¿Qué paso con la gente DETRÁS del AS3SIN@T0 de COLOSIO?

¿Qué paso con la gente DETRÁS del AS3SIN@T0 de COLOSIO?

¿Qué pasó con cada involucrado en el asesinato de Colosio? ¿Y si el aburto que entró a la cárcel [música] no fuera el mismo que detuvieron en Lomas Taurinas? ¿Quién fue el misterioso segundo tirador que volvió a ser arrestado en Tijuana en 2025? El 23 de marzo de 1994, durante un miting político en [música] Tijuana, que era parte de la campaña presidencial de ese año, fue asesinado el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio.

 Más de 30 años después, la mayoría de los mexicanos no cree que el único responsable condenado, Mario Arurto, todavía en prisión, haya actuado solo, sino lo hizo bajo las órdenes de alguien con mucho poder. ¿Quiénes fueron los principales sospechosos del magnicidio? ¿Qué ha pasado con cada una de las personas involucradas en ese evento? Antes de meternos a fondo, no olvides suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.

 [música] La Suprema Corte decide su libertad. Enero de 2026 atrae el caso de Mario Aburto. El pasado enero de 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN resolvió analizar un amparo solicitado por Mario Aburto, única persona condenada por el asesinato del entonces candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio.

 En el recurso de amparo ocido favorablemente por la Suprema Corte, Aburto solicita una reducción en la condena de 45 años de prisión que se le impuso por el asesinato. La Corte falló por mayoría de seis votos para hacerse cargo del recurso introducido en el primer tribunal colegiado en materia penal del Estado de México.

 Las ministras María Estela Ríos y Yasmín Esquibele votaron en contra de la decisión. La ministra Sara Irene Herrería se declaró inhábil, ya que había dirigido la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de la Fiscalía General de la República. Donaldo Colosio fue asesinado el 23 de marzo de 1994 y Aburto fue arrestado poco después como responsable del crimen.

 En su petición, Aburto alega que su derecho a una debida defensa y su presunción de inocencia fueron violados en ocasión del arresto, añadiendo que en su contra se utilizaron evidencias obtenidas ilícitamente y además fue sometido a torturas. Añó como una regularidad que su caso fuera juzgado en el Estado de México cuando los hechos sucedieron en el estado de Baja California.

[música] Aburto argumenta que la pena que debió recibir era de 30 años, máxima vigente en aquel momento en Baja California, lo cual implicaría una reducción de 15 años en la sentencia. De esta forma, dado que está en prisión desde 1994 de prosperar su recurso, Aburto debería quedar en libertad de inmediato, ya que hasta 2026 ha purgado 32 años de cárcel, dos más que el máximo posible en Baja California.

 El nuevo segundo tirador encarcelan al exagente del CISN Jorge Antonio Sánchez Ortega, noviembre 2025. El exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional CISEN, Jorge Antonio Sánchez Ortega, quien fuera señalado como el supuesto segundo tirador en el asesinato del dirigente Luis Donaldo Colosio, fue arrestado el 8 de noviembre de 2025 en Tijuana, Baja California.

 Según el Registro Nacional de Detenciones, el antiguo agente del SISEN fue arrestado el sábado 8 de noviembre a las 4:37 de la tarde entre las calles Rey Carlos y Rey Baltazar en la colonia Tijuanense de los Reyes. La detención de Sánchez Ortega fue practicada por la Policía Federal Ministerial y el detenido fue trasladado a la delegación de la Fiscalía General de la República en Tijuana, quedando bajo disposición de un juez federal.

Cuando se perpetró el asesinato de Colosio, Sánchez Ortega fue arrestado el mismo 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana. [música] detención que se basó en que la chamarra que vestía tenía picaduras de sangre del candidato presidencial priista y que las pruebas de rodonato indicaron que había disparado muy recientemente un arma de fuego.

