¡Notición! Ángela MENDIGA un hijo adoptado y Pepe EXHIBE al forajido mientras el clan REVIENTA
La familia Aguilar está tan hecha pedazos por dentro que han decidido comprarse un hijo para maquillarse por fuera. Escúchenlo bien porque suena fuerte y es igual de fuerte por dentro. Van a firmar la adopción de un niño en cuestión de semanas. Van a montarle portada, van a montarle reality y van a venderle a la audiencia latina la fantasía de una casa unida, cuando la casa por dentro tiene fugas de agua en cada cuarto.
Y mientras la suegra Anelis Álvarez Alcalá cierra el paquete del bebé por un lado, Pepe Aguilar por el otro se sentó en dos radios colombianas y le clavó al forajido de Caborca un puñal por la espalda que todavía no le termina de doler. Todo el mismo día, mi gente. Todo la misma semana, todo el mismo clan haciendo dos jugadas que se contradicen entre sí.
Antes de que les cuente cómo funciona esa doble operación y por qué es la puñalada anunciada del proyecto Aguilar, denle a suscribir, activen la campanita y compártanme este video con todas las mujeres que llevan meses viendo como esta familia se cae en cámara lenta sin que casi nadie la esté contando con nombres y con fechas.
Vengan conmigo primero al comedor porque para entender por qué necesitan comprar un niño, hay que ver primero por qué el comedor está vacío. La casa Aguilar en este 2026 tiene seis frentes abiertos al mismo tiempo y esos seis frentes están todos con nombres y con fechas. Emiliano Aguilar, el hijo mayor de Pepe, el que tuvo con doña Carmen Treviño, en su primer matrimonio, lleva 20 años borrado del proyecto familiar y en las últimas semanas ha soltado audios internos, advirtiendo que si lo siguen tratando como fantasma, él va a hablar en cámara.
Leonardo Aguilar, el hijo varón del segundo matrimonio, el que estaban preparando para heredar la marca ranchera, resultó un artista sin arrastre y sin la voz que sí tenían los abuelos. Ángela Aguilar, la hija estrella sin conciertos vendidos, con canciones que no pegan, con matrimonio en pausa y con supuestas interrupciones de embarazo filtradas en cascada.
Cristina Nodal, la mamá del forajido corrida de su propia empresa por la operación del clan y con demandas civiles anunciadas, el vocero de la familia, ese que Anelis Álvarez acaba de levantar del castigo con carpeta de investigación abierta en la Fiscalía de la Ciudad de México por presunto abuso sexual a una trabajadora de un spa y en el centro de todo a Nelis Álvarez Alcalá, moviendo hilos desde la sombra, dando órdenes por WhatsApp, tratando de contener seis relojes al mismo tiempo.
Esa es la casa, ese es el comedor. Y en ese escenario, mi gente, donde el olor a humo secuela por debajo de las puertas, es donde Anelis Álvarez tomó una decisión que a mí me heló la sangre. Ella lo dijo primero en voz baja hace unos meses, luego lo empujó en juntas cerradas y ahora lo tiene ya casi cerrado. Van a adoptar un niño.
Cristian Nodal y Ángel Aguilar van a firmar la adopción de un bebé varón para darle un hermanito a Inti. Y este sábado, agárrense a la silla, este sábado por la tarde se estrena un podcast donde El forajido de Caborca lo anuncia con voz suavecita, con voz de hombre reflexivo, con voz de nuevo padre ejemplar.
Además, una estación de radio en los Estados Unidos con años de amistad con Pepe Aguilar y con negocios en común ya soltó al aire la confirmación. La decisión está tomada. Los abogados están moviendo papeles, la agencia está identificando al niño y el paquete mediático que va detrás de todo eso, mi gente, tiene fecha, tiene revistas, tiene emisoras y tiene una cifra escrita en dólares que en su momento se los voy a poner sobre la mesa.
Escúchenme muy bien porque aquí está el primer nudo grande de la historia y lo quiero dejar cerrado antes de seguir. La adopción salió del despacho de Anelis Álvarez, no de la pareja. Ella fue quien conectó a los abogados. Ella fue quien llamó a la estación de radio para que la palabra saliera al aire en fin de semana. Ella fue quien coordinó con el productor del podcast para que la grabación se hiciera justo antes de la gira colombiana de su marido.
