CANTINFLAS: La HIJA SECRETA Que Tuvo Con ANA BERTHA LEPE y Que Su Esposa VALENTINA OCULTÓ 40 Años s

CANTINFLAS: La HIJA SECRETA Que Tuvo Con ANA BERTHA LEPE y Que Su Esposa VALENTINA OCULTÓ 40 Años s

15 de marzo de 1956. Clínica del Dr. Ernesto Sodi Payares. Ciudad de México. Son las 3 de la mañana y en una habitación privada del segundo piso. Una mujer está dando a luz. Ana Berta Lepe, una actriz de 23 años, hermosa, conocida como Miss México, 1953. está en trabajo de parto desde hace 8 horas y está sola, completamente sola, sin su familia, sin amigos, sin el padre del bebé, porque el padre

no puede estar ahí, no puede ser visto. cerca de ella, porque el Padre es un hombre casado y no es cualquier hombre casado, es el hombre más famoso de México, de Latinoamérica, del mundo. Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, mejor conocido como Cantinflas, el actor que había conquistado Hollywood, que había trabajado con las más grandes estrellas, que ganaba millones de dólares por película y que era considerado por todos los mexicanos

como el héroe nacional, el símbolo de la honestidad, de la humildad, de los valores familiares. Ese hombre era el padre del bebé que estaba por nacer. Y a las 3:42 de la mañana nació una niña. Pesó 3.1 kg, midió 49 cm. tenía el cabello negro, los ojos grandes y cuando Ana Berta la vio por primera vez, lloró no de felicidad, sino de tristeza, porque sabía

que esa niña nunca iba a conocer a su padre. Nunca iba a tener su apellido, nunca iba a tener una familia completa, porque el Padre le había dejado muy claro desde el principio que él no iba a estar presente en la vida de esa niña. Y esa niña se llamó Anaberta Moreno Lepe. Aunque en el certificado de nacimiento no aparece el apellido Moreno, porque Cantinflas se negó a reconocerla desde el día en que nació y esa niña vivió toda su vida.

42 años. sin que su padre la reconociera sin que le diera su apellido, sin que la familia Moreno admitiera su existencia. y murió en 1998 a los 42 años de cáncer, sola, abandonada, sin nunca haber conseguido el reconocimiento que merecía como hija de uno de los hombres. más famosos de la historia de México.

Pero lo más impactante, lo más terrible de esta historia, no es que Cantinflas tuviera una hija secreta. Eso ya es grave. Eso ya es imperdonable. Lo más impactante es que su esposa Valentina Ivanova Subarev, la mujer que estuvo casada con Cantinflas durante 57 años, desde 1936 es menor que numeral 1.

 numeral es mayor que hasta 1993. Cuando Cantinflas murió, esa mujer sabía sabía desde el principio, desde el día en que nació Anaberta, que Cantinflas había tenido esa hija con otra mujer y cayó. durante 40 años hasta que ella también murió en 1996, sin nunca haber admitido públicamente la existencia de esa niña.

Y no solo cayó, también ayudó a Cantinflas. a ocultar la existencia de Ana Berta. ayudó a mantener el secreto, ayudó a negar a esa niña para proteger la imagen de su esposo y de la familia Moreno y para proteger su propia posición como la esposa. del hombre más famoso de México.

Esta es la historia de Ana Berta Moreno Lepe, la hija secreta de Cantinflas, que nació en secreto, vivió en secreto y murió en secreto, sin justicia. sin reconocimiento, sin apellido. Y les voy a contar todo desde el principio. ¿Cómo fue? Que Cantinflash y Ana Berta Lepe se conocieron. ¿Cómo fue el romance? ¿Cómo nació la niña? Cómo Valentina descubrió todo y decidió Carar.

Y cómo Ana Berta, la hija, pasó toda su vida buscando el reconocimiento de su padre y de la familia Moreno y cómo murió. Sin conseguirlo es menor que numeral uno. numeral es mayor que con documentos, con testimonios, con fotografías, con pruebas que demuestran que esta historia es real y que la familia Moreno sabía y ocultó durante décadas y que Valentina Ivanova fue compli

de ese abandono, de ese encubrimiento, de esa injusticia. Empecemos desde el principio. Para entender esta historia tenemos que regresar. A 1936, cuando Mario Moreno todavía no era el Cantínflas famoso que todos conocemos, bueno, ya era Cantinflas, ya tenía ese personaje que había creado en las carpas.

en los teatros populares, pero todavía no era famoso, todavía no había hecho películas, todavía no tenía dinero, era solo un cómico de clase media baja, que trabajaba en teatros pequeños, ganando muy poco. Y ese año Mario se casó con una mujer que había conocido un año antes, en 1935, en un baile en la ciudad de México, Valentina Ivanova Subarev, una mujer de origen ruso, hija de emigrantes rusos

que habían llegado a México huyendo de la revolución rusa en 1917 y se habían establecido en la Ciudad de México, donde abrieron un pequeño negocio, y Valentina Había nacido en México en 1910 y cuando conoció a Mario en 1935. Ella tenía 25 años, Mario tenía 24. Y según cuenta la historia oficial, fue amor a primera vista.