 Pese a estas evidencias, Sánchez Ortega fue liberado al día siguiente por decisión de la Procuraduría General de la República después de haberse establecido que el arma utilizada en el asesinato de Colosio había sido la de Aburto. La supuesta participación de Sánchez Ortega fue un tema ampliamente investigado. Se descartó cualquier responsabilidad o involucramiento de su parte, señaló el exfiscal Iñac Blanco Cabrera, quien fuera coordinador de asesores del subprocurador especial Luis Raúl González Pérez, uno de los designados para el caso de Luis Donaldo

Colosio. En 1995, Pablo Chapa Besanilla, fiscal especial para el caso del candidato del PRI, lanzó la teoría del segundo tirador, descartando que el asesinato hubiera sido cometido por Abto como asesino solitario. Mario Aburto, hoy 32 años preso en el esferezo de Ocampo, Guanajuato. En octubre de 2024, la Sala Primera de la Suprema Corte de Justicia Mexicana revocó un amparo otorgado a Mario Burto por un tribunal federal, según el cual el asesino de Colosio debía ser puesto en libertad al cumplir 30 años de prisión, pera máxima establecida en el

estado de Baja California cuando ocurrieron los hechos. El caso había quedado en suspenso el 25 de septiembre del año 2024, cuando la votación quedó empatada en la sala primera de la Suprema Corte con dos votos a favor y dos en contra del amparo constitucional solicitado por Abto para recobrar la libertad.

 El empate fue resuelto con el voto de la ministra Lenia Batres Guadarrama, quien decidió mantener en prisión a Mario Aburto. La decisión de la ministro se justificó para garantizar que fuera escuchada la parte afectada, la familia del asesinado. El ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá, autor del proyecto de sentencia, expuso que la condena de aburto no era suficiente motivo para excluir del proceso a las víctimas los familiares de Luis Donaldo Colosio.

 Por ello, ante la revisión de la sentencia de amparo que había concedido la protección de Mario Aburto Martínez, la Corte considera que las víctimas deben tener la oportunidad de presentar los recursos legales y constitucionales a que tienen derecho, ya que ellos tienen efectos directos en la determinación de la responsabilidad del sujeto activo, señala el documento.La Fiscalía reabre el caso por el asesinato de Luis Donaldo Colosio | EL  PAÍS México

Mario Aburto fue encarcelado a los 23 años de edad y en marzo de 2026 ya cumplió 32 años en prisión. Es decir, ha pasado más tiempo preso que en libertad a lo largo de su vida. ha estado interno en diferentes penales, encontrándose actualmente en el Centro Federal de Readaptación Social número 12, Ceferes enocampo, Guanajuato.

Teorías conspirativas sobre Aburto. Diferentes versiones han sostenido que Aburto Martínez fue reemplazado por otro individuo, considerando algunas diferencias de datos entre el aburto detenido en Lomas taurinas y el aburto ingresado en Almoloya. Una de estas presuntas discrepancias es la estatura. Cuando Abto fue enviado a prisión en marzo de 1994, la estatura indicada en el registro era de 1,64 m, mientras que en la documentación de la Procuraduría General de la República se especificó una talla de 1.70 m. Otras diferencias

corresponden a rasgos en la nariz y a la forma de su cráneo que no concuerdan con las fotos del hombre incorporadas en el informe inicial de la procuraduría. Una de las teorías conspirativas sostiene que Aburto fue enviado a matar a Colosio por el presidente Carlos Salinas de Gortari y otras sitúan a Manuel Camacho Solís como el autor intelectual del crimen.

 Otra afirma que el crimen organizado mexicano ligado al tráfico de estupefacientes veía sus negocios amenazados con una más que probable victoria electoral de Colosio y envió a uno de sus sicarios a matarlo en Lomas taurinas. Las evidentes diferencias políticas entre el entonces presidente de la República y las posiciones adoptadas por Colosio al comienzo de la campaña electoral han sembrado en el imaginario colectivo mexicano la idea de que la orden para asesinar a Colosio la dió Salinas, quien es señalado por muchos como el máximo culpable, incluso

por encima de aburto, calificado como un simple chivo expiatorio en la trama. Ninguna de estas teorías ha sido respaldada con pruebas sólidas. Aunque cuando Diana Laura Riojas Reyes, viuda de Colosio, se encontraba hospitalizada, muy enferma debido a un cáncer terminal, rechazó una visita de Salinas de Gortari.