Y ella misma en la misma semana levantó del castigo al vocero de la familia y lo puso otra vez como administrador general para que le manejara la comunicación de esta operación específica. Todo, mi gente, todo va conectado por el mismo hilo, un hilo que tiene un solo objetivo, amarrar al forajido de Caborca al proyecto familiar por los siguientes 20 años.
Porque si Nodal firma la adopción de un niño, Nodal ya no se puede ir sin escándalo. Nodal queda con papeles, con audiencias, con abogados y con un compromiso que ni los cárteles del norte del país sueltan. Un niño adoptado, agárrense a la silla. Es la cadena más elegante que se ha inventado en una familia de la farándula mexicana en los últimos 20 años.

Y aquí hay algo que a mí me destroza y que ustedes tienen que escuchar con calma. [carraspeo] Esa decisión, ese cálculo, esa operación fría tiene en el centro a un niño que ni siquiera saben todavía cómo se llama. Un niño que la semana pasada era desconocido para el mundo. Un niño que en cuestión de 2 meses va a estar publicado en la portada de una revista con el apellido Nodal Aguilar, arriba del pañal, ese niño va a llegar a esa casa como pieza publicitaria mucho antes de llegar como hijo.
va a llegar a producir portadas, va a llegar a producir entrevistas, va a llegar a producir realities documentales, va a llegar a producir horas de televisión matinal donde Ángela se limpia una lagrimita hablando del amor que le tiene a ese chiquito al que hace dos meses no conocía. Ese es el plan, ese es el diseño y ese es el nivel de calculada frialdad con el que Anelis Álvarez está manejando la vida de una criatura que todavía no cumple sus primeros dolores.
Mientras esta operación se cocina en Ciudad de México, mi gente, hay una madre argentina del otro lado del continente que ya sabe. Casu sabe. Casu se enteró del podcast que estrena el sábado. Casu escuchó el fragmento donde Nodal habla de darle un hermanito a Inti. Kasu ya movió al despacho de abogados que la representa desde hace 8 meses en Ciudad de México, en Buenos Aires y en Miami.
Iku, con la elegancia que le ha caracterizado desde el primer día de esta guerra, no ha soltado ni una palabra en público. Ella se limita a llevar a Inti al pediatra, a firmar sus contratos musicales, a componer en su departamento con vista al parque y a esperar el momento exacto donde tenga que activar la carta legal que ya tiene lista.
Porque si en ese podcast Nodal cruza la línea, si en esa portada int aparece de refilón, si en ese reality los productores intentan nombrar a la niña sin permiso escrito, de la madre, ese despacho tiene ya borradores de demanda listos para presentarse en cuestión de horas. Y ahora escuchen esto porque aquí viene la pieza que cierra el segundo nudo grande de esta historia.
La revista donde ya está reservada la portada tiene nombre. Es la revista Hola, la misma revista donde Ángela salió de novia en su momento. La misma revista donde Pepe ha estelarizado 8 nu 10 portadas a lo largo de su carrera. La misma revista con la que el clan tiene desde hace años un pacto de cabecera. Pues según lo que se está manejando en privado por gente cercana a la operación, la próxima edición especial de familia de Hola ya tiene reservada la portada para Ángela Aguilar y Cristian Nodal con el titular Tentativo, cito lo
que se está manejando, la familia que crece con amor. Fin de cita. Fotografía en el jardín, fotografía en la cocina, fotografía junto a la cuna y una entrevista de 12 páginas donde Nodal habla del papá que él no tuvo. Ahora, mi gente, junten esa portada con el podcast del sábado, junten el podcast con la confirmación de la radio de Estados Unidos, junten la radio con el reality documental de seis capítulos que ya se está negociando en aproximadamente ,000 por el paquete completo.
Y ustedes tienen ya la película entera. Los Aguilar van a monetizar el hueco emocional de su casa vendiéndolo como plenitud familiar. Eso es lo que van a hacer, hacer. Ese es el diseño de la operación número uno. Un niño llegando a un hogar que no está preparado para recibir a un niño. Un niño llegando a una casa donde el papá no se habla con su hermano, la mamá no se habla con su suegra, la abuela decide todo por WhatsApp.