Mario vio a Valentina en ese baile y quedó fascinado con ella porque Valentina era una mujer muy hermosa, alta, delgada, con ojos claros, cabello castaño. y una elegancia que Mario nunca había visto en las mujeres de su clase social. Y Mario empezó a cortejarla, a invitarla a salir y después de un año de noviazgo se casaron.

El 27 de octubre de 1936 por el civil en la ciudad de México. Y no fue una boda grande, fue una ceremonia pequeña con pocos invitados porque Mario no tenía dinero para una boda grande y se fueron a vivir a un departamento pequeño en la colonia Santa María la Rivera, en la ciudad de México. Y ahí empezó su vida de casados, pero desde el principio ese matrimonio tuvo problemas, muchos problemas.

El primer problema era el dinero, porque Mario ganaba muy poco como cómico en los teatros. Y Valentina estaba acostumbrada a un nivel de vida mejor, porque su familia, aunque no era rica, tenía un negocio y vivían bien. Entonces, Valentina se frustraba. es menor que numeral uno, dos numerales mayor que porque no tenían dinero para nada.

Y peleaban constantemente por dinero, pero el segundo problema era más grave. Valentina no podía tener hijos. Y eso era un problema enorme porque Mario quería ser padre desesperadamente, desde que se casó, Mario le decía a Valentina, “Quiero tener hijos. Quiero una familia grande, quiero tener varios hijos.

Y Valentina le decía, “Yo también quiero.” Y empezaron a intentar tener un hijo, pero pasaban los meses y no quedaba embarazada. Y pasó un año y no quedaba embarazada. Y pasaron 2 años y no quedaba embarazada. Y Valentina empezó a preocuparse. Entonces fue al doctor y el doctor le hizo estudios y le dijo, “Usted tiene un problema.

en el útero y es muy probable que no pueda tener hijos. Y Valentina se devastó. Lloró durante días porque sabía que eso iba a destruir su matrimonio. Y cuando le dijo a Mario lo que el doctor le había dicho, Mario también se devastó, pero le dijo, “No importa. Te amo. Y vamos a seguir intentando. Tal vez el doctor se equivocó y siguieron intentando durante años.

Pero Valentina nunca quedó embarazada. Y mientras tanto, la carrera de Mario empezó a despegar. En 1940 Mario hizo su primera película. Ahí está el detalle y fue un éxito enorme. La película rompió récords de taquilla en todo México y Cantinflas se convirtió de la noche a la mañana en una estrella, la estrella más grande de México y empezó a ganar mucho dinero.

cantidades de dinero que Mario nunca había imaginado. y se mudaron de ese departamento pequeño a una casa enorme en El Pedregal, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México y contrataron empleados, cocinera, chóer, jardinero. y Valentina finalmente tenía el nivel de vida que siempre había querido, pero había un problema.

Todavía no tenían hijos y Mario cada vez se frustraba más. por eso y empezó a distanciarse de Valentina. Empezó a pasar más tiempo fuera de la casa, en filmaciones, en fiestas, en eventos y Valentina se quedaba sola. en esa casa enorme y empezó a sospechar que Mario le estaba siendo infiel porque Mario llegaba tarde oliendo a perfume de mujer.

Y cuando Valentina le preguntaba, “¿Dónde estabas? Mario le decía, “Es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que en el estudio trabajando. Pero Valentina no le creía.” Y en 1945, Valentina contrató a un detective privado para que siguiera a Mario y descubriera si le estaba siendo infiel.

Y el detective la siguió durante un mes y le dio un reporte a Valentina, donde le confirmó que sí. Mario le estaba siendo infiel con varias mujeres, actrices, bailarinas, mujeres que trabajaban en el cine y Valentina se enfureció y confrontó a Mario. le mostró el reporte del detective y le dijo, “Sé que me está siendo infiel.

Con varias mujeres y Mario no lo negó.” Le dijo, “Sí, es verdad, pero no significa nada. Son solo aventuras. Tú eres mi esposa, a ti es a la que amo. Y Valentina le dijo, “¿Y por qué lo haces? ¿Por qué me engañas?” Y Mario le dijo, “Porque quiero tener hijos y tú no puedes dármelos.” Y esas palabras le rompieron el corazón a Valentina porque entendió que Mario la estaba engañando porque ella

no podía tener hijos. Y Valentina lloró durante días. y pensó en divorciarse, pero luego pensó en todo lo que tenía. La casa, el dinero, el estatus social es menor que numeral uno, tres numerales mayor que la fama de ser la esposa de Cantinflas. y decidió que no iba a divorciarse, que iba a quedarse con Mario, aunque él le fuera infiel, porque divorciarse significaba perder todo.

Entonces, Valentina tomó una decisión, le dijo a Mario, “Está bien, puedes tener aventuras, pero con una condición, que sean discretas, que nadie se entere, porque si se entera la prensa, si sale un escándalo, Me voy a divorciar de ti y te voy a dejar sin nada. Y Mario aceptó. Y ese fue el acuerdo que tuvieron.