 Se afirma también que la viuda de Colosio exigió que Camacho Solí se retirara de las exequias de su esposo. Sin embargo, [música] Luis Colosio Fernández, padre de Luis Donaldo, exoneró de toda sospecha Salinas de Gortari y a Camacho Solís. La denuncia de tortura contra Salinas y Beltrones avalada por la CNDH. Hasta los actuales momentos, Mario Aburto se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 12 en Guanajuato y la posibilidad de beneficiarse de una medida ejecutiva ha sido rechazada.

 Recientemente, la presidenta de México, Claudia Shembown, dijo que no concedería un indulto presidencial al reo, enfatizando que se trataba de un asunto de estado que debía apegarse estrictamente a los causes judiciales. Entre tanto, en marzo de 2026, el octavo tribunal colegiado en materia penal de la Ciudad de México dispuso que sea considerado de nueva cuenta el amparo solicitado por Mario Aburto, con el que espera que la Fiscalía General de la República rehable la investigación por las torturas que el asesino de Colosio alega, que le fueron infringidas después

de ser arrestado en Tijuana, Baja California, en marzo del año 1994. El tribunal decidió por unanimidad que la juez segunda del distrito en materia penal, Paloma Giomara González, cometió una grave omisión al abstenerse de notificar a todos los 28 iniciados sobre el recurso de amparo introducido por Aburto.

 El tribunal instruyó para reponer el procedimiento de emplazamiento a los denunciados y una vez cumplido este paso dictar una nueva sentencia. La resolución del tribunal dice no siguió la juez con el trámite respectivo para resolver el juicio de amparo indirecto sometido a su consideración, pues no emplazó ni escuchó a una de las partes que legalmente deben intervenir en el juicio constitucional al omitir reemplazar a las personas que tienen la calidad de indiciadas en la averiguación previa.

2080/ 94. En su denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNH, Aburto aseguró haber sido objeto de ocho actos de tortura entre el 23 y el 24 de marzo de 1994, perpetrados por efectivos de la entonces Procuraduría General de la República, por órdenes del presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, y con la participación de Mallio Fabio Beltrones Rivera, entonces gobernador del estado de Sonora.

 En septiembre del año 2021, la CNDH avaló ante la Fiscalía General la investigación de estas supuestas torturas. La teoría de los dos aburtos suplantaron al asesino. Las investigaciones del atentado mortal contra Luis Donaldo Colosio arrojaron dudosas conclusiones, dejando en el seno de la opinión pública mexicana más interrogantes que respuestas sobre los móviles y las circunstancias del crimen.

La hipótesis del complot, la teoría de más de un aburto presente en Lomas Taurinas y los reportajes periodísticos han presentado panoramas discrepantes con el ofrecido entonces por la Procuraduría General de la República, convirtiendo el caso Colosio en la investigación criminal más cuestionada del pasado siglo en México.

 Ya en 1994, el diario El Universal dio a conocer que sus investigaciones apuntaban a un complot con la intervención de más de un asesino y no a la teoría del lobo solitario defendida por la fiscalía general. Dora Elena Cortés, periodista del Universal, obtuvo diferentes testimonios de testigos presenciales, agentes del orden público, funcionarios y reporteros de otros medios que, contrastados con el archivo fotográfico disponible sobre el suceso, sugerían que se trató de un complot.

