¿Que Pasaría Si Erling Haaland GANARA el Mundial?

Ahora bien, el camino que le queda por delante es durísimo. El sábado 11 de julio, en el Hard Rock Stadium de Miami, Noruega se mide con Inglaterra, que viene de eliminar a México con un doblete de Schut Bellingham y un gol de Harry Kane. Si Noruega gana ese partido, en semifinales del 15 de julio en Atlanta se cruzaría con el ganador de Argentina contra Suiza.

Y si sobrevive a eso, la final es el domingo 19 de julio en New Jersey. Cuatro partidos. Inglaterra, probablemente Argentina de Messi y una final contra quien sea que sobreviva del otro lado del cuadro, donde están Francia, España y Bélgica peleando. Es literalmente el camino más difícil que le puede tocar a nadie. Antes de imaginar el título, para un segundo a pensar en lo que Halan ya logró sin haber ganado absolutamente nada.

Con sus dos goles a Brasil, llegó a 62 goles con la selección de Noruega en apenas 54 partidos, igualando el récord histórico de goleo escandinavo que tenía Zlatan Ibrahimovic con la selección sueca. La diferencia es brutal. A Ibrahimovic le llevó más de 100 partidos llegar a esa cifra. Halan lo hizo en la mitad. También se convirtió en el primer futbolista desde Gert Müller en marcar siete goles en sus primeras cuatro presentaciones en un mundial.

Y en términos de eficacia, después de la fase de grupos, sus números eran de otro planeta. Cuatro goles con apenas 10 remates. Mejor promedio que Messi, que Mbappé, que Cristiano Ronaldo y que Harry Kane. Y ojo con este dato, sus siete goles hasta cuartos de final superan la suma combinada de Messi, Mbappé y Ronaldo en algún momento del torneo, según remarcó ESPN en su análisis estadístico del mundial.

Estamos hablando de un delantero que está jugando su primerísimo mundial a los 25 años y ya compite de igual a igual con las tres leyendas más grandes de la última década. Todo esto ya pasó. Nada de esto depende de que gane el título. Ahora imagínate lo que se le suma si además levanta la copa. Si estos números ya te parecen una locura, dale like al video porque lo que viene ahora es el verdadero ejercicio de esta historia.

¿Qué pasaría si esto termina en título? Acá viene el dato que le da sentido a todo el video. Ningún país nórdico ganó jamás una Copa del Mundo, nunca en toda la historia del torneo desde 1930. El mejor resultado de un país escandinavo fue el subcampeonato de Suecia en 1958, cuando cayeron 5-2 contra Brasil en una final jugada en su propio país con un Pelé de apenas 17 años haciendo destrozos.

Desde entonces, 70 años después, ningún equipo nórdico volvió siquiera a acercarse a una final. Dinamarca, campeona de la Eurocopa 1992 de rebote, nunca pasó de cuartos en un mundial. Finlandia jamás se clasificó. Islas Feroe, ni hablemos. Si Noruega levanta la copa este 19 de julio, sería la primera vez en la historia del fútbol que una selección nórdica se corona campeona del mundo.

No hay letra chica ni matiz posible en esa frase. Y después está el tema del tamaño del país. Noruega tiene alrededor de 5,5 millones de habitantes. No sería la selección más pequeña en ganar un mundial. Ese récord sigue siendo de Uruguay, que en 1930 tenía apenas 1,7 m000000 y en 1950 rondaba los 2,2 m000000.

Pero sí estaría entre las cuatro o cinco naciones más pequeñas en levantar el trofeo en toda la historia del certamen y sería por lejos el campeón más pequeño desde que el Mundial se convirtió en el evento masivo que es hoy, con transmisión global, patrocinios gigantes y 48 selecciones compitiendo. Pensalo así. Un país con menos habitantes que la ciudad de Bogotá completa se pararía en la cima del deporte más popular del planeta.

Y todo básicamente apoyado en un solo hombre que corre como delantero y define como si tuviera el gol programado en el cuerpo. Si no sabías que ningún país nórdico había ganado nunca un mundial, comentalo abajo porque a mí también me sorprendió el dato. Y si te está gustando este repaso, dale like antes de que sigamos, porque ahora entramos en la parte que involucra a Hand como individuo.

Vamos a hablar de dos trofeos individuales que están directamente atados a este escenario hipotético. El primero es la bota de oro, el premio al máximo goleador del torneo. Ahora mismo, Haland está empatado en la cima con Messi y Mbappé con siete goles cada uno. Aunque Mbappé lidera por criterio de desempate de la FIFA, Harry Kane, su próximo rival, tiene seis.

Acá hay un dato curioso que juega en contra de Hand. Históricamente la bota de oro no depende solo de la eficacia goleadora, sino de cuántos partidos juega tu selección. James Rodríguez ganó la bota de oro en 2014 con Colombia llegando apenas a cuartos, pero eso fue una rareza. Lo normal es que el máximo goleador salga de un equipo que llega a semifinales o final, simplemente porque tiene más partidos para sumar goles.