Durante décadas. Mario podía tener aventuras con otras mujeres, pero tenían que ser secretas. Nadie podía enterarse y Valentina haría como que no sabía, como que no pasaba nada y seguiría siendo la esposa perfecta de Cantinflas en público y eso funcionó. Durante años, durante los años 40, Mario tuvo muchas aventuras con muchas mujeres, pero todas fueron discretas.

Nadie se enteró. La prensa no publicó nada y Valentina fingía que no sabía. Hasta que en 1955 Mario conoció a una mujer que iba a cambiar todo, Anaberta Lepe. Y esta vez no iba a ser, solo una aventura. Esta vez iba a haber consecuencias graves. Ana Berta Lepe nació el 14 de septiembre de 1934 en Torreón, Coahuila.

en una familia de clase media. Su padre era comerciante y su madre era ama de casa. y Ana Berta desde que era niña era germosa, tenía unos ojos grandes, color café, un cabello negro, largo, brillante, una piel morena clara y un cuerpo que desde los 15 años hacía que todos se voltearan a verla.

Y cuando Ana Berta tenía 18 años, en 1952, su familia se mudó a la Ciudad de México porque su padre había conseguido un trabajo mejor. Ahí y Ana Berta empezó a estudiar. actuación en la escuela del Instituto Nacional de Bellas Artes, porque su sueño era ser actriz. Y en 1953 Anaberta se inscribió en el concurso Miss México, 1953.

y ganó. Fue elegida la mujer más hermosa de México. Y eso le abrió todas las puertas. empezaron a ofrecerle papeles en películas, en obras de teatro y Ana Berta. A los 19 años empezó su carrera como actriz y trabajó en varias películas pequeñas durante 1953 y 1954 y en 1955 cuando Ana Berta tenía 21 años. Fue invitada

a una fiesta. es menor que numeral uno, dos numerales mayor que organizada por Posa Films. La compañía productora de Cantinflas era una fiesta grande en una mansión, en las lomas con todas las estrellas del cine mexicano. directores, productores, actores, actrices. Y Anaberta fue con una amiga, otra actriz, y cuando llegó a la fiesta, todos se voltearon a verla porque Ana Berta estaba espectacular.

Llevaba un vestido negro ajustado, que resaltaba su figura y su cabello negro suelto hasta la cintura y sus ojos maquillados de una forma que los hacía ver aún más grandes y uno de los hombres que se volteó a verla fue Mario Moreno Cantinflas, que estaba ahí en la fiesta hablando con unos productores y cuando vio a Ana Berta se quedó paralizado, no podía dejar de mirarla

y uno de los productores se dio cuenta y le dijo, “¿Te gusta?” Y Mario dijo, “Es la mujer más hermosa que he visto en mi vida.” Y el productor se ríó y le dijo, “Es Anaberta Lepe, Miss México, 1953. ¿Quieres que te la presente?” Y Mario dijo, “Sí.” Entonces el productor llamó a Anaberta y le dijo, “Anaberta, ven, quiero presentarte.

” a alguien y Ana Berta se acercó y el productor dijo, “Anaberta, él es Mario Moreno, Cantinflas y Ana Berta” le extendió la mano y Mario se la besó y le dijo, “Es Un placer conocerte. Y Anaberta sonró y le dijo, “El placer es mío.” Y empezaron a hablar y hablaron durante toda la noche.

Mario no se separó de Ana Berta en toda la fiesta. Y al final de la noche, cuando Ana Berta se estaba yendo, Mario le dijo, “¿Puedo verte mañana?” Y Ana Berta dudó porque sabía que Cantinflas estaba casado. Todo México lo sabía. y Ana Berta no quería meterse en un problema. Entonces le dijo, “No sé si sea buena idea.

Usted está casado.” Y Mario le dijo, “Sí, estoy casado, pero mi matrimonio es solo de nombre. Mi esposa y yo ya no nos queremos, solo seguimos juntos por las apariencias, por la imagen pública, pero no hay amor. Y Ana Berta no le creyó del todo, pero Mario era muy insistente y muy encantador. Y finalmente Anaberta aceptó y le dijo, “Está bien, podemos vernos.

” Y al día siguiente, Mario mandó a su chóer a recoger a Ana Berta y la llevó a un restaurante muy exclusivo en Polanco, donde Mario había rentado un salón privado. para que nadie los viera juntos. Y ahí comieron, hablaron, rieron y Mario le dijo a Ana Berta que estaba enamorado de ella, que desde que la vio en la fiesta no había podido dejar de pensar. en ella

y Ana Berta se sintió halagada porque Cantinflas, el hombre más famoso de México, le estaba diciendo que estaba enamorado de ella y empezaron un romance. secreto. Se veían dos o tres veces por semana, siempre en lugares privados donde nadie pudiera verlos. En departamentos que Mario rentaba con nombres falsos.

en restaurantes con salones privados, en hoteles, fuera de la ciudad. Y ese romance duró aproximadamente un año, entre 1955 y 1956. Y durante ese tiempo, Ana Berta se enamoró profundamente de Mario, porque Mario era encantador, era divertido, la hacía reír, la trataba como una reina, le mandaba flores.

