La Famosas Adictas a Los Hombres

La Famosas Adictas a Los Hombres 

Famosas que fueron adictas al amor y se casaron muchas veces. ¿Tienen algo los hombres? Está bien. Que que está muy rico, que ay, se me enchina el cuerpo. Amigos, tomamos el micrófono con una sonrisa en los labios y con una sola misión, entretenerlos. No, usted sí es una gente comprensible. Pero recuerden que en Tutoriales Gerberí siempre estamos pensando en ustedes y hoy les traemos el video con las famosas más amorosas del espectáculo, las que se han casado más veces.

Así me dicen por cariñosa. Y empezaremos rápidamente con la querida y bien conocida Jennifer López, mujer fácil, que ha sido muy famosa por sus romances con diferentes hombres del espectáculo, aunque está mal proporcionada, digo, porque a mí no me la han proporcionado. Y es que, vean, amigos, hay un dicho popular que dice que al hombre le tocan siete mujeres.

 ¿cierto? Ah, y todas las damas se espantan y nos voltean a ver a los hombres con cara de enojadas cuando algún hombre tiene el atrevimiento de decir algo así. Anaya. Pero Jennifer López ha tenido ocho hombres, o sea, que ya no superó a los caballeros. Pues a toda madre. Nos quedo yo como si fuera, ay, la madre Teresa. No todos han sido matrimonios, algunos han sido solamente amores temporales, marinovios o amigos con derecho.

Debería darte vergüenza, como usted le quiera llamar. Están pecando igual que Eva, pecadoras. Ella se casó por primera vez en el año 1997 cuando fue a comer a un restaurante de Emilio Stefan y allí estaba un cubano conocido como Ohan Noa, el cual le encantó a la actriz y pues que se lo agarró de la mano y se lo llevó derechito al altar, siendo ella apenas una actriz naciente en el mundo del espectáculo.

 Se casó el 22 de febrero, 8 días después del día del amor y la amistad, pero el matrimonio fue fugaz porque no duró siquiera un año. Ay, eso muy bonito. Ya que en enero de 1998 se divorció. Nada personal contra ella. Simplemente creo que no es una artista de un gran talento. Y la razón del divorcio, según dijo Oha Noha, no fue otra más que infidelidad.

Jennifer López ya estaba cogiendo vuelo e inició una relación con el famoso, pero no por buena fama, sino por mala fama, conocido como Sean Daddy Comsuff Daddy, como le dicen por ahí. Con él, Jennifer López pensó llegar al altar, aunque esto nunca sucedió y la relación fue muy tormentosa. En ese entonces, Jennifer López empezó a tener una carrera mucho más grande en la actuación y acudía a alfombras rojas con él, pero también se metió en muchos problemas legales, ya que incluso estuvo involucrada en un tiroteo. Y pues todos

sabemos lo que sucedía en las fiestas de Puff Daddy. Son unos descarados, unos sinvergüenzas. Finalmente, en 2001, ocurrió la ruptura y ese mismo año, para salir de la tristeza del rompimiento con Puff Daddy, inició una relación con su bailarín conocido como Chris Jod, casándose ese mismo año en septiembre del 2001.

Ah, qué belleza. El matrimonio fue mediático, pues la prensa andaba siempre detrás de Jennifer López, cosa que Chris Jod no soportó. Sin embargo, antes de cumplir el año de matrimonio, apenas 9 meses después, vino la ruptura y se divorciaron porque Jennifer López le estaba poniendo el cuerno a Cris con el actor estadounidense Ben Afleck.

El el que se porta mal se le pudre el animal. El matrimonio duró menos de un año. Segundo matrimonio con menos de un año de duración. Después de esto inició una relación con Ben Afflek y se suponía que iban a llegar al altar. Ya se estaba planeando boda y toda la cosa, pero en enero del 2004 este noviazgo llegó a su fin.

 Ahora bien, Jennifer López no quería estar sola y poco tiempo después de terminar su romance con Ben Affleck, empezó una relación con Mark Anthony con un inconveniente muy grande. Y es que Mark Anthony estaba casado con la ex Miss Universo Dayanara Torres, a la cual le pidió el divorcio y dos días después de divorciarse se casó con Jennifer López el 5 de junio del 2004.