 [música] Algunas imágenes parecen mostrar que Aburto recibió ayuda para abrirse paso hacia Colosio. El 5 de abril de 1994, el Universal hablaba de un complot con hasta siete posibles implicados. Aparte del propio aburto, esta lista incluía Tranquilino Sánchez, cercano colaborador del general Domiro García Reyes, responsable por el Estado Mayor Presidencial de la Seguridad de Colosio y Vicente Mayoral, en ese momento un prófugo que se habría arrojado a los pies del candidato para obstacolizar su marcha y facilitar su muerte. Otro

individuo, igualmente prófugo, parecía bloquear a Colosio por su izquierda. Una suplantación de asesino parecía posible por las discrepancias entre las fotos tomadas durante el suceso y el aburto real encarcelado. Otón Cortés, el primer segundo tirador acusado, absuelto y muerto sin justicia en 2020.

 En enero de 1995, 10 meses después del asesinato de Colosio, fue detenido un hombre de nombre Otón Cortés Vázquez, señalado como presunto segundo tirador en el asesinato de Colosio. Tras su arresto, Cortés fue recluido en el penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, Estado de México, donde permaneció 2 años hasta que fue absuelto y puesto en libertad.

[música] En aquel tiempo, Ton Cortés se desempeñaba como chóer. Tras ser puesto en libertad, obtuvo un empleo en el Parque Morelos, perteneciente al Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana. Era diabético y su reclusión durante 2 años en una prisión contribuyó a empeorar su cuadro de salud.

 Murió en 2020 y un día antes de fallecer escribió en sus redes sociales que tenía previsto asistir a una sesión de hemodiálisis por complicaciones renales que sufría relacionadas con su diabetes. El nombre de Otón Cortés Vázquez apareció por primera vez en relación con el asesinato de Luis Donaldo Colosio en septiembre de 1994, 6 meses después de los sucesos en Lomas Taurinas, cuando la investigación estaba a cargo del fiscal especial Pablo Chapavé Sanilla.

La acusación de Otón Cortés resultó sorpresiva para muchos de los implicados en la investigación, ya que su nombre nunca fue mencionado durante los primeros 6 meses de las pesquisas. De acuerdo con un reportaje del 20 de marzo de 1995 de la publicación Proceso, en su primera declaración, Otón Cortés Vázquez dijo que había acudido al acto político de Lomas Taurinas por iniciativa propia y que era un colaborador del PRI en Tijuana.

reveló que escuchó dos detonaciones que parecieron cohetes y que no presenció las primeras detenciones, pues se fue junto con las personas que cargaban a Luis Donaldo Colosio. Los mayoral del grupo Tucana, detenidos, exonerados y arruinados, Vicente murió en la pobreza en 2012. Según el expediente del caso Colosio, el primero en investigar el asesinato del candidato presidencial del PRI fue Diego Baladés, entonces procurador general de la República, quien tuvo a su cargo la consignación de aburto y las investigaciones posteriores

sobre otros dos presuntos participantes en el crimen. El expolicía judicial de Baja California, Vicente Mayoral Valenzuela y el agente del SIS, Jorge Antonio Sánchez Ortega, los dos fueron arrestados el 23 de marzo y liberados al día siguiente. Sánchez Ortega fue arrestado y llevado a declarar porque encontrándose a un costado de Colosio su chamarra quedó salpicada con la sangre del candidato.

 A mayor al Valenzuela lo detuvieron debido a que Aburto lo identificó como el ruco que realizó el atentado, aunque se retractó de esta declaración al declararse culpable. El 28 de marzo de 1994 fue creada la subprocaraduría especial de investigación del caso Colosio, cuyo primer fiscal fue Miguel Montes. La investigación comenzó con la teoría de que Aburto no había actuado solo, ya que la necropsia de Colosio mostraba que su cuerpo presentaba dos disparos, uno en la cabeza y otro en la parte abdominal.

El fiscal especial ordenó el arresto de Tranquilino Sánchez Venegas, Vicente Mayoral Valenzuela, Rodolfo Rivapalacio Tinajero y Rodolfo Mayoral Esquerra. bajo el cargo de asociación deltuosa, teoría que se derrumbó con la segunda declaración de Mario Aburto, quien en esta ocasión dijo que había actuado solo.