Si Noruega llega a la final, Hand jugaría hasta siete partidos en el torneo, la misma cantidad que cualquier finalista. Eso lo pondría en igualdad de condiciones frente a Messi o Mbappé para seguir sumando y probablemente quedarse con la bota de oro en Soledad. Pero el premio grande, el que de verdad cambiaría la conversación sobre Halland para siempre, es el Balón de Oro.

Históricamente, ganar un mundial pesa muchísimo en esa votación. No es automático, pero sí es el empujón más grande que puede tener un futbolista en un solo año calendario. Messi ganó su octavo Balón de Oro apoyado en gran parte por el Mundial de Qatar 2022. Y Hand, que ya viene siendo candidato habitual gracias a sus números descomunales con el Manchester City, tendría en un título mundial el argumento definitivo para callarle la boca a cualquiera que todavía dude de su lugar entre los mejores de la historia.

Pensá en el combo. Máximo goleador del Mundial, campeón del mundo con un país de 5 millones de habitantes y en la cima de todas las estadísticas de efectividad del torneo. Es difícil imaginar un argumento más fuerte para un Balón de Oro que ese. Necesitamos un respiro después de tanto número, así que hablemos un segundo del costado más humano de este equipo.

Cuando Halló al Borussia Dortmund, en el ritual de iniciación que hacen los jugadores nuevos, cantó Three Little Birds de Bob Marley y le fue mucho mejor a su compañero Shud Bellingham, cuya interpretación de otra canción hizo reír a todo el vestuario. Ese mismo Bellingham hoy juega para Inglaterra, el próximo rival de Noruega en cuartos de final.

O sea, que en Miami se van a cruzar dos excompañeros de vestuario que ya se conocen los trapitos al sol el uno al otro. Y después del partido contra Brasil, Halan tuvo un momento que es ya meme en las redes. Se negó a hablar con un periodista argentino de TIC Sports que lo interceptó en zona mixta insistiendo con la misma pregunta. El noruego, sin frenar el paso, le respondió que ya había hablado 15 minutos adentro.

Cero paciencia para las repreguntas. Erling Hallan le mete doblete a Brasil. Termina el partido, da la conferencia de prensa postpartido, va al vestuario, festeja con sus compañeros, sale del vestuario, pasa por la rueda de prensa y está 15 minutos hablando con cada periodista que le preguntan un montón de cosas.

Sale de la cancha y hay más periodistas. Está mal que el tipo diga, “Che, loco, no tengo ganas de hablar.” No tenés ganas, no tenés ganas, boludo. ¿Qué te boludo? toda la paciencia para definir con la pelota pegada al palo. En conferencia de prensa, eso sí, estuvo mucho más generoso. Dijo que cuando tiene una o dos ocasiones, normalmente terminan en gol y que no sabe explicar cómo lo hace.

Calificó el triunfo sobre Brasil como el mejor partido de la historia de Noruega y cerró con un mensaje pensando en los niños noruegos que estén viendo la entrevista, diciendo que espera que jugar para Noruega sea motivo del mayor orgullo de sus vidas. Antes de meternos en la parte más importante, la de la familia y lo que significaría este título puertas adentro de Noruega, este es un buen momento para suscribirte al canal, porque lo que viene ahora es el verdadero corazón emocional de esta historia. Ya lo contamos en otro video,

pero vale la pena recordarlo acá porque le da un peso distinto a todo este escenario hipotético. El papá de Erling Hand, Alfing Halland, jugó el Mundial de Estados Unidos 1994 con Noruega, el último antes de este regreso de 28 años. La mamá Gri Marita Braut fue una destacada epatleta noruega y desde que juega con la selección absoluta, Erlinis el apeido de su madre antes que el de su padre como homenaje directo a ella. Ahora pensá en esto.

Si Noruega gana el Mundial, ese apellido materno va a quedar escrito en la historia del fútbol para siempre, en la misma lista que Pelé, Maradona, Messi y compañía. Un homenaje familiar convertido de la nada en el nombre más grande del deporte mundial durante un año entero. Pero el impacto no se queda en la familia Hand.

Piensa en lo que significaría para un país de 5,5 millones de habitantes con más plata de fondo soberano que casi ningún otro país del planeta gracias al petróleo, pero sin absolutamente ninguna tradición futbolística importante a nivel de selección. Un país donde el estadio de la selección, el ulbal, tiene capacidad para apenas 25,000 espectadores.

Una cifra que muchos clubes de barrio en Sudamérica superan. El compañero de Hand, Andreas Shelderap, dijo después del partido contra Brasil que contar con un jugador de ese nivel es una ventaja enorme para cualquier encuentro y que solo hay que confiar en que va a marcar. El arquero Organ Neyand, que le atajó un penal a Bruno Guimaráes en ese mismo partido, dijo que fue el encuentro más importante de toda su carrera.

y expresó su deseo de que esta clasificación histórica inspire a los niños y jóvenes noruegos a perseguir sus sueños en el fútbol. Y hasta el músico Noel Galager de la banda Ois y fanático confeso del Manchester City describió a Hand como llamado a ser la bestia entre todas las bestias.