Este fue el matrimonio más estable de Jennifer López, ya que duró 7 años, todo un récord para la diva del Bronx. Con él tuvo dos hijos y fue un matrimonio en el que compartieron música, alegrías, sabores y sinsabores. Era su tercer matrimonio, pero de pronto empezaron a verse problemas en el paraíso.

 Se dice que Mark Anthony andaba de coqueto con las bailarinas y era bien ojo alegre. debería darte vergüenza. Finalmente llegó la separación el 15 de julio de 2011, aunque el divorcio finalizó hasta el 16 de junio de 2014, pues había varios bienes que separar. Después de que terminó la relación con Mark Anthony, empezó una relación con otro de sus bailarines, conocido como Casper Smart.

 El romance inició en 2011 y finalizó hasta agosto de 2016. Posteriormente a eso inició una relación con el bisbolista Alex Rodríguez. Fue una relación bastante pública. En febrero de 2017 se rumoraba que llegaría al altar, que habría boda y todo el rollo, pero todo se echó a perder cuando Alex Rodríguez, según dijeron, le puso el cuerno con una modelo, dando por terminado el compromiso y la relación en 2021.

 nos gusta hacer, pero que no nos hagan. Después de la ruptura, Jennifer López volvió a retomar su relación con Ben Afflek, retomando aquel amor que no pudo ser, casándose con él en Las Vegas el 16 de julio de 2022. Hubo dos ceremonias. La segunda fue en Georgia el 20 de agosto de 2022. Todo estaba bien, pero empezaron a ocurrir cosas extrañas, problemas públicos por ahí.

 Se ha rumorado que Ben Afflek tenía problemas de alcoholismo y también, según se supo, Jennifer López había puesto en su contrato prematrimonial que Benafflek tendría que tener intimidad con ella cuatro veces por semana. Y según se dijo en los programas de chismes del espectáculo, que Ben no le estaba cumpliendo, por lo que ya solicitó el divorcio.

Las verdades a veces no son tan amables, son crueles. Pues así hasta el momento va la vida amorosa de Jennifer López, quien tiene aproximadamente 56 años, se conserva muy bien con una buena dieta y ejercicio y está en busca del amor. ¿Dónde firmo? Cuénteme, ¿qué les parece? ¿Han sido muchos hombres o pocos? Dependiendo del cristal con que se mire, ¿verdad? A continuación, amigos, hablaremos sobre una famosa de la época de oro, doña Silvia Pinal, conocida como la última diva del cine mexicano.

 Para ella, hablar de amores era hablar sobre lo más hermoso que la vida le había dado. Ay, eso muy bonito, decía ella, muy cariñosa. Yo no podía dejar pasar ningún bomboncito. ¿Cuál? No, pues sí, todos eran galanes. Sí, ¿verdad? Sí. Por ejemplo, Gustavo fue muy guapo. Gustavo a la Sí, amigos, créanme que en este canal le tenemos un especial cariño a doña Silvia Pinal porque ya nos enseñó a contar los casos de la vida real y ella era una señora muy amorosa y algo que le gustaba, más bien le encantaba, era hablar de amores en sus entrevistas.

No, hombre, qué bárbaro. El más pues, ¿cómo crees tú que yo dejo pasar ese dulce? Ella decía, “Fui novia de Omar Shariff.” Y lo decía con una sonrisa en los labios. Enamorada. Ay, madre mía. Ay, sí. ¿Cómo bailaste, Silvita? ¿Cómo bailé? ¿Cómo bailaste? Ella se casó en cuatro ocasiones. La primera vez que se casó fue con el actor de cine Rafael Bankquels, en 1947.

Bankquels le llevaba 13 años de edad, pues ella tenía 17 y el actor de origen cubano 30. Pero según relató Silvia Pinal, se casó con él porque su papá y su mamá no le querían dar permiso de ser actriz. Entonces, casarse con él fue como una escapatoria de su casa. Fruto de este matrimonio, tuvo a su hija conocida como Silvia Pasquel.

 Según dice, Rafael Banquel se quería portar con ella muy autoritario. Le quería decir qué hacer, a dónde ir, con quién reírse y con quién no. Así que dijo, “Oye, yo me salí de mi casa para que nadie me estuviera mandando, así que a volar paloma, y se divorció de él, al cabo que no estaba ni enamorada. Acuérdese que se casó con él para salir de su hogar.