 Esta declaración de Aburto pareció confirmarse con su perfil psicológico y con documentos encontrados en su domicilio. Los mayoral formaban parte del grupo Tucá, acrónimo de Todos Unidos contra Acción Nacional, cuerpo de seguridad creado por el PRI para proteger a Colosio en sus actos de proselitismo político. Los mayoral fueron exonerados, pero quedaron en la ruina tras su arresto.

 y Vicente falleció en 2012 en la pobreza. Los cuatro fiscales del caso, Montes, Islas, Chapabe Besanilla y González Pérez, hasta morir el 11 de septiembre de 2020. Miguel Montes García, primer fiscal en investigar el caso del asesinato de Luis Donalo Colosio, dijo, “Actuó solo, refiriéndose a Mario Aburto como asesino solitario.

 [música] Sin embargo, no fue esa su primera impresión cuando comenzó las investigaciones y creyó que la muerte del candidato del PRI había sido producto de una conspiración para eliminarlo. Han pasado más de 32 años desde aquel fatídico 23 de marzo de 1994 en el que Colosio fue asesinado y todavía México se debate entre la duda de si lo mataron en un complot en el que el ejecutor verdadero Ochibo expiatorio fue aburto o si este actuó solo y por cuenta propia.

Después de montes investigaron el caso los fiscales Olga Islas de González, Mariscal, Pablo Chapa Besanilla y Luis Raúl González Pérez, quien finalmente estableció que no existían sólidas evidencias para señalar a nadie más que a Mario Burto Martínez por la muerte de Colosio. Así, Aburto fue condenado a 45 años de prisión como único autor intelectual y único autor material del homicidio, por lo que el caso fue cerrado hasta su reapertura en 2022.

Esta reapertura ha reavivado la controversia sobre las circunstancias en la comisión del asesinato y ha reflotado las dudas sobre si fue la acción autónoma de un asesino solitario o una conspiración. En México casi nadie cree que Mario Aburto actuara por cuenta propia, mucho menos desde la aparición del libro Complot de los periodistas de investigación Dora Elena Cortés y Manuel Cordero, con detalles de la compleja trama que habría conducido al asesinato de Luis Donaldo Colosio.

 Domino García Reyes, el jefe de seguridad relegado por el ejército. El general Domino García Reyes, designado por el Estado Mayor presidencial del presidente Carlos Salinas de Gortari como jefe de seguridad de Luis Donaldo Colosio iba detrás del candidato presidencial cuando se produjo el atentado. Frente a Colosio caminaban el mayor Germán Castillo y el coronel Federico Reinaldos del Pozo.

En el lado izquierdo iba Fernando de la Sota, un expolicía líder del grupo Omega y a la derecha se encontraba el teniente Miguel Simbrón. A las 5:12 de la tarde, cuando el candidato había recorrido cerca de 14 m en la explanada, un hombre penetró el cerco de seguridad de Colosio.

 Puso el cañón de un revólver Taurus calibre 38 cerca de su oído derecho y le disparó. Inmediatamente el agresor disparó un segundo balazo al vientre del candidato. Colosio se desplomó sangrando profusamente, mientras que la seguridad apresaba al autor de los disparos, que resultó ser Mario aburto. El general brigadier García Reyes había sido designado jefe de seguridad de Colosio el 28 de noviembre de 1993.

Era un oficial cercano al general Arturo Cardona, jefe del Estado Mayor Presidencial del presidente Salinas. En principio fue acusado de participar en el complot de asesinato de Colosio por la vía de la inacción, pero la fiscalía encontró inconsistentes estos señalamientos. No existiendo algún dato o indicio de que esa inacción de Domiro fuera deliberada, solo cabría ponderar la justificación o injustificación de los argumentos del general Domiro, dice el expediente del caso.