Todos los días le mandaba regalos, joyas, vestidos y Ana Berta. Pensaba que Mario iba a divorciarse de Valentina para casarse con ella. Porque eso era lo que Mario le decía. le decía, “Voy a divorciarme de Valentina y me voy a casar contigo porque te amo.” Y Ana Berta le creía hasta que en diciembre de 1955 Ana Berta empezó a sentirse mal.

tenía náuseas, mareos y pensó que era una gripe, pero cuando las náuseas no se le quitaban. Después de dos semanas fue al doctor y el doctor le hizo un examen y le dijo, “Está embarazada.” Y Ana Berta se quedó en shock, embarazada de Cantinflas y no sabía si sentirse feliz o asustada, porque por un lado estaba feliz de estar esperando un hijo

del hombre que amaba. Pero por otro lado estaba asustada porque no sabía cómo iba a reaccionar Mario cuando se enterara. Entonces, Anna Berta esperó unos días para contarle a Mario. Y finalmente, una noche cuando estaban cenando en uno de los departamentos que Mario rentaba, Anaberta le dijo, “Tengo que decirte algo.

” Y Mario le dijo, “¿Qué pasa?” Y Ana Berta respiró profundo y le dijo, “Estoy embarazada.” Y Mario se quedó pálido, completamente pálido, y no dijo nada. Durante varios segundos y Anaberta esperaba. que Mario se pusiera feliz, que la abrazara, que le dijera que se iba a divorciar de Valentina para casarse con ella.

Pero Mario no dijo nada de eso. Lo que dijo fue, “Tienes que abortar.” Y Anaberta se quedó en shock y le dijo, “¿Qué?” Y Mario le dijo, “Tienes que abortar. No podemos tener este bebé. Si esto sale, mi carrera se acaba. Tu carrera se acaba. Todo se acaba. Y Anabelta empezó a llorar y le dijo, “Pero dijiste que te ibas a divorciar de Valentina.

que te ibas a casar conmigo. Y Mario le dijo, “Sí, eso dije. Pero las cosas cambiaron. No puedo divorciarme ahora. Sería un escándalo enorme y arruinaría mi carrera.” Y Anaberta se dio cuenta en ese momento de que Mario la había mentido durante todo ese tiempo, nunca iba a divorciarse. de Valentina. Nunca iba a casarse con ella, solo la había usado.

Y Anaberta le dijo, “No, no voy a abortar. Voy a tener este bebé. es e mi bebé y lo voy a tener con o sin tu apoyo. Y Mario se enfureció y le dijo, “Si tienes ese bebé, tu carrera se acaba. Voy a asegurarme de que nunca vuelvas a trabajar en el cine mexicano. Y Ana Berta le dijo, “No me importa, voy a tener este bebé.

” y se fue del departamento llorando y no volvió a ver a Mario durante semanas. Pero después de unos días, Mario empezó a llamarla y a mandarle mensajes pidiéndole perdón. diciéndole que había reaccionado mal, que estaba asustado, pero que ahora había pensado mejor las cosas y que si ella quería tener el bebé, él la iba a apoyar, pero con una condición que el embarazo fuera en secreto, que nadie supiera que el bebé era de él.

Y Anaberta, aunque no estaba de acuerdo, aceptó porque no tenía opción. Necesitaba el apoyo de Mario para poder tener ese bebé. Entonces Mario arregló todo. Le dijo a Ana Berta que se tenía que ir de la Ciudad de México durante el embarazo para que nadie la viera embarazada. Y Ana Berta se fue a Monterrey a vivir con una tía durante el embarazo y Mario le enviaba dinero todos los meses

para que pagara todo lo que necesitara y arregló. para que el parto fuera atendido por el Dr. Ernesto Sodi Pallares, un médico de confianza de la familia Moreno, que había atendido a Valentina y a otros miembros de la familia y que Mario sabía que era discreto y que no iba a decir nada. Y el 15 de marzo de 1956, a las 3:42 de la mañana nació la niña en la clínica del doctor Sodi Payares y Ana Berta

la llamó Ana Berta como ella y le puso de apellidos Moreno Lepe, porque Ana Berta insistió en que la niña llevara el apellido de su padre, aunque fuera solo como segundo apellido. Pero en el certificado de nacimiento oficial, el que se registró. En el registro civil no aparece el apellido Moreno, solo dice Ana Berta Lepe.

Y en el espacio donde debería ir el nombre del Padre. dice desconocido, porque Mario se negó a que pusieran su nombre. Se negó a reconocer a esa niña legalmente desde el día en que nació y Ana Berta. lloró cuando le dijeron que Mario no había firmado el certificado, pero ya no había nada que pudiera hacer.