 Después de Rafael Vanquels tuvo un romance con Emilio El tigre Azcárraga. A él sí lo amó con locura. Así que nos dimos unas agarradas de amor que para que te cuentes. Ay, qué rico. No, señoras, no. Pero este romance no llegó a buen puerto porque como les he contado, el papá del tigre no la quería porque doña Silvia, muy jovencita, se divorció y tenía una hija.

 Y en aquel entonces, ay papá, estar divorciada era equivalente a ser una mujer de la calle. La sociedad te juzgaba bien, gacho. Entonces, la pobre Silvia Pinal era señalada con el dedo por el padre del tigre Azcárraga. Dicen que ni la saludaba, le hacía el fuchi. Después el tigre le contó que se tenía que casar con una señora de Francia porque su papá estaba interesado en hacer negocios con aquel país.

 Al principio, Silvia finalmente entendió y lloraba amargamente, pero con el tiempo comprendió y dice que nunca quiso dejar de ser novia del tigre. También se habla que por aquella época sostuvo un romance con Arturo de Córdoba, quien era también mucho mayor que ella. Ella dice que la miraba por su trabajo actoral y el romance se dio mientras filmaban la película Un extraño en la escalera, un romance también de camerino.

Hace poco hice un video sobre las famosas que lo hicieron en el camerino y no incluía a doña Silvia Pinal, pero se dice que allí en los ETS andaban rechinando el catre en los camerinos y tuvieron noches de pasión. Creo que es muy obvio que sí. Después de la película, pues tuvo sus romances también con uno de apellido Hilton, los dueños de los hoteles Hilton, los Millonarios.

Conrad Hilton fue su novio. Dicen que doña Silvia no hablaba inglés y que este señor le decía, “I love you so much.” y doña Silvia, I love you very mucho. Así decía ella cuando contaba su historia de amor con el tío de Paris Hilton Entre risas. Ay, creo que se pasó de chile, pero dices que tú comes mucho chile.

Es que hablar de amores para Silvia era hablar de vida y nunca renunció al amor porque decía que el amor la mantenía viva. Después tuvo otro matrimonio. A principios de los 60 se casó con Gustavo a la triste. En ese entonces Gustavo era un empresario que vendía muebles. tenía unas mueblerías en México y le iba muy bien, pero se empezó a interesar en el cine cuando se casó con Silvia Pinal porque se hizo amigo del director español Luis Buñuel y Gustavo a la triste puso el dinero para producir las películas Viidiana, Simón del Desierto y

El ángel Exterminador, grandes éxitos taquilleros de la época. Pero pues este Gustavo a la triste era bien ojo alegre. Dicen que andaba engañando a doña Silvia Pinal con cua mujer podía, porque a las actrices, más que la carita, lo que les derrite es el poder económico. Y don Gustavo a la triste no solamente estaba rico económicamente, sino que no estaba tan mal, era alto, tenía buena presencia y mucha lana.

Entonces las actrices se hacían de mantequilla con él. Así lo tenía que estar cuidando, pero se le escapaba mucho. Fruto de este matrimonio tuvo a su hija Viridiana a la triste, a quien llamó así en honor a la película del mismo nombre, que tristemente Viridiana falleció en un terrible accidente de auto cuando apenas tenía 19 años.

Una historia triste que destrozó el corazón tanto de Silvia Pinal como de Gustavo Ala Triste. Pero mucho antes de este incidente, Silvia Pinal tuvo un disgusto muy grande con la actriz Sonia Infante, sobrina de Pedro Infante. Y es que la conoció en el estudio de grabación de la soldadera. Y dice que doña Silvia la vio así de reojo y dijo, “Esta está muy bonita.

A ver si Gustavo no va a querer andar tras los huesos de esta.” Porque Sonia Infante era muy bonita. Y dice el dicho que ojo de loca no se equivoca. Y dicho y hecho, Gustavo a la triste empezó a enamorar a Sonia Infante hasta que ella cayó rendida en sus brazos. Según dijo Sonia Infante, Gustavo a la triste le dijo que ya no tenía nada que ver con Silvia Pinal.

 La realidad es que eso es lo que decimos todos los hombres. Silvia Pinal se divorció de Gustavo a la triste en 1967 porque descubrió que andaba con Sonia Infante y no tenía ni un año de haberse divorciado de Gustavo a la triste cuando nuevamente encontró el amor en los brazos de un muchachito que era 12 años menor que ella. No, señores, no sufran.