El bisabuelo desde el cielo debe estar removiéndose y donde el propio Emiliano, hermano medio de Ángela, lleva 20 años esperando la llamada que nunca llegó. En ese ambiente van a soltar al chiquito y sobre ese ambiente van a montar las fotos con luz cálida y con vestido blanco. Y aquí les quiero meter una imagen adicional para que se les quede pegada.
Piensen en la escena, piensen en la casa, piensen en el fotógrafo entrando con luces y con reflectores, piensen en la maquilladora peinando a Ángela. Piensen en el estilista escogiendo el sueter beige del forajido. Piensen en Anelis Álvarez detrás del monitor revisando cada toma antes de aprobarla. Y ahora piensen en el niño, un niño de meses, un niño que llegó a esa casa hace unas semanas, un niño que no eligió nada de esto y encima piensen en Inti, allá en Buenos Aires viendo por el celular en unos años esas fotografías, entendiendo que le pusieron
un supuesto hermano al que ella nunca conoció, entendiendo que el papá que ella tiene se dejó fotografiar cargando a otra criatura mientras a ella la tenía a 10,000 km de distancia. Ese es el fondo de la escena, mi gente. Ese es el nivel emocional al que este clan está dispuesto a bajar por $,000 y unas cuantas portadas.
Y todavía falta lo más fuerte, mi gente, porque mientras la suegra Anelis Álvarez cierra el paquete del bebé, por un lado Pepe Aguilar por el otro se subió a un avión, aterrizó en Colombia y ejecutó la operación número dos, que en teoría debería ir en línea con la primera, pero que va exactamente en dirección contraria.
Y aquí es donde el análisis se pone jugoso y donde el rompecabezas empieza a mostrar la grieta grande. Escúchenme con calma, porque este dato es lo que la audiencia general todavía no está viendo. Mientras el clan intenta amarrar al forajido con la operación adopción, Pepe fue a Colombia a hacer todo lo contrario.
Pepe fue a plantar en Radio Internacional la primera piedra de la campaña de despedida de Nodal. Dos operaciones simultáneas, dos operaciones opuestas, dos operaciones que juntas equivalen a que la mano derecha del clan trata de abrazar al yerno, mientras la mano izquierda le mete un puñal por la espalda.
En esas dos entrevistas colombianas, Pepe dijo entre risas y con voz suavecita que él pagó la boda entera de su hija en el año 2024. Dijo que Nodal en ningún momento se ofreció a poner un peso. Dijo que su yerno se hizo el disimulado con la cuenta y remató con una frase que a mí me heló la sangre. Cito lo que salió al aire.
Somos una familia de tradiciones y valores, acostumbrados a hacer las cosas bien por la derecha, como me enseñaron mis padres y mis abuelos. Fin de cita. Léanlo entre líneas conmigo. Pepe está construyendo dos imágenes al mismo tiempo. La imagen de padre generoso que suelta millones sin chistar por su hija y la imagen de familia tradicional con valores heredados.
Y en las dos imágenes, escúchenme bien, en las dos imágenes, Nodal queda automáticamente fuera porque si Pepe se cuelga la etiqueta de correcto, la etiqueta que quedaba Cante en la mesa se la lleva puesta el que no dice nada. Y el que no dijo nada esa tarde en Colombia fue el forajido de Caborca. Ese fue el primer navajazo, mi gente.
Y al yerno todavía no le llega la punzada en el hombro, pero le va a llegar. Aquí es donde ustedes tienen que sostener la respiración, porque estas dos jugadas juntas cuentan una historia muy distinta a la que el clan quiere que ustedes escuchen. La suegra intenta amarrar al forajido con un niño, el suegro intenta expulsar al forajido con un discurso.
Los dos movimientos están firmados por la misma casa. Los dos movimientos van dirigidos al mismo hombre. Y los dos movimientos, mi gente, se contradicen tan fuerte entre sí, que a mediano plazo alguno de los dos se va a romper. En lo que sigue de este video, les voy a contar cuál de las dos operaciones va a ceder. Primero les voy a poner sobre la mesa las cuatro frases exactas de Pepe en Colombia y les voy a explicar por qué al final de todo esto ni la portada de Hola, ni el reality de 2 millones, ni el podcast del sábado, ni el discurso de tradición y valores van a
poder tapar lo que el clan Aguilar tiene por dentro. Agárrense, no se muevan, quédense conmigo porque lo que viene ahora les va a caer como agua fría en la nuca. Pepe Aguilar aterrizó en Bogotá con una agenda distinta a la que le había preparado su esposa. A Nelis Álvarez le había armado un itinerario de gira promocional con entrevistas suaves, con temas musicales, con recuerdos del papá difunto, con anécdotas del rancho.