Y después del nacimiento, Mario fue a ver a Ana Berta, a la clínica. de madrugada para que nadie lo viera. Y vio a la niña y Ana Berta le dijo, “Es hermosa, ¿verdad?” Y Mario dijo, “Sí, es hermosa.” Y Ana Berta le preguntó, “¿Quieres cargarla?” Y Mario dijo, “No, es mejor que no.” y le dio a Ana Berta un sobre con dinero, 500

pesos, y le dijo, “Esto es para que críes a la niña, pero yo no voy a estar presente. No voy a ser parte de su vida y nunca vas a decir que yo soy el padre, ¿entiendes? Y Ana Berta con lágrimas en los ojos asintió y dijo, “Entiendo. Y Mario se fue. Y esa fue la única vez que Mario vio a su hija la única vez.

en toda su vida. Nunca volvió a verla, nunca le habló, nunca la buscó, nada la abandonó desde el día en que nació y Ana Berta regresó a la ciudad de México con su bebé y empezó su vida como madre soltera, sola, sin apoyo de nadie, porque su familia la había rechazado cuando se enteraron que había tenido una hija fuera del matrimonio.

En los años 50 eso era un escándalo enorme y la familia de Ana Berta le dijo que estaban decepcionados de ella que había deshonrado. A la familia es menor que numeral uno. los numerales mayor que y le cerraron las puertas. Entonces, Ana Verza se quedó completamente sola con una bebé de 3 meses y los 500 pesos que Mario le había dado y trató de seguir trabajando como actriz, pero descubrió

que Mario había cumplido su amenaza. Ya no le ofrecían papeles. En el cine mexicano, Mario había hablado con productores, con directores, y les había dicho que no la contrataran. Y como Cantinflas era el hombre más poderoso del cine mexicano. Nadie se atrevía a desobedecerlo. Entonces, Ana Verza se quedó sin trabajo y tuvo que vivir.

de los 500 pesos que Mario le había dado, pero ese dinero no iba a durar para siempre. Entonces, en 1958, cuando la niña tenía 2 años, Anaberta decidió irse a Hollywood. a buscar trabajo, porque en Hollywood Cantinflas no tenía el mismo poder que en México y consiguió algunos papeles pequeños en películas americanas, pero nunca consiguió el estrellato.

que merecía. Y en 1962 regresó a México con su hija, que ya tenía 6 años y se dedicó a criar a Ana Berta y a trabajar en lo que podía. Actuaciones pequeñas. En teatro, en televisión es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que modelaje. Lo que saliera para poder pagar la renta, la comida, la escuela de su hija.

Y durante todo ese tiempo, Anaberta nunca le dijo a su hija quién era su padre, porque le había prometido a Mario que no lo haría. Y Ana Berta cumplió su promesa durante décadas, pero mientras tanto había alguien más que sabía toda la verdad desde el principio. Valentina Ivanova, la esposa de Cantinflas, porque Mario se lo confesó en marzo de 1956, días después de que naciera la niña.

Y esta parte de la historia es la más impactante, la más terrible de todas. Porque Valentina no solo supo desde el principio también ayudó a Mario a ocultar la existencia. de esa niña. Una noche de marzo de 1956, Mario llegó a la casa en el Pedregal. Muy tarde, cerca de las 2 de la mañana, y Valentina estaba despierta esperándolo.

Y cuando Mario entró, Valentina le dijo, “¿Dónde estabas?” Y Mario se sentó en el sillón y le dijo, “Tengo que contarte algo.” Y Valentina se sentó frente a él y le dijo, “¿Qué pasa?” Y Mario respiró profundo y le dijo, “Tuve una hija.” Y Valentina se quedó paralizada y le dijo, “¿Qué?” Y Mario le dijo, “Tuve una hija con Ana Bertalepe.

Nació hace unos días y Valentina se enfureció como nunca en su vida.” Se enfureció, empezó a gritar, a llorar. a romper cosas. Le arrojó cosas a Mario, un jarrón, una lámpara y le gritaba, “¿Cómo pudiste? ¿Cómo pudiste hacerme esto? Yo no puedo tener hijos y tú tienes un hijo con otra mujer. Y Mario solo se quedó ahí sentado, dejando que Valentina sacara toda su rabia.

Y cuando Valentina se cansó de gritar y de llorar, se sentó en el suelo y le dijo a Mario, “Voy a divorciarme de ti. Voy a contarle a todo el mundo lo que hiciste y voy a destruir tu carrera. Y Mario se arrodilló junto a ella y le dijo, “Por favor, no hagas eso. Si haces eso, mi carrera se acaba y perderemos todo.

casa, el dinero, todo y Valentina lo miró con odio y le dijo, “Me traicionaste. Tuviste un hijo con otra mujer cuando yo no puedo tener hijos.” Y Mario le dijo, “Lo siento, de verdad lo siento. Fue un error, pero ya no puedo cambiar. Lo que pasó, lo único que podemos hacer es asegurarnos de que nadie se entere. Y Valentina se quedó pensando

durante varios minutos y luego le dijo, “Si me quedo contigo, si no me divorcio, quiero algo a cambio.” Y Mario le dijo, “Lo que sea.” Y Valentina le dijo, “Quiero adoptar un hijo. Quiero que adoptemos un hijo para que yo también pueda ser madre.” Y Mario aceptó. Y ese fue el trato. ¿Qué hicieron esa noche? Valentina no se divorciaría, no haría un escándalo, no le contaría a nadie sobre la hija de Mario.