 Sobre las fallas en el protocolo de seguridad, se afirma que ha quedado aclarado que hubo circunstancias de sorpresa, de falta de coordinación y prevención, confusión y desorden, y no se percibe que hubiera un esquema preparado para una contingencia de la magnitud del atentado del candidato. Después de la muerte de Colosio, el general García Reyes fue relegado a funciones administrativas.

La cadena de muertes, Federico Benítez acillado y unos 15 vinculados al caso fallecidos. Entre 1994 y 1999 murieron 15 personas entre agentes policiales y de seguridad, políticos, funcionarios del Ministerio Público y miembros del Estado Mayor Presidencial, cuyas muertes fueron vinculadas con el homicidio de Luis Donaldo Colosio.

 La primera muerte supuestamente relacionada con el asesinato del candidato presidencial del PRI se produjo el 28 de abril de 1994, un mes y 5 días después del magnicidio de Colosio. Ese día, el director de seguridad municipal de Tijuana, José Federico Benítez López, fue asesinado a balazos en una autopista del oeste de la ciudad.

 Si bien la Procuraduría General estableció que Beníz fue asesinado por un grupo criminal del tráfico de drogas, se dijo que cuando murió estaba realizando su propia investigación del caso Colosio e tenía en su poder un baúl con papeles personales de Mario Aburto. Más de un año después de la muerte del dirigente político, el subdelegado de la Policía Judicial Federal en Baja California, Alfredo Aarón Juárez Jiménez, falleció en un accidente de circulación atribuido a exceso de velocidad.

 Sin embargo, se afirmó que Juárez había encontrado una bala en el lugar de la muerte de Colosio. El 23 de febrero de 1996, el comandante de la Policía Judicial Federal, Sergio Armando Silva Moreno, fue asesinado en el Distrito Federal. Su muerte fue atribuida a un crimen pasional, aunque había participado en la investigación del caso Colosio.

 Otras numerosas personas murieron violentamente en México entre 1994 y 99, que habían tenido algún tipo de relación con el caso Colosio, aunque sus muertes fueron atribuidas a causas distintas a la del asesinato del político. Manuel Camacho Solís, el rival político, murió de cáncer cerebral en 2015. El 28 de noviembre de 1993, Luis Donaldo Colosio fue designado candidato presidencial del PRI.

 Una designación que tomó por sorpresa Manuel Camacho Solís, ya que contaba con que él el elegido sería él. La situación fue tan tensa que Camacho no solo se abstuvo de felicitar públicamente a Colosio por el nombramiento, sino que manifestó públicamente su descontento, un hecho insólito en la política mexicana del siglo XX.

 Para expresar su malestar, Camacho Solí renunció a la jefatura del departamento del Distrito Federal, aunque Salinas reaccionó rápidamente nombrándolo secretario de Relaciones Exteriores. En esas estaban cuando el primero de enero de 1994 México se despertó con la novedad del alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional de Enchapas, justo el día en que el país se aprestaba a celebrar el comienzo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Salinas nombró a Camacho, coordinador del diálogo y reconciliación en Chiapas. un cargo que muchos pensaron que debió otorgarle a Colosio en su condición de candidato presidencial. Desde ese momento empezó a decirse en México que Salinas quería descabalgar a Colosio de la candidatura presidencial para dársela a Camacho, originando la creencia de que la muerte del candidato fue orquestada desde el palacio presidencial.La Fiscalía reabre el caso por el asesinato de Luis Donaldo Colosio | EL  PAÍS México

 Las diferencias públicas en cuestiones políticas entre Salinas y Colosio, por lo demás, evidenciaban que se había producido un distanciamiento entre ambos. Tras la muerte de Colosio, el seleccionado como nuevo candidato fue Ernesto Cedillo y Manuel Cabacho Solís renunció al PRI el 3 de octubre de 1995. Murió el 5 de junio de 2015 en la Ciudad de México de un cáncer cerebral a los 69 años.