No necesariamente podría ser su hijo, pero la diferencia de edad era bastante y para la época causaba escándalo. Pues creo que saben que estoy hablando del señor Enrique Guzmán, que para aquel entonces era un ídolo del rock and roll de la juventud. Silvia Pinal ya tenía dos hijas, Silvia Pasquel y Viridiana.

Dicen que ya no quería tener más hijos, pero Enrique Guzmán la convenció de tener dos hijos más y así fue como nacieron Alejandra y Luis Enrique Guzmán Pinal, fruto de ese amor. Pero había varias historias inconclusas en la vida de Silvia Pinal y una de ellas era la relación con el tigre Azcárraga, porque dice el dicho que donde hubo fuego cenizas quedan.

 Según contó la propia Silvia Pinal, ella lo dijo en una entrevista con Maxine Woodside, ella engañaba a Enrique Guzmán con el tigre Azcárraga. ¿Y qué hacía el tigre? dice que la iba a buscar a su casa cuando ella estaba durmiendo con su marido. Don Enrique Guzmán estaba durmiendo y él llegaba a tocarle la ventana y le decía, “Sal o te hago un escándalo.

Ven, ven, ven, no grito. Voy, voy, voy, voy, voy.” Y salía así en camisón y se iba con él. Un día dice el dicho que tanto va el cántaro al agua, que al fin se rompe y pues que los cachó don Enrique Guzmán y dice que persiguió a Silvia Pinal en camisón en la noche echando balazos. Después que se enteró, me quería matar.

Sí, me acuerdo que te persiguió con pistola. Y es que sí, señores, el amor de la vida de Silvia Pinal fue el tigre Azcárraga. Después de eso se divorció de Enrique Guzmán porque la relación se volvió muy tóxica y ya no se pudo sostener. Silvia volvió a encontrar el amor con Fernando Frade y este amor resultó bastante polémico porque causó un conflicto familiar bien grande porque Silvia Pinal tuvo a su hija Silvia Pasquel muy joven y pues llegaba a un punto que no parecían madre e hijas, sino que parecían hermanas. Y había un conflicto

porque siempre que Silvia Pinal tenía un novio, también se fijaba en Silvia Pasquel. De hecho, hay un rumor de que el padre de Stephanie Salas sería en realidad Enrique Guzmán, pero quiero aclarar que es solamente un rumor, no es algo verificado. Y es el problema que tienen muchas madres cuando tienen hijas jóvenes y pues tienen que ponerles un padrastro y más que Silvia, era muy guapa y le salían muchos jóvenes que la pretendían.

 Entonces, Fernando Frade también era más joven que ella. Dicen que para aquel entonces se fue Silvia Pinal a trabajar a España y que en ese momento Fernando se puso de novio con Silvia Pasquel. Cuando regresó Silvia Pinal de España se encontró con la sorpresa de que Fernando Frade andaba con su hija. Esto causó bastante malestar en Silvia, al punto que por más de 10 años no se dirigieron la palabra con Silvia Pasquel.

En 1982 sufrió la tragedia Silvia Pinal de que falleció su hija viridiana. Ese hecho fue muy doloroso y un trago muy amargo para ella, pero también surgió una polémica muy grande porque justamente después de la muerte de Viridiana se casó con el político Tulio Hernández Gómez. Por supuesto que la criticaron porque la gente decía, “¿Cómo que se le acaba de morir la hija? y ya se está casando.

 Cada quien se cura el dolor a su manera. Para nadie es un secreto que Silvia Pinal no quería estar sola. Ella tenía su novio y si no tenía novio, pues quería un esposo. Entonces siempre le gustaron los hombres. Bueno, con el matrimonio con Tulio Hernández vinieron muchas cosas buenas para ella. Se involucró en la política, se interesó en ser diputada y lo logró.

 se convirtió en una persona seria, influyente en la en la Asociación Nacional de Actores y también se ganó enemigos porque fue acusada de fraude por la Asociación Nacional del Teatro y tuvo que salir huyendo del país. En 1995 se divorció de Tulio Hernández Gómez y siguió siendo política y presentando su programa Mujer, Casos de la vida real.

Este fue el último romance conocido de Silvia Pinal, quien fue una mujer que amó con locura, pero también fue amada por sus parejas. Amigos, no hay nada de malo en el amor, porque el amor, dice Arjona en una canción, le da alas hasta un puerco. Y sí, amigos, el amor nos hace volar y soñar y nos da otro sentir de la vida.