Pepe pisó la ciudad, saludó a los conductores, se sentó frente a la primera cabina y decidió salirse del guion. En lugar de hablar del disco nuevo, habló del yerno. En lugar de hablar de conciertos, habló de la boda del año 2024. En lugar de hablar de la marca familiar, habló de tradición y de valores heredados de padres y abuelos.
Y ahí, mi gente, en esa desviación calculada del itinerario, es donde este patriarca de 68 años ejecutó la operación número dos del clan. La operación de la que su propia esposa quizás ni siquiera estaba enterada. La operación que va exactamente en dirección contraria a la del bebé adoptado.
Porque mientras Annelis Álvarez trabaja para amarrar al forajido, Pepe se puso a trabajar para expulsarlo. Y esas dos operaciones en la misma casa, en la misma semana, sobre el mismo yerno, son la puñalada anunciada del proyecto Aguilar. Escuchen esto, porque estas dos operaciones simultáneas son la prueba más clara de que en la Casa Aguilar ya nadie se está poniendo de acuerdo. La suegra tiene un plan.
El suegro tiene otro. La hija está en medio sin saber muy bien qué firmar primero. Y el yerno, agárrense a la silla. El yerno se enteró de las dos jugadas al mismo tiempo porque las dos se filtraron el mismo día. Alguien dentro del clan, alguien con acceso a las dos operaciones, alguien con motivos propios para que este matrimonio explote.
Empujó las dos noticias hacia delante en las mismas horas. Y ese detalle, mi gente, ese detalle pequeño es la primera señal de que la casa Aguilar tiene un topo interno, alguien que quiere quemar todo. Ese topo tiene apellido y en el momento oportuno vamos a llegar a él. Por lo pronto, guarden esa pieza porque más adelante encaja.
Ahora vengan conmigo a Bogotá, vengan al estudio, escuchen las cuatro frases exactas que Pepe soltó en cabina con voz suavecita, con público en vivo, con dos programas de radio distintos como testigos. La primera frase, cito lo que salió al aire. En México se acostumbra que el padre de la novia cubra la totalidad de los gastos del enlace fin de cita.
La segunda frase dijo entre risas que su yerno en ningún momento se ofreció a colaborar con los pagos correspondientes. La tercera frase defendió al forajido diciendo que Cristian es generoso económicamente hablando, pero que él en su calidad de padre de la novia decidió pagar absolutamente todo. Y la cuarta frase, la que me obligó a rebobinar el audio tres veces, cito, “Somos una familia de tradiciones y valores, acostumbrados a hacer las cosas bien por la derecha, como me enseñaron mis padres y mis abuelos. Lo correcto se hace siempre.
Fin de cita. Léanla conmigo, mi gente. Léanla con el oído fino que ustedes tienen para el chisme. Esa palabra somos es la puñalada. Esa palabra somos está seleccionando a los miembros. Esa palabra abarca a Pepe, a Anelis Álvarez y a los cuatro hijos, incluidos Ángela, Leonardo, Anelis Hija y en teoría también Emiliano.
Pero ese somos y aquí está el detalle que muy pocos han conectado. Deja al yerno afuera. En dos entrevistas de radio de más de 20 minutos cada una, Pepe se refiere a Nodal como Cristian, como el Yerno, como el Patas Largas. Jamás lo mete dentro del nosotros familiar, jamás lo llama parte de la casa, jamás le da entrada al círculo.
Y en un lenguaje tan mexicano, tan de rancho, tan de compadre, mi gente, dejar a alguien fuera de nosotros durante 20 minutos seguidos frente a un micrófono es decirle en cámara que ahí no pertenece. Ese fue el navajazo, ese fue el corte fino y esa exclusión invisible, esa que se te mete por debajo del suéter sin que la notes, es la que a Nodal le va a costar el matrimonio en cuestión de meses.
Aquí les cierro la primera idea grande de esta parte. Las cuatro frases juntas equivalen a una campaña de despedida pública dirigida a la Audiencia Latina para preparar el terreno del divorcio. Y ahora entiendan la contradicción monumental que se está cocinando en esa casa. Miren la escena entera.