Si esa inspiración que menciona Niland se corona con una copa del mundo, no seríamos únicamente testigos de un título deportivo. Estaríamos viendo el nacimiento de toda una generación de futbolistas noruegos que van a crecer creyendo que ganar un mundial es posible. Algo que hasta hace apenas un mes era literalmente impensable para cualquier persona nacida en ese país.

Si esta parte te tocó una fibra, deja tu comentario porque quiero saber si vos también estás del lado de Noruega en este mundial. Y dale like porque ahora viene el repaso de los obstáculos reales que tiene por delante antes de que ese sueño se pueda cumplir. Seamos realistas un segundo, porque este video no tendría sentido si no habláramos de lo durísimo que es el camino que le queda a Noruega.

Primer obstáculo, Inglaterra. El sábado 11 de julio en Miami, los ingleses vienen de sufrir mucho para eliminar a México 3 a2 con Harry Kane convertido en el máximo goleador histórico de Inglaterra en fases finales de mundial y Jud Bellingham anotando un doblete. Es un equipo con jerarquía, con gol y con la ventaja psicológica de haber ganado un partido complicadísimo.

Además, Halan y Bellingham se conocen perfectamente de la Premier League, así que no va a haber sorpresas tácticas de ningún lado. Si Noruega supera eso, en semifinales del 15 de julio en Atlanta, lo más probable es que se cruce con Argentina, que viene de una remontada histórica ante Egipto, dando vuelta un 0-2 en los últimos 11 minutos con Messi anotando el gol del empate.

Argentina, la vigente campeona del mundo con Messi mostrando que a los 39 años sigue liderando la tabla de goleadores del torneo con hattricks incluidos. Ganarle a la campeona defensora en una semifinal sería, sin exagerar, la hazaña deportiva más grande en la historia del fútbol noruego, más grande incluso que la victoria sobre Brasil.

Y si por algún milagro superan también eso, en la final del 19 de julio esperaría el ganador del cruce entre Francia, España o Bélgica. Tres candidatas serias con plantillas repletas de estrellas. Mbappé y Dembéé y compañía por el lado francés. La mine compañía por el lado español. O sea, que el camino hipotético de Noruega hacia el título pasa en el peor de los casos por Inglaterra, la vigente campeona del mundo y una potencia europea.

Tres partidos, tres rivales de máximo nivel, sin margen de error en ninguno. Es exactamente por eso que si Noruega logra completar ese camino, no seríamos testigos de una sorpresa cualquiera. Sería probablemente la campaña más heroica que haya tenido jamás un campeón del mundo debutando en semejante nivel de competencia. Cerremos con la imagen.

Es domingo 19 de julio en el Med Llife Stadium de Nueva Jersey. Ante más de 80,000 personas termina el partido y en el medio de la cancha, un delantero de casi 2 met con la palabra Brow Halland en la espalda en homenaje a su madre levanta la Copa del Mundo con Noruega. En las tribunas, su papá, que jugó de ese mismo torneo hace 32 años, sin siquiera soñar con esto, lo está mirando.

Oslo, en un país de 5,illones y medio de personas, donde el fútbol nunca fue la prioridad número uno, millones de personas están en la calle y en la lista de campeones del mundo, junto a Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Francia y Uruguay aparece por primera vez en casi 100 años de historia un país nórdico. Ese es el escenario que estamos imaginando en este video.

Todavía no pasó. Puede no pasar. Inglaterra está ahí esperando el sábado y detrás quizás Argentina y Messi. Pero el simple hecho de que hoy a esta altura del torneo sea un escenario realista para hablar de él, ya dice todo lo que necesitas saber sobre lo que está construyendo Erling Halland en este mundial 2026, de un salto de longitud a los 5 años que sigue siendo récord mundial, a estar a cuatro partidos de ser campeón del mundo con un país que nunca ganó nada, de ser hijo de un futbolista que jugó su único mundial hace 32 años sin siquiera soñar con

esto, a estar a un paso de escribir su propio apellido, el de su madre. En la historia más grande del deporte, Erling Halland ya cambió para siempre la forma en la que Noruega se para frente al fútbol mundial. Ahora falta ver si también cambia la historia entera del deporte más popular del planeta. ¿Vos creés que Noruega tiene con qué superar a Inglaterra, a una posible Argentina de Messi y a lo que venga en la final? ¿O pensás que el sueño se corta en cuartos de final? Contamelo en los comentarios.

Quiero leer tu pronóstico. Si te gustó este ejercicio, dale like al video, compartilo con ese amigo que todavía no puede creer que Noruega esté a un paso de las semifinales. Y suscribite al canal para el próximo video, donde vamos a repasar cómo terminó realmente esta historia. Nos vemos en el próximo.

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