 Y es que cuando se está enamorado la vida es en color de rosa, dice la canción. Y dice José, José, todos sabemos querer, pero pocos sabemos amar. Y una de las mujeres que amó intensamente y con locura fue Lucha Villa, que fue una mujer apasionada, una mujer entregada al amor y lo hacía notar en la manera en que cantaba.

 Le decían la voz sensual de la ranchera. Decían los caballeros que iban a verla cantar, que ella derretía a los hombres que la escuchaban. Estaban todos embelezados viéndola cómo cantaba. Lucha Villa empezó su camino amoroso a los 15 años cuando se casó con el empresario Mario Miller, quien la conoció allá por Camargo, Chihuahua, cuando fue en una caravana artística que él era el promotor de allá.

 Se la trajo a vivir a Ciudad de México. Con él tuvo dos hijos, pero en 1957 a Lucha Villa lea inquietud por la vida artística. Empezó como modelo porque era una mujer de imponente belleza. Era alta, muy guapa, de figura escultural. Pero un día ya se había divorciado y un día que estaba como modelo en un grupo de bailarinas, no se presentó una cantante que tenía que presentarse ese día.

 Ella pidió una oportunidad de cantar y se la dieron. Ese día se dieron cuenta de que su estilo era único y así fue como nació la grandota de Camargo, Lucha Villa como reina de la música ranchera. No había pasado mucho tiempo cuando se casó nuevamente con un hombre llamado Alejandro Camacho, pero no crean que el actor de telenovelas, yo creo que él ni había nacido en ese entonces, era con otro que se llama igual.

 Pero el matrimonio no duró mucho. Dicen que duró aproximadamente 2 años porque ella estaba queriendo despegar en el mundo artístico y él la quería tener en su casa. Entonces se divorciaron en 1960, justito antes de que Lucha Villa empezara su nueva vida artística. Lucha Villa lanzó su primer álbum en 1961, después se fue de gira por toda la República con la caravana Corona y ahí conoció a Arturo Durazo, pero no crean que es el negro Durazo, no, es otro que se llama igual, pero este era guitarrista del grupo Los Abson. Pero

este matrimonio le fue como en feria, porque se casaron muy a la ligera, así sin conocerse. Entonces hubo cosas que no le gustaron a Lucha Villa de este chavo y el matrimonio duró únicamente 3 meses. Así, un matrimonio relámpago. Después se rumora que Lucha Villa andaba en amores con José Alfredo Jiménez. Entre ellos nunca llegó a formalizarse nada porque todo era muy pasional.

 Era un amor apache porque dicen que se peleaban mucho. Incluso se habla de que destrozaban hoteles porque siempre había escenas de celos. El maestro José Alfredo Jiménez falleció en 1973 y en 1974 Lucha Villa se casó con un salvadoreño que se llamaba Justiniano Rengifo y se fue a vivir al país del Salvador. Dicen que ella quería hacer hogar, quería ser ama de casa, pero que allí el problema fue otro.

 Y es que así somos los hombres a veces, ni nosotros sabemos lo que queremos. Porque imagínese cuando ella quería ser ama de casa, dice que a este señor lo que le gustaba era ver a Lucha Villa con esos vestidos hermosos, a esa lucha imponente en el escenario. Y no quería ver a una lucha villa con delantal sin esos vestidos hermosos.

 La quería ver así como era estrella en los escenarios. Y dice que eso decepcionó a Lucha Villa porque se dio cuenta de que los hombres no se enamoraban de ella, sino que se enamoraban del artista. Y cuando el artista ya no estaba, ya no amaban a la mujer. Se divorció de él, pero tuvo a su última hija llamada María José, quien nació en 1974.

Lucha Villa después de esto siguió abierta al amor. Tuvo novios, pero ya no hubo boda hasta que finalmente se casó nuevamente con Francisco Muela, quien era un empresario ganadero. Con él pensaba vivir el resto de su vida, pero este hombre era muchísimo más joven que ella. Dicen que para aquel entonces estaba de moda la canción 40:20.

Y según dijo su hija, todas las mañanas Lucha Villa ponía esa canción porque ella era mucho mayor que su esposo. Pero dicen que este tipo no tenía buena conversación y Lucha Villa era una mujer de mundo, una mujer sofisticada, una mujer que ya había conversado con José Alfredo Jiménez, que ya había tenido bastantes relaciones amorosas con hombres cultos.