A cambio, Mario adoptaría un niño para que Valentina pudiera ser madre. Y en 1961, 5 años después del nacimiento de Ana Berta Moreno, Mario y Valentina adoptaron a un niño, Mario Arturo Moreno Ivanova, que se convirtió en el hijo oficial. de Cantinflas, el único hijo que todo México conocía.

Mientras tanto, Anaberta Moreno, la hija biológica de Mario, crecía sin saber quién era su padre. Y Valentina cumplió su promesa durante décadas. Nunca habló de la existencia de Ana Berta. ayudó a Mario a mantener el secreto. Y cuando alguien le preguntaba a Valentina, “¿Por qué no tuvieron hijos?” Ella respondía, “No pudimos.

Por eso adoptamos a Mario Arturo y nunca, nunca mencionó que Mario sí había tenido una hija biológica con otra mujer. Y así pasaron los años. Y Ana Berta Moreno creció sin saber quién era su padre. Su madre, Anaber Zalepe, nunca le dijo porque había prometido a Mario que no lo haría. Pero las cosas empezaron a cambiar en 1993,

el 20 de abril de 1993, Mario Moreno Cantinflas murió de cáncer de pulmón a los 81 años y Todo México lloró la muerte del ídolo del héroe nacional. El funeral fue masivo. Miles de personas salieron a las calles a despedir a Cantinflas y Ana Berta Lepe, que para entonces tenía 58 años, vio el funeral por televisión.

y lloró, no porque amara a Mario. décadas que no lo amaba, sino porque se dio cuenta de que Mario había muerto sin nunca haber reconocido a su hija sin nunca haberle dado su apellido. sin nunca haber sido parte de su vida. Y Ana Berta Lepe decidió, ese mismo día es menor que numeral uno.

 Tresnumeral es mayor que que ya era ahora. De que su hija supiera la verdad. Entonces llamó a su hija Ana Berta Moreno, que para entonces tenía 37 años y vivía en su propio departamento y le dijo, “Necesito que vengas a mi casa. Tengo que contarte algo. Y Ana Berta Moreno fue esa misma tarde y cuando llegó su madre la sentó en la sala y le dijo, “Tengo que contarte algo sobre tu padre.

Y Ana Berta Moreno le dijo, “Mi padre, nunca me has querido decir quién es mi padre.” Y Anaberta Lepe respiró profundo y le dijo, “Tu padre es Mario Moreno, Cantinflas y Ana Berta Moreno se quedó en shock total, no lo podía creer. le dijo a su madre, “¿Qué? Cantinflas. El Cantinflas.” Y su madre le dijo, “Sí.

” y empezó a contarle toda la historia, cómo conoció a Mario, cómo tuvieron un romance, cómo ella quedó embarazada, cómo Mario le pidió que abortara, cómo ella se negó, cómo Mario aceptó que tuviera el bebé. Pero le hizo prometer que nunca diría que él era el padre y cómo ella había cumplido esa promesa.

Durante 37 años y Ana Berta Moreno lloró durante horas. es menor que numeral uno. Cuatro numeral es mayor que porque se sintió traicionada por su padre, un hombre que nunca la había buscado, nunca le había hablado, nunca le había dado. su apellido, nunca la había reconocido y que ahora estaba muerto y ella no podía hacer nada, no podía confrontarlo, no podía preguntarle por qué la había abandonado.

Y Anaberta Moreno le preguntó a su madre, “¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué esperaste hasta que él murió?” Y Aaberta Lepe le dijo, “Porque le prometí que no lo haría y cumplí mi promesa, pero ahora que él ya murió, ya no tengo que guardar ese secreto.” Y Ana Berta Moreno le dijo, “Voy a demandar a la familia Moreno.

Voy a pedir que me reconozcan como hija de Cantinflas y que me den lo que me corresponde” por derecho. y su madre le dijo, “¿Estás segura? Va a ser muy difícil. La familia Moreno es muy poderosa.” Y Ana Berta Moreno le dijo, “No me importa, voy a pelear.” Y en 1994, un año después de la muerte de Cantinflas, Ana Berta Moreno contrató a un abogado.

licenciado Fernando Gutiérrez, especialista en casos de filiación y presentó una demanda contra la familia Moreno, contra Valentina Ivanova, la viuda de Cantinflas y contra Mario Arturo Moreno Ivanova, el hijo adoptivo Y la demanda pedía primero reconocimiento de paternidad, que se reconociera a Ana Berta legalmente como hija de Mario Moreno.

Cantinflas. Segundo, prueba de ADN, que se obligara a la familia Moreno a hacerse pruebas de ADN para demostrar científicamente que Ana Verza era hija de Cantinflas. Tercero, derecho a herencia. que se le otorgara a Anaberta una mitad de la herencia de Cantinflas, porque como hija biológica tenía los mismos derechos que el hijo adoptivo y la herencia de Cantinflas.

se estimaba en más de 50 millones de dólares. Entonces, Anaberta tenía derecho a 25 millones de dólares. Y cuando la familia Moreno recibió la demanda entraron en pánico. Porque si esa demanda prosperaba y se demostraba que Ana Berza, si era hija de Cantinflas, la imagen del ídolo de México se arruinaría. Todo el mundo se enteraría.

de que Cantinflas había tenido una hija fuera del matrimonio y que la había abandonado durante toda su vida y además tendrían que compartir la herencia de millones de dólares. Entonces, la familia Moreno hizo lo que siempre hacen. Las familias poderosas, cuando alguien las amenaza, contrató a los mejores abogados del país, del despacho, Bam, Ringue y Correa.