 Carlos Salinas de Gortari, el expresidente sospechoso exiliado entre Reino Unido y España. Según las encuestas, Carlos Salinas de Gortari, quien cumplió 78 años el pasado 3 de abril de 2026, es el expresidente mexicano más impopular con índices de desaprobación que rondan el 73% y de aprobación en torno al 9%. A esta impopularidad han contribuido varios factores.

 Su política económica liberal en un país con una cultura profundamente arraigada en la intervención del Estado en la economía. La intensa sensación de fraude cuando fue electo presidente, con una inexplicable caída del sistema electoral en 1988, en pleno conteo de votos, las acusaciones de corrupción y de nexos con el tráfico de estupefacientes hechas en su contra por el también expresidente Miguel de la Madrid y el caso Colosio.

Convencido de que quizás el peor lugar donde vivir para él era México, Salinas se ha mantenido en un autoexilio voluntario a lo largo de las últimas tres décadas, viviendo entre el Reino Unido y España. Me llamo Carlos Salinas de Gortar y soy desempleado porque pensionado ya no. Ahora que alguien nos quitó las pensiones, me dedico a la investigación y reflexión sobre temas históricos dijo en un podcast en 2024.

Durante su mandato, Andrés Manuel López Obrador eliminó las pensiones de los expresidentes, alegando que representaban sumas millonarias. Ernesto Cedillo, del relevo de campaña a la presidencia y el exilio en Estados Unidos. Ernesto Cedillo renunció a la Secretaría de Educación Pública en noviembre de 1993. para convertirse en jefe de la campaña electoral de Luis Donaldo Colosio.

 De manera que cuando Colosio fue asesinado, faltaban 5 meses para la celebración de las elecciones federales del 21 de agosto de 1994 y Salinas estaba apremiado por escoger un candidato. Salinas optó por Cedillo, quien parecía una carta ganadora precisamente por haber sido cercano al asesinado Colosio y su jefe de campaña.

 En efecto, Cedillo ganó las elecciones y gobernó durante el periodo 1994-2000. el último sexenio gubernamental del siglo XX. Sin embargo, Cedillo fijó un hito que marcó su nombre negativamente para siempre a los ojos de sus copartidarios. Fue el primer presidente cuyo candidato a sucederle perdió las elecciones como representante del PRI con ese nombre u otras denominaciones durante las más de siete décadas que esa organización dominó la política mexicana desde Álvaro Obregón en 1920.

 En efecto, Vicente Fox del partido Acción Nacional de Centro Derecha elecciones federales de 2000 al nominado por el PRI, Francisco Labastida, dándole un huelco al tablero político mexicano. Cedillo vive en los Estados Unidos, siendo actualmente director del Centro para el estudio de la Globalización en la Universidad de Jail.

La familia Colosio, Diana Laura, muerta de cáncer en 1994, su hijo senador y el indulto que pidió para Aburto. Diana Laura Riojas, esposa de Luis Donaldo Colosio, estaba enferma de cáncer cuando su esposo fue asesinado y la tragedia aceleró el progreso de su enfermedad, falleciendo 8 meses después de su marido.

 Luis Donaldo Colosio Reojas, hijo de ambos, siguió los pasos de su padre en la política y entre 2018 y 2021 fue diputado en el Congreso del Estado de Nuevo León por el partido de centro izquierda, Movimiento Ciudadano. Entre 2021 y 2024 fue presidente municipal de Monterrey y desde este año es senador del Congreso de la Unión por Nuevo León.

Luis Donalo Colosio Rojas ha pedido el indulto de Mario Aburto, asesino de su padre, en dos ocasiones. En 2024 hizo la petición al presidente López Obrador y en 2026 a la sucesora de AMLO, Claudia Shembon. Colosio Rioja sostiene que el indulto de Aburto servirá para cerrar un triste capítulo en la historia mexicana y para evitar que el nombre de su padre siga siendo utilizado con fines políticos.

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