 Pero Francisco Muela era ganadero y dice que nada más le hablaba de vacas. Y se cansó, dijo, “Yo no quiero que me estén hablando de vacas.” Y se divorció de él. justamente antes de que ocurriera el desastre de su cirugía plástica, porque meses después de este divorcio, Lucha Villa se metió a la cirugía plástica que acabó con su carrera artística, porque quedó en coma por un paro cardíaco.

 Aunque no falleció, esto le trajo graves secuelas, al punto que perdió casi la facultad de hablar y la movilidad. Pero a pesar de todo, Lucha Villa sigue viva en el corazón y la memoria de la gente y es recordada como una mujer que amó. Amó bastante y se casó cinco veces. Es una prueba de que no se dio por vencida, porque hay quienes se casan una vez y se divorcian y ya no quieren casarse otra vez porque ya quedan curados de espantos.

 Pero Lucha Villa lo hizo cinco veces. Es una muestra de que era una mujer resiliente, sobre todo en el amor, del cual nunca dejó de creer y que era uno de sus temas favoritos de conversación. Es que vean, amigos, hay gente que su tema favorito es hablar de guerra, hablar de política, hablar de rencores, de resentimientos, pero de las artistas que yo te estoy hablando hoy son personas que su tema favorito es el amor y aunque mal paguen dijera alguno.

 Que vean, amigos, María Félix era una mujer imponente, una mujer estirada, una mujer con un halo de misterio, glamurosa, con cejas levantadas, pero tú le hablabas de amor y la sonrisa le venía a la boca. Hablar de sus grandes amores para ella era su tema favorito de conversación. Hablar de Agustín Lara, de Jorge Negrete, de esos hombres que le hicieron sentir viva era para ella un tema favorito de conversación.

 Y decía la doña, “Yo tuve mucha suerte con los hombres. Los hombres se me daban mucho. María Félix también se casó en cinco ocasiones y es una muestra clara de que para ella el amor fue siempre importante. La primera vez que se enamoró fue algo bastante controversial. Pero vean, amigos, en este canal somos chismosos, lo acepto, pero nunca decimos algo que la persona no haya confesado de su propia boca.

 Es decir, no inventamos chisme sin fundamento. Porque María Félix dijo que ella se enamoró de su hermano Pablo. Eso no lo dijo ninguna revista. Eso lo dijo ella de su propia boca, que fue un amor incestuoso y que fue un amor que a su madre le molestaba mucho, porque decía que a ella le encantaba subirse a las espaldas de su hermano, le encantaba hacerle cosquillas y sentarse en sus piernas.

 Todo estaba bien. Pero ya cuando María Félix estaba hecha una señorita de 12, 13 o 14 años, ya su madre no miraba aquello tan inocente. Así que se espantó y mandó a su hermano Pablo a una escuela militar para alejarlo de María Félix. porque tenía miedo de que fuera a pasar algo más y entonces sí se iban a arrepentir.

 Pero este hecho causó que María Félix se resintiera con su familia y según contó se fue con el primero que pasó por allí y que tuvo intenciones de llevársela. ¿Cómo no pasé yo por ahí primero, verdad? No pues, ¿para qué, amigos? En ese entonces ni siquiera yo había nacido. Es cierto que estoy viejo, pero soy del 70 para acá.

 Estamos hablando de aquellos años de 1920, pues se casó con Enrique Álvarez a la Torre, que dice que era un vendedor de cosméticos. Y María Félix le dijo, “Si me llevas, me voy contigo.” Y pues María Félix estaba muy bonita. Entonces el Señor dijo, “Para luego es tarde. Jálate tus petacas y nos vamos.” Y así fue como se fue con este señor, quien fue el padre de su hijo Enrique Álvarez Félix.

 Pero dicen que María Félix siempre fue una mujer fregona decía ella. No se dejaba mangonear por los hombres. Y el señor Enrique Álvarez a la torre la quería someter y ella no se dejó. Y pues un día agarró sus tiliches, agarró a su hijo y dijo, “Si te veo ni te conozco, porque ya me caíste bien gordo.” Y lo dejó. dice que se regresó a su pueblo con su hijo, pero la gente era bien chismosa, así como aquí en Tutoriales Herberín.