Por un lado, la suegra está a punto de meterle al yerno un contrato familiar de 20 años a través de un niño adoptado con reality, con portada y con paquete de $,000. Por el otro lado, el suegro está a punto de sacarle al yerno el pasaporte moral de miembro de la familia en una cabina colombiana con público en vivo y con audio para el mundo.
Amarrar y expulsar al mismo tiempo. Abrazar y clavar el puñal por la espalda al mismo tiempo. Firmar contrato con la mano derecha y romperlo con la mano izquierda al mismo tiempo. Y esas dos jugadas contradictorias, mi gente, esas dos jugadas dentro de un mismo apellido, dentro de una misma marca, dentro de una misma semana, son la prueba clínica de que en el clan Aguilar ya nadie manda solo, que Pepe y Anelis Álvarez llevan meses jugando ajedreces distintos sobre el mismo tablero y que el matrimonio de esta pareja terminó siendo el peón que ambos se están
moviendo para tratar de ganar la partida propia. Porque piensen conmigo, ¿quién sale mejor parado si el matrimonio de Ángela dura otros 20 años? La suegra. La suegra sale ganando porque el yerno queda amarrado al proyecto familiar y sigue produciendo dinero a favor de la marca.
¿Y quién sale mejor parado si el matrimonio termina antes de que llegue Navidad? Pepe. Pepe sale ganando porque puede sembrar la salida en cámara. Puede reposicionar a Ángela con el músico joven de 25 años del norte. puede recuperar el control narrativo de la familia y puede quedarse como el padre generoso que aguantó lo que pudo. Dos ganadores, dos jugadas, un mismo yerno en el centro convertido en moneda de cambio.
Y esa fractura entre suegra y suegro, esa grieta que se está abriendo lenta pero constante, es el segundo nudo grande que quiero que se lleven bien clavado. La casa Aguilar ya perdió el mando compartido. La casa Aguilar ya tiene dos capitanes tirando del timón en direcciones opuestas. Y aquí, mi gente, aquí es donde interviene la aritmética del rancho.
Los abuelos, don Antonio y doña Flor, la marcaron con letras grandes en cada sobremesa. Cuando la suegra jala para un lado y el suegro jala para el otro, el matrimonio se rompe al medio. Siempre en cualquier rancho, en cualquier familia, en cualquier época. Y cuando la operación uno intenta amarrar mientras la operación dos intenta soltar, la operación uno pierde.
Siempre pierde, porque para amarrar hace falta discurso público sostenido, hace falta portada limpia, hace falta reality vendible y hace falta que la audiencia se compre el paquete completo. Y con el discurso de Colombia ya rebotando por internet, con las cuatro frases de Pepe ya siendo comentadas en cada programa matinal con la palabra tradición sonando por debajo del anuncio de la adopción, la operación uno ya nació Coja.
Los productores del reality documental ya llamaron a sus abogados para meter cláusulas de resisión. Los editores de la revista Hola ya movieron la fecha de cierre. Los ejecutivos de las emisoras que iban a soltar entrevistas exclusivas ya están pidiendo pruebas de vida del matrimonio antes de firmar. Y todo eso, mi gente, todo eso pasó en cuestión de 72 horas en 3 días.
Aquí les cierro la segunda idea grande. La operación adopción se está cayendo antes de haber empezado a montarse y ahora aguanten un poco más porque quiero que sientan la magnitud de lo que se está viniendo. La grieta entre suegra y suegro se traduce en llamadas a puerta cerrada. Se traduce en abogados familiares consultando por separado.
Se traduce en Ángela recibiendo mensajes de su papá que su mamá jamás va a leer y mensajes de su mamá que jamás le va a mostrar a su papá. Se traduce en el forajido de Caborca. durmiendo mal, comiendo poco y cerrando la boca en Instagram desde hace días. Se traduce en Emiliano, allá del otro lado del cerro, con los audios de advertencia listos en el celular esperando el momento exacto.
Se traduce en la mamá de Nodal, doña Cristina, revisando papelería legal con sus abogados por si la operación adopción cae en manos de un juez y se traduce mi gente en una madre argentina que a 10,000 km de distancia sigue componiendo, sigue subiéndose a los aviones que le convienen, sigue cuidando a Inti con la calma de quién sabe que el otro lado del ring se está desmoronando solo.
