maneras que todavía se escuchan en bandas que nacieron décadas después de que él empezara.
Fue alguien que BB King reconoció y que Lemy Kilmister llamó amigo. Fue un padre que llegó 20 años tarde a la vida de su hijo y que construyó ese vínculo en el tiempo que tuvo. Y fue alguien cuya conducta lastimó a personas que no tenían poder para defenderse en el contexto en que ocurrió. Todo eso junto. [música] Pasa el tiempo y en la plaza de Papo en Buenos Aires, la placa con sus palabras sigue ahí. Cada año se hacen recitales.
Cada año las bandas que crecieron escuchándolo tocan en su honor. Cada año el legado musical de alguien que nunca dejó de buscar lo que quería hacer, que se resistió a quedarse quieto en ningún lugar que no fuera completamente suyo, que murió camino a tocar Blues porque eso era lo único que quería hacer.
Sigue siendo parte de lo que el rock argentino es. Ese legado es real. Y las preguntas que la historia completa de Papo plantea también son reales, porque los artistas que más importaron no son siempre los más simples de recordar. Y la manera más honesta de honrar a alguien es verlo entero.