Entonces, como María Félix no quería andar en boca de todo el mundo, se fue mejor a vivir a Ciudad de México, porque allá en Ciudad de México la gente también es chismosa, pero hay más gente. Entonces, ahí no sientes tanto lo tupido. Como dice el dicho, pueblo chico, infierno grande. En cambio, en la Ciudad de México ya hay tanta gente que no te da tiempo de chismear de todo mundo.

 Entonces allá vivió un tiempo, pero dice que no tenía recursos económicos porque rentaba un cuartito en una casa de huéspedes y la estaba pasando mal. Y ahí llegó el señor Enrique Álvarez a la torre y que le quitó al Hijo, porque le dijo, “¿Para qué quieres tener al Hijo contigo si no tienes ni para tragar?” Y entonces lo llevó con él a vivir a Guadalajara.

 Y María Félix se quedó llorando sin su hijo y juró, “Un día, un día juro que voy a recuperar a mi hijo, porque esta afrenta que me han hecho no se queda así.” Entonces el tiempo pasó y dicen que trabajaba en un consultorio de un cirujano plástico y ese cirujano plástico les decía a todas sus clientas, “Así como está esta muchacha, así te voy a dejar, porque yo la operé a ella.

” Pero eran puros cuentos. María Félix ya era así de bonita. Entonces, un día caminando por las calles de la Ciudad de México, un productor la vio y le dijo, “Hey, tú, muchacha, ¿te gustaría hacer una película?” Y dicen que la doña dijo, “Pues si soy la estrella.” Sí. Y así fue como empezó su peregrinaje por el mundo artístico.

 Aunque se casó con Raúl Prado del trío Calavera en un principio, allá por 1942, cuando aún no era famosa, dicen que este señor no tenía dinero y que eran pobres. Pero acuérdense que en ese entonces las pretensiones de María Félix no eran muchas porque ella vivía en un cuarto de huéspedes. Entonces, tal vez lo que le ofrecía Raúl Prado era algo comparado con no tener nada.

 Pero según dicen, Raúl Prado se empezó a llenar de inseguridades porque a María Félix le empezó a ir bien en el cine y vio que ya los galanes se le acercaban mucho y se ponía muy celoso, al punto que no soportó y mejor le pidió el divorcio a María Félix. Después de eso, María Félix se casó con Agustín Lara, el flaco de oro, quien era para aquel entonces el máximo compositor de la música romántica en México y que tenía mucho dinero.

Entonces, con el dinero del flaco de oro, logró recuperar a su hijo, pero dicen que el flaco de oro era bien coqueto, aunque tenía a la mujer más bonita. En ese entonces, Agustín Lara no tenía llenadera y dicen que cuando cantaba en los teatros también se andaba refinando a las cantantes que él tenía.

 Entonces llegó el rumor a María Félix y un día, cuando llegó a su casa, el flaco de oro encontró un montón de maletas allí en la entrada de su casa en la sala y le dijo a María Félix, “Mi amor, ¿quién llegó?” Y María Félix le dijo, “Nadie. tú te me largas ahorita de la casa. Y dijo, “Ah, caray, para qué tanta violencia.

 Total que al pobre flaco de oro lo corrieron.” Y así terminó ese matrimonio. Después, María Félix se fue a Europa a filmar películas, regresó y se casó con Jorge Negrete, actor con quien en sus inicios había tenido algún conflicto porque él quería que su novia Gloria Marín agarrara el papel de El Peñón de las Ánimas, primer papel de María Félix.

Pero dicen que del odio al amor hay un solo paso. Y entonces tantos odiaban que se cayeron bien un día y se casaron. Tristemente María Félix se enviudó al año de estar casada con Jorge Negrete porque él venía enfermo del hígado y falleció. María Félix enviudó. Después de un tiempo regresó a Europa y luego se casó con el empresario francés, marcando así su matrimonio número cinco.

 Y amigos, no cabe duda que les acabo de hablar de tres grandes iconos de diferentes épocas, pero amigos, el amor es siempre el mismo porque el tiempo pasa y las cosquillas en la panza la siguen sintiendo. Así es, amigos. Entonces, yo les he hablado de amor y quiero que me den amor con su like, con su comentario y compartan este video, porque nosotros dependemos mucho de ustedes y de que realmente podamos seguir subiendo este tipo de material depende de su cariño.

 Gracias por vernos. Somos tutoriales gerberí.

 

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