Y empezó a negar. Todo. Dijeron que Ana Berta Moreno era una impostora que estaba mintiendo, que solo quería dinero, que no había ninguna prueba de que fuera hija de Cantinflas y que todo era una invención. de ella y de su madre. Pero Anaberta sí tenía pruebas y las presentó todas en el juicio. Prueba número uno, el testimonio de Ana Berta Lepe, su madre, que en 1994

dio una declaración oficial ante el juez, confirmando bajo juramento que Cantinflas era el padre de su hija y contó toda la historia del romance, del embarazo, de cómo Mario le pidió que abortara, de cómo ella se negó, de cómo Mario le pagó los gastos. Pero le hizo prometer que nunca diría que él era el padre.

Todo. Prueba número dos. Las fotografías. Anerta Lepe tenía fotografías de cuando ella y Mario estaban juntos en fiestas en los años 50. fotografías que nunca habían sido publicadas, donde se les veía muy cerca, muy cariñosos. Y esas fotografías fueron presentadas como evidencia en el juicio y demostraban que sí hubo una relación entre ellos.

Prueba número tres, el parecido físico. Anaberta Moreno se parecía mucho a Cantinflas. tenía los mismos ojos grandes, expresivos, la misma estructura facial, la misma sonrisa e incluso los mismos gestos al hablar. Cualquier persona que viera fotografías de los dos podía ver el parecido, era evidente que eran padre e hija.

Prueba número cuatro, los testimonios de personas que conocieron a Anaberta Lepe y a Cantinflas en los años 50 y que confirmaron que sí tuvieron un romance. actores, actrices, productores, que los habían visto juntos en fiestas, en eventos y que sabían que habían tenido una relación.

Prueba número cinco, el certificado de nacimiento de Ana Berta Moreno, donde dice que nació el 15 de marzo de 1956 en la clínica del doctor Ernesto Sodi Pallares, el mismo doctor que atendía a la familia Moreno. ¿Por qué Anta Lepe iría a ese doctor si no tenía ninguna relación con Cantinflas? Era obvio que Mario había arreglado para que ella fuera atendida por su doctor de confianza.

Con todas esas pruebas, el caso de Ana Berta era muy fuerte, pero la familia Moreno se negó a hacerse la prueba de ADN. Dijeron que no era necesario, que Anaberta no tenía ningún derecho a pedirles eso y empezaron a presentar amparos, decenas de amparos contra cada decisión del juez. Cada vez que el juez ordenaba algo a favor de Ana Berta, la familia Moreno presentaba un amparo y el proceso se detenía

durante meses. Y así pasaron los años. Y el juicio estaba prácticamente congelado porque la familia Moreno tenía el dinero y los abogados para seguir peleando indefinidamente. Y mientras tanto, algo terrible estaba pasando. Anaberta Lepe, la madre, se estaba muriendo. En 1993 le habían diagnosticado cáncer de mama.

Y el cáncer se estaba extendiendo a otras partes del cuerpo. Y en 1998 Ana Berta Lepe murió el 5 de agosto de 1998 a los 64 años de cáncer. y murió sin haber visto que su hija fuera reconocida como hija de Cantinflas. Y ese mismo año, meses después, Ana Berta Moreno, la hija, también se enfermó del mismo cáncer que había matado a su madre,

cáncer de mama. Y el cáncer era muy agresivo, se había detectado muy tarde y los doctores le dijeron que no había mucho que pudieran hacer. y Ana Berta Moreno murió el 15 de octubre de 1998 a los 42 años de cáncer, el mismo día en que su madre la había traído al mundo. 15 de marzo, pero 42 años después y murió sin haber conseguido el reconocimiento

de la familia Moreno, sin haber conseguido el apellido de su padre, sin haber conseguido nada. Y el juicio murió con ella porque no había nadie más que pudiera continuar. La demanda. Ana Berta no tuvo hijos, no se casó, pasó toda su vida. peleando por el reconocimiento de su padre y murió sin conseguirlo. y la familia Moreno ganó no por justicia,

sino porque tuvieron suficiente dinero y suficientes abogados para alargar el juicio hasta que Ana Berta muriera y Valentina Ivanova, la esposa de Cantinflas, que sabía toda la verdad desde el principio. También murió en 1996, 2 años antes que Ana Berta es menor que numeral 1, tres numeral es mayor que y murió. Sin nunca haber admitido públicamente la existencia de Ana Berta Moreno.