Y todavía falta un detalle que hoy mismo me terminaron de confirmar y que ustedes tienen que escuchar antes del cierre. Los ejecutivos que estaban armando el reality documental de seis capítulos convocaron una junta urgente para el jueves de esta semana. En esta junta, mi gente, va a estar sobre la mesa una posibilidad que hace 15 días parecía imposible, la posibilidad de pausar la producción hasta ver cómo evoluciona la relación entre suegro y yerno.
Porque un reality documental que se vende como historia de familia armónica pierde patrocinadores cuando el suegro se dedica a exhibir al yerno en radio internacional. Y si la producción se pausa, mi gente, si esa junta del jueves termina con un aplazamiento, la portada de ola se cae automáticamente por efecto domino.
Las emisoras de Miami cancelan sus fechas de estreno, los ejecutivos de Los Ángeles se retiran del paquete y la fantasía completa de familia adoptiva queda flotando en el vacío. Todo esto puede pasar en cuestión de 72 horas contadas desde este mismo momento. Y del otro lado del continente, Casu ya está enterada de que la junta del jueves existe y ella con su ritmo argentino, con su paciencia de compositora, sigue esperando el momento exacto para no tener que decir nada.
Y ahora sí, mi gente, aquí llegamos al fondo de todo. La pregunta que abría al principio, la que dejé flotando desde la primera parte, era, ¿qué va a pasar cuando estas dos operaciones simultáneas del clan choquen entre sí? Y la respuesta después de todo lo que acaban de escuchar es dolorosa y es clarísima. Van a chocar, van a fracturar el paquete completo, van a arrastrar con ellas la portada de Hola, el reality de 2 m000ones, el podcast del sábado, las entrevistas de emisora en Miami, la agenda de los Ángeles y La Cuartada de
Tradición y Valores heredados. Y en el centro de esa fractura va a quedar un niño, un niño elegido en catálogo. Un niño que llegó a esa casa como pieza publicitaria antes de tiempo, un niño que si el matrimonio se rompe antes de que se firme la adopción definitiva, se queda sin destino en esa familia y termina siendo devuelto al proceso.
Y si el matrimonio se rompe después de la firma, se queda dentro de un divorcio con dos apellidos en pelea. Ese es el escenario. Esa es la responsabilidad que este clan asumió por 2,000000es. Y ese es el precio moral que la Audiencia Latina va a cobrarle antes de que termine este año. Y en Buenos Aires, en un departamento con vista tranquila, mi gente va a estar casuada, con el celular guardado, con la agenda mediática vacía por decisión propia, solamente cuidando a Inti, con abogados alerta, con contratos musicales
firmándose por otro lado y con la sensación clara de que la historia que ella empezó a escribir hace 3 años con el nacimiento de su hija va a terminar dándole la razón sin que ella haya tenido que levantar la voz nunca. Ese es el desenlace que este clan no vio venir Casu ganando la colona moral en silencio mientras la Casa Aguilar arde por las dos operaciones contradictorias que ella misma se armó.
Ahora ustedes me van a hacer un favor grande, mi gente. Antes de que se me vayan, quiero leer lo que piensan, porque las respuestas de ustedes son las que le dan vida a este canal. ¿Ustedes creen que la operación adopción sigue en pie después de esta semana o creen que la portada de hola ya se cayó por dentro? ¿Y ustedes creen que Pepe y Anelis Álvarez van a arreglar sus diferencias antes de fin de año? ¿O creen que la grieta entre ellos ya no tiene reparación? Bájenle a los comentarios, díganme lo que sienten y díganme si quieren que profundice más en
alguno de los seis frentes que les he mencionado en las últimas semanas. En las próximas horas voy a estar subiendo dos videos más de este mismo caso. Uno dedicado al vocero levantado del castigo con carpeta de investigación abierta en la Fiscalía de la Ciudad de México y otro dedicado al músico joven del norte que se está posicionando como yerno de reemplazo.
Denle a suscribir si todavía no lo han hecho, activen la campanita para que les llegue la notificación en cuanto suba y compártanme este video con todas las mujeres de su vida que en el fondo saben que aquí se está haciendo chisme con cabeza y con corazón. Un abrazo grande hasta donde estén.