Cumplió su promesa a Mario hasta el día de su muerte y se llevó el secreto a la tumba. o eso intentó porque aunque Ana Berta y su madre ya murieron y Valentina también murió, la historia no murió con ellas porque hay documentos, hay testimonios, hay fotografías. Hay pruebas que demuestran que esta historia es real y que Ana Berta Moreno sí era hija de Cantinflas

y que la familia Moreno la abandonó, la negó hasta el día de su muerte y que Valentina Ivanova fue cómplice de ese abandono, de ese encubrimiento, de esa injusticia durante 40 años. Entonces, ¿qué podemos aprender de esta historia que Cantinflas, el ídolo de México, el héroe nacional, el símbolo de la honestidad y de los valores familiares no era el hombre

que todos creen era un hombre que abandonó a su hija, que la negó, que nunca la reconoció, que nunca le dio su apellido, que nunca fue parte de su vida y que murió sin nunca haberla buscado y que Valentina Ivanova, la esposa perfecta, la mujer elegante que todo México admiraba, era cómplice de ese abandono que sabía desde el principio.

que Mario tenía una hija y que ayudó a ocultar su existencia durante décadas para proteger la imagen de su esposo y su propia posición, como la esposa de Cantinflas y que la familia Moreno eligió el dinero y la imagen por encima de la justicia y negó a Ana Berta Moreno hasta el día de su muerte. Esta es una historia de traición, de abandono, de injusticia

y de cómo el poder y el dinero pueden ser usados para ocultar la verdad y para negar a las personas. sus derechos más básicos, como el derecho a tener un nombre, un apellido, una identidad. Y si ustedes están viendo este video y creen que esta historia es verdad, si creen que Ana Berta Moreno merecía ser reconocida.

Compártanlo. Compartan este video en sus redes sociales, con su familia, con sus amigos, para que la gente sepa lo que pasó, para que la gente sepa que Cantinflas no era el héroe que todos creen que era. a un hombre con secretos oscuros que abandonó a su hija. menor que numeral uno, tres numeral es mayor que y que la familia Moreno la negó y para que historias como esta no vuelvan a pasar,

para que todos los hijos no reconocidos de personas famosas tengan la oportunidad de ser reconocidos, de tener su apellido, de tener su identidad y detener justicia. Y si quieren ver más historias como esta de los secretos oscuros, de la época de oro, del cine mexicano, hagan clic en el video que está apareciendo ahora en su pantalla.

 Ese video cuenta la historia de Roberto Duarte, El hijo secreto de Silvia Pinal y Pedro Infante, que también fue abandonado y negado por las familias. Pinal e infante durante décadas y que también ha estado peleando durante años por ser reconocido. Hagan clic y vean esa historia completa, porque es una historia igual de impactante, igual de terrible que la que acaban de escuchar.

Suscríbanse al canal si todavía no lo han hecho, porque cada semana voy a seguir revelando los secretos oscuros de la época de oro, del cine mexicano, de todos los ídolos que México adoró, pero que tenían secretos oscuros que nunca fueron contados. Hasta ahora. Déjenme en los comentarios qué piensan de esta historia.

¿Creen que Anaberta era hija de Cantinflas? ¿Creen que la familia Moreno debió haberla reconocido? ¿Qué opinan de Valentina Ivanova? ¿Fue compli o fue víctima también? Déjenme sus comentarios. Quiero saber qué piensa la gente de esta historia y si quieren ver más historias como esta de los secretos oscuros de la época de oro del cine mexicano.

Hagan clic en el video que está apareciendo ahora en su pantalla. Ese video cuenta la historia de Dolores del Río, la actriz mexicana más famosa de Hollywood y la tragedia que Hollywood ocultó durante décadas. ¿Cómo la vendieron a los 15 años a un matrimonio forzado? como Hollywood la obligó a abortar tres veces porque los estudios no querían

que tuviera hijos, como tuvo un romance secreto con Marlén Dietrich, que duró más de 30 años y que nunca pudo hacer público como tuvo una rivalidad brutal con María Félix y cómo murió. Sola, abandonada, sin hijos, sin familia, después de una vida llena de tragedias que Hollywood ocultó. Es una historia aún más impactante que la que acaban de escuchar con documentos,

con cartas, con fotografías inéditas que nunca se habían visto. Hagan clic ahora. Y vean esa historia completa. Se llama Dolores del Río. La tragedia que Hollywood ocultó, su amor imposible y el robo de su maternidad. No se lo pierdan porque es una historia que va a dejarlos sin palabras.

Suscríbanse al canal si todavía no lo han hecho, porque cada semana voy a seguir revelando los secretos oscuros de la época de oro, del cine mexicano, de María Félix, de Jorge Negrete, de Pedro Infante, de Silvia Pinal, de todos los ídolos que México adoró, pero que tenían secretos oscuros que nunca fueron contados.

Hasta ahora. Déjenme en los comentarios qué piensan de esta historia. ¿Creen que Ana Berta era hija de Cantinflas? ¿Creen que la familia Moreno debió haberla reconocido? ¿Qué opinan de Valentina Ivanova? fue compli o fue víctima también. Déjenme sus comentarios. Quiero saber qué piensa la gente de esta historia. Nos vemos en el próximo video donde seguiremos revelando las verdades que la época de oro del cine mexicano quiso ocultar durante décadas.  

 

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